Espionaje
Macri implicado en el espionaje ilegal
El ex director de Contrainteligencia de la AFI involucró directamente al ex presidente.
El exdirector de Contrainteligencia de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Martín Coste, involucró a Mauricio Macri con las maniobras de supuesto espionaje ilegal sobre el Instituto Patria, al señalar que las órdenes salían de las autoridades máximas de la central de espías «o directamente del ex presidente».
«Las tareas en el Instituto Patria provenían por orden ya sea de Gustavo Arribas, Silvia Majdalani o directamente del ex presidente de la Nación, ya que es inaudito que un agente de operaciones realice una tarea semejante por sí solo, sin conocimiento de las máximas autoridades de la institución», sostuvo Coste, quien todavía reviste en la AFI. en la declaración indagatoria que brindó ante la Justicia Federal de Lomas de Zamora.
En calidad de imputado, el ex jefe de Contrainteligencia remarcó además que «los lineamientos generales que debe cumplir la agencia provenían de la Presidencia de la Nación».Los lineamientos generales que debe cumplir la agencia provenían de la Presidencia de la Nación”
A su vez, enfatizó en el hecho de que, una vez que trascendió en agosto de 2018 que la AFI había colocado un auto en la puerta del Instituto Patria, desde la central de espías se armó una ingeniería documental falsa para intentar dar apariencia de legalidad a las maniobras.
«Las tareas en el Instituto Patria provenían por orden ya sea de Gustavo Arribas, Silvia Majdalani o directamente del expresidente de la Nación», sostuvo Martín Coste.
La declaración de Coste se produjo el último viernes en la causa que tiene como juez a Juan Pablo Auge, y como fiscales a Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide.
El espía remarcó que no tenía margen para denunciar la maniobra porque entendía que Arribas estaba al tanto de las maniobras y no le iba a levantar el secreto profesional para que pudiera radicar la presentación judicial y que, cuando amenazó con renunciar, Majdalani le dijo «que no podía ser tan cagón» y que, si se iba, lo responsabilizarían por los hechos.
Sobre la ascendencia de Macri sobre la AFI, Coste sostuvo que, en los últimos meses del Gobierno de Cambiemos, cuando pasaba por la Central para ir a la oficina de Majdalani, «la misma refería que Gustavo (Arribas) estaba yendo a ver al Presidente (por aquel entonces)», y que el entonces Señor 5 y el exmandatario «poseían un teléfono encriptado, especialmente diseñado para ellos dos, realizado por el área de ciberinteligencia».
Coste relató que su área fue la encargada, por orden de Majdalani, de confeccionar los documentos que se entregaron a la Justicia para intentar justificar las tareas de inteligencia sobre el Instituto Patria y el domicilio de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y que le constaba que eran falsos y solo destinados a encubrir maniobras ilegales.
«La falsedad de todos estos informes se observa claramente al no tener firma de quién lo recibe, ni datos de quién lo recibe, ni firma de quién lo envía, ni datos personales de la oficina a que se remite, con el fin último, de ser elevado al juzgado».
En ese sentido, dijo que, «por las amenazas contra las personas que allí se mencionan, dicho informe debería tener un soporte a la información analizada de la dirección a cargo de elaborar del informe o de otras direcciones operacionales».
Además, señaló que «esa información no está volcada en este informe, ni en las constancias previas», y sostuvo que, «por lo tanto, lo que se desconoce es cuál fue la información y quién la obtuvo, es decir, qué fundamentó el informe».
También sostuvo que, si bien los informes hablaban de supuestas tarea de «investigación criminal», estas «no condicen que lo que estaban haciendo» tuviera ese origen «porque no había sucedido un hecho a investigar».
«No había acaecido un hecho que ameritara una investigación, debido a que, como las describen, serían tareas de seguridad», afirmó en su declaración.
«En caso de que lo que allí se dice fuera cierto, de tener un dato específico de una amenaza contra una expresidenta de la Nación, se debería haber dado inmediata intervención al Ministerio de Seguridad de la Nación, a efectos de tomar las medidas específicas, ya que no podrían haber tomado medidas de seguridad, puesto que no es una tarea propia del organismo», remarcó.
Sobre el ex jefe de Operaciones Especiales, Alan Ruiz, identificado por la fiscalía como quien coordinó los operativos de espionaje ilegal contra la expresidenta, Coste dijo que tenía «una estructura operativa a su cargo».
Al mismo tiempo, consignó que, durante la gestión de Arribas y Majdalani, «no era anormal tener personal que no respetaba de ninguna manera la cadena de mando», y señaló que, de hecho, se podía encontrar a «un agente como Alan Ruiz, que hablaba directamente con la subdirectora, que era mi superior directo».
Espionaje
Espionaje a periodistas: el CELS va por la AFI macrista que la Justicia blindó
La Cámara Federal escucha al CELS, que reclama revocar el sobreseimiento de Arribas y Majdalani por las fichas ideológicas sobre periodistas y dirigentes sociales. También pide apartar al juez Martínez de Giorgi, que cerró la causa sin una sola indagatoria.
Debajo de los nombres de decenas de periodistas y dirigentes sociales, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) del macrismo anotaba etiquetas como «opositor», «es kirchnerista» o «sigue páginas afines al kirchnerismo». Esas fichas terminaron en un sobreseimiento dictado sin que ninguno de los responsables fuera llamado a indagatoria. Este martes, la Cámara Federal porteña escucha los argumentos para reabrir la causa.
La audiencia se realiza ante la Sala I, integrada por los camaristas Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola. Allí la representación legal del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), querellante en el expediente, pide revocar la resolución que firmó el 1° de septiembre el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 8, que sobreseyó al ex director de la AFI Gustavo Arribas, a su segunda Silvia Majdalani y a los ex directivos Martín Coste y Carlos Tonelli Banfi.
Las fichas que encontró Caamaño
La investigación nació el 5 de junio de 2020, cuando la entonces interventora del organismo, Cristina Caamaño, denunció el hallazgo de informes de inteligencia confeccionados por sus antecesores en el edificio de la actual Secretaría de Inteligencia. Los documentos contenían datos sobre personas que pretendían participar de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2017 y del G20 en 2018: los medios en los que trabajaban, sus posturas políticas y sus militancias.
Para cerrar la causa, Martínez de Giorgi no negó que esas tareas se hubieran realizado. Sostuvo que la información provenía de fuentes abiertas, como las redes sociales, y justificó su recopilación en las supuestas necesidades de seguridad de ambas cumbres; además, consideró que no se había probado un espionaje por razones ideológicas. El juez convirtió así el perfilamiento ideológico de periodistas en una simple precaución de seguridad.
El expediente arrastraba además una demora llamativa: la fiscal federal Paloma Ochoa había reclamado en marzo de 2021 las indagatorias de Arribas, Majdalani y los otros dos funcionarios. Cinco años después, nunca se concretaron.
«Insostenibles»: la respuesta del CELS
El CELS, junto con periodistas afectados y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), apeló la decisión en un escrito al que accedió un medio local, donde calificó los sobreseimientos de «insostenibles». El organismo recordó que la ley de Inteligencia no admite excepciones de razonabilidad o proporcionalidad para recolectar datos sobre personas por su opinión política, sino que «dice, llanamente, que resulta prohibido realizar esas acciones».
«Una ficha que compila la postura de una persona sobre temas como el aborto, el feminismo o la causa del pueblo mapuche, constituye producción de inteligencia sobre la opinión política e ideológica de la persona, independientemente de si esa información se obtuvo de un perfil público», sostuvo la querella. Que un dato sea público no autoriza al Estado a clasificar a los ciudadanos según lo que piensan.
Tras conocerse el fallo, la organización advirtió que «la decisión consolida un criterio preocupante que amplía los márgenes para la vigilancia de la actividad política y social».
El pedido para apartar a Martínez de Giorgi
Además de la revocación, el CELS pide que la Cámara aparte al juez de la causa, porque dictó los sobreseimientos «sin siquiera haber convocado a los imputados a prestar declaración indagatoria, es decir, sin haber agotado una de las instancias más elementales de contradicción que el propio proceso prevé antes de emitir un pronunciamiento sobre el fondo».
Según la querella, devolverle el expediente al mismo magistrado después de que fijó su postura «importaría colocarlo en una posición institucionalmente insostenible», ya que debería ordenar medidas de prueba, evaluar hipótesis alternativas y eventualmente citar a indagatoria. Sería pedirle que haga exactamente lo que se negó a hacer.
El fiscal Picardi también apeló
El fiscal federal Franco Picardi apeló el mismo fallo y reclamó que la causa avance hacia las indagatorias. A diferencia del juez, que sostuvo que las personas fichadas tenían intención de participar del G20, el fiscal afirmó que el contenido de las fichas «se corresponde punto por punto con las categorías vedadas por ley». En su recurso calificó el caso como de «extrema gravedad institucional», porque compromete la libertad de prensa, el ejercicio de los derechos políticos y la protección de la vida privada.
Una Sala que ya blindó a la cúpula de la AFI
El antecedente inmediato no invita al optimismo. A comienzos de septiembre, la misma Sala I, con las firmas de Llorens y Bertuzzi, confirmó el sobreseimiento de Mauricio Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por espionaje ilegal: la que investigaba la infiltración sin orden judicial de correos electrónicos de dirigentes políticos, periodistas y miembros de las fuerzas de seguridad. En ese caso, los camaristas descartaron la prueba central, los discos rígidos de la AFI, por fallas en su preservación, trazabilidad e integridad. La Comisión Provincial por la Memoria ya recurrió esa decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal.
Mientras los tribunales cierran una tras otra las causas contra el aparato de inteligencia macrista, el Gobierno de Javier Milei amplía el presupuesto y las atribuciones de la SIDE. Ese es el telón de fondo de una audiencia que definirá si el Estado puede fichar a periodistas por sus ideas sin pagar ningún costo.
Lo que tenés que saber:
- La Sala I de la Cámara Federal escucha al CELS, que pide revocar el sobreseimiento de Arribas, Majdalani, Coste y Tonelli Banfi.
- Las fichas halladas por Cristina Caamaño en 2020 incluían datos sobre medios, posturas políticas y militancias de periodistas y dirigentes sociales.
- Martínez de Giorgi sobreseyó a los imputados el 1° de septiembre sin haberlos citado nunca a indagatoria.
- El CELS pide además apartar al juez, y el fiscal Franco Picardi también apeló el fallo.
- La misma Sala ya confirmó este mes el sobreseimiento de Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por espionaje ilegal.
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