Gestión
Rodríguez Larreta en el cierre de un bunker narco: “hay que llevar esta política y esta convicción de lucha a nivel nacional”
El jefe de Gobierno porteño recorrió Villa Lugano.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, recorrió este miércoles Villa Lugano, donde funcionaba uno de los 64 búnkers de drogas tapiados por la Policía de la Ciudad. “Al narco lo queremos fuera de la Argentina y a todos sus responsables, presos. Estamos convencidos que hay que llevar esta política y esta convicción de lucha contra la droga a nivel nacional” agregó.
“El retiro que ha hecho este gobierno nacional en la lucha contra el narco, que se dio fuertemente durante el gobierno de Mauricio Macri, es ostensible. Está pasando en Rosario y en la provincia de Buenos Aires y muestra que a este tema no les importa” detalló el mandatario.

Rodríguez Larreta destacó en cambio el trabajo de la Policía para desarticular a la banda que manejaba el puesto de venta de drogas. “Para derrotar de fondo al narco hay que ocuparse de las verdaderas causas, entender cómo funciona el circuito y pegarle donde les duele”, remarcó.
Asimismo aseguró que para luchar contra el narcotráfico se necesita “combatir el ingreso de droga por las fronteras, trabajar junto a las provincias para evitar que circule dentro del territorio, investigar el lavado de dinero para cortarles el negocio y derribar todos los búnkers”.
Rodríguez Larreta advirtió que “el país está viviendo una crisis fuertísima en materia de narcotráfico porque este tema no es una prioridad para el Gobierno”. Y agregó: “Dejan las fronteras desprotegidas, eliminaron la Subsecretaría de Lucha Contra el Narcotráfico y bajaron las incautaciones de drogas a nivel federal”.
Las consecuencias, explicó, se sufren en todo el país. “Droga adulterada en la provincia de Buenos Aires, amenazas y muertes todos los días en Rosario, familias en el noroeste conviviendo con el paso de droga en frente de sus caras”, enumeró y remarcó: “Desde Juntos por el Cambio vamos a terminar con el negocio narco. Nosotros no somos lo mismo”.
Consultado por el pedido de Juicio Político a la Corte, Larreta aclaró: “Vamos a participar de la Comisión de Juicio Político en el Congreso, con toda la firmeza, para que el kirchnerismo no pueda avanzar en este nuevo embate sobre la Justicia.”
“Cumpliendo nuestra responsabilidad en el Congreso como oposición, hoy no hay manera de tener un dialogo constructivo frente a un gobierno que está desconociendo la democracia” cerró.
El operativo para desarticular a la banda que manejaba el búnker
La banda que manejaba el búnker narco en Lugano fue desbaratada tras una investigación encomendada por la Unidad Fiscal Especializada en Investigación de Delitos Vinculados a Estupefacientes (UFEIDE) a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
La labor de los investigadores reveló la existencia de una organización dedicada al narcomenudeo liderada por dos hermanos del barrio, conocidos como “Los Académicos”. La venta de drogas se desarrollaba durante todo el día, pero se intensificaba a partir de la tarde-noche, cuando los compradores por momentos hacían largas filas esperando su turno.
Con las pruebas obtenidas se realizó un allanamiento, ordenado por el Juzgado Penal Contravencional y de Faltas 22.
Los investigadores secuestraron dosis de marihuana y cocaína listas para su venta. La Fiscalía dispuso una consigna, a cargo de la Unidad Barrial 15 de la Policía de la Ciudad, hasta proceder al tapiado del búnker.
Economía 💲
Cómo la eliminación de organismos descentralizados concentró poder de Maccarone sobre la obra pública
La motosierra concentró poder en manos equivocadas. El desguace institucional impulsado por Milei no solo «achicó el Estado», sino que las decisiones estratégicas quedaron a merced de un empresario del sector que ahora “regula”.
⬛ La eliminación masiva de ministerios y organismos descentralizados que llevó adelante Javier Milei durante su primer año de gestión no fue solo una política de «achique» del Estado. Fue, también, una operación de concentración de poder que terminó facilitando que un ex empresario constructor como Martín Maccarone controle desde las sombras toda la obra pública nacional.
La ecuación es simple pero devastadora: se eliminaron 13 Ministerios, se cerraron organismos estatales y se recortaron presupuestos destinados a Ciencia, Cultura y Educación, entre otras áreas, pero toda esa capacidad operativa no desapareció. Se concentró en pocas manos, específicamente en la órbita del Ministerio de Economía que comanda Luis «Toto» Caputo.
El mapa del desguace institucional
La lista de organismos eliminados o fusionados bajo la órbita de Economía es extensa y reveladora. A través del Boletín Oficial N°35702, el Gobierno que encabeza Javier Milei oficializó la disolución, transformación y fusión de 21 organismos públicos de distintas áreas del Estado, afectando dependencias vinculadas a salud, transporte, agroindustria, industria y seguridad.
El caso más emblemático es el del ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), un organismo que ha jugado un papel central en la ejecución de obras públicas en todo el país. Por medio de la publicación del Decreto 1020/2024 en el Boletín Oficial, se estableció que el ENOHSA quedará oficialmente disuelto dentro de treinta días, por lo que sus recursos materiales y financieros serán transferidos al ámbito de la Subsecretaría de Recursos Hídricos.
La justificación oficial fue técnica: «en el contexto actual, resulta necesario reducir la superposición de funciones entre diversos entes, garantizar una mayor coordinación en las políticas de administración de los recursos hídricos y promover una gestión más ágil y centralizada de las obras y proyectos hídricos». Sin embargo, el resultado práctico fue concentrar el control de obras hídricas y sanitarias en manos del núcleo duro de Economía.
El costo humano del ajuste concentrador
Los números del ajuste son elocuentes sobre la magnitud del poder transferido. El presidente Javier Milei sigue avanzando con el cierre de organismos nacionales. Este jueves dispuso la disolución del Ente de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), un organismo clave para las obras públicas sanitarias, que implicó 230 trabajadores y 116 obras con incertidumbre.
Según proyecciones realizadas antes de asumir, unas 118.118 personas quedarían, en principio, sin puesto laboral, si se eliminan esos ministerios y los organismos descentralizados según los números de las reparticiones que difunde el Indec. Pero el poder operativo de esas 118 mil personas no se esfumó: se canalizó hacia la nueva estructura centralizada.
La arquitectura del control concentrado
La eliminación del Ministerio de Obras Públicas, del Ministerio de Transporte y de organismos como ENOHSA, ONABE y partes de ADIF no fue casual. Todo ese poder decisorio se reconcentró en la flamante Secretaría Coordinadora de Infraestructura que comanda Maccarone desde Economía.
Esta operación de ingeniería institucional tiene precedentes históricos preocupantes. La concentración de poder estatal en pocas manos, especialmente cuando esas manos provienen del sector privado que ahora deben regular, genera las condiciones perfectas para conflictos de interés y capturas regulatorias.
Los antecedentes del desguace como concentración
El plan incluye la eliminación de la secretaría de Vivienda y Hábitat de organismos descentralizados, y el achicamiento de la dotación de personal de los ministerios, empresas y entes públicos, según confirmó La Nación en enero de 2025. Esta nueva etapa de ajuste busca achicar un 30% el Estado, pero nuevamente el poder no desaparece, sino que se reconcentra.
El proceso comenzó desde el primer día de gobierno. Milei oficializó el primer decreto de necesidad y urgencia y modificó la estructura central dentro del Gobierno, estableciendo las bases legales para esta concentración de poder que luego permitiría el funcionamiento de figuras como Maccarone.
La funcionalidad política del desguace
Lo que el gobierno presenta como «eficiencia» y «achique del Estado» opera, en la práctica, como una concentración de poder decisorio sin precedentes en décadas. La eliminación de controles y contrapesos institucionales facilita que un ex empresario constructor pueda operar «de los dos lados del mostrador» sin los filtros que antes existían.
La crítica de los dirigentes opositores señala precisamente esta contradicción: para el gobierno del presidente Javier Milei una de las razones que motivaron la disolución es que el ente elude el control de gastos que existe en la administración nacional. Pero el resultado práctico es que ahora existe menos control, no más.
Las obras que quedaron en el limbo
El caso del ENOHSA es paradigmático de cómo esta concentración afecta la obra pública concreta. Una empresa estatal que tenía como objetivo planificar, ejecutar y administrar obras de infraestructura hídrica y sanitaria en todo el país quedó disuelta, y sus funciones pasaron a depender de la estructura que controla Maccarone.
En Mendoza, por ejemplo, el cierre definitivo del Ente Nacional De Obras Hídricas De Saneamiento (ENOHSA) dejó seis obras importantes en estado de incertidumbre, que ahora dependen de las decisiones que tome la nueva estructura centralizada.
La concentración como facilitadora de conflictos
La operación de Milei generó las condiciones perfectas para que figuras como Maccarone pudieran operar con poderes extraordinarios y mínimos controles. Al eliminar organismos con capacidad técnica específica y reconcentrar sus funciones en Economía, se creó un embudo decisorio que beneficia a quien controla ese embudo.
Esta arquitectura institucional no es casual. Responde a una lógica política que privilegia la concentración de poder por sobre los controles y contrapesos democráticos. El resultado es que un ex empresario constructor puede hoy manejar toda la obra pública nacional desde un despacho en Economía, sin la supervisión técnica específica que antes existía en organismos especializados.
El futuro del modelo concentrador
La misión está a cargo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, según reveló La Nación, lo que indica que esta lógica de concentración continuará profundizándose. Cada organismo eliminado es poder que se reconcentra en el núcleo duro del gobierno.
La pregunta que surge es si esta concentración de poder es compatible con una gestión transparente y democrática de los recursos públicos. Los casos como el de Maccarone sugieren que no: cuando se eliminan controles y se concentra poder en manos de ex empresarios del sector que ahora regulan, los conflictos de interés se vuelven estructurales.
El «achique del Estado» de Milei resultó ser, paradójicamente, una concentración de poder estatal sin precedentes. Y figuras como Martín Maccarone son el producto directo de esa concentración.
Puntos clave
• Milei eliminó 13 ministerios y 21 organismos descentralizados, concentrando su poder decisorio en Economía
• La eliminación del ENOHSA, ONABE y partes de ADIF transfirió el control de obra pública a la estructura que maneja Maccarone
• El desguace institucional eliminó controles y contrapesos específicos, facilitando conflictos de interés
• Más de 118.000 empleados perdieron sus puestos, pero su poder operativo se reconcentró en pocas manos
• La arquitectura del «achique» resultó ser una concentración de poder que beneficia a figuras como el «funcionario fantasma»
-
Sociedad7 díasQuién era la neuróloga que murió atropellada por un colectivo en Villa Devoto
-
Sociedad5 díasUn informe escolar revela angustia de Ángel antes de mudarse con su madre
-
CABA19 horasEl show del “cura DJ” en Plaza de Mayo: horarios y el centro porteño blindado
-
Chubut7 díasCrisis: polémica en Chubut por la venta de carne de burro
-
Policiales 🚨3 díasCaso Ángel López: denuncian a dos psicólogas por el drama del niño asesinado
-
Deportes7 díasCuti Romero salió llorando: otro golpe para la Selección a 60 días del Mundial
-
Cultura7 díasDJ Zulan: la argentina que llevó la camiseta de Boca a Coachella y desató la euforia
-
Actualidad6 díasNafta a $2.000 el litro: llenar el tanque cuesta más de $100 mil
