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Educación

Sileoni sumarió al colegio Magno para que sostenga la matriculación

«Está firmada la orden de sumario de nuestra Dirección Legal y Técnica, está designada una abogada, la inspectora sumariante tiene 30 días para trabajar y otros 30 más, y se ha pedido que desde el inicio del sumario se establezca una medida cautelar, una medida de no innovar para que no se modifique por ahora la situación de la matriculación de los alumnos que están involucrados en esta situación tan desagradable y dolorosa», expresó el funcionario.

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El director general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, Alberto Sileoni, dijo este jueves que solicitó al colegio Magno de Pilar la medida de «no innovar» en el caso de ocho familias cuyos hijos tienen problemas de aprendizaje o alguna discapacidad, y a las que se les informó que no serán matriculados para el ciclo lectivo 2023.

«Está firmada la orden de sumario de nuestra Dirección Legal y Técnica, está designada una abogada, la inspectora sumariante tiene 30 días para trabajar y otros 30 más, y se ha pedido que desde el inicio del sumario se establezca una medida cautelar, una medida de no innovar para que no se modifique por ahora la situación de la matriculación de los alumnos que están involucrados en esta situación tan desagradable y dolorosa«, expresó el funcionario.

Luego indicó que «en esa misma orden de sumario se ha dado intervención a la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, y a la Defensoría de la Niñez de la Nación y estamos trabajando en eso«.

En declaraciones radiales el funcionario dijo: «ojalá me equivoque, y si me equivocara con mucha alegría lo reconocería, pero me parece que tienen una actitud de sostener e inclusive de profundizar el conflicto».

Sileoni sostuvo que las autoridades del colegio de Pilar mantienen una posición en la que no expresaron la voluntad de una mediación al conflicto, «y no hay ningún escenario posible que permita vislumbrar una modificación de esa conducta».

«Dicen que están siendo perseguidos, que son víctimas de una persecución. Nosotros somos el Estado, vamos a cumplir las normas y no hacemos cosas prepotentes», enfatizó Sileoni.

Días atrás, la escuela Magno de la localidad bonaerense de Pilar, en el norte del conurbano, había comunicado a ocho familias cuyos hijos tienen problemas de aprendizaje o alguna discapacidad, que quedarían sin matrícula para el próximo año 2023 porque, según denunciaron los padres, el dueño del colegio sostuvo: «bajan la vara».

Luego de que el caso se conociera y que varias instituciones y organismos manifestaron públicamente su rechazo a lo sucedido en el Colegio Magno, la institución ratificó su postura a través de un comunicado que envió por correo electrónico a la comunidad educativa, docentes y directivos.

Respecto de este tema, Sileoni dijo que «todas las instituciones que están participando en esta situación como el Inadi y Defensorías, no tienen atribuciones concretas para retrotraer esta decisión. Es la Justicia (la que debe determinar), y en el caso nuestro veo una limitación del Estado en este caso, hay como una suerte de vacío legal, hay sanciones pecuniarias».

«Esta escuela no recibe subvención por lo tanto el camino de la quita de subvención no es posible, puede haber multas y ese es un camino que estamos transitando, puede haber restricciones, la matriculación no del año que viene porque ya empezó, sino del próximo, y hay una medida extrema que es la quita de autorización para que el colegio funcione», enfatizó.

Educación

La justicia le dijo basta a Milei: la UBA ganó y debe liberar los fondos universitarios ya

El juez federal Martín Cormick dio lugar a una cautelar de la UBA y obligó al Ejecutivo a liberar de inmediato los fondos de la Ley 27.795. El fallo advierte que el incumplimiento genera perjuicios graves e irreparables y que el Decreto 759/2025 no tenía respaldo constitucional para suspender la aplicación de la norma.

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El Argentino Diario-UBA-Aumento Salarial-Docentes universitarios.

El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo Federal N° 11 emitió una medida cautelar en favor de la Universidad de Buenos Aires y ordenó al Gobierno nacional dar cumplimiento inmediato a los artículos 4°, 5°, 6° y 7° de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. El fallo del juez Martín Cormick representa un nuevo revés legal para la gestión de Javier Milei en su pulseada con el sistema universitario público, una disputa que ya lleva más de dos años y que tiene como trasfondo un desfinanciamiento estructural sin precedentes en décadas.

El fraude constitucional que el juez no toleró

La UBA llevó adelante una demanda contra el Decreto 759/2025, que promulgó la Ley 27.795 pero suspendió su aplicación efectiva, condicionándola a que el Congreso definiera las fuentes de financiamiento. La universidad calificó esa maniobra como un «fraude constitucional»: el Poder Ejecutivo se valió del acto de promulgación para vaciar de contenido una norma que el propio Parlamento ya había ratificado, incluso al rechazar el veto presidencial.

Para Cormick, el argumento oficial no resistió el escrutinio jurídico. Una vez que el Congreso insistió con la ley y descartó el veto, el proceso legislativo, según el magistrado, «no admitía variantes suspensivas para la aplicación de la ley». Dicho de otro modo: el Ejecutivo no tenía margen constitucional para seguir frenando el cumplimiento de una norma que el Poder Legislativo ya había sostenido en dos oportunidades.

Salarios deteriorados y derechos en riesgo

El juez Cormick no se limitó a los argumentos procesales. El fallo identificó con precisión el daño concreto que el incumplimiento produce sobre los trabajadores universitarios: perjuicios graves de imposible reparación ulterior, asociados al deterioro sostenido de los ingresos del sector. En ese contexto, el magistrado destacó que la falta de aplicación de la ley afecta directamente el derecho a enseñar y aprender establecido en la Constitución Nacional, un estándar que el propio Gobierno invoca retóricamente pero no garantiza en los hechos.

El dato que ilumina la dimensión del problema fue incluido en el propio fallo: el impacto fiscal de cumplir con la ley representa apenas el 0,23% del PBI. Cormick subrayó que esa cifra constituye «un ahorro poco significativo para el presupuesto global de gastos de la administración pública». La pregunta que queda flotando, incómoda para el Gobierno, es si el recorte tiene una lógica fiscal real o si responde a una decisión política de disciplinamiento del sector universitario.

El acuerdo de junio que el Estado firmó y no cumplió

El fallo también responde a una demanda del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reclamó que el Ejecutivo cumpliera el acta firmada el 10 de junio, en la que el Estado se comprometió a transferir a las universidades nacionales los fondos necesarios para aplicar un aumento salarial del 24,33%. Tras esa firma, el Gobierno intentó que se levantara la cautelar anterior, argumentando que el acuerdo dejaba sin efecto el planteo judicial. El juez rechazó esa interpretación: el Estado, a su criterio, no logró demostrar que los acuerdos alcanzados hubieran resuelto de manera efectiva y definitiva el deterioro del poder adquisitivo y la pérdida salarial del colectivo afectado. Firmar y no cumplir no equivale a resolver el conflicto. La cautelar, por lo tanto, se mantiene.

Antecedentes de una batalla judicial que el Gobierno viene perdiendo

Este fallo se inscribe en una secuencia de disputas judiciales en torno al financiamiento universitario que el Ejecutivo no logra resolver a su favor de manera definitiva. En mayo de 2026, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal había concedido un recurso extraordinario presentado por el Gobierno y suspendido transitoriamente una cautelar anterior, mientras la Corte Suprema definía su posición. La apuesta del Ejecutivo era que la Corte cerrara el capítulo. Eso no ocurrió, y el litigio continuó. Ahora el juez de primera instancia vuelve a ordenar el cumplimiento de la ley, en el marco de la demanda específica de la UBA por el Decreto 759/2025. El sistema universitario acumula una caída real del financiamiento que, según datos del propio CIN, representa un desplome de más del 45% en las transferencias estatales entre 2023 y 2026, mientras los salarios docentes perdieron más de 30 puntos porcentuales de poder adquisitivo en el mismo período.

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