Economía 💲
El frigorífico de los creadores de Paty está al borde del colapso financiero
La histórica planta pampeana enfrenta suspensiones, despidos y un pasivo multimillonario mientras avanzan negociaciones con el Banco de La Pampa.
Lo que tenés que saber
- Frigorífico Pico registra suspensiones y despidos de trabajadores
- La deuda con el Banco de La Pampa ronda los $9.000 millones
- El pasivo total con entidades financieras asciende a casi $30.000 millones
- La empresa pertenece a la familia creadora de Paty y Pumper Nic
- El conflicto impacta en Trenel y localidades cercanas
Un escenario crítico para una empresa histórica
Frigorífico Pico atraviesa uno de los momentos más dramáticos de su historia. La empresa, ubicada en la localidad pampeana de Trenel, enfrenta suspensiones de personal, despidos y una compleja situación financiera que incluye una deuda millonaria con el Banco de La Pampa.
El establecimiento pertenece a la familia Lowenstein, reconocida por la creación de la emblemática marca Paty, referente del mercado argentino de hamburguesas y salchichas, y también de la recordada cadena de comidas rápidas Pumper Nic.

Suspensiones, despidos y caída de la producción
Hasta comienzos de 2025, la planta contaba con alrededor de 500 trabajadores. En abril se produjeron 90 despidos y, ante la falta de recuperación de la actividad, el inicio del año encontró a unos 300 empleados suspendidos, muchos de ellos provenientes de pueblos aledaños a Trenel, ubicada a 37 kilómetros de General Pico.
Dirigentes gremiales de la zona norte de La Pampa optaron por no realizar declaraciones públicas para no afectar las negociaciones en curso con el Ministerio provincial, aunque reconocieron la gravedad del contexto. «La situación es muy dura para el sector, es un modelo de gobierno nos hace perder a todos», expresaron sindicalistas pampeanos.

Una deuda millonaria con impacto provincial
La caída en la faena generó un fuerte estrés financiero que la empresa no logra revertir. En las últimas horas se conoció que Frigorífico Pico mantiene una deuda cercana a los $9.000 millones con el Banco de La Pampa, la entidad bancaria más importante de la provincia.
El presidente del banco, Alexis Iviglia, confirmó la situación y brindó precisiones sobre el alcance del pasivo: «Es cierto que la empresa tiene un fuerte endeudamiento, pero como se puede ver en el informe del Central, el Banco Pampa no es el único, hay seis o siete bancos más que otorgaron créditos. Pero lo que quiero aclarar, en nuestro caso, es que los fondos están los suficientemente garantizados».
Cheques rechazados y pasivo total
De acuerdo con datos del Banco Central, Frigorífico Pico registra más de mil cheques rechazados y una deuda total que ronda los $30.000 millones con distintas entidades financieras.
Mientras continúan las negociaciones y el seguimiento del caso por parte de autoridades provinciales, la situación mantiene en vilo a trabajadores, proveedores y a toda la comunidad vinculada a la actividad frigorífica de la región.
Dólar 💵
El vocero de Milei dijo que el dólar podría llegar a $1.800: la grieta entre el relato oficial y el mercado
El vocero presidencial admitió en un streaming oficialista que una corrección cambiaria «es una posibilidad», y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta un tipo de cambio cercano a los $1.700 para fin de año. La confesión contradice el discurso gubernamental de estabilidad.
El dólar y los salarios son los dos pilares sobre los que el Gobierno de Javier Milei construyó su relato de éxito económico. Pero en las últimas horas, uno de los propios funcionarios del equipo oficialista horadó ese andamiaje: el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció públicamente que el tipo de cambio podría experimentar una corrección y llegar a valores de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. La declaración, formulada en un streaming de carácter oficialista, no pasó inadvertida en un contexto donde la devaluación es una amenaza latente para el poder adquisitivo de los trabajadores.
«Es una posibilidad»: la admisión que el oficialismo intentó minimizar
Ravier intentó enmarcar la posible corrección cambiaria como un movimiento «mínimo» que «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». Tras recorrer una serie de grandes devaluaciones de gobiernos anteriores para contextualizar el escenario actual, el vocero reconoció que «es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1.800 ó $1.700 para dentro de unos meses». El argumento del funcionario buscó diferenciarse de saltos cambiarios abruptos del pasado, pero la admisión en sí misma representa una fisura en el discurso oficial de estabilidad cambiaria que el equipo económico repite cada vez que puede.
La pregunta de si existe o no atraso cambiario sobrevoló la declaración de Ravier, quien esquivó una respuesta directa: «Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir», señaló, antes de concluir que cualquier corrección sería de magnitud acotada. Sin embargo, la dificultad para responder con certeza esa pregunta es, en sí misma, una señal de alarma para quienes siguen de cerca la política monetaria.
El mercado ya descuenta una suba del dólar
Las palabras de Ravier no llegaron en el vacío. Antes de su declaración, el propio mercado financiero ya venía descontando un tipo de cambio más elevado hacia fin de año. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado en base a encuestas realizadas a las consultoras y empresas más relevantes del sector financiero, proyecta un dólar cercano a los $1.700 para diciembre de 2026. El consenso privado y las palabras del vocero apuntan, entonces, en la misma dirección, aunque el Gobierno se esfuerce en llamarlo «corrección mínima» en lugar de devaluación.
El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares en reservas desde principios de año, un dato que el oficialismo exhibe como señal de fortaleza. No obstante, analistas del sector advierten que ese ritmo de compra se desacelerará una vez superada la cosecha gruesa, lo que limitará el margen del Gobierno para sostener artificialmente el valor del dólar en los meses siguientes.
El ancla que sostiene una macroeconomía frágil
El tipo de cambio cumple en el esquema libertario una función doble y contradictoria: es, al mismo tiempo, el principal instrumento antiinflacionario y el punto de mayor fragilidad del modelo. La estabilidad financiera que el Gobierno exhibe hoy, a pesar de la caída de los salarios, la pérdida de empleos y el cierre de empresas, depende en gran medida del dólar quieto. Una devaluación, aunque sea presentada como «mínima», arrastra un riesgo concreto: acelerar el cierre de negocios y licuar aún más el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente si la respuesta del Gobierno fuera profundizar el ajuste para evitar nuevas correcciones del tipo de cambio, como ya hizo en ciclos anteriores.
El propio Gobierno reconoció en otras instancias que el proceso de recomposición salarial «lleva tiempo» y «genera tensiones». Mientras tanto, los salarios privados registrados subieron apenas un 2% en mayo, por debajo de la inflación del mismo mes, que fue del 2,1%, según datos del INDEC. La brecha entre salarios y precios se repite en las comparaciones interanuales y acumula un deterioro sostenido desde el inicio de la gestión. En ese contexto, una nueva corrección del tipo de cambio sería una mala noticia más para los sectores populares.
La contradicción estructural del modelo
La declaración de Ravier expone una contradicción que el Gobierno prefiere no abordar frontalmente: si el tipo de cambio está atrasado, cualquier corrección afectará los precios internos y erosionará los ingresos reales; si no lo está, la competitividad de las exportaciones queda condicionada por otros factores estructurales que el modelo libertario tampoco resolvió. El propio Ravier intentó salir de ese dilema reivindicando el rendimiento exportador como prueba de competitividad sin necesidad de devaluación, pero sus números sobre la posible llegada del dólar a $1.700 o $1.800 desmienten esa certeza.
El mercado, los analistas y ahora el propio vocero presidencial confluyen en un escenario que el relato oficial prefiere esquivar: el dólar se va a mover. La discusión es cuánto, cuándo y, sobre todo, quién pagará el costo.
Puntos clave
- El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.
- El REM del Banco Central proyecta un dólar cercano a $1.700 para diciembre de 2026.
- El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares desde principios de año, pero el ritmo se desaceleraría tras la cosecha gruesa.
- Los salarios privados registrados subieron 2% en mayo, por debajo de la inflación del 2,1% según el INDEC.
- Una corrección cambiaria profundizaría el deterioro del poder adquisitivo en un contexto de ajuste sostenido.
-
Fútbol & Goles!3 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Fútbol & Goles!4 díasLa caída de Argentina “tras la estúpida tarjeta roja a Enzo Fernández”: los medios del mundo analizaron la victoria española
-
Fútbol & Goles!5 díasJimmy Fallon ironizó sobre la foto viral de Messi con Yamal bebé y armó una teoría conspirativa sobre la FIFA
-
Fútbol & Goles!3 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Fútbol & Goles!3 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Buenos Aires20 horasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Goles! ⚽3 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Mundial FIFA5 díasArgentina perdió la final con España y cerró un Mundial que volvió a unir al país detrás de la Selección
