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Inflación

El INDEC confirmó que la inflación mayorista fue de 2,5% en mayo y sigue por encima del índice minorista

El Índice de Precios Internos al por Mayor bajó con fuerza tras el pico de abril, impulsado por la distensión del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, el acumulado interanual sigue en 34,5% y la brecha con la inflación minorista persiste, con la energía y los químicos como los principales vectores de presión.

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Precios mayoristas vs minoristas: la brecha que el Gobierno no explica y que anuncia nuevas presiones de precios.

La inflación mayorista registró una fuerte desaceleración en mayo, al ubicarse en 2,5% mensual, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato representó una caída de 2,7 puntos porcentuales respecto al 5,2% de abril, un mes que había quedado distorsionado por el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente sobre el precio internacional del petróleo. La variación interanual del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) alcanzó el 34,5%, mientras que en el acumulado enero-mayo el indicador trepó 14,4% frente al mismo período de 2025.

La energía y los químicos, detrás del número

El incremento del IPIM de mayo estuvo explicado por una suba de 2,5% en los Productos nacionales y de 3,1% en los Productos importados. Dentro de los nacionales, los rubros con mayor incidencia fueron Sustancias y productos químicos (0,65 puntos porcentuales), seguido de Energía eléctrica (0,25 p.p.), Productos refinados del petróleo (0,24 p.p.), Alimentos y bebidas (0,22 p.p.) y Petróleo crudo y gas (0,22 p.p.).

La comparación con abril es elocuente: ese mes, el encarecimiento del petróleo y sus derivados explicó casi el 85% de la variación del índice mayorista, según reconoció el propio ministro de Economía, Luis Caputo, en declaraciones públicas. En mayo, en cambio, los productos refinados del petróleo subieron apenas 1,8%, por debajo del promedio del índice, reflejo de la distensión relativa en el precio internacional del crudo tras los picos de la crisis regional.

La brecha que no desaparece: mayorista por encima del minorista

El dato central que el Gobierno prefiere no subrayar es que la inflación mayorista de mayo superó en 0,6 puntos porcentuales a la inflación minorista, que el INDEC había informado la semana pasada en 2,1%. Esa brecha es técnicamente relevante: el IPIM mide los precios en los eslabones previos al consumidor final, y cuando los mayoristas suben más rápido que los minoristas, se acumula presión diferida que tarde o temprano termina trasladándose a las góndolas y los servicios. Dicho de otro modo, la desaceleración del IPC puede ser temporal si la cadena de costos no acompaña.

En términos acumulados desde diciembre de 2023, la fotografia es más contundente: el IPC ya acumula en los primeros cinco meses de 2026 un alza de 14,7%, superando la meta oficial contemplada en el Presupuesto para todo el año. La variación interanual del índice minorista alcanza el 33,2%. El mayorista, por su parte, acumula 34,5% interanual.

Caputo celebra, pero los números incómodos quedan sin respuesta

Ante la publicación del informe del INDEC, el ministro Luis Caputo recurrió a sus redes sociales para limitarse a reproducir la definición técnica del IPIM, detallando que el indicador «mide la evolución promedio de los precios de los bienes de origen nacional e importado ofrecidos en el mercado interno» y que los valores, salvo excepciones, «corresponden al día 15 de cada mes». No hubo análisis sobre la persistencia de la inflación interanual ni sobre la brecha con el índice minorista: el funcionario optó por el silencio técnico frente a los datos incómodos.

La comparación interanual al interior del IPIM revela, además, una asimetría de impacto sobre la producción: el petróleo crudo y gas acumuló una suba interanual de 69,2%, los productos pesqueros treparon 61,8% y los productos refinados del petróleo acumularon 58,9% en doce meses. En el extremo opuesto, los equipos de radio y televisión registraron la menor variación anual con apenas 4,6%. Esa distribución desigual impacta de manera diferente en las distintas cadenas productivas y en los costos que finalmente soportan los consumidores.

La mirada hacia adelante: ¿desaceleración sostenida o espejismo?

El organismo estadístico también publicó los índices complementarios al IPIM. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el componente impositivo, mostró un aumento de 2,7% en mayo, con los productos nacionales subiendo 2,7% y los importados 3%. Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide la variación de precios de la producción local excluyendo impuestos, también registró una suba de 2,7%, impulsada por un alza de 2,4% en los productos primarios y de 2,8% en los manufacturados y la energía eléctrica.

El comportamiento futuro del IPIM dependerá en gran medida de la evolución del precio internacional del petróleo y de los insumos químicos, que en mayo representaron, en conjunto, la mayor tracción del índice. Con la distensión parcial en Medio Oriente, algunos analistas proyectan que la inflación mayorista podría moderarse en los meses siguientes. Sin embargo, la persistencia de una tasa interanual del 34,5% en el indicador mayorista, combinada con el incumplimiento de la meta presupuestaria en la inflación minorista, confirma que el proceso inflacionario estructural que caracteriza a la gestión de Javier Milei dista de estar resuelto.

Puntos clave

  • El IPIM de mayo fue de 2,5%, una caída de 2,7 p.p. respecto al 5,2% de abril, según el INDEC.
  • El acumulado interanual del índice mayorista alcanzó el 34,5%, con los productos nacionales acumulando 15,1% en el año.
  • El IPIM superó en 0,6 p.p. al IPC minorista de mayo (2,1%), manteniendo una brecha que puede trasladarse a precios finales.
  • Los rubros con mayor incidencia fueron sustancias y productos químicos y energía eléctrica, no el petróleo como en abril.
  • La inflación minorista acumulada en 2026 ya superó la meta oficial para todo el año, con 14,7% en los primeros cinco meses.

Energía

Los servicios públicos subieron 10% en junio en el AMBA: gas, luz y transporte golpean en pleno invierno

En junio, una familia tipo del AMBA sin subsidios gasta $282.758 por mes solo en servicios públicos, un 10% más que en mayo y un 54% más que en junio de 2025. Desde diciembre de 2023, la canasta de servicios acumuló una suba del 919%, cuadruplicando la inflación general del período.

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El Argentino Diario-Tarifazos-Gas-Luz-Energía.
El invierno de Milei destruye el salario y le cuesta $282.758 a cada familia argentina, con 919% de tarifazo acumulado ante 236% de inflación.

El invierno llegó con factura incluida. Según el informe mensual del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP UBA-CONICET), una familia representativa del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin subsidios desembolsa $282.758 por mes para cubrir sus necesidades de energía, transporte y agua potable. La cifra implica un incremento del 10,1% respecto a mayo y supera en un 54% al valor de junio del año pasado.

El dato no es anecdótico: la canasta de servicios públicos se ubicó en junio 20 puntos porcentuales por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo período, cuya variación interanual se estima en torno al 34%. La brecha confirma que los servicios básicos siguen corriendo muy por delante de los precios generales, aplastando el poder adquisitivo de los hogares trabajadores.

El invierno como acelerador del ajuste

El IIEP precisó que el aumento mensual del 10,1% responde a «la combinación de incrementos tarifarios en todos los servicios y la mayor demanda energética estacional de cara al invierno», con el gas como componente de mayor incidencia.

En materia de gas, el cargo fijo subió un 4,4% y el variable un 2,2% en junio. Pero el efecto estacional amplificó esa suba: al iniciarse el pico de consumo invernal, la factura promedio trepó un 23,4% respecto al mes anterior. El gas es el servicio con mayor peso en la canasta durante el período frío y su impacto se sentirá con mayor fuerza en julio.

La energía eléctrica siguió una lógica similar: ajuste tarifario del 4,7% en el cargo fijo y 1,6% en el variable, más el efecto del incremento de consumo invernal. El resultado fue un aumento del gasto del 14,8% frente a mayo.

En transporte, las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires aumentaron un 4,6%, mientras que las líneas interjurisdiccionales registraron una suba del 7,1%, luego de haber subido ya un 7,7% en abril. El gasto total de las familias en transporte creció un 5,7% mensual.

El agua fue el único servicio que mostró contención relativa: tres factores confluyeron, según el IIEP, el ajuste tarifario, un día menos de facturación por tratarse de un mes de 30 días, y el nuevo tope de incremento mensual del 3% vigente desde mayo. El resultado fue una suba mínima del 0,2% respecto a mayo.

El transporte, principal amenaza al ingreso

En términos interanuales, el transporte lidera el ranking de aumentos con una suba del 75% respecto a junio de 2025, por encima del IPC estimado. El agua, la electricidad y el gas acumularon incrementos interanuales del 48%, 43% y 37% respectivamente.

El peso del transporte sobre el ingreso familiar es ya alarmante. Según el IIEP, ese rubro explica el 41% del salario destinado a servicios públicos, convirtiendo al colectivo y al tren en el gasto más pesado dentro de la canasta básica de supervivencia cotidiana.

En términos generales, el informe precisó que la canasta de servicios de junio representa el 15% del salario promedio registrado estimado del mes, calculado en $1.919.353. Dicho de otro modo: con un sueldo promedio, un trabajador puede costear apenas 6,8 canastas de servicios públicos, contra las 8 que podía afrontar en junio de 2025. La capacidad real de hacer frente a esos costos cayó un 15% en un año.

919% acumulado: cuatro veces la inflación general

El dato estructural que el informe del IIEP vuelve a poner sobre la mesa es el más devastador: desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023 hasta junio de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó un 919%, mientras que el nivel general de precios lo hizo en un 236%. Los servicios subieron casi cuatro veces más que la inflación general en dos años y medio de gestión libertaria.

Ese diferencial no es casual. Responde a la política deliberada de «sinceramiento tarifario» que el gobierno de Milei aplicó desde el primer día, eliminando o reduciendo subsidios sin que los ingresos de los trabajadores recuperaran terreno equivalente. La consecuencia directa es que una porción cada vez mayor del salario se destina a pagar facturas, erosionando la capacidad de consumo en alimentos, vestimenta y bienes básicos.

El IIEP advirtió además que, a pesar del ajuste sistemático, el Estado todavía cubre el 42% del costo real de los servicios vía subsidios, con una cobertura que varía según el servicio y el nivel de ingresos del hogar. La pregunta que el informe deja implícita es cuánto más puede recortarse ese colchón sin que el impacto social se vuelva inmanejable.

Puntos clave

  • La canasta de servicios públicos en el AMBA llegó en junio a $282.758 mensuales para un hogar sin subsidios, un 10,1% más que en mayo.
  • Desde diciembre de 2023, los servicios acumularon una suba del 919%, contra un 236% de inflación general en el mismo período.
  • El gas lideró el aumento mensual con una factura un 23,4% más cara que en mayo, impulsada por ajuste tarifario y estacionalidad invernal.
  • El transporte encabeza los incrementos interanuales con un 75% de suba respecto a junio de 2025.
  • La canasta de servicios representa el 15% del salario promedio registrado, y un trabajador puede costear hoy 6,8 canastas, frente a las 8 que podía en junio de 2025.
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