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Gremiales

Fuerte respaldo al paro y movilización de la CGT

A 40 días de asumir, el gobierno de Javier Milei intenta profundizar el shock económico con la implementación de un plan de ajuste y recorte a trabajadores y sectores populares, también con la entrega de los recursos naturales y la privatización de empresas de bandera estratégicas a través de un proyecto de ley ómnibus y un mega DNU, razón por la cual se realiza un masivo paro a nivel nacional.

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Dirigentes sindicales y políticos de la oposición destacaron hoy la convocatoria al paro y marcha de la CGT, y cuestionaron las políticas económicas aplicadas del Gobierno nacional, al señalar que buscan generar «una gran recesión» en Argentina.

El secretario adjunto de Smata y diputado nacional, Mario «Paco» Manrique, dijo que espera la movilización a Plaza Congreso que se llevará a cabo esta tarde en el marco del paro general convocado por la CGT «sea multitudinaria y transcurra en paz», y criticó al Gobierno nacional por «mandar todos los días un mensaje amenazante» a quienes se oponen al proyecto de ley de «Bases» al DNU 70/2023.

«Esperamos que sea una marcha multitudinaria y transcurra en paz. La gente hace días que viene mostrando su descontento. Eso se vio también en los debates que se dieron en el Congreso», afirmó Manrique en declaraciones radiales.

El dirigente del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) remarcó que «el Gobierno tiene que entender que fue elegido democráticamente, pero no puede vivir amenazando cada vez que a algún tema se le dice que no».

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, evaluó que el presidente Javier Milei «empeora todos los problemas, y por eso tiene un paro general».

«La de hoy será una movilización enorme de trabajadores y de toda la gente porque el Gobierno de Javier Milei empeoró todos los problemas que ya teníamos y sólo benefició a los empresarios más poderosos del país», subrayó el funcionario.

En tanto, el secretario general del gremio de docentes bonaerenses Suteba, Roberto Baradel, consideró hoy que el paro de la CGT a partir de este mediodía tendrá «un impacto importante» en todo el país y buscará dar «una respuesta concreta» a las reformas propuestas por el Gobierno nacional, que en el caso de implementarse, dijo, significaría la «entrega» del país.

«Si lo dejáramos hacer, en dos meses tendríamos a la Argentina entregada. En esta coyuntura se necesita una respuesta concreta para rechazar esto», aseveró Baradel en declaraciones a Radio provincia.

En esa línea, el secretario general de CTA-Autónoma y diputado nacional de Unión por la Patria (UxP), Hugo Yasky, consideró hoy que el paro nacional y la movilización de la CGT es en contra de la «insensibilidad social» del gobierno nacional que busca «una gran recesión económica para que quizás aparezca la paz de los cementerios».

«El plan que está aplicando el Gobierno, lo único que tiene de original es que es un derrame que viola la ley de gravedad, porque es de abajo hacia arriba. Es una gestión que se maneja con absoluta insensibilidad social. Quieren multiplicar por diez la inflación con el objeto de que la gente deje de comprar y consumir para que haya una gran recesión económica. Entonces, quizás aparezca la paz, pero la de los cementerios», sostuvo Yasky en declaraciones para Radio Con Vos.

En esta línea, el sindicalista expresó que la forma de resolver la inflación del gobierno «es multiplicándola por 10 con el objeto de que en algún momento como dijo la canciller Diana Mondino la gente dejará de comprar».

«Hoy tenemos los precios de las garrafas que subieron de $3.000 a $15.000. Tenemos un aumento de colectivos que fue un golpe durísimo. La gente va comprar y no le alcanza ni siquiera para lo mínimo. En diciembre perdimos casi 20 puntos del salario», explicó el sindicalista sobre las razones del paro.

El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, afirmó hoy que el Gobierno busca «aterrorizar a la población» con el llamado protocolo de orden público, pero aseguró que el paro y movilización de esta jornada va a ser una «demostración de que el miedo no triunfa».

«Este Gobierno apunta a aterrorizar a la población, pero hoy vamos a tener una demostración de que el miedo no triunfa. Vamos a defender los derechos populares», aseguró Belliboni en declaraciones a El Destape Radio.

El dirigente consideró que la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, mantiene una «amenaza absurda» contra la protesta social mientras hay «una tremenda inseguridad en los barrios y crece el narcotráfico».

«Cada vez que la escucho hablar me resulta cada vez más intolerable. Ella de lo único que habla es de la movilización. Es la ministra de Seguridad de la movilización y de las libertades democráticas», criticó.

Ministros bonaerenses rechazaron «el ajuste sobre los trabajadores y los jubilados» y afirmaron que «defenderán» al pueblo de la provincia en el paro general con movilización, de la que participarán junto al gobernador Axel Kicillof.

En declaraciones formuladas a Télam, la jefa de Asesores del Gabinete bonaerense, Cristina Álvarez Rodríguez, expuso que «el plan de ajuste es el único proyecto que tiene (el presidente Javier) Milei para la Argentina. Un ajuste que no va, como dijo en la campaña electoral, sobre la casta, la política o los sectores más beneficiados sino sobre el pueblo argentino».

«No hay una sola medida que beneficie a algún sector, ya sea el industrial, a las y los trabajadores, a los jubilados», continuó y resaltó que «es un plan de ajuste clásico, que la Argentina vivió muchas veces. Una transferencia infernal de recursos de los que menos tienen a los que más tienen».

En ese sentido, el director general de Cultura y Educación, Alberto Sileoni, remarcó a esta agencia que desde el Gobierno bonaerense adhieren al paro, porque tienen «diferencias profundas con el gobierno de Javier Milei» y aclaró que si bien aceptan su legitimidad electoral, «ésta confronta con otras, como la que tiene Kicillof, a quien el pueblo mandató para tener más Estado, más trabajo, más educación y más productividad».

Por su parte, el ministro de Trabajo, Walter Correa, ratificó en diálogo con esta agencia el Ejecutivo de la provincia «participará de la movilización con todos los intendentes porque somos un gabinete militante y porque somos parte de la clase trabajadora».

La ministra de Hábitat, Silvina Batakis, dijo a Télam que «el paro va a ser muy contundente» porque el gobierno lleva adelante un «ajuste clásico sobre los trabajadores y eso no es lo que votó la gente».

«En lo que es mi área, Hábitat, el presidente de la Nación atenta de manera muy fuerte contra las posibilidades del acceso a la casa propia, agudizando la crisis habitacional», reflexionó y apuntó que «con la obra pública nacional parada y las desregulaciones, las problemáticas relacionadas con el acceso a la vivienda aumentarán considerablemente y construir un hogar será simplemente para unos pocos, generando más exclusión y desigualdad».

El ministro de Salud, Nicolás Kreplak, sostuvo a Télam que «hay que retomar la organización y la discusión sobre las acciones de un gobierno (como el de MIlei) que en apenas un mes pateó el tablero y avanzó sobre todas las conquistas y derechos que como sociedad habíamos adquirido».

En igual sintonía, el ministro de Transporte, Jorge D’Onofrio, aseveró: «Tenemos la obligación de acompañar a los trabajadores en esta convocatoria que hace las CGT en repudio y rechazo a la Ley Ómnibus y al DNU, que no tiene necesidad, ni urgencia».

Buenos Aires

Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo

La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.

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Retiran maquinaria y vacían oficinas: los trabajadores de Granja Tres Arroyos ya no creen en la "suspensión temporal".

La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.

El vaciamiento que habla por sí solo

Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.

La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.

Un año de recortes en serie

El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.

El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.

El peso de una deuda de 350 millones de dólares

Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».

El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.

Puntos clave

  • Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
  • El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
  • En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
  • La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
  • A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.

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