Economía 💲
La motosierra de Milei dejó a la Argentina al margen del boom del comercio mundial
Con apenas 0,3% de participación en un mercado que creció 7% y alcanzó los US$ 35 billones, el país quedó relegado en la carrera del «friendshoring» mientras el ajuste fiscal destruye el consumo interno y la recaudación.
— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.
★ El brutal ajuste fiscal implementado por el gobierno de Javier Milei llevó al límite la capacidad de generación de riqueza del país. Con el consumo interno devastado —principal motor de la economía, el empleo y la recaudación tributaria—, Argentina quedó marginada del récord histórico que registró el comercio internacional en 2024, según datos de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo).
Mientras el intercambio global alcanzó los 35 billones de dólares con un crecimiento del 7%, Argentina apenas representó el 0,3% de ese total. Las exportaciones argentinas de bienes habrían llegado a unos 86.500 millones de dólares en 2025, a los que se sumarían cerca de 17.500 millones en servicios, totalizando apenas 104.000 millones de dólares.
El friendshoring que Argentina no aprovecha
El especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo, presidente de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) en Argentina y director general de la consultora DNI, advirtió sobre la encrucijada: el nuevo escenario del comercio mundial ya no responde a la horizontalidad institucionalizada, sino a la discrecionalidad geopolítica del llamado «friendshoring» (incremento del comercio entre países aliados).
«La clave para imaginar estrategias de inserción reside en que el comercio creció, pero no en un marco de horizontalidad institucionalizada, sino en un escenario de discrecionalidad geopolítizada», señaló Elizondo. Según su análisis, esto exige definir una adecuada geopolítica comercial que Argentina parece no tener.
Los datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) confirman esta tendencia: en 2025 había 380 acuerdos de integración económica regional vigentes en el planeta, un récord histórico. En el año 2000 eran apenas 83, y en 2015 llegaban a 273.
La brecha con los vecinos se amplía
Argentina es uno de los países con menor cantidad de pactos comerciales en la región. Mientras Chile lidera con 33 acuerdos que le dan acceso preferencial a la gran mayoría del PIB global, y México cuenta con 14 tratados que abarcan más de 50 países, Argentina no supera los 10 acuerdos —la mayoría de alcance parcial— concretados a través del Mercosur.
Perú consolidó su red con 22 tratados vigentes a finales de 2025, incluyendo el TLC con Singapur vía Alianza del Pacífico. Colombia mantiene 18 acuerdos comerciales vigentes, incluyendo tratados con Estados Unidos, la Unión Europea y Corea del Sur. Hasta Ecuador supera a Argentina con 12 acuerdos.
Están pendientes las negociaciones de Argentina con Estados Unidos —que no sería un tratado de libre comercio pleno sino enfocado en algunas disciplinas específicas— y el tratado de asociación entre Mercosur y la Unión Europea. Pero también hay numerosos posibles acuerdos en la mesa de negociación del Mercosur que no han avanzado.
La cuenta que no cierra
Si Argentina recuperara su participación histórica del 0,5% del comercio internacional total —alcanzada en 2000, 2005 y antes de 1970—, hoy estaría exportando 175.000 millones de dólares entre bienes y servicios: alrededor de un 70% más que lo que efectivamente comercia.
«Argentina debe tener una participación en el comercio internacional planetario proporcional a la dimensión de su economía, algo que alguna vez tuvo», planteó Elizondo.
Sin embargo, la política económica de Milei parece haber elegido el camino contrario: con la motosierra aplicada al límite de la amputación, el modelo depende ahora casi exclusivamente de la cuenta de dólares por comercio e inversiones. Una apuesta riesgosa en un país que destruyó su mercado interno y quedó al margen de las redes comerciales que hoy dominan el mundo.
Puntos clave:
• Argentina representa apenas el 0,3% del comercio internacional, que creció 7% y alcanzó US$ 35 billones en 2024
• El país tiene menos de 10 acuerdos comerciales (mayoría parciales), mientras Chile tiene 33, México 14, Perú 22 y Colombia 18
• Recuperar la participación histórica del 0,5% implicaría exportar US$ 175.000 millones: 70% más que el nivel actual
• El ajuste fiscal destruyó el consumo interno, principal fuente de recaudación y empleo
• La OMC registra 380 acuerdos de integración económica regional vigentes, récord histórico que refleja el nuevo orden del «friendshoring»
Dólar 💵
El vocero de Milei dijo que el dólar podría llegar a $1.800: la grieta entre el relato oficial y el mercado
El vocero presidencial admitió en un streaming oficialista que una corrección cambiaria «es una posibilidad», y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta un tipo de cambio cercano a los $1.700 para fin de año. La confesión contradice el discurso gubernamental de estabilidad.
El dólar y los salarios son los dos pilares sobre los que el Gobierno de Javier Milei construyó su relato de éxito económico. Pero en las últimas horas, uno de los propios funcionarios del equipo oficialista horadó ese andamiaje: el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció públicamente que el tipo de cambio podría experimentar una corrección y llegar a valores de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. La declaración, formulada en un streaming de carácter oficialista, no pasó inadvertida en un contexto donde la devaluación es una amenaza latente para el poder adquisitivo de los trabajadores.
«Es una posibilidad»: la admisión que el oficialismo intentó minimizar
Ravier intentó enmarcar la posible corrección cambiaria como un movimiento «mínimo» que «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». Tras recorrer una serie de grandes devaluaciones de gobiernos anteriores para contextualizar el escenario actual, el vocero reconoció que «es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1.800 ó $1.700 para dentro de unos meses». El argumento del funcionario buscó diferenciarse de saltos cambiarios abruptos del pasado, pero la admisión en sí misma representa una fisura en el discurso oficial de estabilidad cambiaria que el equipo económico repite cada vez que puede.
La pregunta de si existe o no atraso cambiario sobrevoló la declaración de Ravier, quien esquivó una respuesta directa: «Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir», señaló, antes de concluir que cualquier corrección sería de magnitud acotada. Sin embargo, la dificultad para responder con certeza esa pregunta es, en sí misma, una señal de alarma para quienes siguen de cerca la política monetaria.
El mercado ya descuenta una suba del dólar
Las palabras de Ravier no llegaron en el vacío. Antes de su declaración, el propio mercado financiero ya venía descontando un tipo de cambio más elevado hacia fin de año. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado en base a encuestas realizadas a las consultoras y empresas más relevantes del sector financiero, proyecta un dólar cercano a los $1.700 para diciembre de 2026. El consenso privado y las palabras del vocero apuntan, entonces, en la misma dirección, aunque el Gobierno se esfuerce en llamarlo «corrección mínima» en lugar de devaluación.
El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares en reservas desde principios de año, un dato que el oficialismo exhibe como señal de fortaleza. No obstante, analistas del sector advierten que ese ritmo de compra se desacelerará una vez superada la cosecha gruesa, lo que limitará el margen del Gobierno para sostener artificialmente el valor del dólar en los meses siguientes.
El ancla que sostiene una macroeconomía frágil
El tipo de cambio cumple en el esquema libertario una función doble y contradictoria: es, al mismo tiempo, el principal instrumento antiinflacionario y el punto de mayor fragilidad del modelo. La estabilidad financiera que el Gobierno exhibe hoy, a pesar de la caída de los salarios, la pérdida de empleos y el cierre de empresas, depende en gran medida del dólar quieto. Una devaluación, aunque sea presentada como «mínima», arrastra un riesgo concreto: acelerar el cierre de negocios y licuar aún más el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente si la respuesta del Gobierno fuera profundizar el ajuste para evitar nuevas correcciones del tipo de cambio, como ya hizo en ciclos anteriores.
El propio Gobierno reconoció en otras instancias que el proceso de recomposición salarial «lleva tiempo» y «genera tensiones». Mientras tanto, los salarios privados registrados subieron apenas un 2% en mayo, por debajo de la inflación del mismo mes, que fue del 2,1%, según datos del INDEC. La brecha entre salarios y precios se repite en las comparaciones interanuales y acumula un deterioro sostenido desde el inicio de la gestión. En ese contexto, una nueva corrección del tipo de cambio sería una mala noticia más para los sectores populares.
La contradicción estructural del modelo
La declaración de Ravier expone una contradicción que el Gobierno prefiere no abordar frontalmente: si el tipo de cambio está atrasado, cualquier corrección afectará los precios internos y erosionará los ingresos reales; si no lo está, la competitividad de las exportaciones queda condicionada por otros factores estructurales que el modelo libertario tampoco resolvió. El propio Ravier intentó salir de ese dilema reivindicando el rendimiento exportador como prueba de competitividad sin necesidad de devaluación, pero sus números sobre la posible llegada del dólar a $1.700 o $1.800 desmienten esa certeza.
El mercado, los analistas y ahora el propio vocero presidencial confluyen en un escenario que el relato oficial prefiere esquivar: el dólar se va a mover. La discusión es cuánto, cuándo y, sobre todo, quién pagará el costo.
Puntos clave
- El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.
- El REM del Banco Central proyecta un dólar cercano a $1.700 para diciembre de 2026.
- El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares desde principios de año, pero el ritmo se desaceleraría tras la cosecha gruesa.
- Los salarios privados registrados subieron 2% en mayo, por debajo de la inflación del 2,1% según el INDEC.
- Una corrección cambiaria profundizaría el deterioro del poder adquisitivo en un contexto de ajuste sostenido.
-
Fútbol & Goles!3 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Fútbol & Goles!4 díasLa caída de Argentina “tras la estúpida tarjeta roja a Enzo Fernández”: los medios del mundo analizaron la victoria española
-
Fútbol & Goles!5 díasJimmy Fallon ironizó sobre la foto viral de Messi con Yamal bebé y armó una teoría conspirativa sobre la FIFA
-
Fútbol & Goles!3 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Fútbol & Goles!3 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Buenos Aires20 horasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Goles! ⚽3 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Mundial FIFA5 díasArgentina perdió la final con España y cerró un Mundial que volvió a unir al país detrás de la Selección
