Conectate con El Argentino

Denuncia

El oro del Banco Central: mentiras, contradicciones y US$ 1.000 millones que nadie puede explicar

Senadores peronistas ampliaron la denuncia penal contra Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili por el destino de las reservas de oro del BCRA. El titular del Banco Central contradijo sus propias declaraciones ante el Congreso y la Auditoría General de la Nación desmintió las versiones oficiales sobre los controles realizados.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Caputo-Oro.
US$ 1.000 millones del oro del Banco Central sin rastro: la denuncia que pone en jaque a Milei, Caputo y Bausili.

Más de 840.000 dólares en lingotes de oro cuyo paradero el Gobierno primero se negó a revelar, luego confesó en el Senado y cuya veracidad ahora está en duda: esa es la síntesis de una causa que avanza en la justicia federal y que los senadores peronistas decidieron profundizar con una ampliación de denuncia que apunta directamente al corazón del esquema financiero del gobierno de Javier Milei.

Las senadoras y senadores Juliana Di Tullio, Martín Soria y Florencia López presentaron una ampliación de la denuncia penal iniciada en abril de 2026 contra el presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis «Toto» Caputo y el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili. Los delitos imputados son abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos.

La confesión que abrió la caja de Pandora

El detonante de esta nueva presentación fue la declaración de Bausili ante el Senado de la Nación, donde el titular del BCRA reveló que el oro del Banco Central fue trasladado y depositado en el Banco de Pagos Internacionales (BIS) con sede en Suiza, y que «es donde siguen estando». La información, sin embargo, no hizo más que profundizar las dudas.

Para los senadores, esa revelación encierra una «doble contradicción» que la justicia debe investigar. En primer lugar, durante meses Bausili se había negado sistemáticamente a divulgar información sobre el destino de las reservas, argumentando razones de seguridad. «Corresponde determinar por qué decidió revelar públicamente una ubicación concreta de los activos y bajo qué documentación respaldatoria efectuó esa afirmación», sostuvieron en la ampliación de la denuncia. En segundo lugar, y más grave aún, los senadores afirman que Bausili «mintió descaradamente»: según su presentación, el oro no estaría en Suiza sino en el Bank of England, con sede en Londres.

«Estas contradicciones no pueden resultar menores ni pueden ser consideradas una cuestión meramente circunstancial», remarcaron en el escrito judicial.

La AGN desmiente al Gobierno

El argumento más sólido de la ampliación llega desde un organismo de control del propio Estado nacional. Di Tullio y Soria incorporaron a la denuncia un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que contradice las versiones oficiales sobre las auditorías realizadas a los movimientos de las reservas. Según ese informe, el ejercicio de 2025 no había sido aprobado al momento de la presentación, y el análisis sobre la trazabilidad de los activos no pudo completarse por demoras del propio Banco Central para enviar la información solicitada.

Esa circunstancia tiene un peso institucional que los senadores no tardaron en señalar. «Esta circunstancia reviste una gravedad institucional manifiesta, y deberá investigarse si el ‘por qué’ de esa mentira no se encuentra íntimamente relacionado con los delitos que aquí se le endilgan», argumentaron en la presentación judicial.

US$ 1.000 millones sin justificación

El tercer eje de la ampliación apunta a una cifra que, por sí sola, alcanza para calificar el asunto como un escándalo de primera magnitud: los senadores solicitan que se investigue la posible pérdida de hasta 1.000 millones de dólares en operaciones realizadas con parte de las reservas de oro que el Gobierno trasladó al exterior.

La combinación de contradicciones en las declaraciones oficiales, la falta de auditorías completadas y la magnitud de las cifras involucradas configura un cuadro que la oposición peronista califica como inexplicable para cualquier gestión responsable de los activos públicos. La presentación inicial, recordaron los senadores, data de abril de 2026 y ya acumula una serie de inconsistencias que se fueron sumando con el correr de las semanas.

La causa tramita en el fuero federal, y la ampliación presentada busca que la justicia trace una línea entre las versiones contradictorias de Bausili, el incumplimiento de los plazos de auditoría y el eventual perjuicio económico al patrimonio del Estado argentino.

Lo que tenés que saber

  • Los senadores Juliana Di Tullio, Martín Soria y Florencia López ampliaron una denuncia penal contra Milei, Caputo y Bausili por el destino del oro del Banco Central.
  • Santiago Bausili reveló ante el Senado que el oro está en el BIS de Suiza, contradiciendo su negativa previa a informar sobre las reservas; los denunciantes afirman que en realidad se encontraría en el Bank of England, en Londres.
  • La Auditoría General de la Nación desmintió las versiones del Gobierno: el ejercicio 2025 no fue aprobado y el análisis de trazabilidad no pudo realizarse por demoras del propio BCRA.
  • La denuncia pide que se investigue una posible pérdida de hasta US$ 1.000 millones en operaciones con reservas de oro trasladadas al exterior.
  • Los delitos imputados son abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos.

Denuncia

El Gobierno le pagó a funcionario una indemnización de $110 millones y al otro día lo volvió a contratar

Un funcionario del ENACOM simuló su desvinculación para embolsar una indemnización de casi 110 millones de pesos y al día siguiente asumió una gerencia en el INTA. El caso expone la hipocresía del discurso libertario de austeridad y abre la puerta a una investigación por enriquecimiento sin causa.

Publicado hace

#

Daniel Alfredo Neira cobró una indemnización de $109.781.999,73 como subdirector del ENACOM y al día siguiente asumió como gerente en el INTA.

Casi 110 millones de pesos de indemnización cobrados un viernes. Una gerencia en otro organismo del Estado asumida el lunes siguiente. Lo que en cualquier empresa privada sería motivo de rescisión automática por dolo, en la administración pública libertaria parece ser una carrera posible, o al menos tolerable. El caso de Daniel Alfredo Neira, ex subdirector de Contabilidad y Finanzas del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), es la ilustración más cruda de lo que ocurre cuando el discurso de la motosierra choca con la realidad de los expedientes.

Neira ingresó al Estado en enero de 2012 en la entonces Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), antecesora del AFTIC y luego del ENACOM. Contador egresado de la Universidad de Buenos Aires, hizo carrera en el organismo: en 2017 fue designado subgerente del Área de Contabilidad, Presupuesto y Liquidaciones, y en 2025 alcanzó la subdirección de Contabilidad y Finanzas, un cargo categoría A, la máxima jerarquía escalafonaria, con uno de los salarios técnicos más altos del personal de planta.

La maniobra, paso a paso

La cronología del caso es elocuente. El 24 de julio de 2026, Neira recibió la notificación de rescisión de su contrato en el ENACOM. El 28 de julio quedó habilitado para cobrar la indemnización. El 31 de julio fue formalmente desvinculado. El 1 de agosto asumió como gerente en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Pero el dato que transforma este movimiento en algo más que una rotación: los trámites para su nueva designación en el INTA comenzaron el 1 de julio, es decir, 23 días antes de que le notificaran su «despido» del ENACOM.

La lectura de fuentes cercanas al organismo es directa: Neira simuló su desvinculación para poder acceder a la indemnización que, de haber pedido un traslado o renunciado voluntariamente, no le correspondía. «Neira simuló su despido cuando las autoridades de la Secretaría de Agricultura, cercana a Luis Caputo, lo llamaron para que asuma en el INTA. Debería haber solicitado el traslado o incluso renunciar a sus funciones en el ENACOM. Pero si hacía eso no cobraba el dineral que le dieron como indemnización. Fue un fraude orquestado con los directivos», señalaron fuentes del sector consultadas por este medio.

Un único empleador que se pagó a sí mismo la liquidación

El nudo jurídico del caso es tan simple como escandaloso. Según criterio reiterado de la Procuración del Tesoro de la Nación, el Estado argentino es considerado un único empleador en sentido amplio: no importa cuántos organismos o jurisdicciones intervengan, la relación laboral sigue siendo con el mismo bloque estatal. Bajo esa lógica, quien le pagó la indemnización a Neira fue el mismo empleador que al día siguiente lo contrató de nuevo.

El monto exacto que el Estado abonó en concepto de indemnización fue de $109.781.999,73. Para dimensionarlo, fuentes internas del ENACOM señalaron que el salario promedio en el organismo ronda el millón cuatrocientos mil pesos: lo que Neira se llevó en mano equivale a lo que ganan casi 80 trabajadores del organismo en un mes.

La opinión jurídica: enriquecimiento sin causa y riesgo de repetición

El abogado especialista en derecho administrativo Carlos Fernández advirtió que la situación merece, como mínimo, que se investigue la posibilidad de un enriquecimiento sin causa. «La jurisprudencia civil y administrativa determina que no se puede percibir del Estado una compensación por la ‘pérdida del empleo’ y simultáneamente continuar recibiendo ingresos del Estado bajo otra designación política o de conducción. El funcionario se expone a demandas por repetición de pago, que implicarían la devolución del dinero, por parte del fisco», precisó.

La figura de la «acción de repetición» habilita al Estado a reclamar judicialmente la devolución de fondos percibidos sin causa legítima. Si se acreditara que la desvinculación fue simulada, Neira estaría obligado a reintegrar la totalidad de la suma cobrada, con más los intereses correspondientes.

El discurso y la práctica

La contradicción con el relato oficial no podría ser más nítida. El gobierno de Javier Milei sostiene desde su inicio que el ajuste del gasto público es una necesidad impostergable y que «la ética no se negocia». Sin embargo, mientras se recortaban programas sociales, se ajustaban salarios de empleados estatales y se vaciaban organismos, un subdirector con vínculos en la Secretaría de Agricultura alineada con Luis Caputo encontró la forma de cobrar casi 110 millones de pesos por una salida que, en los hechos, nunca existió.

«Repiten que en su gobierno la ética no se negocia, pero son corruptos y con la nuestra», resumieron fuentes del ENACOM al ser consultadas por este medio, apuntando directamente a la doble vara del gobierno libertario.

Lo que tenés que saber

  • Daniel Alfredo Neira cobró una indemnización de $109.781.999,73 como subdirector del ENACOM y al día siguiente asumió como gerente en el INTA.
  • Los trámites para su nueva designación comenzaron 23 días antes de que se le notificara la rescisión de su contrato en el ENACOM.
  • Según la Procuración del Tesoro, el Estado es un único empleador: pagó la indemnización y al otro día lo contrató de nuevo.
  • Especialistas en derecho administrativo advierten sobre la posibilidad de una demanda por enriquecimiento sin causa y repetición de pago.
  • El caso contradice el discurso oficial de austeridad y pone en evidencia el uso discrecional de recursos públicos dentro de la propia gestión libertaria.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo