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Kicillof le gana a Milei en el balotaje y la corrupción es el segundo problema del país: la encuesta que sacude al Gobierno

Un nuevo relevamiento de la consultora QSocial Big Data marca registros históricamente negativos para la gestión libertaria: el 49% evalúa mal la situación del país, el 70% dice que su deuda creció en el último año y el 65% considera que la mayoría de los funcionarios del Gobierno son corruptos. En el escenario de 2027, Kicillof supera por primera vez a Milei en un balotaje hipotético.

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Los máximos del malestar: por qué los propios votantes de Milei ya no confían en su gestión económica.

El malestar social en la Argentina de Javier Milei encontró nuevos pisos en agosto de 2026. El último informe de la consultora QSocial Big Data revela que apenas el 15% de los argentinos evalúa positivamente la situación actual del país, mientras que la mirada negativa trepó al 49%, uno de los registros más elevados de toda la serie histórica que realiza periódicamente esa firma. El dato no es una anomalía estadística: se inscribe en una curva de deterioro sostenido que acumula ya varios meses consecutivos de caída en los indicadores de percepción.

El informe indica además que el 58% de los consultados considera que la situación del país empeoró desde que asumió el Gobierno de Milei, en diciembre de 2023. Solo el 24% cree que el país estará mejor el año próximo, lo que configura un cuadro de pesimismo generalizado que el relato oficial de «estabilización macroeconómica» no logra traducir en bienestar concreto para la mayoría de la población.

La economía: el problema que no cede

La evaluación positiva de la economía nacional cayó al 11% por sexto mes consecutivo, y el 46% de los encuestados proyecta que la situación económica empeorará durante el próximo año. El deterioro no se limita a la percepción macro: el 45% califica negativamente su economía personal, nueve puntos más que en la medición anterior. Lo que resulta especialmente significativo es que esa caída alcanzó al propio electorado libertario, donde la percepción positiva de la economía personal se derrumbó del 68% en febrero al 40% en agosto.

Los indicadores de endeudamiento y ahorro refuerzan el diagnóstico. Un 70% afirma que su nivel de deuda aumentó durante el último año, y el 66% asegura que no puede ahorrar, el valor más alto desde el inicio de la medición. El 77% de los argentinos sostuvo que debió recortar gastos para llegar a fin de mes, mientras que el 41% afirmó que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas del hogar. Son cifras que contradicen de manera elocuente cualquier narrativa de recuperación.

Corrupción y desconfianza: máximos históricos en la serie

En un Gobierno que llegó al poder con una retórica agresiva contra «la casta corrupta», los datos sobre percepción de corrupción resultan especialmente cáusticos. El 65% de los encuestados considera que la mayoría de los funcionarios del Gobierno son corruptos, el valor más alto registrado por la encuesta desde su inicio. La corrupción se ubicó además como el segundo problema principal del país, con el 18% de las menciones, detrás del desempleo (28%).

El dato se enmarca en un contexto de múltiples causas judiciales abiertas, entre ellas la investigación por enriquecimiento ilícito que involucra al ex Jefe de Gabinete Manuel Adorni, la denominada Causa $LIBRA y el escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La percepción ciudadana parece recoger esa acumulación de denuncias que el oficialismo minimizó o descartó sistemáticamente como «operaciones».

A eso se suma otro dato que marca un máximo histórico: el 73% de los encuestados cree que el Gobierno de Milei gobierna para «algunos sectores», nueve puntos más que en la medición anterior. La imagen de un Ejecutivo al servicio de intereses concentrados y no del conjunto de la sociedad se consolida como la percepción dominante, incluso entre franjas que no se identifican con la oposición peronista.

La aprobación sube levemente, pero la desconfianza crece

En ese panorama adverso, el informe de QSocial registra una recuperación de tres puntos en la aprobación de la gestión de Milei, que subió al 34%, mientras que la desaprobación se ubicó en el 61%. Sin embargo, esa mejora aparece circunscripta al núcleo oficialista y a sectores del PRO y los independientes, posiblemente traccionada por el impacto del recambio en la Jefatura de Gabinete, con la salida de Adorni y la incorporación de Diego Santilli.

La recuperación de imagen no se traduce en confianza institucional. El 63% considera que la administración nacional es incapaz de resolver los problemas del país, también uno de los valores más elevados de la serie. La brecha entre aprobación formal de la figura presidencial y confianza real en la capacidad de gobierno revela el límite estructural del respaldo que hoy sostiene al oficialismo.

2027: Kicillof supera a Milei por primera vez en un balotaje

El escenario electoral que proyecta la encuesta sacude las certezas del oficialismo. De cara a las presidenciales de 2027, el 63% se manifiesta en contra de la reelección de Milei y solo el 30% la apoya. En un balotaje hipotético entre Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el mandatario provincial se impone por primera vez: 42% contra 41%. En cambio, si el candidato peronista fuera Sergio Massa, la ecuación se invierte y Milei ganaría por 42% a 38%.

En el ranking opositor, Kicillof se mantiene al frente con un 32% de imagen positiva, aunque también acumuló un incremento de su imagen negativa. Cristina Fernández de Kirchner alcanzó el 23% de imagen positiva, su mejor registro desde marzo de este año. La oposición, sin embargo, tampoco logra capitalizar el malestar: el 63% desaprueba su comportamiento y el mismo porcentaje considera que no está preparada para gobernar en 2027.

El malestar sin canal: la trampa de la polarización

La síntesis del informe de QSocial describe un escenario de pesimismo económico, deterioro de la situación personal, desconfianza institucional y fuerte polarización política. A poco más de un año de las elecciones de 2027, el descontento social todavía no encuentra un canal opositor capaz de capitalizarlo, mientras el oficialismo conserva un núcleo de respaldo que le permite sostenerse pese al deterioro acumulado de los indicadores sociales y económicos.

Lo que sí queda claro en los números es que el relato de la «estabilización» y el «orden macro» no permea en la experiencia cotidiana de la mayoría de los argentinos. Deudas que crecen, ahorros que desaparecen, gastos que se recortan y necesidades básicas insatisfechas configuran el cuadro real de un país cuyo 15% mira con optimismo y cuyo 49% evalúa, sin eufemismos, como malo.

Puntos clave

  • Solo el 15% de los argentinos evalúa positivamente la situación del país; el 49% la califica como mala.
  • El 70% afirma que su nivel de deuda aumentó en el último año y el 66% no puede ahorrar, récord de la serie.
  • El 73% cree que el Gobierno de Milei gobierna para algunos sectores, también el máximo histórico del relevamiento.
  • El 65% considera que la mayoría de los funcionarios del Gobierno son corruptos.
  • En un balotaje hipotético, Kicillof supera por primera vez a Milei: 42% a 41%.

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Kicillof en La Matanza: “Cuenten conmigo” para derrotar a la “pesadilla”

En el acto del PJ bonaerense por el 81° aniversario del 17 de octubre, el gobernador se puso a disposición para “organizar” y “asumir las responsabilidades” que hagan falta, con un objetivo explícito: derrotar al modelo libertario en las urnas.

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“El objetivo es derrotar a esta pesadilla en las urnas”. Con esa definición, sin eufemismos y a pocos minutos de subir al escenario, el gobernador bonaerense convirtió el Día de la Lealtad en una convocatoria política de cara a lo que viene. Y fue más allá: “El mensaje concreto es que cuenten conmigo para organizar, para asumir las responsabilidades que haya que asumir”, lanzó ante la militancia que colmaba los accesos.

17 de octubre en La Matanza

Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, habló al ingresar al Polideportivo Perón de González Catán, en La Matanza, donde este sábado cerró el acto provincial organizado por el Partido Justicialista bonaerense para conmemorar el 81° aniversario del 17 de octubre de 1945.

“Primero está la Patria”

Lejos de cualquier tono de resignación, Kicillof apuntó contra quienes, año tras año, se apresuran a firmar el acta de defunción del movimiento. “La verdad que estoy muy contento, además hay que tener en cuenta que cada año que pasa dan por muerto al peronismo, a este sentimiento”, señaló, y recordó los desafíos de 81 años de ese 17 de octubre que cambió la historia argentina para siempre.

Consultado sobre cuál es el desafío hoy y qué mensaje debe recibir la militancia, el mandatario fue directo: hay que hacer “todo lo que tengamos que hacer para recuperar el país, para recuperar la Patria, para defender la soberanía”. Y remató: “Primero está la Patria, así que eso creo que es lo que tiene que ser el mensaje en todos los actos y en todos los lugares. Es buenísimo, porque es toda la Argentina que se está festejando este 17 de octubre”.

La apelación a la soberanía no es un gesto retórico: es el eje con el que el gobernador viene confrontando el modelo de ajuste, endeudamiento y remate de recursos estratégicos del Gobierno de Javier Milei. En la misma línea, ya había advertido en el último 25 de Mayo que “lo peor que podemos hacer es entregar” el país y vender los recursos naturales de todos los argentinos.

La plana mayor bonaerense en González Catán

Del acto participaron la vicegobernadora, Verónica Magario; el intendente de La Matanza y presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Fernando Espinoza, junto a funcionarios provinciales y municipales, intendentes bonaerenses, representantes de organizaciones sindicales, dirigentes políticos y militancia. La palabra del gobernador estaba prevista para las 15.

En la previa, Espinoza fijó el tono de la convocatoria: “El Día de la Lealtad no es solo una fecha en el calendario, es un momento para traer al presente la doctrina peronista y recordar los valores que distinguen al pueblo argentino”. El jefe comunal matancero también destacó la necesidad de fortalecer la unidad política y organizativa del peronismo y apuntó contra la Casa Rosada: “Las argentinas y argentinos sufren día a día esta escalada de crueldad por parte de la derecha, representada en el Gobierno de Milei, pero sueñan con volver a tener una patria libre, justa y soberana. Vamos por esa nueva Argentina”.

De Berisso a La Matanza: tres 17 de octubre en contexto

El acto de este año llega después de dos conmemoraciones atravesadas por la tensión interna y la persecución judicial. En 2024, en Berisso, el llamado “kilómetro 0 del peronismo”, Kicillof habló en plena disputa por la conducción del PJ nacional entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador riojano Ricardo Quintela. Allí eligió correrse de la pelea: “Mi opinión es muy sencilla: unidad, unidad y unidad”, sostuvo, y aseguró que no le interesaba “disputar ninguna interna”.

Un año después, en la Quinta de San Vicente y al cumplirse 80 años de la gesta, el gobernador abrió su discurso con una definición sobre la situación de la expresidenta: “Llegamos a los 80 años de ese 17 de octubre en una situación desastrosa: hoy la presidenta del Partido Peronista y dos veces presidenta de la Argentina está injustamente presa por honrar nuestras banderas”. La detención de Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo, para amplios sectores del movimiento, la expresión más brutal del lawfare de Comodoro Py.

En ese recorrido, la escena de González Catán marca un corrimiento: del llamado a la unidad y la denuncia de la proscripción, Kicillof pasó a hablar de organización, responsabilidades y urnas. Consultado sobre una eventual candidatura presidencial en 2027, evitó definiciones explícitas y volvió a mostrar mesura, aunque su “cuenten conmigo” difícilmente pueda leerse por fuera del calendario electoral que se avecina.

El día que el peronismo entiende que nació

El 17 de octubre de 1945, cientos de miles de trabajadores ocuparon la Plaza de Mayo y el centro porteño para exigir la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón, detenido en la isla Martín García por el gobierno de facto de Edelmiro Farrell tras ser obligado a renunciar a sus cargos de vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión. La CGT había convocado para el 18, pero la movilización desbordó cualquier calendario y estalló un día antes.

Desde la Secretaría de Trabajo, Perón había impulsado aumentos salariales, convenios colectivos, aguinaldo y vacaciones pagas. Fueron esas conquistas, que los sectores concentrados vieron como una amenaza, las que empujaron su caída y las que movilizaron al pueblo trabajador para rescatarlo. “También es el día que el peronismo entiende que nació”, definió la historiadora Araceli Bellota.

Ochenta y un años después, con salarios pulverizados, tarifas multiplicadas y un Estado en retirada, el peronismo bonaerense volvió a reunirse en torno a la misma pregunta de 1945: quién defiende los derechos de quienes trabajan.

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