Géneros 🟣
Thelma Fardín fue dada de alta luego de sufrir un pico de stress
Aparentemente provocado por el nivel de revictimización al que fue sometida en el juicio que transcurre contra Juan Darthés.
Thelma Fardín fue dada de alta este jueves del Hospital Pirovano, en el barrio porteño de Coghlan, donde se encontraba internada por una intoxicación medicamentosa desde el lunes, informaron allegados a la actriz.
El pasado 30 de noviembre comenzaron las audiencias del juicio que se sigue a Darthés a partir de la denuncia de Fardin, que contó con los apoyos del colectivo Actrices Argentinas, Amnistía Internacional Argentina, organizaciones feministas, de derechos humanos y el Ministerio de Mujeres.
«Estoy con mucha expectativa, ansiedad, con fuerza, aunque ya cansada de tanto recorrido y esperando que la respuesta de la justicia sea la que por supuesto espero yo y todas las víctimas que nos hemos atrevido a denunciar», señaló Fardin en declaraciones un día antes de su declaración judicial en audiencia, el pasado 30 de noviembre.
En su denuncia, Fardin señaló que Darthés la violó en Nicaragua el 17 de mayo de 2009 durante una gira de la tira Patito Feo, cuando ella tenía 16 años y él 45. Darthés, de nacionalidad brasileña, se encuentra en Brasil desde 2019 y el caso fue denunciado por el Ministerio Público y el juicio aceptado por el magistrado de la séptima sección judicial de San Pablo.
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— Actrices Argentinas (@actrices_arg) December 1, 2021
En los últimos días, el juicio contra Juan Darthés, llevado adelante en Brasil con la presencia del actor, en el que la actriz declaraba y contestaba preguntas de la defensa, impactó de manera considerable en su salud.
El juicio comenzó el 1 de diciembre, en San Pablo. Se esperaba que entre ese día y el 2 de diciembre declararan todos los testigos. Sin embargo, las dilataciones de la defensa y la extensión en las preguntas a Thelma desde la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), alargaron todo el proceso.
El 1 de diciembre la audiencia comenzó a las 14:30. Los planteos de la defensa buscaban dilatar el juicio y no fueron aceptados por el juez brasileño. Pero sí fueron admitidas todas las preguntas que apuntaban a culpabilizar a Fardin en el proceso por violación agravada, tal como figura la imputación en el expediente en Managua, o estupro agravado, según las leyes brasileñas.
Thelma declaró y contestó preguntas, el primer día del juicio, desde las 16:30 hasta las 20:30. El interrogatorio tuvo un nivel de culpabilización a la víctima inusual para el estándar de la justicia argentina, que no es escuchado en la UFEM, y con preguntas que no suelen ser aceptadas por magistrados, pero que fue permitido en Brasil.
Géneros 🟣
Senado: denuncian proyecto de “falsas denuncias” intenta silenciar a las víctimas
A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos.
Senado: qué pasa con el proyecto de “falsas denuncias”
El conversatorio “Derecho a la voz: contra la criminalización de quienes denuncian violencia” funcionó como una respuesta urgente frente al proyecto impulsado por Carolina Losada, que ya cuenta con dictamen de mayoría en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales. La iniciativa propone agravar las penas por falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento en casos de violencia de género, delitos sexuales y situaciones que involucren a niñas, niños y adolescentes.
Para quienes expusieron, el diagnóstico fue otro: no hay vacío legal ni problema empírico que justifique la reforma. Lo que sí aparece, señalaron, es una estrategia política para disciplinar a quienes denuncian y reinstalar el silencio.
Una arquitectura punitiva para desalentar la denuncia
La abogada Ileana Arduino, referente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, desmenuzó el corazón del proyecto. Sostuvo que no se trata de una falla técnica sino de una decisión deliberada: utilizar el derecho penal como herramienta de control social.

“Funciona como una extorsión procesal”, advirtió. El planteo es claro: en un sistema judicial que ya resulta hostil, la amenaza de una contra-denuncia penal empuja a las víctimas a no hablar. El resultado no es más justicia, sino menos denuncias.
Arduino también apuntó a un efecto colateral clave: la criminalización de las redes de acompañamiento. Equipos interdisciplinarios, profesionales y organizaciones quedarían bajo sospecha por intervenir en procesos donde la prueba suele ser compleja y el tiempo judicial, lento.
Construir un problema inexistente
La ministra bonaerense Estela Díaz fue directa: “Lo falso es el problema que quieren instalar”.
Respaldada por un documento con más de 1.700 firmas, sostuvo que las falsas denuncias no representan un fenómeno significativo en Argentina. En cambio, sí lo es la subdenuncia en casos de violencia y abuso.
Para Díaz, la iniciativa se inscribe en una narrativa política más amplia que cuestiona la existencia misma de la violencia de género. En ese marco, el proyecto no busca mejorar el sistema penal, sino desplazar el foco: de la protección de las víctimas a la sospecha sobre su palabra.
El miedo como política pública
Desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, Natalia Gherardi aportó datos que desarman el argumento central del proyecto:
- Solo una de cada cuatro mujeres en situación de violencia busca ayuda.
- En abuso sexual infantil, más del 88% de los casos no llega a la Justicia.
En ese contexto, endurecer penas por denuncias “falsas” no resuelve un problema: crea otro. Introduce una amenaza concreta para quienes están obligados a denunciar, como establece la Ley Lucio.
La contradicción es evidente: el Estado exige denunciar ante la sospecha de abuso, pero al mismo tiempo instala el riesgo de persecución penal si la causa no prospera. El mensaje implícito, señalaron, es el silencio.
Convenciones internacionales vulneradas
La dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, María Elena Naddeo, cuestionó la compatibilidad del proyecto con los estándares internacionales.
Mencionó dos marcos normativos clave:
- Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
- Convención de Belém do Pará
Ambos obligan al Estado a garantizar el acceso a la justicia y a no generar obstáculos para denunciar violencia de género. La iniciativa, en cambio, invierte esa lógica: convierte a la denunciante en potencial imputada.
Naddeo también desarmó una de las falacias centrales: equiparar falta de prueba con falsedad. En delitos que ocurren en la intimidad, esa equivalencia no solo es errónea, sino funcional a la impunidad.
Datos incómodos para el oficialismo
A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos. Se trata de una cifra marginal, que en general no está vinculada a violencia de género sino a otros delitos.
Sin evidencia empírica que justifique el endurecimiento penal, el proyecto queda expuesto como una definición ideológica: desplazar la centralidad de la víctima y reinstalar la sospecha sobre su palabra.
Efectos concretos: censura, desprotección e impunidad
El rechazo no se agota en el plano simbólico. Las organizaciones advirtieron consecuencias concretas:
- Bozal mediático: limitaciones a la difusión de casos que han sido clave para visibilizar violencias.
- Persecución profesional: equipos técnicos y redes de acompañamiento bajo amenaza penal.
- Inseguridad jurídica: profesionales de salud y educación atrapados entre denunciar o protegerse.
- Desaliento de denuncias: una profundización en la caída previsible en el acceso a la justicia.
En ese marco, el proyecto aparece como una herramienta de disciplinamiento que redefine el sistema: ya no se investiga al agresor, se sospecha de quien denuncia.
Una disputa de fondo: voz o silencio
Lo que se debatió en el Senado excede una reforma penal. Se trata de una disputa política y cultural: quién tiene derecho a hablar y bajo qué condiciones.
Frente a un escenario que intenta reinstalar el miedo como frontera, el feminismo articuló una respuesta clara. El derecho a la voz no es un privilegio ni una concesión: es un derecho humano básico.
Y su restricción, no fortalece la justicia. La debilita.
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