Conectate con El Argentino

Legislativo

Ley «Bases»: la UCR dice que el Gobierno no dialoga

«No hay canal oficial de negociación» con el oficialismo, señalaron.

Publicado hace

#

Mientras el bloque de diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) presentó un listado con los puntos de la ley «Bases» que acepta, los que pretende modificar y los que rechaza por completo, los representantes del oficialismo siguen sin generar un «canal de negociación» formal en el Congreso, pese al documento con el que el radicalismo quiere erigirse como oposición dialoguista y dar «las herramientas justas y necesarias» al Gobierno de Javier Milei.

«Todavía no hay instancias oficiales de negociaciones. Sí extraoficiales, distintos tipos de canales que se ofrecen y van trayendo y llevando otras cuestiones, pero no hay un canal oficial de negociación», dijo a Télam uno de los 34 legisladores que conforman la bancada de la UCR en la Cámara baja.

El bloque radical, que tras dos años de divisiones volvió a reunificarse, dio a conocer la semana pasada un texto de 17 páginas en el que expone a modo de semáforo -en colores rojo, amarillo y verde- cuáles son sus límites, sus concesiones y los temas que quieren modificar de la Ley de «Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos», el proyecto de Milei que contiene más de 600 artículos y que comenzó a debatirse en un plenario de comisiones de Diputados.

«El oficialismo recibió aquellas definiciones en las cuales no estamos de acuerdo y quisiéramos avanzar en una redacción diferente en algunos puntos de la ley, y algunas cuestiones que no vamos a votar bajo ningún contexto. Si no se modifican los amarillos, en una gran mayoría se vuelven anaranjados», remarcaron desde la UCR.

Entre los principales temas en rojo que el radicalismo rechaza están la delegación de poderes del Legislativo al Ejecutivo, la reforma electoral, la suspensión de la fórmula jubilatoria, el aumento de las retenciones a la soja y la privatización de empresas públicas.

Tampoco acompañarán cambios en materia de Defensa, la eliminación del Inadi, del Instituto del Teatro y del Fondo Nacional de las Artes, entre otros. 

«Lo que el semáforo evidencia es un trabajo a conciencia sobre el texto de la ley», indicó el diputado radical Fabio Quetglas.

Por su parte, dentro de los artículos en amarillo que el radicalismo pretende someter a discusión están las modificaciones al Régimen de Pesca, al autoabastecimiento en combustibles y a la Ley de Defensa de la Competencia.

También piden cambios en los apartados que modifican organización de las manifestaciones, legítima defensa, la Ley Micaela, Ley de Fuego y juicios por jurados.

En tanto, sí dan el visto bueno, en color verde, a los cambios en la Oficina Anticorrupción, la reventa de entradas, el formulario aduanero, la Ley de Entidades de Seguros, la Ley de Asociaciones Mutuales y en Bienes Personales, en este último caso contemplando su impacto en la coparticipación a las provincias.

El oficialismo tiene el objetivo de sesionar el 25 de enero, para lo cual deberá conseguir que 91 diputados de distintos bloques se sumen a dar quórum junto a los 38 legisladores de La Libertad Avanza (LLA).

Pero además del debate en Diputados -y el de la Cámara de Senadores donde luego deberá concretarse su posible sanción-, la UCR tiene cinco gobernadores como parte de otro frente de negociaciones con el Ejecutivo: Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Leandro Zdero (Chaco).

Estos mandatarios, junto a tres del PRO y dos de sintonía con el partido amarillo, conforman el grupo de diez jurisdicciones bajo el ala de Juntos por el Cambio (JxC), una coalición que sólo existe a nivel de los ejecutivos provinciales y que mantuvo el viernes pasado una reunión con el ministro Francos.

Si bien Francos indicó al terminar el encuentro que se trató de «una excelente reunión con quienes manifestaron su apoyo a la ley», los mandatarios plantearon también que defenderán los intereses de sus provincias ante modificaciones que afecten lo fiscal, la producción y el desarrollo económico.

Advirtieron que no van a acompañar la reforma en la Ley de Pesca, ni el aumento de retenciones, ni las modificaciones a la ley de biocombustibles, y plantearon su desacuerdo con la reforma política, con la que podría verse afectada su representación en el Congreso, puntos que coinciden con lo expuesto en el semáforo de la UCR.

El plenario de comisiones de Diputados que analiza el proyecto de ley retomará su trabajo mañana a las 10 con la recepción de los testimonios de empresas, asociaciones, ONG’s y sectores alcanzados por lo dispuesto en dicha iniciativa.

Cultura

Más destrucción de Milei: buscan derogar la Ley que protege a las librerías

Un anteproyecto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado propone eliminar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera. Libreros, editoriales y entidades del sector alertaron que la medida favorecería la concentración del mercado, pondría en riesgo a las librerías independientes y afectaría la bibliodiversidad en la Argentina.

Publicado hace

#

El Gobierno nacional impulsa un anteproyecto para derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera y la iniciativa encendió las alarmas en toda la cadena del libro. Desde editoriales, librerías independientes y cámaras del sector advirtieron que la eliminación de la norma favorecería la concentración del mercado, reduciría la oferta editorial y pondría en riesgo cientos de comercios dedicados a la venta de libros en todo el país.

La iniciativa fue elaborada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, y apunta a eliminar una legislación vigente desde hace más de dos décadas que establece el precio único de venta al público para los libros.

Qué establece la Ley de Defensa de la Actividad Librera

La Ley 25.542, sancionada en 2001 y vigente desde 2002, obliga a que cada libro tenga el mismo precio de venta en cualquier librería del país, independientemente del canal comercial donde se adquiera.

La norma contempla excepciones para determinadas operaciones, como descuentos de hasta el 10% durante ferias del libro o ventas a bibliotecas e instituciones culturales, y rebajas de hasta el 50% para compras destinadas a programas públicos de distribución gratuita. También excluye a libros usados, de colección, artesanales, descatalogados o importados a precio de saldo.

El objetivo de la ley fue evitar que grandes cadenas comerciales o plataformas con mayor poder económico utilicen los libros como producto de atracción mediante descuentos imposibles de igualar para las librerías independientes.

El sector advirtió por el impacto de la derogación

La posible eliminación de la norma recibió un amplio rechazo de las principales entidades vinculadas al mundo editorial.

Desde la Cámara Argentina del Libro (CAL) sostuvieron que el precio único «es la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes y a las editoriales pymes frente a la concentración del mercado», además de garantizar el acceso federal a la lectura y preservar la bibliodiversidad.

En la misma línea, la Cámara Argentina de Librerías Independientes (CALI) consideró que la iniciativa constituye «un ataque contra la cultura» y remarcó que cada librería representa un espacio de encuentro, promoción de nuevos autores y desarrollo de la industria editorial.

La Fundación El Libro, organizadora de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, también expresó su preocupación y afirmó que la legislación permitió sostener durante más de veinte años una amplia red de librerías independientes en todo el territorio nacional, reconocida internacionalmente por su diversidad y alcance.

Advierten por el futuro de las librerías de barrio

Libreros de distintas provincias coincidieron en que la derogación pondría en desventaja a los comercios independientes frente a las grandes cadenas y plataformas de venta online.

María Eugenia Ajamil, responsable de Boutique del Libro de Ushuaia, sostuvo que la normativa permitió que libros de editoriales pequeñas llegaran a todos los rincones del país y alertó que, sin esa protección, «solo sobrevivirán los títulos más rentables».

En el mismo sentido, Giselle Ale, titular de Fray Mocho y Libros de la Arena, de Mar del Plata, recordó que la ley «no le cuesta un peso al Estado» y aseguró que garantiza condiciones equitativas de competencia entre librerías independientes, cadenas comerciales y plataformas digitales.

Desde el sector también remarcaron que la experiencia internacional muestra que, en los países donde se eliminó el precio único del libro, desaparecieron numerosas librerías independientes y el mercado quedó concentrado en pocos actores, con una oferta editorial más reducida y menos espacio para autores emergentes y editoriales de menor escala.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo