Compraban bases de datos de personas, algunas incluso fallecidas, con la que generaban tarjetas de crédito en bancos y luego habilitaban billeteras virtuales para realizar compras.
Tras 10 meses pesquisa, la División Unidad Operativa Federal San Isidro desarticuló una organización criminal que se dedicaban a realizar estafas reiteradas a entidades bancarias.