Judiciales ⚖️
Declara Almirón: el enfermero que vio la última noche de Maradona lleva su versión al tribunal
La Fiscalía lo acusa de haber completado registros de enfermería que no reflejaban el estado real del paciente.
Ricardo Omar Almirón, el enfermero que estuvo a cargo de la última guardia antes de la muerte de Diego Maradona, comparecerá este jueves ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro. Será el último de los acusados en brindar su versión y no responderá preguntas de la fiscalía ni de las querellas.
A casi cinco meses de iniciado el debate oral, el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona enfrenta uno de sus momentos más esperados. Ricardo Omar Almirón, el enfermero que cubrió la guardia entre las 19 horas del 24 de noviembre y las 6:30 de la madrugada del 25, cuando el Diez fue hallado sin vida en la casa del country San Andrés de Benavídez, prestará declaración indagatoria por primera vez en los Tribunales de San Isidro. Fue contratado por Medidom, la empresa subcontratada por Swiss Medical para cubrir la internación domiciliaria que Maradona recibió entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, apenas semanas después de someterse a una cirugía por un hematoma subdural.
Solo responderá a su propio abogado
El defensor de Almirón, Franco Chiarelli, confirmó a la Agencia NA que su cliente no responderá los interrogatorios de la Fiscalía, de las querellas ni de las demás defensas. La declaración se desarrollará exclusivamente mediante preguntas formuladas por su propio representante legal y de manera «cronológica y ordenada», reconstruyendo guardia por guardia hasta la noche final. «Va a exponer de manera cronológica y ordenada sus guardias y su último día, durante la noche del 24 al 25 de noviembre de 2020, de 19 a las 6:30 de la mañana», precisó Chiarelli.
El abogado también reveló que el enfermero no concurrió a las audiencias previas por decisión propia defensa, con el fin de evitar «contaminaciones de información» que pudieran condicionar su testimonio. Con esta declaración, Almirón se convierte en el último de los imputados en hablar ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Antes que él declararon el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini. La enfermera Dahiana Gisela Madrid aguarda un debate separado ante un jurado popular.
La acusación: registros que no reflejaban la realidad
La Fiscalía sostiene que Almirón completó los registros de enfermería con información que no se correspondía con «el real estado y la atención médica que Diego Armando Maradona recibía». A diferencia de la otra enfermera acusada, Dahiana Gisela Madrid, los registros del caso indican que Almirón sí realizó controles de signos vitales y volcó actualizaciones en el grupo de WhatsApp que el equipo médico utilizaba para comunicarse. Esa distinción podría resultar tanto una carga como un escudo durante el debate: fue quien estuvo presente y registró, pero también sobre quien recaerá la pregunta de qué vio realmente y qué omitió informar.
Su defensor remarcó, además, que a lo largo del proceso el nombre de Almirón fue mencionado en reiteradas oportunidades para deslindar responsabilidades entre otros imputados. «Es un debate en el que se habla de él para ensuciar a otros imputados, y cada vez que se lo nombra, es porque hizo tareas de enfermería», sostuvo Chiarelli, anticipando la línea argumental que desarrollará ante el tribunal.
Taffarel, el masajista que alertó al que no escuchó
En la misma jornada también declarará como testigo el masajista Nicolás Taffarel, quien ocho días antes de la muerte de Maradona envió una señal de alarma al neurocirujano Leopoldo Luque que, según surge de la evidencia ya incorporada al debate, no generó respuesta alguna. Según el material probatorio presentado en el juicio, Taffarel alertó que Maradona se encontraba «totalmente edematizado», con los ojos hinchados y en un estado de deterioro físico evidente. «Tienen que venir todos los días; Leito, la psiquiatra, el psicólogo, el que quiera, pero tienen que venir», reclamó el masajista según consta en la causa. Y agregó: «Está muy hinchado Dieguito, los ojos hinchados como una teta; imaginate que lo vi hinchado con la luz apagada, ni lo quería ver con la luz prendida». El testimonio de Taffarel ya fue incorporado como prueba de cargo en el expediente y apunta directamente a la inacción del equipo médico durante los días previos al desenlace.
Un debate que acumula evidencia contra el entorno médico
El segundo juicio por la muerte de Maradona se inició el 14 de abril de 2026, luego de que el primer proceso fuera anulado tras conocerse la existencia del documental Justicia Divina, que evidenció vínculos inapropiados entre la jueza de instrucción y una de las querellas. El nuevo debate retoma la acusación central: los siete profesionales procesados incurrieron en homicidio simple con dolo eventual, al haber ignorado de manera sistemática las señales de alarma que indicaban el deterioro del paciente y haberle brindado una atención que la Fiscalía califica como gravemente deficiente. La declaración de Almirón, como el hombre que estuvo junto al Diez en sus últimas horas, será uno de los testimonios más determinantes que el tribunal deberá valorar antes de llegar a una sentencia.
Buenos Aires
A 20 años de la desaparición de López, la recompensa sube pero la impunidad sigue intacta
El Gobierno bonaerense duplicó a $10 millones la recompensa por información sobre el paradero de Jorge Julio López, sobreviviente del «circuito Camps» que desapareció el 18 de septiembre de 2006, el mismo día en que se condenó a prisión perpetua a su torturador, Miguel Etchecolatz. Dos décadas después, la causa permanece sin resolución y sin responsables identificados.
Dos décadas sin respuestas, sin culpables y sin el cuerpo de un sobreviviente que se atrevió a dar testimonio. A 20 años exactos de su segunda desaparición, Jorge Julio López sigue siendo la herida abierta más incómoda de la democracia argentina: un hombre que sobrevivió la dictadura para ser borrado en plena institucionalidad, el mismo día en que la Justicia condenaba a su torturador.
El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires dispuso este viernes elevar de $5 millones a $10 millones la recompensa destinada a quien aporte datos fehacientes que contribuyan a determinar el paradero de López. El hombre, albañil y militante platense, fue visto por última vez el 18 de septiembre de 2006 cuando salía de su vivienda en Los Hornos, en las afueras de La Plata. Hoy tendría 96 años. La causa tramita en la Unidad Fiscal Federal de La Plata bajo el expediente FLP N° 509/2008, caratulado como «López, Jorge Julio s/ desaparición forzada de personas».
El testigo que incomodaba al poder
La historia de López es la de una doble persecución. El 27 de octubre de 1976, en plena dictadura cívico-militar, fue secuestrado y sometido a un periplo de terror por varios centros clandestinos de detención del denominado «circuito Camps», el entramado represivo montado en la provincia de Buenos Aires bajo el mando del general Ramón Camps. Permaneció detenido y fue sometido a torturas sistemáticas hasta su liberación en 1979, sin que mediara explicación alguna ni proceso judicial.
Décadas después, cuando la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad puso en el banquillo a los represores, López se convirtió en un testigo clave. Su testimonio fue determinante para que el ex comisario Miguel Etchecolatz fuera identificado como uno de sus torturadores y condenado como responsable de delitos de lesa humanidad. Etchecolatz fue jefe de la Dirección General de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la dictadura y una de las figuras más siniestras del aparato represivo de la provincia.
La desaparición en democracia
El 18 de septiembre de 2006 es una fecha que resume toda la brutalidad del caso. Ese mismo día, el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata leía los alegatos y el veredicto que condenaba a Etchecolatz a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco del genocidio. López había prestado declaración en ese juicio. Pero no llegó a escuchar la condena: desapareció antes de que terminara la jornada.
Lo que ocurrió ese día no fue solo una desaparición: fue una señal de advertencia dirigida a quienes se atrevieran a testimoniar contra los perpetradores del terrorismo de Estado. La democracia argentina no pudo, o no quiso, proteger al hombre que más la había necesitado. Desde entonces, ningún gobierno logró esclarecer qué pasó con López ni identificar a los responsables de su segunda desaparición.
Veinte años, cero respuestas
La causa acumula dos décadas de investigación sin resultados concretos. El incremento de la recompensa anunciado este viernes por el Gobierno provincial es un gesto simbólico que, al mismo tiempo, deja en evidencia la magnitud del fracaso institucional: si después de 20 años el único recurso disponible es duplicar el monto de una recompensa, el Estado reconoce implícitamente que no tiene respuestas propias.
Las organizaciones de derechos humanos llevan dos décadas sosteniendo que la desaparición de López en democracia no fue un hecho aislado sino parte de una lógica de amedrentamiento a testigos que nunca fue desarticulada del todo. La impunidad en este caso es, también, un mensaje: los engranajes que hicieron posible la represión durante la dictadura no fueron completamente desmantelados.
Lo que tenés que saber
- El Ministerio de Seguridad bonaerense duplicó la recompensa por información sobre el paradero de López: pasó de $5 millones a $10 millones.
- Jorge Julio López desapareció el 18 de septiembre de 2006, el mismo día en que se condenó a prisión perpetua al ex comisario Miguel Etchecolatz, a quien López había señalado como su torturador.
- Sobreviviente del «circuito Camps», López fue secuestrado el 27 de octubre de 1976 y estuvo detenido en centros clandestinos de La Plata hasta 1979.
- La causa tramita como «desaparición forzada de personas» en la Unidad Fiscal Federal de La Plata (FLP N° 509/2008).
- A 20 años de su desaparición en democracia, la causa no tiene responsables identificados ni se logró determinar su paradero.
-
Denuncia3 díasEl Gobierno le pagó a funcionario una indemnización de $110 millones y al otro día lo volvió a contratar
-
Islas Malvinas6 días“Desastre potencial”: la dura advertencia de Trump por un eventual conflicto entre Argentina y Reino Unido por Malvinas
-
Goles! ⚽6 díasArgentina inaugura los Juegos Suramericanos ODESUR 2026: sedes, deportes y las figuras de la gran cita
-
Economía 💲4 díasDuro editorial de The Economist contra Milei: “Tus aliados enfrentan acusaciones de corrupción propias”
-
Política 📢7 díasKicillof supera a Milei y le saca 8,7 puntos en un balotaje: qué dice la nueva encuesta rumbo a 2027
-
Espectáculos 🎭4 díasCarlos Torres aterrizó en Ezeiza para dos shows de “La Reina del Flow”
-
Islas Malvinas7 díasQuirno y Presti en Ushuaia: la Base Naval Integrada y la apuesta por Malvinas con foco en las elecciones
-
Economía 💲7 díasEl salario privado volvió a caer y ya acumula tres meses de pérdida: qué sectores fueron los más golpeados
