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Legislativo

La UCR sanciona a cuatro diputados por cambiar su voto

El presidente del bloque de la UCR, Rodrigo de Loredo, busca retener a los diputados dentro del partido.

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La Mesa Directiva de la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) resolvió suspender preventivamente la afiliación partidaria de cuatro diputados nacionales que cambiaron su voto y apoyaron el veto presidencial a la ley de movilidad jubilatoria. La sanción recayó sobre Mariano Campero, Martín Arjol, Luis Picat y Pablo Cervi, quienes tendrán su ficha de afiliación suspendida mientras dure el proceso de investigación llevado a cabo por un tribunal de ética partidario.

Sin embargo, el presidente del bloque de diputados de la UCR, Rodrigo de Loredo, intentará contener a los sancionados dentro del bloque. “Hay que sumar diputados, no podemos darnos el lujo de perderlos”, señalaron fuentes de la conducción partidaria.

Votación y sanciones

La votación en la mesa directiva de la Convención Nacional resultó en 10 votos a favor de la sanción y 2 en contra. Los únicos que votaron en contra fueron los representantes de Mendoza y Misiones, que responden a los gobernadores Alfredo Cornejo y Oscar Herrera Ahuad, respectivamente. La medida disciplinaria fue impulsada por Gastón Manes y Hernán Rossi, líderes de la Convención Nacional.

Pese a que en total fueron cinco los diputados del bloque que votaron a favor del Gobierno y en contra del proyecto impulsado por la UCR y otros bloques, solo cuatro fueron suspendidos. Federico Tournier quedó excluido de la sanción al ser considerado un «extrapartidario», dado su vínculo con el gobernador Gustavo Valdés de Corrientes.

Más casos investigados

Otros dos diputados, Roxana Reyes de Santa Cruz y Gerardo Cipolini de Chaco, serán investigados por el Tribunal de Ética. Ambos se ausentaron durante la votación, después de argumentar a favor de la postura del Gobierno. Sin embargo, a diferencia de los cuatro que votaron en contra del proyecto del radicalismo, no fueron suspendidos preventivamente del partido.

Reacciones y controversias

La decisión generó fuertes críticas dentro del radicalismo. Un influyente diputado de la UCR declaró: “No puede ser que una minoría ruidosa del AMBA, que tiene una impronta de colaboración con el kirchnerismo, tome este tipo de decisiones que va a contramano de lo que piensa la gran mayoría del partido”.

Por su parte, la diputada nacional de la UCR, Pamela Verasay, lanzó críticas contra Martín Lousteau, quien preside el Comité Nacional de la UCR y apoya la suspensión. “Presidir la Unión Cívica Radical debería tratarse de escuchar la voluntad de la sociedad, construir consensos y comprender realidades territoriales, no utilizar una conducción transitoria y débil para imponer un pensamiento disfrazado de verdad absoluta”, manifestó la mendocina.

Un caso ignorado: Pedro Galimberti

El caso del entrerriano Pedro Galimberti quedó fuera de las sanciones, a pesar de que su renuncia generó sospechas. Galimberti renunció a su banca de diputado nacional días antes de la votación sobre la ley jubilatoria, luego de recibir una oferta del gobernador Rogelio Frigerio para integrar la Comisión Mixta Técnica de la represa de Salto Grande, un cargo con una remuneración en dólares superior a la dieta como legislador.

Su renuncia perjudicó a la oposición, ya que su reemplazante, Nancy Ballejos, juró como diputada al comienzo de la sesión y votó a favor del Gobierno. «Galimberti bien podría haber renunciado a su cargo de diputado luego de la sesión, habiendo ayudado a la oposición a voltear el veto», señalaron desde sectores críticos. La presunción de un sector de la oposición es que pudo haber existido una «transacción non sancta» en favor del Gobierno.

Elecciones

Oposición unida y hartazgo social: el mapa del antimileísmo que crece antes de 2027

Un arco opositor que va del peronismo a la Coalición Cívica convocó una sesión especial para el 9 de septiembre con 133 firmas para tratar el endeudamiento familiar y la emergencia en discapacidad. Encuestadores, sociólogos y referentes culturales describen un rechazo al gobierno que ya supera el 65% de la población pero que aún carece de traducción política unificada.

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El antimileísmo crece pero no cuaja: encuestadores y referentes culturales radiografían un hartazgo social sin conducción.

Tres escenas de la última semana condensaron el estado de un país partido entre la movilización social y la parálisis política. En la Cámara de Diputados, un bloque diverso integrado por Unión por la Patria, Encuentro Federal, Coalición Cívica, el Frente de Izquierda, Provincias Unidas y Argentina Federal logró reunir 133 firmas para convocar una sesión especial el 9 de septiembre, con el objetivo de debatir proyectos de alivio al sobreendeudamiento de las familias y prorrogar la ley de emergencia en discapacidad hasta diciembre de 2027.

La convergencia incluyó también a legisladores que suelen acompañar al oficialismo, respondiendo a gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones), además de emisarios de Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba).

El temario incluye 50 proyectos que van desde la condonación mínima del 50% de los intereses punitorios y planes de pago escalonados, hasta regulaciones específicas para tarjetas de crédito y medidas paliativas frente a la mora. Ese mismo mapa parlamentario refleja algo que los analistas de opinión pública vienen midiendo con creciente precisión: el antimileísmo ya no es un fenómeno de nicho sino una mayoría social que, por ahora, no encontró cauce político.

El 65% que no alcanza

El consultor político y encuestador Hugo Haime aportó el dato más contundente del panorama actual: el 65% de los argentinos demanda un cambio de modelo económico. Sin embargo, aclaró, ese porcentaje no piensa igual. «Hay un sector que te rescata la estabilidad económica y otro que no tanto, no en la misma proporción. Eso sí, la demanda común de todos es empleo, salario y poder adquisitivo», sostuvo en diálogo con la prensa. Según sus sondeos, el electorado opositor nítido suma un 42%, una base insuficiente para ganar una elección. «La oposición parte de 40 puntos pero para llegar al 50% tendrá que captar al otro sector», precisó.

Haime también registró un elemento que la agenda mediática fue diluyendo pero que persiste en los focus group: «Aparece una gran crítica en términos de corrupción, básicamente disparada por el tema Adorni. Para el gobierno fue como la fiestita de Alberto», comparó, en referencia al recordado episodio del cumpleaños de Fabiola Yáñez en la Quinta de Olivos durante la pandemia. El consultor planteó además que el malestar no se dirige exclusivamente al gobierno: «En la Argentina hay un proceso de desilusión y un cuestionamiento a la dirigencia política. Hoy se superponen dos emociones: enojo y desilusión. También hay una fuerte crítica al empresariado.»

Conflictividad sin traducción

La socióloga y escritora María Pía López definió el presente como «una creciente conflictividad social que de momento no tiene traducción política», aunque aclaró que eso no implica que el malestar carezca de efectos sobre el Parlamento. «La última movilización fue importante y tuvo una nueva característica: el hecho de tener formas de autodefensa callejera sostenidas durante varias horas», señaló. Para López, la sesión del 9 de septiembre toca «cuestiones claves para la sensibilidad colectiva» pero exige un esfuerzo adicional de argumentación: «Hay que explicar que esos problemas no son individuales. Son problemas sociales y hay que tratarlos de un modo social.»

López también trazó la distinción política que mejor resume el dilema de la oposición: «El articulador de un frente social y político contra el gobierno no debe ser decir ‘tenés razón en lo del superávit fiscal y vamos a continuarlo haciéndolo mejor’. Ese fue el esquema de la Alianza frente al menemismo. Más bien tenemos que ir por el lado del déficit social: estamos exigidos a construir otro superávit, el superávit del lazo de comunidad.»

Soledad, deuda y discapacidad

La actriz Valentina Bassi, activista por los derechos de las personas con neurodivergencia, eligió un lenguaje sin eufemismos: «La gente está muy deprimida y muy sola. Está la necesidad de juntarse pero todavía no se arma. Los que estamos sufriendo las consecuencias de un gobierno de ultraderecha nos sentimos solos. También porque la oposición que le puede disputar el gobierno a Milei está peleándose por pavadas que no las entiendo ni me interesan.» Sobre la sesión especial, Bassi transmitió expectativa aunque con cautela: «Sería un gran alivio tratar la renovación de la emergencia en discapacidad, y lo de las deudas es un tema muy importante. Igual hay que aclarar que, si no se renueva, el gobierno va a tener que seguir cumpliendo la ley.»

El escritor y exmacrista Pablo Avelluto planteó la tensión desde un ángulo diferente: «El hartazgo con Milei todavía no se conecta con la confluencia puntual y táctica de los representantes políticos.» Su propuesta es que una eventual coalición antimileísta no eluda la discusión sobre la estabilidad macroeconómica: «¿La caída de la inflación son méritos que se los vamos a dejar a Milei para toda la eternidad? ¿O creemos que eso está bien, más allá de que esté mal el modo en el que fue llevado a cabo?», se preguntó.

La maniobra oficialista y el tablero legislativo

Frente a la presión opositora, el bloque de La Libertad Avanza diseñó una estrategia de contención: convocó para el miércoles 2 de septiembre a la Comisión de Finanzas que preside el fueguino Santiago Pauli, con un temario de 34 expedientes vinculados al endeudamiento. Los diputados opositores calificaron la maniobra como una «cortina de humo». El socialista santafesino Esteban Paulón fue terminante: «Es muy limitado lo que convoca el gobierno porque es una reunión informativa de Finanzas; ninguno de los proyectos que tratan tienen un solo giro, por lo que no pueden dictaminar nada.» Pablo Juliano, de Provincias Unidas, sumó: «Es una jugada distractiva y no alcanza porque para dictaminar y llevar los proyectos al recinto hace falta que las comisiones trabajen en conjunto.»

La maniobra oficialista tuvo además una trampa adicional: la convocatoria se realizó el mismo día en que una comitiva opositora integrada por legisladores de Unión por la Patria, la UCR y la Coalición Cívica, entre otros, viajó a Brasilia para reunirse con el senador Nelson Trad, quien preside la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado Federal brasileño. La coincidencia no fue casual. «Pusimos la firma, no se baja nadie», respondió un legislador provincial ante la consulta del diario Tiempo Argentino, y remarcó que varios gobiernos provinciales ya implementaron esquemas propios de alivio al endeudamiento familiar.

La sesión del jueves y la puja por la Sala I

La semana también dejó otra postal, esta vez en el Senado. El jueves, los senadores aprobaron 67 pliegos de magistrados, entre ellos los de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola, cuya designación fue avalada con los votos del peronismo, a excepción del rionegrino Martín Soria. Ambos jueces fueron polémicos en su momento para el kirchnerismo; Yadarola había participado del cuestionado viaje a Lago Escondido. Quedan designados en la sala I de la Cámara Federal porteña, que intervendrá en la causa $Libra. La decisión generó interrogantes en las redes y entre sectores del propio campo opositor, al momento de la aprobación.

El cuadro general que emerge de estas tres escenas no dibuja una oposición consolidada ni un movimiento social en ebullición. Lo que muestra es algo más complejo y, en cierta medida, más peligroso para el gobierno: un deterioro sostenido del vínculo entre la sociedad y el proyecto libertario que el propio oficialismo no logra detener con gestos institucionales ni con maniobras parlamentarias. El 65% que quiere un cambio económico todavía espera que alguien le ofrezca algo concreto a cambio.

Puntos clave

  • 133 diputados de bloques opositores convocaron una sesión especial para el 9 de septiembre para tratar 50 proyectos sobre endeudamiento familiar y la prórroga de la ley de emergencia en discapacidad.
  • El encuestador Hugo Haime registra que el 65% de los argentinos demanda un cambio de modelo económico, pero solo el 42% forma parte de un electorado opositor consolidado.
  • Referentes culturales y académicos describen un estado de ánimo social marcado por la soledad, el hartazgo y la demanda de articulación política que la dirigencia opositora no termina de concretar.
  • El oficialismo intentó bloquear la sesión mediante una convocatoria a la Comisión de Finanzas el mismo día, maniobra calificada por la oposición como «cortina de humo» sin posibilidad de dictaminar.
  • El Senado aprobó 67 pliegos de magistrados, incluyendo a Bertuzzi y Yadarola para la sala I de la Cámara Federal porteña, que intervendrá en la causa $Libra.
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