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Víctima de implantes PIP: «Sentía que tenía en mi cuerpo una bomba de tiempo»

La mujer recordó el pánico que sintió cuando se enteró que estaban rellenos con un producto adulterado y dijo que pensó que se moría.

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Bárbara de Amonarraiz, una de las mujeres argentinas que forma parte de la demanda colectiva internacional por la colocación de implantes mamarios PIP defectuosos, recordó el pánico que sintió cuando se enteró que estaban rellenos con un producto adulterado y dijo que pensó que se moría: «Estallé en llanto y me desesperé porque sentía que tenía en mi cuerpo una bomba de tiempo».

La mujer que hoy tiene 63 años tuvo que hacerse un recambio mamario en 2007 y por consejo de su cirujano plástico decidió colocarse «unos (implantes) nuevos, mejores, franceses» que, según confiesa, le «arruinaron la vida» ya que tuvo que someterse luego a varias cirugías y procedimientos médicos ambulatorios para drenar seromas y padeció trastornos psicológicos por sentir que «podía morir en cualquier momento».

El bufete francs que representa a la mayora de las demandantes argentinas el Estudio DGR est impulsando en Argentina la campaa AunEstasATiempo

En el final de la década del 80, Amonarraiz era una joven oficinista que sentía que «para ser más linda necesitaba un mayor tamaño de busto» por lo que decidió realizarse una mamoplastía de aumento y luego de buscar referencias llegó a un cirujano plástico «muy recomendado».

«Héctor Méndez me puso los implantes, después me hizo otros retoques y se convirtió en mi cirujano de cabecera«, relató en diálogo con Télam la mujer que hoy se arrepiente de no haberse dado cuenta «que era hermosa como estaba».

Jean Claude Mas dueo de PIP

Amonarraiz hasta 2007 tenía implantes mamarios fabricados en Inglaterra, pero como consecuencia de un accidente doméstico uno de ellos se rompió y como debía extraerlos su cirujano le recomendó reemplazarlos por «unos nuevos, mejores» que venían de Francia.

«Me ofreció los mejores del mundo, son franceses, repetía», apuntó la mujer y enfatizó en que «confiaba plenamente en él», porque consideraba que «lo que estaba haciendo también era cuidando mi salud».

Amonarraiz y su marido decidieron dejar su hogar del barrio porteño de Caballito para emprender un negocio turístico en Monte Hermoso y fue en uno de esos viajes desde la Capital Federal a la ciudad balnearia que escuchó por la radio lo que había sucedido con los implantes PIP y la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de removerlos.

La argentina Brbara de Amonarraiz una de las vctimas Foto Gentileza

«Me explotó la cabeza, imaginé que me moría», relató la mujer con lágrimas en sus ojos e insistió: «Estaba segura de que me iba a morir, estallé en llanto y me desesperé porque sentía que tenía en mi cuerpo una bomba de tiempo. Llegué a mi casa y lo primero que me fijé fue la fecha de la operación y coincidía con la fecha que decían en la radio».

«Llamé al médico para explicarle la situación y pedirle el número de serie. Me contestó que no atendía más y que había cerrado la clínica», recordó y ahí comenzó un derrotero de idas y vueltas de consultas médicas que la llevó a un nuevo cirujano: Alberto Ferriols, quien realizó el recambio de prótesis.

«Empecé a ver en televisión a distintas personas afectadas y di con Débora Roilette, una abogada francesa que vivió mucho tiempo en Argentina y que se puso al hombro la demanda, nos ayudó un montón», contó, y aseguró que la ayudó a cambiar su forma de pensar estar en contacto con otras mujeres que vivieron situaciones similares.

La mujer remarcó que cuando decidió hacer cada una de las cirugías investigó y buscó recomendaciones, además de pagar honorarios y operarse en clínicas y con cirujanos «de primer nivel» a los que les confió su vida y no le fue bien.

Foto Campaa AunEstasATiempo

«Hoy pienso que lo más importante es la salud, ya no la belleza y lo único que recomiendo a quienes se hicieron intervenciones es que no tengan vergüenza, hay muchas mujeres que tienen algo en el cuerpo que las puede matar y necesitan saberlo, pero también tienen que reclamar lo que les corresponde, es su derecho», enfatizó.

Tras el implante de las PIP, durante cuatro años a Amonarraiz se le producían seromas, que es la acumulación de líquido por la remoción de tejido, lo que solucionaba con la práctica de drenajes en centros sanitarios. Además debió someterse a otras seis intervenciones correctivas que le dejaron cicatrices y aún así no logró alcanzar la simetría que buscaba.

«Mi marido me abandonó, invertí muchísimo dinero en las distintas operaciones y vivo a 700 kilómetros de mi familia, la verdad que no, no encontré lo que buscaba, pero intento seguir adelante y por eso espero ganar la demanda y con eso lograr una mejor calidad de vida, tal vez ver a mi familia o hacer un viaje», concluyó la mujer.

CABA

Residentes de hospitales de CABA paran y marchan al Ministerio de Salud porteño

La Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad paralizó este miércoles más de 20 efectores de salud y convocó a una movilización al Ministerio de Salud porteño en reclamo de recomposición salarial, contra la fragmentación de la carrera médica y por la emergencia en salud mental.

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Residentes de más de 20 hospitales de CABA pararon y marcharon al Ministerio de Salud por salarios.

Más de 20 efectores de salud de la Ciudad de Buenos Aires adhirieron al paro convocado por la Asamblea de Residentes y Concurrentes de la CABA. La medida de fuerza, con cobertura de guardias desde las 8, incluyó una movilización al Ministerio de Salud porteño, con concentración desde las 11 en el Obelisco.

El reclamo central de los trabajadores jóvenes de la salud pública apunta al ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós: exigen una recomposición salarial frente al deterioro sistemático del poder adquisitivo de sus ingresos en el contexto de una inflación que no cede. Entre los hospitales que confirmaron adhesión se encuentran centros de alta complejidad como el Elizalde y el Gutiérrez, dos de los principales hospitales pediátricos del país, y el Hospital Fernández, referente de la atención general en la Ciudad.

Un pliego que va más allá del salario

La movilización no se redujo a la cuestión salarial. La Asamblea llevó al Ministerio un conjunto de demandas que reflejan la crisis estructural que atraviesa el sistema de salud público porteño. Entre los puntos del pliego se destaca el rechazo a la fragmentación de la carrera profesional, un modelo de organización que los residentes y concurrentes denuncian como degradante para las condiciones laborales y la formación médica en los efectores públicos.

También exigieron que la Ciudad declare la emergencia en salud mental y rechazaron cualquier medida que restrinja el acceso de la población al sistema público de salud. La convergencia de estos reclamos dibuja un cuadro de deterioro que no es coyuntural sino que lleva años profundizándose, en un sector donde los residentes trabajan largas jornadas a cambio de estipendios que el proceso inflacionario ha licuado de manera sostenida.

El contexto: salarios contra inflación

El paro de los residentes y concurrentes porteños se inscribe en un clima de conflictividad creciente en el sector salud a nivel nacional. La pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores sanitarios es uno de los efectos más documentados del proceso de ajuste que caracterizó a la gestión de Javier Milei desde diciembre de 2023. Según datos del INDEC, la Canasta Básica Total acumuló una variación interanual del 30,4% a marzo de 2026, sobre una base ya erosionada por las devaluaciones y los tarifazos de los primeros meses de gestión libertaria. Para los residentes, cuyos estipendios no acompañaron esa dinámica de precios, la ecuación se vuelve insostenible.

La Ciudad de Buenos Aires gestiona uno de los sistemas de salud pública más complejos del país, con hospitales de alta complejidad y una red de centros de atención primaria que depende en buena medida del trabajo de residentes y concurrentes. Que más de 20 de esos efectores hayan paralizado sus actividades esta jornada revela la magnitud del malestar acumulado en una franja de profesionales que sostiene gran parte de la atención cotidiana de los sectores más vulnerables de la Ciudad.

Lo que tenés que saber

  • La Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA realizó un paro este miércoles con cobertura de guardias y movilización al Ministerio de Salud porteño desde el Obelisco.
  • Más de 20 efectores de salud de la Ciudad adhirieron a la medida, entre ellos los hospitales pediátricos Elizalde y Gutiérrez, y el Hospital Fernández.
  • El reclamo central es una recomposición salarial ante la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación, dirigido al ministro Fernán Quirós.
  • El pliego también incluye el rechazo a la fragmentación de la carrera profesional, la declaración de emergencia en salud mental y la defensa del acceso al sistema público.
  • La medida refleja el deterioro sostenido de las condiciones laborales en el sector salud pública bajo el contexto de ajuste de la gestión Milei.
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