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Investigación 🔎

Empresarios, medios y política: el entramado oculto de Scatturice y Hadad

Una investigación de diario Perfil revela sociedades offshore, operaciones inmobiliarias y contratos estatales ligados a Scatturice y Hadad, con respaldo mediático y político.

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Lo que tenés que saber

  • Scatturice y Hadad compartieron negocios ocultos por más de 20 años
  • Usaron sociedades en Florida, Panamá y paraísos fiscales para operaciones millonarias
  • Flybondi, Infobae y empresas tecnológicas figuran en el entramado
  • Documentos vinculan a Scatturice con causas judiciales por corrupción y lavado
  • Volosin presentará una denuncia ante la FINCEN de EE.UU. por maniobras financieras

Dos décadas de vínculos ocultos entre empresarios del transporte y los medios

Una investigación liderada por la abogada Natalia Volosin sacó a la luz documentos inéditos que acreditan la relación entre Leonardo Scatturice, dueño de Flybondi, y Daniel Hadad, fundador del portal Infobae.

Según el material recopilado, ambos mantienen desde hace más de veinte años una sociedad que involucró operaciones inmobiliarias, firmas en paraísos fiscales, contratos con el Estado y protección mediática.

“La cobertura de Infobae —presentando a socios y empresas como modelos de gestión o referentes tecnológicos— acompañó y legitimó parte de estas operaciones.”

Sociedades offshore y propiedades millonarias en Miami

Entre los documentos relevados aparecen My Estates I Corp. y My Estates II Corp., dos firmas radicadas en Florida que movilizaron operaciones por más de US$ 10 millones. Una de ellas figura a nombre de un empleado de Infobae residente en Ciudadela, con ingresos mensuales de $5 millones, quien aparece como único director de la empresa propietaria del departamento principal de Hadad en el edificio Continuum de Miami, adquirido en noviembre de 2016 por US$ 15,3 millones.

Otras transacciones involucran a la cuñada de Hadad, quien realizó operaciones por US$ 10,4 millones mediante estructuras en la Florida y las Islas Vírgenes Británicas. Uno de los domicilios, vendido por Hadad a Scatturice, fue clave en la obtención de préstamos a través de sociedades de Delaware.

Leonardo Scatturice y Daniel Hadad.

Escándalos judiciales y vínculos con empresarios investigados

Scatturice aparece relacionado con figuras investigadas por presuntos delitos de corrupción. En el caso conocido como la “embajada paralela” en Venezuela, se confirma su sociedad con Maximiliano González Kunz, a través de una firma panameña constituida en 2019.

“González Kunz —dueño de Núcleo y Neutrón— impulsó el complejo comercial Bendú en Mar del Plata, inaugurado por Javier Milei en 2024.”

Volosin también identifica conexiones con Gabriel Znidarcic y los hermanos Tiné, señalados en causas por lavado de dinero. Según su investigación, Scatturice blanqueó US$ 6 millones mediante operaciones con estos empresarios.

Otro nombre involucrado es Aldo Javier Limardo, socio de Scatturice en tres sociedades creadas entre 2016 y 2017. Limardo fue procesado por la “mafia de las mudanzas” y fue agente residente de C3 IG LLC, firma señalada por operar inteligencia ilegal desde Florida.

Contratos millonarios con el Estado y cobertura favorable en medios

Volosin documenta un patrón: la adquisición de empresas tecnológicas con historial en licitaciones estatales, su posterior capitalización y el acceso a contrataciones con organismos públicos.

El caso más destacado es OCP TECH S.A., sucesora de SYSTEMNET S.A., adquirida a Federico Haymes Biedma. La compra final, acordada en 2022 por US$ 4 millones, derivó en una demanda por falta de pago.

“Bajo control de Scatturice y Marquevich, OCP TECH accedió a contratos con el Ministerio de Educación, la Procuración General de la Nación y la UBA.”

SYSTEMNET también participó en el desarrollo de las sesiones virtuales de Diputados durante la pandemia, junto a Andrómeda Group Latam, firma sin antecedentes tecnológicos reales.

Infobae mostró a González Kunz como CEO de Andrómeda mientras la adjudicación dependía de Juan Manuel Cheppi.

En abril de 2024, OCP TECH se asoció con Gabriel Pablo De Simone para impulsar MIA ID, un sistema de identificación digital. En mayo de 2025, la empresa inició su inscripción como proveedora del Estado.

El escándalo de las valijas y los lazos con personajes polémicos

El periodista Rodis Recalt, de la revista Noticias, fue uno de los pocos que anticipó estos vínculos. En julio de 2025, publicó una tapa donde describía el lazo comercial y personal entre Hadad y Scatturice.

“De los chats también surgen conversaciones con el empresario de medios Daniel Hadad, con quien hablan de temas de actualidad e intercambian información. Con Hadad el vínculo se fortaleció con los años y hasta llegaron a hacer negocios. En 2017, Scatturice le compró un departamento en el complejo Continuum South Beach Condo.”

Recalt también detalló la conexión entre Hadad y Mario De la Fuente, ex policía vinculado a la Masacre de Avellaneda, hoy empresario textil y cercano al círculo de Hadad.

La denuncia que se presentará en Estados Unidos

Natalia Volosin confirmó que presentará una denuncia ante la Financial Crimes Enforcement Network (FINCEN) en EE.UU. por la presunta utilización de unas 20 sociedades radicadas en Florida, manejadas por Scatturice y personas vinculadas a otras causas sensibles.

“La estructura es típica de maniobras de lavado de dinero. En ellas figuran Scatturice y personas vinculadas a otros casos resonantes, como Pamela Poveda —socia y escribana en operaciones inmobiliarias— y Laura Arrieta.”

Elecciones

Cómo funciona Indra: la empresa que maneja el voto argentino desde las sombras

Una multinacional española con antecedentes de irregularidades en más de una docena de países volvió a quedarse con el escrutinio provisorio argentino en 2025, esta vez sin licitación pública, sin Boletín Oficial y con plazos reducidos a la mitad. El mismo método opaco que el gobierno de Milei podría reproducir para las presidenciales de 2027.

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El Argentino Diario-Urna elecciones 3%.
Indra y Milei: el negocio opaco que entrega el recuento de votos a una firma extranjera auditada solo por ella misma.

Un contrato de más de 21.000 millones de pesos, adjudicado sin publicidad oficial, con ofertas presentadas en papel dentro de cajas y sin digitalizar, y cuyo resultado se conoció únicamente por una comunicación informal a los medios. Así fue como la empresa española Indra se quedó, en 2025, con el negocio del escrutinio provisorio de las elecciones legislativas argentinas del 26 de octubre, las primeras bajo la nueva Boleta Única de Papel impulsada por el gobierno de Javier Milei.

Indra no es un actor nuevo en el sistema electoral argentino. La empresa española lleva contando votos en el país de forma prácticamente ininterrumpida desde 1997, casi tres décadas de monopolio sobre la información electoral más sensible de una noche de elecciones. Solo fue desplazada en 2019, cuando el gobierno de Mauricio Macri le cedió el contrato a Smartmatic. Pero el dato que más incomoda no es su larga presencia, sino el modo en que el gobierno libertario resolvió su contratación esta vez: en las sombras.

La licitación que se hizo en secreto

En las elecciones de 2021 y 2023, las licitaciones para el escrutinio provisorio fueron públicas e internacionales, convocadas por la Dirección Nacional Electoral (DINE) con difusión en el Boletín Oficial, participación de partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y empresas del sector. El proceso de 2023, en particular, incluyó 75 observaciones y sugerencias de distintos actores antes de la adjudicación definitiva a Indra.

En 2025, el gobierno de Milei eligió otro camino. La contratación quedó en manos del Correo Argentino, una sociedad anónima estatal que tiene facultades para convocar concursos privados sin las restricciones de las licitaciones públicas. El pliego se envió por correo electrónico a un puñado de empresas seleccionadas, sin publicación oficial y sin acceso ciudadano. Los plazos para presentar ofertas, habitualmente de 30 días para contratos de esta magnitud, se redujeron a 15. Las propuestas llegaron en papel, dentro de cajas, sin digitalizar. Y el resultado de la adjudicación nunca fue publicado en ningún portal oficial: se conoció únicamente por un comunicado informal del propio Correo.

El senador nacional Wado de Pedro denunció el carácter opaco del proceso y reclamó «mayor transparencia y participación en el proceso electoral», señalando que era «urgente publicar las condiciones y el pliego técnico para garantizar la confiabilidad del recuento provisorio».

Una licitación hecha a medida

La opacidad del procedimiento no fue el único elemento que generó cuestionamientos. El pliego incorporó un requisito técnico que, en la práctica, eliminó a casi todos los posibles competidores antes de que abrieran los sobres: solo podían participar empresas que, en los últimos seis años, hubieran realizado escrutinios en elecciones con al menos 90.000 mesas de votación. Esa condición dejó automáticamente fuera a empresas locales y a la mayoría de los actores regionales del sector, reduciendo la competencia real a apenas dos firmas: Indra y Smartmatic. La tercera empresa invitada, MSA (ligada a Daniel Angelici y habitualmente contratada para elecciones porteñas), desistió de participar.

Indra ganó con una oferta de 21.169 millones de pesos. El Correo informó que el contrato resultó un 38% más barato que en 2023, aunque los especialistas electorales señalaron que comparar ambas contrataciones es problemático porque el proceso de 2023 fue una licitación pública internacional con condiciones completamente distintas.

Además, aunque el contrato fue formalmente limitado a las elecciones de ese año, el pliego incluía una cláusula que habilitaba al ganador a licitar por separado cualquier elección provincial o municipal realizada en el mismo período, incluyendo las elecciones de la provincia de Buenos Aires, que por sí sola representa cerca del 40% del volumen electoral nacional. Y dado que el requisito de los 90.000 mesas seguirá vigente, la empresa que gane en 2025 queda posicionada con ventaja estructural para las presidenciales de 2027.

Quién es Indra y qué dicen sus antecedentes

Indra Sistemas es una multinacional tecnológica española cuya propiedad está distribuida entre la familia Escribano, el Estado español y JP Morgan, que en 2023 adquirió el 10,58% de su capital, convirtiéndose en el segundo mayor accionista. La coincidencia que no pasó desapercibida en los círculos políticos y periodísticos: el día anterior a las elecciones argentinas del 26 de octubre de 2025, Jamie Dimon, CEO global de JP Morgan, visitó Buenos Aires y mantuvo reuniones privadas con el presidente Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.

El historial internacional de Indra en materia electoral acumula cuestionamientos en varios países. En 2016, la Junta Central Electoral de República Dominicana documentó fallos masivos, opacidad en el software y pérdida de control estatal durante las elecciones generales: los votos se transmitían primero a los servidores de Indra y luego a la autoridad electoral, impidiendo la supervisión directa de los técnicos locales. El software era propiedad privada de la empresa, lo que imposibilitaba auditorías del código fuente. El Estado dominicano pagó 26,9 millones de dólares por ese proceso. También se registraron denuncias o cuestionamientos vinculados a procesos electorales en Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Angola.

En España, Indra obtuvo en 2015 una calificación D en el índice anticorrupción para empresas del sector defensa elaborado por Transparencia Internacional, lo que significa «evidencia limitada» de compromiso ético. Ese mismo año, el Consejo de la Judicatura de Ecuador inició una demanda contra la empresa por 32 millones de dólares por incumplimiento de contrato. Años después, una investigación en Brasil señaló a Indra por el pago de comisiones a políticos para conseguir contratos estatales.

En Argentina, los antecedentes tampoco son tranquilizadores. En las elecciones legislativas de 2017 en la provincia de Buenos Aires, Unidad Ciudadana, el espacio encabezado por Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó severamente a Indra por demoras y un manejo turbio del tránsito y contabilización de sufragios. En 2011, el ex candidato presidencial Eduardo Duhalde había denunciado un «fraude informático escandaloso» en las PASO, señalando a la empresa española. En 2005, según trascendió judicialmente, un asesor del entonces secretario de Transporte Ricardo Jaime habría ofrecido a Indra contratos estatales a cambio de aportes a la campaña electoral del kirchnerismo.

El camino hacia 2027

La pregunta que recorre los pasillos del mundo electoral es si el mecanismo de opacidad que el gobierno libertario instaló para los comicios de octubre de 2025 se reproducirá para las presidenciales de 2027. Hasta ahora, no hay ninguna señal oficial de que el Ejecutivo vaya a volver a una licitación pública internacional como las de 2021 y 2023. El precedente creado por la licitación privada vía Correo Argentino, combinado con los requisitos técnicos que prácticamente blindan a Indra como único oferente viable, configura un escenario donde el principal insumo informativo de una noche de elecciones seguirá siendo manejado por una empresa extranjera cuyo software es auditado solo por ella misma.

El escrutinio provisorio no tiene validez legal: el oficial lo realiza la Justicia Electoral. Pero es el que llena las pantallas de televisión, el que genera el clima político de la noche electoral y el que, en la práctica, determina qué candidatos dan discursos de victoria y cuáles de derrota antes de que se cuente el último voto. Qué empresa procesa esa información, bajo qué condiciones y con qué nivel de transparencia no es un detalle técnico. Es una decisión política de primer orden.

Puntos clave

  • Indra opera el escrutinio provisorio argentino de forma prácticamente ininterrumpida desde 1997, con excepción de las presidenciales de 2019.
  • En 2025, el gobierno de Milei la contrató a través del Correo Argentino mediante una licitación privada sin publicación oficial, con plazos reducidos a la mitad y ofertas en papel sin digitalizar.
  • Un requisito técnico excluyente de 90.000 mesas redujo la competencia real a dos empresas y deja a Indra posicionada para las presidenciales de 2027.
  • JP Morgan, accionista de Indra, mantuvo reuniones con Milei y Caputo el día anterior a las elecciones de octubre de 2025.
  • La empresa acumula cuestionamientos electorales en República Dominicana, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Angola, Brasil y Argentina, y obtuvo calificación D en el índice anticorrupción de Transparencia Internacional en 2015.
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