Libertad de prensa
El Gobierno impuso nuevas normas y restricciones a la prensa dentro de Casa Rosada
Tras diez días de clausura, el Ejecutivo reabrió la sala de periodistas bajo un estricto régimen de confinamiento. Vidrios esmerilados y prohibición de circular por áreas comunes marcan el nuevo protocolo de la Casa Militar.
El Gobierno blindó la Rosada y restringe la libertad de prensa
La Casa Rosada dejó de ser un ámbito de trabajo periodístico para transformarse en un búnker de acceso restringido. Luego de mantener las puertas cerradas durante diez días, el Gobierno nacional habilitó este lunes el reingreso de los acreditados, aunque bajo condiciones que anulan la posibilidad de fiscalizar el movimiento de los funcionarios públicos. La medida, diseñada por la Casa Militar, impuso un nuevo protocolo de seguridad que elimina la circulación por sectores históricos y de uso común del Palacio de Gobierno.
Un laberinto de vidrios esmerilados y restricciones
La nueva disposición, confirmada por fuentes oficiales del organismo de seguridad presidencial, alteró incluso el modo de ingreso al edificio. Los trabajadores de prensa ya no pudieron utilizar el acceso por Balcarce 24 con huella biométrica, sino que fueron derivados a Balcarce 78, donde se les exigió DNI y credencial en mano. Una vez en el interior, el panorama resultó distópico: el Gobierno ordenó esmerilar todos los vidrios de los pasillos internos que dan al Patio de Palmeras, impidiendo cualquier registro visual de lo que sucede en el corazón de la sede gubernamental.
La restricción es total sobre áreas de tránsito histórico. El Patio de Palmeras, el balcón del primer piso y el Patio de Malvinas quedaron inhabilitados para la prensa. Esta decisión impide que los periodistas puedan divisar el Salón de los Bustos, punto neurálgico donde se registran habitualmente los ingresos y egresos de ministros y secretarios de Estado. La circulación quedó limitada exclusivamente a la sala de prensa, sanitarios y cafeterías, cercenando el derecho a la búsqueda de información en los pasillos del ala Oeste, donde se encuentran los despachos de Karina Milei y el asesor Santiago Caputo.
Antecedentes de persecución y censura
El endurecimiento del control ocurrió tras un informe del canal TN que utilizó dispositivos tecnológicos de grabación en áreas comunes. La respuesta oficial, comandada por el coronel mayor Sebastián Ibáñez, fue una denuncia penal contra el periodista y la producción. En sintonía, la Secretaría de Comunicación y Prensa, bajo la órbita de Javier Lanari, ejecutó la baja de la acreditación del cronista involucrado antes de extender la clausura a todo el cuerpo de prensa acreditado.
Estas limitaciones, que no fueron informadas al momento de la renovación anual de las acreditaciones, se dan en un contexto de extrema sensibilidad política. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien brindó su primera conferencia de prensa tras el parate, enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito. El blindaje del edificio gubernamental parece buscar, más que una protección de la seguridad nacional, un resguardo ante el asedio de las preguntas sobre las inconsistencias patrimoniales del funcionario y el uso de recursos públicos para fines personales.
Puntos clave:
- El Gobierno rehabilitó la sala de prensa tras diez días de clausura arbitraria.
- Se prohibió el acceso al Patio de Palmeras, balcón del primer piso y pasillos del ala Oeste.
- La Casa Militar ordenó esmerilar los vidrios para evitar que se vea el ingreso de funcionarios.
- El ingreso se modificó a Balcarce 78, eliminando el sistema biométrico para periodistas.
- La medida ocurre mientras el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es investigado por la Justicia Federal.
Denuncia
Denunciaron penalmente a Milei por el discurso en la ORT: abuso de autoridad y hostigamiento a la prensa
La organización Reset Republicano presentó una denuncia ante el Juzgado Federal N°12 de Comodoro Py. Acusan al presidente de haber utilizado un espacio escolar con menores para desplegar una arenga proselitista, atacar a la oposición y alentar a los estudiantes a repudiar al periodismo.
Javier Milei enfrenta una nueva denuncia penal por su actuación en el Colegio ORT, donde el jueves 27 de agosto se presentó ante alumnos de cuarto y quinto año bajo el pretexto de una charla sobre Inteligencia Artificial organizada por la DAIA en el marco de su 90° aniversario. La presentación judicial, radicada ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°12 de Comodoro Py, fue impulsada por la organización Reset Republicano y acusa al mandatario de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y discriminación.
Un escenario escolar para un acto político
Según el texto de la denuncia, «el Presidente, en ejercicio de su cargo y valiéndose de la estructura oficial de comunicación institucional de la Presidencia, utilizó un espacio escolar para menores de edad, con el fin de desplegar una arenga de carácter proselitista, agraviar a opositores y compeler a un auditorio de adolescentes a hostigar públicamente a la prensa». La acusación formal señala que Milei «abandonó su deber de priorizar el interés público sobre el particular intercalando afirmaciones de corte claramente partidario» y realizó «declaraciones contrarias a la libertad y pluralismo políticos».
Durante su disertación, el Presidente volvió a cuestionar el rol de la prensa e incitó a los alumnos a abuchear a los periodistas. «Si quieren hacerlo más fuerte se los voy a festejar», dijo Milei ante el auditorio de adolescentes, una frase que los denunciantes consideran una expresión paradigmática del patrón de hostigamiento que el gobierno libertario sostiene contra el periodismo crítico. Los abogados de Reset Republicano destacaron que el mandatario omitió deliberadamente su deber primordial de respetar las leyes que protegen la salud democrática y la integridad de las infancias.
Marxismo «satánico» y teorías académicamente cuestionables
La denuncia también pone el foco en el contenido ideológico del discurso. Los presentantes sostienen que Milei «abusó de la relación asimétrica que la ocasión le atribuía para imponer a adolescentes insólitas y académicamente cuestionables teorías sobre el origen ‘satánico’ del marxismo». En ese punto, los denunciantes apuntan al uso del aparato estatal de comunicación para propagar ante un público cautivo de menores, que no contaba con adultos presentes ni con cobertura periodística habilitada, un discurso de superioridad ideológica y religiosa.
El dispositivo montado para el acto fue a tono con la operatoria habitual de la Casa Rosada frente a eventos de acceso restringido: el despliegue de seguridad incluyó la clausura temporal de la estación de subte Río de Janeiro, y la presencia de cámaras de medios fue bloqueada. Solo los estudiantes podían ingresar al auditorio.
Incitación al odio y efecto multiplicador de la palabra presidencial
El argumento jurídico central de la denuncia descansa en la jurisprudencia argentina sobre el peso institucional de la palabra presidencial. «La jurisprudencia argentina ha establecido que la palabra presidencial posee un efecto multiplicador y un peso institucional que de ninguna manera puede equipararse al de un ciudadano común», sostienen los abogados de Reset Republicano. Sobre esa base, concluyen que al usar el aparato estatal para propagar discursos de superioridad ideológica y conminar a menores de edad a participar de actos de repudio público, «el mandatario desborda los límites de la libertad de expresión para ingresar en el terreno de la incitación al odio ideológico, perfeccionando la conducta típica prevista en la ley antidiscriminatoria».
El caso no es el primero que vincula a Milei con denuncias por su retórica contra la prensa. En paralelo, el Juzgado Federal N°12 ya tiene en su órbita otras causas que involucran al entorno presidencial, y la denuncia de Reset Republicano se suma a un creciente expediente judicial que retrata el patrón sistemático de hostigamiento a periodistas como una política de Estado del gobierno libertario.
Puntos clave
- Reset Republicano denunció penalmente a Milei ante el Juzgado Federal N°12 de Comodoro Py por abuso de autoridad, violación de deberes de funcionario público y discriminación.
- La denuncia acusa al Presidente de usar un espacio escolar con menores para una arenga proselitista y alentar el hostigamiento a la prensa.
- Milei instó a los alumnos del Colegio ORT a abuchear a periodistas y prometió «festejar» si los silbidos eran más intensos.
- Los denunciantes señalan el uso del aparato estatal de comunicación y la clausura del subte para blindar un acto sin cobertura periodística.
- La presentación invoca la jurisprudencia sobre el «efecto multiplicador» de la palabra presidencial para encuadrar la conducta en la ley antidiscriminatoria.
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