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Concesión de la Hidrovía: solo una oferta y crecen las dudas sobre la falta de transparencia

La actual operadora, Jan De Nul, quedó fuera del proceso.

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En la licitación para operar la Vía Navegable Troncal, solo una empresa belga presentó una propuesta, dejando fuera a la actual concesionaria Jan De Nul. El proceso despierta interrogantes sobre la falta de competencia y el rol del gobierno de Javier Milei.

Apertura de ofertas: un proceso con poca competencia

Este miércoles 12 de febrero se realizó la apertura oficial de ofertas para la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT), la principal ruta fluvial del comercio exterior argentino. Sin embargo, pese a que 11 constructores participaron del proceso de contratación, solo una empresa presentó una propuesta formal: Dredging, Environmental and Marine Engineering NV (DEME), una dragadora de origen belga.

Este resultado dejó afuera a la actual operadora, Jan De Nul, que había estado a cargo del mantenimiento de la hidrovía en los últimos años. El proceso se enmarca en la Ley de Concesión de Obras Públicas N° 17.520 y su ejecución corresponde al ejercicio fiscal 2024.

Un corredor estratégico para el comercio exterior

La licitación abarca el mantenimiento y operación del sistema de señalización de la VNT, además de las tareas de dragado y redragado en un tramo clave para la economía del país. Se trata del corredor fluvial que va desde el kilómetro 1.238 del río Paraná hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales en el Río de la Plata exterior, pasando por puntos estratégicos como el Canal Ingeniero Emilio Mitre, el Río Paraná de las Palmas y el Canal Punta Indio.

El correcto funcionamiento de esta vía es fundamental para la exportación de granos, combustibles y otras mercancías, lo que hace que la concesión sea un asunto de alto impacto económico y político.

Las dudas sobre el proceso y el rol del Gobierno

El hecho de que solo una empresa haya presentado una oferta genera interrogantes sobre la transparencia y competitividad del proceso. En licitaciones de esta magnitud, una baja participación puede derivar en condiciones desfavorables para el Estado, con menor margen de negociación en tarifas y estándares de servicio.

El gobierno de Javier Milei, que ha impulsado un discurso de desregulación y libre competencia, deberá definir si avanza con la adjudicación a DEME o si toma otra decisión ante la falta de competencia. En este contexto, surgen dudas sobre si la baja participación se debió a cuestiones técnicas del pliego, a decisiones políticas o a la incertidumbre generada en el sector por las políticas del oficialismo.

Próximos pasos: ¿se adjudicará la concesión?

Tras la apertura de sobres, el proceso continuará con la evaluación técnica y económica de la oferta presentada. Las autoridades analizarán si DEME cumple con los requisitos financieros y operativos establecidos en los pliegos.

Las posibles opciones a partir de ahora son:

• Adjudicar el contrato a DEME si su propuesta cumple con todos los criterios exigidos.

• Declarar desierta la licitación si la oferta no satisface las condiciones necesarias.

• Iniciar un nuevo proceso de convocatoria para intentar atraer más oferentes.

Mientras tanto, persisten las críticas y las dudas sobre cómo se llevó adelante esta concesión y cuál será el futuro de la principal vía fluvial del país.

Deuda externa

Caputo se reunió con Georgieva en el G20 y busca un encuentro con Bessent para un nuevo rescate electoral

El ministro de Economía se vio con la titular del FMI en el marco de las reuniones del G20 para exponer los resultados del programa económico. Lo acompañaron el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza. También prevé un encuentro con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.

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Caputo viaja a mostrar el ajuste como éxito: la otra cara son 57.000 millones de deuda y pobreza que no cede.

Luis Caputo se reunió este lunes con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en el marco de la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del Grupo de los 20 (G20). El propio ministro lo confirmó en su cuenta de X: «Gran encuentro con Kristalina Georgieva en el marco de las reuniones del G20. Aprovechamos para conversar sobre la agenda económica de la Argentina y los avances que estamos logrando para consolidar la estabilidad y fortalecer el crecimiento.»

Caputo estuvo acompañado por el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y por el secretario de Política Económica, José Luis Daza. La comitiva viajó a Estados Unidos con el objetivo de exponer ante representantes de las principales economías del mundo los lineamientos del programa económico del Gobierno de Javier Milei, en una presentación que el oficialismo construye como una puesta en escena del relato de la «estabilización» macroeconómica.

El G20 como vidriera

La participación del ministro en el G20 no es un hecho menor en términos de política exterior económica. Caputo tiene previsto exponer los avances del programa de ajuste en materia de equilibrio fiscal y estabilidad monetaria, en un foro donde participan las principales potencias del planeta. El Gobierno apuesta a que ese escenario le otorgue legitimidad internacional a una política económica que, de puertas adentro, mantiene a millones de argentinos bajo la línea de la pobreza, con tarifas acumulando aumentos superiores al 500% desde diciembre de 2023 y una Canasta Básica Alimentaria que, según datos del INDEC a marzo de 2026, registró una variación interanual del 32,8%.

En ese contexto, los temas que el G20 pondrá sobre la mesa, además del progreso macroeconómico global, incluyen deuda soberana, desequilibrios globales, educación financiera y prevención del fraude. Ejes que, paradójicamente, describen con precisión los principales flancos de vulnerabilidad del propio programa económico argentino: una deuda con el FMI que supera los 57.100 millones de dólares, desequilibrios distributivos que el propio organismo reconoció en su última revisión, y una arquitectura financiera que el Foro Economía y Trabajo calificó en mayo de 2026 como «regresiva por diseño».

La cita con Bessent y el respaldo de Washington

En paralelo a la agenda oficial del G20, Caputo también intentará concretar un encuentro con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. La relación entre Buenos Aires y Washington se consolidó como uno de los pilares del programa económico de Milei: el respaldo financiero y político del gobierno de Donald Trump resultó decisivo para que Argentina defendiera su posición cambiaria en momentos de tensión en los mercados durante 2025. Sin ese sostén externo, la fragilidad del esquema de bandas cambiarias hubiera sido mucho más difícil de sostener.

La búsqueda del encuentro con Bessent no es un detalle protocolar. Milei construyó buena parte de su credibilidad internacional sobre la base del alineamiento con Trump, una apuesta ideológica que, en términos financieros, se tradujo en respaldo concreto en momentos críticos. Que Caputo viaje a reforzar ese vínculo mientras el acuerdo con el FMI avanza hacia sus próximas revisiones revela cuál es la verdadera arquitectura de sustento del programa: más que en la economía argentina, el modelo descansa sobre garantías externas.

El vínculo con el FMI: entre el aval y la dependencia

La reunión con Georgieva se produce en el marco del Servicio Ampliado que el Gobierno suscribió en abril de 2025 por 20.000 millones de dólares, con un desembolso inicial inédito de 12.000 millones. En abril de 2026, una segunda revisión habilitó un desembolso adicional de 1.000 millones, a pesar de que Argentina registró incumplimientos previos en la meta de reservas netas. El FMI exigió, a cambio, acumular al menos 8.000 millones de dólares en reservas durante el año.

La cita de hoy no es la primera entre Caputo y Georgieva en lo que va del año. En julio de 2026, la directora gerente del FMI visitó Buenos Aires, se reunió con Milei y participó de una reunión de gabinete, en un gesto que analistas y economistas críticos describieron como una supervisión in situ del principal deudor del organismo. Lo que en julio fue una visita de Georgieva a territorio argentino, hoy se invierte: es Caputo quien viaja a rendir cuentas ante el foro que nuclea a las potencias que financian y condicionan el programa.

Puntos clave

  • Caputo se reunió con Georgieva en el marco del G20 y confirmó el encuentro en su cuenta de X.
  • Lo acompañaron el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza.
  • El ministro también prevé un encuentro con el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, para reforzar el respaldo político y financiero de Washington.
  • El acuerdo vigente con el FMI asciende a 20.000 millones de dólares; la deuda total argentina con el organismo superaba los 57.100 millones al cierre de 2025.
  • El viaje se enmarca en la estrategia oficial de presentar el ajuste como éxito macroeconómico ante las principales potencias, mientras la pobreza y el costo de vida siguen golpeando a los sectores populares.

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