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Presidencia

Dictadura en democracia: Bullrich atacó a la Justicia y justificó la represión

Patricia Bullrich cuestionó a la jueza que liberó a los detenidos, mintió sobre la represión y justificó el accionar policial criminal.

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Lo que tenés que saber

  • Bullrich atacó a la jueza Karina Andrade por liberar a los manifestantes detenidos y anunció una denuncia en su contra.
  • La ministra presentó una versión distorsionada de la represión, sin pruebas sobre armas ni grupos violentos.
  • El Gobierno insistió en que la marcha fue organizada para «desestabilizar» la gestión de Milei.
  • Se ordenó la expulsión de dos extranjeros detenidos sin justificación clara.
  • La represión dejó más de 90 detenidos y varios heridos, incluyendo niños que salían de la escuela.

Bullrich amenazó a la Justicia y manipuló los hechos

Patricia Bullrich volvió a embestir contra la independencia judicial tras la represión en el Congreso, anunciando medidas contra la jueza Karina Andrade por liberar a los manifestantes detenidos. En una conferencia de prensa, la ministra de Seguridad arremetió contra la magistrada y adelantó una denuncia en su contra por «posible incumplimiento de funciones», en un claro intento de intimidar al Poder Judicial.

Lejos de reconocer el abuso de las fuerzas de seguridad, Bullrich justificó la represión con una versión distorsionada de los hechos. Aseguró que la marcha de jubilados y sindicatos fue organizada por «patotas, barras bravas y agrupaciones de izquierda violentas», sin aportar pruebas de esa afirmación.

Falsa versión sobre armas y violencia

Para sostener su relato, Bullrich mostró la foto de un hincha de Chacarita y lo señaló como el «máximo organizador» de la movilización. También afirmó que los manifestantes «salieron armados de la estación Constitución» y que portaban «armas de fuego, armas blancas y clavos miguelito para pinchar patrulleros», sin presentar ninguna evidencia.

El Gobierno de la Ciudad, que también participó del operativo, informó que de los 94 detenidos, solo cinco tenían algún vínculo con hinchadas. Sin embargo, la ministra ignoró estos datos y siguió insistiendo en su versión.

«La movilización estaba planeada para generar violencia. Por eso tomamos la decisión de comenzar a operar desde el primer minuto», dijo, a pesar de que la represión comenzó una hora antes de la convocatoria oficial.

Avance del Gobierno contra el Poder Judicial

Bullrich no solo justificó la violencia estatal, sino que también avanzó con amenazas contra la Justicia. La denuncia contra la jueza Andrade se suma a una serie de ataques del Gobierno contra el Poder Judicial en un intento de condicionar sus decisiones.

El oficialismo también anunció que presentará «una causa penal por sedición, atentado y resistencia a la autoridad» contra los manifestantes, a quienes acusa sin pruebas de intentar «desestabilizar al país».

Expulsión arbitraria de dos detenidos extranjeros

En otra medida cuestionada, Bullrich informó que solicitará la deportación «inmediata» de dos personas extranjeras detenidas durante la protesta: un hombre de origen mexicano y una mujer peruana. No brindó detalles sobre su participación en la movilización ni presentó fundamentos legales para su expulsión.

Un discurso que justifica la violencia estatal

Las declaraciones de la ministra refuerzan una estrategia de criminalización de la protesta social, con el objetivo de instalar la idea de que cualquier manifestación contra el Gobierno es una amenaza a la estabilidad del país.

Mientras Bullrich construye su relato, la realidad muestra otra cosa: más de 90 detenidos, personas heridas y una represión iniciada incluso antes de que la movilización comenzara formalmente.

Legislativo

Ravier salió a tapar las grietas: “En un Gobierno liberal no somos manada”

El vocero presidencial Adrián Ravier intentó minimizar las diferencias políticas entre Javier Milei y Patricia Bullrich en su conferencia de prensa de los martes. La frase, lejos de despejar dudas, confirma que las tensiones internas de La Libertad Avanza requieren gestión oficial.

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"No somos manada": la frase con la que el Gobierno admitió lo que quería negar.

Las diferencias entre Javier Milei y Patricia Bullrich no necesitaron que nadie las inventara: bastó con que el vocero presidencial Adrián Ravier sintiera la necesidad de salir a minimizarlas. El simple hecho de que el propio Gobierno deba aclarar que no hay fracturas es, en sí mismo, la señal de que algo cruje puertas adentro de La Libertad Avanza.

En su habitual conferencia de prensa de los martes, Ravier se refirió a la situación de Bullrich con una frase que pretendía ser tranquilizadora pero que resultó reveladora: «En un Gobierno liberal no somos manada». La definición, que buscaba presentar la diversidad de opiniones como una virtud del espacio, terminó por poner en evidencia que esas diferencias existen, que son lo suficientemente visibles como para merecer una respuesta oficial, y que el Gobierno las percibe como un problema de imagen a gestionar.

Una «fundamental» con voz propia

Ravier definió a Bullrich como «una persona fundamental para el Gobierno» en su función como senadora, y aseguró que la exministra de Seguridad «está alineada con la idea de que Javier Milei tiene que ser reelecto». La precisión no es menor: el vocero no afirmó que Bullrich esté alineada con el Gobierno en general, sino específicamente con la idea de la reelección, lo que deja un margen interpretativo amplio sobre el resto de las cuestiones.

«Hay personas que pueden tener distintos puntos de vista, y esas cuestiones se resuelven y no generan nada negativo», agregó Ravier. La frase es la típica construcción del vocero que intenta cerrar un tema antes de que se abra, pero que al nombrarlo lo instala. Que las diferencias «se resuelven» implica, necesariamente, que existen y que requieren resolución.

El trasfondo: Bullrich entre dos lógicas

La figura de Bullrich en el armado libertario siempre fue incómoda. Proveniente del PRO, desgastada como candidata presidencial en 2023 y desplazada del Ministerio de Seguridad, su inserción en el bloque de LLA en el Senado la reposicionó como una pieza legislativa útil para el oficialismo, pero con una trayectoria propia que no siempre converge con las posiciones de Milei. Decir que «no son manada» es otra forma de decir que la disciplina interna no está garantizada.

El esfuerzo comunicacional del Gobierno por sostener la imagen de cohesión contrasta con la evidencia de que el espacio libertario navega tensiones que van desde el posicionamiento electoral hasta las disputas por espacios de poder. En ese contexto, la conferencia de prensa de Ravier no cierra un capítulo, sino que lo abre.

Lo que tenés que saber

  • El vocero presidencial Adrián Ravier salió a minimizar diferencias entre Milei y Bullrich en su conferencia de prensa del martes.
  • Ravier definió a Bullrich como «fundamental» para el Gobierno y afirmó que está alineada con la reelección de Milei.
  • La frase «en un Gobierno liberal no somos manada» confirma que las diferencias internas existen y requieren gestión oficial.
  • Bullrich integra el bloque de LLA en el Senado tras su derrota presidencial en 2023 y su salida del Ministerio de Seguridad.
  • El intento oficial de presentar las diferencias como una fortaleza liberal revela, paradójicamente, la fragilidad de la cohesión interna del espacio.
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