Salud 🩺
Profesionales de la salud mental calificaron de «aberración» los dichos sobre Florencia Kirchner
«Es una aberración que alguien hable en esos términos, con esa liviandad. Es incorrecto hablar de la salud mental de una persona cuando no se conoce a la paciente ni su historia.», dijo Laura Musante.
Asociaciones de profesionales de la salud mental y especialistas en psicología y psiquiatría advirtieron hoy que es una «aberración» emitir opiniones en espacios públicos sobre presuntos trastornos mentales de una persona y advirtieron que las problemáticas de orden psíquico «nunca tienen una relación causal», tras las expresiones de las periodistas Viviana Canosa y Laura Di Marco en el canal LN+, donde aludieron a una supuesta «anorexia nerviosa galopante» de Florencia Kirchner y una presunta responsabilidad al respecto de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
«Es una aberración que alguien hable en esos términos, con esa liviandad. Es incorrecto hablar de la salud mental de una persona cuando no se conoce a la paciente ni su historia. Ese supuesto diagnóstico se usó de manera despectiva, lo cual refuerza el estigma que padecen las personas con trastornos», dijo Laura Musante, psicóloga e integrante de la ONG Proyecto Suma.
Juan Eduardo Tesone, médico psiquiatra y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), opinó que los dichos de las periodistas son «una simplificación realmente peligrosa porque ubica a los padres en un lugar que no merecen porque nadie puede sentirse responsable de alguna dificultad que posee alguno de los hijos, y menos de una manera tan lineal».
«Las problemáticas de orden psíquico nunca tienen una relación causal y de nada sirve responsabilizar a los padres por la problemática que los hijos puedan tener», indicó el profesional.
Por su parte, María Teresa Calabrese, endocrinóloga, psiquiatra y psicoanalista, remarcó a esta agencia la importancia de «no utilizar los diagnósticos para estigmatizar a las personas o, lo que es peor, utilizarlos a veces como insultos».
«Estas periodistas han hecho un uso muy desafortunado de un cuadro con el que muchas personas se pueden sentir identificadas y lamentablemente habla gente que no es idónea, pero el que las escucha cree que sí lo son y la persona que padece estas enfermedades o estos cuadros se puede sentir muy afectada, sobre todo muy desorientada porque se dicen cosas que no son reales», agregó Calabrese, especialista en trastornos de las conductas alimentarias.
Los profesionales explicaron que la anorexia nerviosa tiene «orígenes multicausales; no se pueden sacar conclusiones universales».
«La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por una restricción de la ingesta alimentaria, lo que da lugar a una considerable pérdida de peso hasta llegar en ocasiones a un estado de grave desnutrición», explicó Jorge Catelli, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), y aclaró que el término «nerviosa» busca «subrayar el factor emocional que está siempre implicado, pero fundamentalmente para diferenciar los trastornos en la alimentación que pueden ser causados por enfermedades o tratamientos específicos».
A partir de este episodio, asociaciones de profesionales que trabajan con la salud mental advirtieron sobre la peligrosidad de las palabras de la periodista Laura Di Marco quien realizó al menos siete «afirmaciones diagnósticas y etiológicas» sobre la vicepresidenta Cristina Fernández y su hija Florencia.
«La periodista Di Marco, en un diálogo con una complaciente Viviana Canosa, emitió al menos siete afirmaciones diagnósticas y etiológicas: adicción, abuso, anorexia nerviosa, psicopatía, narcisismo patológico, bipolaridad e intento de suicidio», resaltó la Asociación Colegio de Psicoanalistas mediante un comunicado.
«Cada una de estas clasificaciones, ya sea de índole diagnóstica o por hechos acontecidos, en manos de un/a profesional de salud mental, sería el resultado de un trabajo minucioso, de la utilización de una batería de elementos diagnósticos, y formulada después de un lapso variable de tiempo de estudio y análisis hasta llegar a conclusiones, siempre provisorias y en continua revisión», sostuvieron.
Por su parte, la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) subrayó que «los temas de salud deben ser tratados por profesionales de la salud y no por comentadores o periodistas, que muchas veces lo hacen desde el odio, el amarillismo, el morbo y las opiniones desacertadas y malintencionadas que solo logran estigmatizar y violar los derechos de las personas con padecimiento mental y desinformar y confundir a la sociedad».
La AASM subrayó que la periodista «no solo se dirigió en forma ofensiva, violenta, inadecuada y desafortunada en relación al estado de salud de una persona, sino que realizó por televisión un diagnostico en forma ilegal», además de describir «con conceptos falsos, incoherentes y absurdos la supuesta causa de ese padecimiento, aseverando que la misma es producto de ‘la falta de madre'».
Por último, el Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Santa Fe 2da circunscripción expresó su rechazo a las expresiones periodísticas sobre la salud de Florencia Kirchner y advirtió que es «violencia comunicacional».
El Colegio advirtió el daño que esas manifestaciones pueden producir en las personas que padecen trastornos alimenticios, y mencionó que -según datos del Centro especializado en la prevención, investigación y tratamiento de bulimia, anorexia y sobrepeso (BACE)- en la Argentina entre el 12% y el 15% de los adolescentes padecen de anorexia o bulimia nerviosa, siendo el 90% de las personas afectadas mujeres y el 10% varones.
Educación
Redes sociales y niños: “Que tengan libre acceso a pantallas es catastrófico”
Mientras el mundo avanza hacia restricciones legales para menores en plataformas digitales, en Argentina cuatro proyectos de ley aguardan tratamiento en el Congreso. La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso sin límites a pantallas tiene consecuencias devastadoras en la salud mental infantil y adolescente, con un incremento alarmante en las tasas de suicidio e intentos autolíticos.
El debate global sobre el impacto de las redes sociales en la infancia y la adolescencia escaló en los últimos años hasta convertirse en una agenda legislativa urgente en varios países. Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya establecieron prohibiciones de acceso para menores, y se espera que otros Estados se sumen en los próximos meses. En Argentina, la situación avanza a un ritmo más lento: cuatro proyectos de ley, dos en la Cámara de Diputados y otros dos en el Senado, esperan tratamiento sin que ninguno haya logrado dictamen.
En ese contexto, la psicoanalista Marina Begonja ofreció una lectura que no deja márgenes para la complacencia: «El daño que producen las redes sociales en la sociedad, especialmente en los más chicos, es enorme. La tecnología avanza más rápido que las reglamentaciones y aún el mundo no sabe cómo responder a esto, que de alguna manera debe ser regulado en lo inmediato, pero que no se debe agotar únicamente en la restricción».
Una crisis silenciosa en las guardias hospitalarias
En diálogo con NA, Begonja no habló en abstracto ni apeló a estadísticas frías. Describió una realidad que, según señaló, se vive a diario en los servicios de urgencias de los hospitales públicos: «La tasa de suicidio e intento autolítico adolescente se ha incrementado tanto que es desesperante, y los números no llegan a reflejar la realidad que se vive a diario en la guardia de los hospitales y en los casos que no llegan a consulta».
La profesional identificó los mecanismos concretos por los cuales las plataformas digitales afectan la construcción subjetiva de niños y adolescentes: «El efecto que tienen los likes sobre sus identidades, las notificaciones permanentes, el no-contacto social porque no hay encuentro real, el impacto en la sexualidad, la adoración de la imagen, la confusión que genera la Inteligencia Artificial que ya no sabemos qué es real o no, y la cultura del exceso y el consumo sin límites dañan el tejido social».

Esa dependencia, subrayó Begonja, no es accidental sino el resultado de un diseño deliberado: «No es sólo la dependencia que genera, que fueron diseñadas para eso, sino lo más grave es todo lo que no habilita. No permite el encuentro con el otro, daña rituales y la narrativa. No hay aburrimiento, es nuestro chupete digital, automáticamente recurrimos ahí donde siempre encontramos algo, una satisfacción inmediata».
El diagnóstico en las aulas: diagnósticos multiplicados, juego simbólico ausente
La psicoanalista fue especialmente contundente al describir lo que ocurre en los espacios educativos: «Que los niños tengan libre acceso a pantallas es catastrófico, el impacto social de eso será tremendo. Ya lo vemos en las aulas llenas de diagnósticos y acompañantes terapéuticos, en niños que no desarrollan juego simbólico, no saben de límites, no crean, consumen pasivamente».
Para los adolescentes, el cuadro no es menos grave: «No encuentran motivación en la vida, sino que buscan satisfacciones inmediatas y excesivas. Ese escenario lo presentan las redes sociales». La referencia al juego simbólico no es menor en términos clínicos: su ausencia en la infancia compromete el desarrollo del lenguaje, la capacidad de simbolización y la construcción de vínculos afectivos reales, pilares de la salud mental adulta.
Regulación necesaria pero no suficiente
Consultada sobre cuál debería ser la respuesta del Estado argentino, Begonja rechazó las soluciones simplistas. Para la profesional, la regulación por edades es una condición necesaria pero insuficiente si no va acompañada de políticas públicas integrales: «La problemática es muy compleja para reducirla en simplemente una restricción de redes a cierta edad. Creo que se deben diseñar políticas públicas para pensar en cómo responde el sistema educativo frente a esto, que el sistema de salud también pueda asistir a la demanda creciente en salud mental y en promover cuidados desde las casas».
La ausencia del Estado en ese diseño no es un dato menor en el contexto argentino. El gobierno de Javier Milei avanzó en 2025 con recortes reales en el presupuesto de salud y educación que, según distintos análisis, comprometieron la capacidad de respuesta de los sistemas públicos precisamente en el momento en que la demanda en salud mental juvenil alcanzaba niveles críticos. En ese escenario, trasladar la responsabilidad a las familias sin recursos institucionales de respaldo no es una política: es el abandono disfrazado de libertad.
El mundo legisla: Argentina, en pausa
La tendencia internacional es clara y se acelera. Australia prohibió el uso de redes sociales para menores de 16 años y exige verificación de edad a las plataformas bajo pena de multas millonarias. Francia aprobó legislación que restringe el acceso a menores de 15 años sin consentimiento parental verificado. En el ámbito europeo, un panel de expertos de la Unión Europea recomendó en julio pasado que los menores de 13 años solo accedan a redes bajo supervisión adulta o en contextos educativos, mientras la Comisión Europea prepara su propia propuesta legislativa.
En Argentina, los cuatro proyectos en danza no lograron aún el consenso necesario para avanzar. La demora tiene consecuencias concretas que se miden en guardias hospitalarias desbordadas, en aulas donde el juego cedió su lugar a la pantalla, y en adolescentes que, como señaló Begonja, buscan en la satisfacción inmediata digital lo que el entorno social ya no les ofrece. El costo de esa inacción lo pagan los chicos.
Puntos clave
- La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso libre de menores a pantallas y redes sociales tiene consecuencias «catastróficas» para la salud mental y el desarrollo infantil.
- Las tasas de suicidio e intento autolítico adolescente aumentaron a niveles que, según la profesional, superan lo que reflejan las estadísticas oficiales.
- Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya legislaron restricciones para menores en plataformas digitales.
- En Argentina, cuatro proyectos de ley sobre la materia aguardan tratamiento parlamentario sin haber alcanzado dictamen.
- Begonja reclamó políticas públicas integrales que involucren al sistema educativo y al de salud, en lugar de limitarse a restricciones por edad.
-
Fútbol & Goles!6 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Celebridades3 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Fútbol & Goles!6 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Buenos Aires4 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!6 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Goles! ⚽6 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Fintech5 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
-
Presidencia2 díasBrasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “No está a la altura de su cargo”
