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Transporte

El lunes aumentan un 40% los pasajes de colectivos y trenes en el AMBA

La medida, que se oficializó el viernes, mantiene la tarifa social, es decir, con el descuento del 55% a través de la tarjeta SUBE, para grupos con atribuciones sociales.

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Por Claudio Benites

El boleto de los colectivos y de los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentarán un 40 por ciento a partir del próximo lunes, tras haber estado congelados durante más de tres años.

La medida se oficializó el viernes a través de la resolución 514/2022 publicada en el Boletín Oficial, y la misma mantiene la tarifa social, es decir, el descuento del 55 por ciento del boleto para los grupos designados con atribuciones sociales a través de la tarjeta SUBE.

Establece, además, la continuidad de la asistencia económica a los sectores de la población con mayor vulnerabilidad social con la tarifa social implementada a través de la tarjeta SUBE, para generar un ámbito de igualdad de oportunidades, de herramientas y de recursos en la accesibilidad al transporte público.

El beneficio alcanza a Jubilados y/o pensionados, trabajadoras de casas particulares; veteranos de la Guerra de Malvinas; monotributistas sociales y beneficiarios de determinados programas gubernamentales.

De la misma manera seguirá vigente el sistema de Red Sube en el AMBA, que abarcan cinco combinaciones de transporte público -ya sea trenes, colectivos, metrobus y subte- en dos horas, y que aplica un descuento del 50 por ciento de la tarifa al momento del segundo viaje, y un 75 por ciento menos del valor de la tarifa a partir del tercer viaje realizado.

El precio de los boletos de colectivo y tren en el AMBA permanecía congelado desde hace tres años, y la medida había sido anticipada por el jefe de Gabinete, Juan Manzur, en su declaración ante el Congreso nacional.

A partir del lunes, el boleto de los colectivos tendrán estos valores según los tramos. En el tramo de 0-3 km pasa de $18 a $25,20; de 3-6 km pasa de $20 a $28; el de 6-12 km pasa de $21 a $29,40; el tramo de 12-27 km pasa de $22 a $30,80, y más de 27 km pasa de $23 a $32,20

En lo que hace a trenes, en las líneas Mitre, Sarmiento y San Martín el boleto será de $17,25; en la línea Urquiza de $11,25; en las líneas Roca y Belgrano Sur de $10,75 y en la línea Belgrano Norte $9,50.

El aumento se concreta en momentos en que el Gobierno nacional mantiene una disputa con las cámaras empresarias del transporte público, que reclaman el pago de subsidios atrasados. Las patronales realizan en ese marco un lockout que llevó a la reducción de las frecuencias de los servicios en varias líneas, lo que provoca demoras y afecta a los usuarios.

Autoridades del Ministerio de Transporte y representantes de los empresarios mantuvieron ya una reunión para analizar la situación generada por el atraso en el pago de los subsidios, y avanzar en la búsqueda de una solución.

Los empresarios aseguran que «el desfasaje es de un mes» e implica cerca de 18 mil millones de pesos para las 170 empresas que operan en la región metropolitana, a través de unas 300 líneas de colectivos.

Fuentes del Ministerio de Transporte señalaron que en las tarifas no se vieron traducidos los costos que generan para el sector las recomposiciones salariales, los incrementos en los precios de insumos y servicios, incluyendo al gasoil; el examen psicofísico para obtener las licencias habilitantes, el precio del material rodante, como también se han incorporado nuevos costos referidos a las medidas de prevención de la propagación del Covid-19.

«Con la finalidad de mantener la ecuación económico-financiera que permita el sostenimiento del servicio público del transporte automotor y ferroviario de pasajeros involucrado, en condiciones de calidad y eficiencia, resulta necesario trasladar una parte de los costos de explotación de tales servicios a los cuadros tarifarios», remarcaron en su momento fuentes del Ministerio de Transporte, que encabeza Alexis Guerrera.

Los aumentos también impactarán en los cuadros tarifarios de los ramales de larga distancia que unen la Ciudad de Buenos Aires con Mar del Plata, Bahía Blanca, Pinamar, Justo Daract, Tucumán, Córdoba, Rosario y Pehuajó; así como en los interurbanos regionales en Chaco, Salta, Neuquén, Entre Ríos, Córdoba y Misiones, y en los servicios locales extendidos en la Provincia de Buenos Aires.

Para concretar el aumento, el Ministerio de Transporte convocó a una consulta ciudadana como paso previo, indicando a los ciudadanos la importancia de la implementación de esta instancia de participación para que «la ciudadanía se exprese en la modificación de los cuadros tarifarios aplicables a los servicios en cuestión, y así garantizar los principios de igualdad, publicidad, informalidad y gratuidad de todos los argentinos y argentinas».

Durante tres días expresaron opiniones y propuestas y todos los comentarios fueron publicados, pero en ningún caso tuvieron carácter vinculante.

Transporte

Tres días sin poder cargar la SUBE: fallas de conectividad complican el traslado del fin de semana

Las intermitencias afectan principalmente a quienes realizan recargas electrónicas y no logran acreditarlas en el plástico. Desde el sistema atribuyeron los problemas a fallas en redes externas y aseguraron monitorear la situación, sin precisar cuándo se normalizará el servicio.

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El impacto es mayor este viernes, jornada de alto flujo de pasajeros en el transporte público.

Tres días después de que comenzaran los primeros reportes de inconvenientes, las fallas en el sistema de carga de la tarjeta SUBE persisten este viernes, en plena jornada pico de regreso a los hogares antes del fin de semana. La situación afecta de manera particular a los usuarios que realizaron recargas electrónicas mediante billeteras virtuales, home banking o aplicaciones y luego no lograron acreditar ese saldo en la tarjeta física.

Desde el sistema de transporte explicaron que la situación responde a «fallas en las redes de conectividad, externas a SUBE», que impactan de manera intermitente en algunos de sus canales y aplicaciones. «Nos encontramos monitoreando la situación para asegurar su pronta resolución», indicaron en una comunicación oficial. Sin embargo, no se informó una fecha estimada para la normalización del servicio.

Un viernes complicado para el transporte

La persistencia de las fallas adquiere mayor peso en este contexto particular: los viernes concentran uno de los flujos más altos de pasajeros en colectivos, trenes y subtes, cuando miles de trabajadores regresan a sus hogares al finalizar la semana laboral. La imposibilidad de acreditar el saldo ya cargado obliga a los pasajeros a recurrir a alternativas o, en muchos casos, a abonar de nuevo un monto que ya desembolsaron.

Las intermitencias también pueden registrarse en otros canales vinculados al sistema, más allá de la acreditación de recargas previas. Los mecanismos habituales para resolver cargas pendientes incluyen la app SUBE en teléfonos Android con tecnología NFC, las Terminales Automáticas SUBE y el sistema de Carga a Bordo en colectivos habilitados, aunque estos canales tampoco están exentos de verse afectados mientras dure la falla.

Qué alternativas tienen los pasajeros

En los servicios que ya cuentan con sistema de pago abierto, los usuarios pueden abonar el boleto sin necesidad de utilizar la tarjeta SUBE física. Entre las opciones disponibles se encuentran tarjetas de débito, crédito y prepagas contactless Visa y Mastercard, pagos con celulares o relojes inteligentes con tecnología NFC que tengan asociada una tarjeta bancaria compatible, y códigos QR a través de las aplicaciones habilitadas para el sistema.

Sin embargo, estas alternativas permiten resolver el viaje en los servicios donde están habilitadas, pero no sirven para acreditar una recarga pendiente en la tarjeta. La brecha entre los medios de pago disponibles y la resolución del problema de fondo, la acreditación del saldo ya pagado, sigue sin cerrarse mientras continúan las intermitencias.

El episodio pone en evidencia la fragilidad de un sistema que, en la práctica, concentra el acceso al transporte público en una infraestructura tecnológica cuyas fallas dependen de redes externas que el propio organismo no controla, sin que exista un protocolo público de comunicación que informe plazos concretos de resolución a los millones de usuarios que dependen de la tarjeta a diario.

Puntos clave

  • Las fallas en la tarjeta SUBE se extienden por tercer día consecutivo, con intermitencias en la acreditación de recargas electrónicas.
  • Desde el sistema atribuyeron los problemas a fallas en redes de conectividad externas, sin informar fecha de normalización.
  • El impacto es mayor este viernes, jornada de alto flujo de pasajeros en el transporte público.
  • Los pasajeros pueden pagar con medios alternativos contactless o QR en servicios habilitados, pero no pueden resolver recargas pendientes por esas vías.
  • El episodio expone la dependencia del sistema en infraestructura tecnológica externa sin protocolos públicos de comunicación de crisis.
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