Política 📢
¿Encuesta o ficción? El polémico sondeo de UdeSA que favorece a la derecha argentina
El último estudio de la Universidad de San Andrés sobre “Satisfacción Política y Opinión Pública”, presentó datos cuestionables sobre la valoración de líderes políticos, sociales y sindicales argentinos que merecen un análisis detallado.
La reciente encuesta realizada por la Universidad de San Andrés (UdeSA) sobre la imagen de 23 líderes políticos, sindicales y sociales de Argentina suscita polémica por su aparente sesgo y llamativos resultados.
Se trata de la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (Espop), llevada a cabo entre el 12 y el 17 de julio con una muestra de 1.006 casos a nivel nacional, presentó datos que merecen un análisis detallado y crítico.
Metodología cuestionable y resultados sospechosos
La encuesta, que se realiza de manera bimestral, exhibió una tendencia marcada a favorecer a líderes del oficialismo, de la derecha y la ultraderecha, mientras posicionó a dirigentes opositores, sociales y sindicalistas con los peores índices de imagen. Esta disparidad levanta sospechas sobre su objetividad y metodología empleadas en el estudio.
Un aspecto particularmente llamativo fue el tratamiento dado a los políticos cordobeses. Figuras como Juan Schiaretti, Martín Llaryora y Rodrigo de Loredo recibieron en promedio valoraciones sorprendentemente positivas, lo que contrasta con percepciones más generalizadas y otros estudios de opinión pública, más tratándose de un relevamiento a nivel nacional.
Análisis de casos destacados
- Javier Milei: La encuesta le otorgó un 18% de imagen «muy buena» y un 27% de «buena», sumando un 45% de aprobación. Sin embargo, también registró un 36% de imagen «muy mala», reflejando la polarización que genera su figura.
- Patricia Bullrich: Con un 17% de imagen «muy buena» y 28% de «buena», la ministra de Seguridad alcanzó un 45% de aprobación, similar a Milei, pero con un 34% de rechazo «muy malo».
- Juan Schiaretti: El político cordobés obtuvo un 33% de imagen positiva (3% «muy buena» y 30% «buena»), con solo un 16% de imagen «muy mala», posicionándolo sorprendentemente bien a nivel nacional.
- Cristina Fernández de Kirchner: La ex presidenta registró un 13% de imagen «muy buena» y 14% de «buena», pero un contundente 57% de imagen «muy mala», siendo una de las figuras con supuestamente mayor rechazo, según este sondeo.
- Axel Kicillof: El gobernador de Buenos Aires mostró una imagen polarizada, con un 13% de opinión «muy buena» y un 25% «buena», sumando un 38% de aprobación. Sin embargo, enfrentó un 49% de rechazo («mala» y «muy mala» combinadas), reflejando la división de opiniones sobre su gestión.
- Victoria Villarruel: La vicepresidenta obtuvo un 20% de imagen «muy buena» y un 23% «buena», acumulando un 43% de aprobación. Su porcentaje de imagen negativa (40% entre «mala» y «muy mala») fue menor que el de otros líderes de su espacio político, sugiriendo una percepción diferenciada dentro de la coalición gobernante.
- Jorge Macri: El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires registró un modesto 4% de imagen «muy buena» y un 25% «buena». Su alto porcentaje de «No lo conozco» (15%) indica un desafío de reconocimiento a nivel nacional, a pesar de su posición en la capital.
- Juan Grabois: El líder social obtuvo un 9% de imagen «muy buena» y un 15% «buena», pero enfrentó un significativo 54% de imagen negativa (entre «mala» y «muy mala»). Estos números reflejan la controversia que generan sus posiciones y activismo.
- Alberto Fernández: El ex presidente mostró razonablemente los peores números, con solo un 11% de imagen positiva (2% «muy buena» y 9% «buena») y un abrumador 60% de imagen «muy mala».
- Pablo Moyano: El actual secretario adjunto de la CGT y líder camionero mostró una de las imágenes más negativas en la encuesta. Con solo un 2% de opinión «muy buena» y un 7% «buena», su aprobación total apenas alcanza el 9%. En contraste, un abrumador 53% lo calificó con imagen «muy mala». Estos números reflejan un supuesto el alto nivel de rechazo. Aunque es notable también que un 11% indicó no conocerlo, a pesar de su prominente posición sindical y visibilidad a nivel nacional.
Los resultados refuerzan la tendencia observada en la encuesta de favorecer a figuras de derecha o ultraderecha, mientras que líderes asociados con el peronismo o movimientos sociales reciben valoraciones más negativas. Esta disparidad plantea interrogantes sobre la metodología y representatividad del estudio.
Crítica a la presentación de datos
La forma en que se presentaron los resultados también merece atención. La gráfica utilizada, con barras apiladas, puede llevar a interpretaciones erróneas al no mostrar claramente las proporciones relativas entre las diferentes categorías de opinión.

Puntos clave sobre el cuestionable sondeo de la Universidad de San Andrés:
- La encuesta muestra un aparente sesgo favorable hacia líderes de derecha y ultraderecha.
- Políticos cordobeses recibieron valoraciones sorprendentemente positivas a nivel nacional.
- Líderes sociales y sindicalistas fueron posicionados con los peores índices de imagen.
- La metodología y presentación de datos suscitan dudas sobre la objetividad del estudio.
- La polarización política se refleja en los altos porcentajes tanto de aprobación como de rechazo hacia ciertas figuras.
Política 📢
Villarruel fulminó a los políticos presentes en la misa de Luján: “Estaba lo peor de la casta”
La vicepresidenta se ausentó de la misa de Luján tras un cambio de protocolo que la ubicaba en la misma primera fila que el jefe de Gabinete. En su lugar, concurrió a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos de Almagro, donde Jorge Bergoglio fue bautizado.
Villarruel disparó contra “lo peor de la casta”, aunque la foto a la que se refería tenía en el centro a Adorni
★ La vicepresidenta Victoria Villarruel no solo decidió ausentarse de la misa oficial por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco en la Basílica de Luján, sino que, luego de participar de una ceremonia alternativa en la iglesia donde fue bautizado Jorge Bergoglio, salió con los tapones de punta y cuestionó duramente a quienes sí asistieron al acto central convocado por la Conferencia Episcopal Argentina.
Decisión de último momento
Según trascendió, Villarruel se encontraba en pleno viaje hacia Luján cuando decidió dar marcha atrás. El motivo fue un cambio de protocolo: el ceremonial del Senado había acordado el lunes que la vicepresidenta se ubicaría en la primera fila junto al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Sin embargo, al llegar al lugar, el ordenamiento asignaba esa primera fila a los miembros del Gabinete, con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al frente.
Molesta por la modificación, Villarruel cambió el destino y se dirigió a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos, en el barrio porteño de Almagro, el templo donde Bergoglio fue bautizado en la Navidad de 1936.
«Vine acá que es el lugar donde el Papa fue bautizado, donde se hizo hijo de Dios», declaró la titular del Senado ante las cámaras.
La andanada contra «la casta»
Las declaraciones de Villarruel no se limitaron a explicar su ausencia. La vicepresidenta cargó con dureza contra quienes participaron de la misa de Luján y, en particular, contra la politización del acto.
«La ceremonia tenía un contenido que era el recuerdo al Papa. Era una ceremonia en la que estaba lo peor de la casta política. Yo en eso soy coherente con mis creencias. Soy católica, vengo a misa y quiero estar entre mis compatriotas», señaló.
La invocación del concepto de «casta», bandera histórica del discurso de La Libertad Avanza, resulta reveladora: Villarruel la usó para impugnar una ceremonia en la que estuvieron presentes el propio jefe de Gabinete de la administración libertaria y varios de sus ministros. En la primera fila de Luján se sentaron, entre otros, Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, el presidente de Diputados Martín Menem y el presidente provisional del Senado Bartolomé Abdala, todos parte del oficialismo que ella integra formalmente.
La vicepresidenta trazó además un paralelo con el 2 de abril: «Como el 2 de abril, me parece que la política se mete en fechas que son de la gente. Yo prefiero estar con la gente, con otros argentinos», insistió.
La interna que no cesa
El episodio volvió a poner en primer plano la fractura que recorre al Gobierno. Adorni es, dentro del mapa del poder libertario, un hombre del sector político de Karina Milei, y que es la decisión de la secretaria general de la Presidencia la que lo mantiene en el cargo a pesar de los cuestionamientos judiciales que pesan sobre él y la actitud de Villarruel puede leerse como una batalla más de la guerra que le declaró la secretaria general de la Presidencia.
El propio Adorni había definido en febrero la relación con Villarruel con una frase lapidaria: «Es la Vicepresidente, pero no forma parte de las decisiones, no es parte de la gestión y no es siquiera parte de nuestra mesa política». El episodio de Luján fue, para la vice, una forma de responder con hechos.
Con Javier Milei y Karina Milei de gira en Israel, Villarruel era la primera magistratura del país al momento del acto. Aun así, su ausencia fue la nota política más comentada de la jornada.
Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, que sí estuvo en Luján, aprovechó para disparar también, aunque en una dirección distinta. «Al papa Francisco no solo hay que recordarlo en las palabras y en la foto, sino en sus enseñanzas, haciendo lo que dijo. Que cada uno lo tome con seriedad, estamos en una época donde se respira guerra y nos dicen que el mercado es un Dios, y el Papa fue muy claro: es exactamente lo contrario lo que dijo», señaló el gobernador.
El mensaje de la Iglesia, incómodo para todos
La homilía del titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, no pasó desapercibida. «Muchos nos hemos lamentado de no haberlo tratado bien, de haber sido mezquinos como sociedad e incluso como Iglesia al no haber recogido sus propuestas», expresó. «Nos queda aprender de una buena vez y no seguir castigándonos con la indiferencia, el desinterés, la agresividad permanente en el lenguaje y los gestos violentos», añadió.
El llamado resonó con particular ironía en el contexto de una jornada que, en nombre del homenaje al Papa de los pobres y el diálogo, terminó siendo protagonizada por las disputas internas de un gobierno que hace del conflicto permanente su modo de gestión.
Puntos clave
- Villarruel se ausentó de la misa de Luján tras un cambio de protocolo que la ubicaba en la misma primera fila que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
- En su lugar, concurrió a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos de Almagro, donde Jorge Bergoglio fue bautizado.
- En declaraciones televisivas, calificó a los asistentes a la misa de Luján como «lo peor de la casta política», incluyendo de hecho a los propios funcionarios del Gobierno que la integra.
- Adorni y varios ministros del Gabinete estuvieron en la primera fila de Luján; la Conferencia Episcopal llamó a dejar atrás «la agresividad permanente en el lenguaje».
- La fractura entre Villarruel y el núcleo duro libertario, liderado por Karina Milei, quedó expuesta una vez más en un acto de alto contenido simbólico.
-
CABA3 díasEl show del “cura DJ” en Plaza de Mayo: horarios y el centro porteño blindado
-
Economía 💲4 díasOtra víctima de Milei: cerró la fábrica de Tía Maruca en la libertaria San Juan
-
Policiales 🚨5 díasCaso Ángel López: denuncian a dos psicólogas por el drama del niño asesinado
-
Espectáculos 🎭2 díasDolor en la cultura: murió María Nieves, leyenda que marcó la historia del tango
-
El Clima 🌤️4 díasTormenta intensa en Santa Rosa: 90 milímetros de agua y calles anegadas
-
Automovilismo2 díasMurió un espectador en el Rally Sudamericano de Mina Clavero y suspendieron la competencia
-
Política 📢5 díasMilei cayó 13 puntos y quedó quinto en imagen: lo superan Kicillof, Cristina y Bregman
-
CABA3 díasEl cura DJ hizo vibrar una Plaza de Mayo estallada: emotivo homenaje multitudinario al Papa Francisco
