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Seguridad 🚨

Mataron por la espalda y delante de su esposa a un ciclista en un intento de robo en Pergamino

La víctima, de 52 años, iba por un camino rural cuando fue atacado por al menos dos delincuentes. Tenía un hijo, era empleado judicial y muy deportista.

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El empleado judicial y ciclista asesinado ayer en la ciudad bonaerense de Pergamino murió de un único disparo que le entró por la espalda y le perforó uno de los pulmones, según confirmó la autopsia, mientras que los investigadores intentan identificar a al menos dos autores de lo que en principio creen que fue un «homicidio en ocasión de robo», informó hoy el fiscal de la causa.

En tanto, fuentes policiales indicaron que el propio jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, comisario general Daniel García, y otras autoridades de la plana mayor de la fuerza viajaban esta mañana rumbo a la ciudad para colaborar y poner a disposición todos los recursos con el objetivo de esclarecer el crimen.

El fiscal Horacio Oldani, quien subroga la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Pergamino, a cargo de la investigación por el homicidio Fernando Daniel ‘Poroto’ Liguori (52), indicó esta mañana a Télam que «anoche se realizó la correspondiente operación de autopsia que confirmó que la víctima murió de un único disparo».

Oldani señaló que los forenses le informaron que el proyectil ingresó por la zona de la espalda, atravesó uno de los pulmones y salió por la parte frontal del tórax, y que esa lesión causó un shock hipovolémico que le ocasionó a Liguori la muerte.

Consultado por el móvil del crimen, Oldani afirmó que «todo indica que se trató de un homicidio en ocasión de robo».

Se cree que los asesinos pudieron tener la intención de robarle a la víctima y a su mujer las bicicletas y las pertenencias que llevaban consigo.

El fiscal explicó que se está trabajando desde ayer en identificar a las «al menos dos personas de sexo masculino que cometieron el hecho».

La única testigo fue la propia esposa de la víctima, quien dijo que los asesinos actuaron «a pie» y que no vio «ningún vehículo» en el que hayan arribado o escapado, según aclaró el funcionario judicial.

«El sitio donde ocurrió el asesinato es una zona rural que hace dificultoso el hallazgo de más testigos o de videos que ayuden en la investigación. La cámara más cercana está a 1.500 metros», contó Oldani.

Alejandro, el primer testigo que paró en el lugar cuando Liguori ya había sido baleado y se esperaba el arribo de una ambulancia del SAME, aseguró hoy al canal C5N que se encontró «con un cuadro muy fuerte».

«El chico ya estaba fallecido sobre este camino, su esposa estaba sobre él queriendo reanimarlo y ya el SAME estaba a un minuto de llegar. La esposa le decía ‘despertate, despertate’ y en ningún momento este muchacho respondió. Lo mataron a sangre fría», dijo.

El hombre explicó que cuando llegaron los médicos, la patrulla rural y los peritos, ellos se apartaron y allí mujer de Liguori llegó a contar que «desde los arbustos salieron las personas, les pidieron las bicicletas y los corrieron hasta que empezaron los disparos».

«Él le dijo en ese momento ‘apuremos el tranco de la bicicleta para que no nos alcancen’ y terminó acá. Ella contó que fueron más de cinco disparos más o menos», afirmó Alejandro en relación a la cantidad de tiros que la viuda llegó a escuchar que les dispararon.

Agregó que la víctima llegó a «pedalear 150 o 200 metros y cayó sobre una vía que es la que va a San Nicolás».

El testigo afirmó que «fue un intento de robo», contó que Liguori y su mujer «hace poco tiempo habían comprado dos bicicletas nuevas de mountain bike» y señaló que por el valor de esos rodados «los deben haber esperado» para robarles.

Por último, explicó que el camino rural donde ocurrió el hecho «es la vieja ruta 8» y «un camino super transitado» donde después del trabajo «familias enteras salen a caminar, a bicicletear, a tomar mate o a aprender a manejar».

El jefe de la Policía bonaerense, comisario general García, arribará este mediodía a Pergamino para ponerse a disposición del fiscal.

Junto a él viajaba el nuevo superintendente de Investigaciones en Función Judicial de la fuerza, comisario mayor Héctor Cisneros -asumió ayer el cargo-, quien ya había dado instrucciones para que brigadas de las Direcciones Departamentales de Investigaciones (DDI) aledañas se sumen al trabajo de la de Pergamino y de la Policía Rural.

«No descartamos ninguna hipótesis. Si bien el asalto es la principal línea, nos llama la atención que para robar un par de bicicletas que no se llevaron, hayan disparado cuatro o cinco tiros por la espalda con una pistola 9 milímetros en un camino rural», dijo a Télam una fuente policial.

También se analizaba si los autores de este crimen son los mismos que unas horas antes protagonizaron en la ciudad el robo violento de una moto a un hombre al que lastimaron de un culatazo en la cabeza.

El hecho ocurrió alrededor de las 15.30 de ayer en un camino de tierra paralelo a la ruta nacional 8 que conecta las localidades de Pergamino y Fontezuela, en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde la víctima, iba en bicicleta junto a su pareja.

Ambos fueron asaltados por delincuentes que salieron detrás de unos pastizales, uno de los cuales efectuó disparos de arma de fuego y el hombre recibió un balazo en la espalda que le causó la muerte casi en el acto.

La mujer llamó al 911 y personal médico que llegó en una ambulancia constató que la víctima había fallecido a raíz de las lesiones sufridas.

Liguori trabajaba en el Juzgado de Familia de la ciudad de Pergamino, por lo que la Comisión Directiva Departamental Pergamino-Colón de la Asociación Judicial Bonaerense emitió un comunicado en el que expresaron su «inmensa conmoción por lo sucedido» y se solidarizaron con su familia, compañeros de trabajo y seres queridos.

Entrevista

EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”

En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.

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El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación. 

“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.

La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.

La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.

El día “D”

El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.

El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.

No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.

Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.

Lo que lo sostuvo

En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.

Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.

A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.

Contar y ser contado

La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.

Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.

También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.

Violencia institucional y la búsqueda de justicia

Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.

Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.

En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.

Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Lo que viene

Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.

No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.

“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.

El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).

Ping pong con Pablo Grillo

¿Messi o Maradona?

“Maradona”

¿Música?

“El rock and roll… y el reggae”

¿Qué es el barrio para vos?

“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”

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