Tras los ataques contra sus instalaciones nucleares, Teherán prometió represalias “sin límites” y advirtió que cruzar la “línea roja” del ayatolá Jamenei desataría una respuesta devastadora.
Tres instalaciones fundamentales del ciclo nuclear iraní fueron blanco de una ofensiva estadounidense que eleva la tensión en Medio Oriente.
El presidente de Estados Unidos declaró que el ataque a Fordow, Natanz e Isfahan eliminó los centros nucleares clave del programa iraní de enriquecimiento.