Dólar 💵
Caputo anunció la flexibilización de los créditos en dólares para empresas
El ministro de Economía presentó en el Palacio de Hacienda un paquete de medidas para ampliar el financiamiento corporativo en moneda extranjera. Los bancos podrán prestar hasta un 15% de sus depósitos en dólares a personas jurídicas, en respuesta a un reclamo del sector industrial. La medida profundiza la apertura iniciada en junio y deja afuera, por ahora, a las personas físicas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves desde el Palacio de Hacienda una «flexibilización parcial» de los créditos en dólares para empresas. Flanqueado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, el funcionario explicó que los bancos podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a personas jurídicas, con el objetivo de reactivar la demanda de financiamiento y dinamizar la actividad del sector privado. «Responde a un pedido de las industrias. Nos venían pidiendo una mayor flexibilidad», sostuvo Caputo en la conferencia de prensa.
Un sistema estancado desde la crisis de 2001
El anuncio de este jueves se inscribe en un proceso de desregulación financiera iniciado en junio de 2026, cuando el Banco Central emitió la Comunicación «A» 8446/2026 para ampliar el universo de empresas elegibles para acceder a préstamos en moneda extranjera. Hasta entonces, y durante 25 años, la normativa post-convertibilidad reservaba el crédito en dólares casi exclusivamente a exportadores directos y su cadena de proveedores inmediata, como resguardo contra el riesgo de descalce de monedas. La lógica de esa restricción era simple: no debían endeudarse en dólares quienes perciben sus ingresos en pesos. La crisis de 2001 había demostrado, de manera traumática, los efectos devastadores de ese descalce sobre millones de familias y empresas.
Sin embargo, el equipo económico de Javier Milei decidió cuestionar ese marco. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, ya había anticipado el giro en los últimos días al señalar que las regulaciones vigentes eran «superrestrictivas» y que «terminamos preservando un sistema financiero que es de los más chicos del mundo». La medida del jueves amplía esa apertura: según datos del propio Banco Central, los depósitos en dólares del sistema financiero rondan los 40.000 millones de dólares, mientras que los préstamos activos apenas alcanzan los 22.200 millones, lo que deja un margen prestable de casi 18.000 millones de dólares inmovilizados por restricciones normativas.
La pregunta que el Gobierno esquiva: ¿quién asume el riesgo?
Lo que el oficialismo presenta como una medida de reactivación productiva es también, visto desde otro ángulo, un traslado del riesgo cambiario hacia el sector privado no exportador. Detrás del argumento técnico, el Gobierno descarta que exista peligro de descalce en el contexto actual de tipo de cambio administrado y reservas en reconstrucción. Pero esa apuesta se sostiene en una estabilidad cambiaria que depende de variables externas, de los desembolsos del FMI y de la continuidad del ajuste fiscal, ninguna de las cuales está garantizada.
La exclusión deliberada de las personas físicas del nuevo esquema no es casual. Desde el BCRA explicaron que la jurisprudencia argentina tiende a proteger a los individuos en casos de devaluación, permitiendo renegociaciones forzosas de deudas en moneda extranjera, lo que genera reticencia en los bancos para prestar a consumidores. Las empresas, en cambio, están sujetas al cumplimiento estricto de sus obligaciones contractuales sin margen de salida. En términos llanos: si el tipo de cambio salta, las personas pueden renegociar; las empresas, no.
PyMEs y proveedores: los beneficiarios anunciados
La medida apunta, en teoría, a ampliar el acceso al financiamiento para PyMEs y proveedores corporativos que no forman parte de la cadena exportadora directa pero que podrían acreditar garantías de empresas generadoras de divisas. El nuevo esquema permitiría que estas firmas accedan a tasas de un dígito en dólares, sustancialmente más bajas que las vigentes en el crédito en pesos, deteriorado por la inercia inflacionaria y la morosidad creciente en el crédito en moneda nacional.
No obstante, el impacto efectivo sobre las pequeñas y medianas empresas es, por ahora, una promesa. La capacidad de las PyMEs para conseguir el aval de una empresa exportadora que garantice sus obligaciones en moneda dura depende de relaciones comerciales previas y de la voluntad de las grandes firmas de asumir ese rol de garante, algo que el mercado deberá testear en los próximos meses.
El contexto: deuda, FMI y el segundo semestre bajo presión
El anuncio de Caputo se produce en un escenario de alta exigencia financiera. La Argentina carga con compromisos de deuda que superan los 13.400 millones de dólares en intereses solo para el período 2026-2030, de acuerdo a datos del FMI. El segundo desembolso del acuerdo con el organismo, por 1.000 millones de dólares, se formalizó en abril de 2026 pese a incumplimientos previos en la meta de reservas, con la contrapartida de compromisos más estrictos de acumulación de divisas. En ese marco, la flexibilización del crédito en dólares busca movilizar liquidez ya depositada en el sistema bancario sin apelar a la emisión, pero tampoco sin tocar el nudo del problema estructural: la economía argentina genera dólares por exportaciones, no por dinamismo productivo interno.
Puntos clave
- Caputo anunció que los bancos podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a empresas.
- La medida profundiza la apertura iniciada en junio con la Comunicación «A» 8446/2026 del BCRA, que habilitó préstamos con garantía de empresas exportadoras.
- Los depósitos en dólares del sistema financiero rondan los 40.000 millones de dólares, con apenas 22.200 millones prestados: quedan casi 18.000 millones inmovilizados.
- Las personas físicas quedan excluidas del esquema por las particularidades de la jurisprudencia argentina en caso de devaluación.
- La viabilidad del esquema para las PyMEs depende de que consigan el aval de una empresa exportadora, condición que el mercado deberá validar en los próximos meses.
Dólar 💵
Rattazzi y la “moneda falopa”: pide dolarizar y pagarles a los pobres en dólares
El ex titular de Fiat Argentina reclamó reemplazar el peso por el dólar y le recordó a Milei una promesa de campaña que nunca cumplió. Su receta omite de dónde saldrían los dólares y qué pierde un país que renuncia a su propia moneda.
“¿Por qué a la gente pobre que usa la moneda le das pesos? Por lo menos a ellos dales dólares”. La frase no salió de un aula de economía ni de un comedor comunitario, sino de la boca de un heredero de una de las dinastías industriales más poderosas de Europa, que volvió a pedir que la Argentina abandone su moneda y la calificó sin vueltas como una “moneda falopa”.
El autor de la definición es Cristiano Rattazzi, empresario automotriz retirado, ex titular de Fiat Argentina y bisnieto de Giovanni Agnelli, fundador de la automotriz italiana. Lo dijo en una entrevista con el canal de noticias LN+, donde también cargó contra el sistema tributario, elogió la apertura de importaciones y recomendó a las empresas locales asociarse con firmas chinas.
Un reclamo a Milei por una promesa que quedó en el camino
Rattazzi no habló desde la oposición. Reconoció que la economía muestra mejoras respecto de gestiones anteriores, aunque admitió que el panorama “tampoco está tan maravilloso como uno quería pensarlo y quería que fuera”. Pero su crítica apuntó directo a la Casa Rosada: “Yo creo que hay un error en no haber avanzado en la dolarización mucho antes”, afirmó, y remató: “Esa es una promesa de campaña del Presidente”.
El señalamiento expone una de las tantas deudas del discurso libertario. Durante la campaña, Javier Milei prometió una dolarización inmediata y el fin del cepo, medidas que no se concretaron en los términos planteados. Al cumplirse el primer año de gestión, el organismo de verificación Chequeado registró que apenas el 10% de las promesas principales del Presidente se encontraban cumplidas. Que el reproche llegue ahora desde el propio empresariado que celebró su llegada no es un detalle menor.
“Moneda basura desde hace cien años”
Consultado de manera directa sobre si el peso era una “moneda falopa”, Rattazzi respondió: “Totalmente”. Sostuvo que con la moneda nacional se “ha estafado” a la sociedad año tras año y que “el peso se ha vuelto una moneda basura desde hace cien años”. Con ironía, propuso dejar la moneda local en manos de los financistas “para divertirse, hacer carry trade y todo eso”, mientras los ingresos de la población deberían expresarse en dólares.
El empresario incluso aventuró un escenario global: “Dentro de diez años no va a haber muchas monedas falopas”, dijo, y enumeró al dólar, al euro, a la moneda china y, eventualmente, a alguna criptomoneda como las divisas que sobrevivirían.
El desprecio por la moneda nacional esconde una pregunta que Rattazzi no respondió: de dónde saldrían los dólares para pagar salarios, jubilaciones y planes sociales en un país que depende del endeudamiento externo para sostener sus reservas. Al cierre de 2025, la deuda total de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional contabilizaba 57.100 millones de dólares, según el Foro Economía y Trabajo, que advirtió además que los mayores picos de vencimientos se concentrarán entre 2027 y 2032. Resignar la moneda propia implica resignar también la herramienta monetaria del Estado, es decir, entregar una porción decisiva de la soberanía económica a la política de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Impuestos “horribles” y un diagnóstico a medias
Rattazzi también apuntó contra la estructura tributaria. Calificó a los impuestos que afrontan las pymes como “horribles, distorsivos, absurdos” y pidió eliminarlos o reducirlos con rapidez. En particular, señaló que el impuesto a los Ingresos Brutos “mata la producción” porque se acumula a lo largo de toda la cadena productiva. Tras pasar tres meses en Italia, dijo además que le llamó la atención lo caros que son los productos en el mercado local, y defendió la apertura de importaciones como mecanismo para empujar los precios a la baja.
El diagnóstico tiene una parte de verdad y una parte de omisión. El problema del sistema argentino no es cuánto recauda, sino sobre quién recae. En 2023, la presión tributaria total equivalía al 27,9% del PIB, por debajo de Francia, Italia, Alemania, España e incluso Brasil, según datos relevados por el Foro Economía y Trabajo. Ese mismo espacio de economistas advirtió que cerca del 70% de la recaudación proviene de impuestos indirectos, que castigan con más fuerza a quienes menos tienen, mientras las rentas financieras y las grandes fortunas conservan tratamientos preferenciales.
Bajo la gestión libertaria esa inequidad se profundizó: la reforma incluida en la Ley Bases redujo alícuotas y durante 2025 se rebajaron derechos de exportación e impuestos a bienes suntuarios. Mientras tanto, las transferencias a provincias cayeron un 66% en términos reales desde 2023, según el mismo informe, lo que empuja a los distritos a sostenerse con tributos propios como Ingresos Brutos. Reclamar menos impuestos para las empresas sin decir quién financia la salud, la educación y las jubilaciones es la mitad de un debate.
La receta china y la industria que se achica
En el cierre de la entrevista, Rattazzi destacó la eficiencia de las cadenas de producción chinas y recomendó a las empresas privadas buscar alianzas estratégicas con firmas de ese país para sostener la competitividad frente al avance de sus productos en los mercados globales.
La paradoja es evidente: un referente histórico de la industria automotriz nacional celebra la apertura importadora y propone asociarse con los mismos competidores que desplazan a la producción local. Dolarizar, abrir sin red y asociarse con el que te gana en precio no es un plan de desarrollo, es la administración ordenada de la retirada industrial.
Lo que tenés que saber:
- Cristiano Rattazzi, ex titular de Fiat Argentina, calificó al peso como una “moneda falopa” y reclamó dolarizar la economía.
- Le reprochó a Milei no haber avanzado con la dolarización, a la que definió como una promesa de campaña del Presidente.
- Propuso que los sectores pobres cobren en dólares y que los pesos queden para los financistas y el carry trade.
- Calificó los impuestos a las pymes como “horribles, distorsivos, absurdos” y apuntó contra Ingresos Brutos.
- Recomendó a las empresas privadas asociarse con firmas chinas para sostener la competitividad.
-
CABA1 díaLe dijeron no al GCBA: la Justicia frenó el cobro de Ingresos Brutos a una empresa porteña
-
Transporte3 díasCortes en el tren este fin de semana: qué ramales de Mitre y Sarmiento no van a circular
-
Fútbol & Goles!2 días“Volví por estas alegrías”: la emoción de Di María tras consagrarse campeón con Rosario Central
-
Geopolítica 🌎4 díasEn su viaje a Nueva York, Kicillof le dijo al mundo que el milagro de Milei no existe: “Es una catástrofe”
-
CABA3 díasRécord de suicidios: estudiantes secundarios escriben la ley que el Estado no da
-
CABA7 díasEl exabrupto de Jorge Macri, pidió juicio político a la jueza De Marinis: “Esta sentencia está manchada de sangre”
-
Fútbol & Goles7 díasLa camiseta dorada con la que Messi dirá adiós a la Selección
-
CABA5 díasMacri le baja las patentes a la clase media porteña: quién paga menos y quién queda exento
