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Opinión

El lugar de la Izquierda

La Confederación Socialista Argentina (CSA), espacio común donde se articula un verdadero archipiélago de sectores políticos, sociales y culturales de todo el país.

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El-Argentino-Partido Pocialista

Por Jorge Rivas, Federico Tonarelli y Oscar González*

En 2012, sectores del socialismo que integrábamos el dispositivo transversal diseñado por Néstor Kirchner al acceder al gobierno, comenzamos a reflexionar sobre la situación de la izquierda argentina y su rol en el camino de transformación vigente entonces. Congregados en la sede del sindicato telefónico acordamos en aquel momento que era “necesario unir los esfuerzos de todos los sectores socialistas comprometidos con una identidad histórica común y una perspectiva argentina, popular, democrática y latinoamericana como parte integrante del proyecto de cambios sociales y ampliación de derechos iniciado en Argentina a partir del año 2003”.

Hoy, una década después, la experiencia acumulada en los tres gobiernos kirchneristas, la dura resistencia con que debió enfrentarse al régimen de exclusión y despojo de Macri y sus aliados, así como las dificultades sobrevinientes a la escandalosa deuda externa legada por la banda neoliberal, agravada por la brutal incursión de la pandemia y, ahora, la renovada confrontación geopolítica y militar entre Rusia y la mancuerna EU-OTAN, vienen a precipitar la necesidad histórica de cumplir aquel compromiso inicial.

Es que la ofensiva generalizada de la derecha en todo el mundo, decidida a imponer como sea la preservación del régimen de explotación capitalista; el sometimiento de todo el orbe a la lógica de la ganancia con su componente de exclusión social y destrucción del ambiente; la extorsión permanente frente a todo intento de autonomía nacional o iniciativa de coordinación regional, conforman un desafío indelegable para quienes nos identificamos con la necesidad de construir una sociedad de progreso con igualdad, en un contexto institucional democrático y participativo, con independencia nacional.

«La CSA ratifica su pertenencia al vasto espacio nacional popular que inspiraron Néstor y Cristina Kirchner y, asimismo, su integración a la opción electoral que constituye el Frente de Todos».

En ese marco es donde se inscribe el relanzamiento nacional, este domingo 5 de junio en Rosario, de la Confederación Socialista Argentina (CSA), espacio común donde se articula un verdadero archipiélago de sectores políticos, sociales y culturales de todo el país, desde partidos locales, agrupaciones municipales, centros culturales, casas del pueblo, entidades solidarias, bibliotecas populares y ciudadanas y ciudadanos ligados históricamente a la lucha socialista o recién llegados a ella.

Junto a la reivindicación de un programa y de una identidad que coincidimos en definir como socialista democrática, popular, nacional, latinoamericanista, ambientalista y feminista, la CSA ratifica su pertenencia al vasto espacio nacional popular que inspiraron Néstor y Cristina Kirchner y, asimismo, su integración a la opción electoral que constituye el Frente de Todos.

Desde esa perspectiva, reivindicando la identidad histórica del socialismo argentino y sus luchas, se trata de recuperar el espacio de una izquierda real, consustanciada con las verdaderas necesidades y aspiraciones populares, es decir alejada de la vocinglería consignista de aquellas facciones altisonantes a las que dan intencionada visibilidad y tratamiento como “izquierdas” los aparatos mediáticos de la derecha con el ánimo de confundir a la opinión pública.

Seguiremos participando de todos los desafíos electorales, pero no nos limitaremos a una perspectiva de lucha meramente comicial; propiciamos políticas públicas progresivas y de inclusión, pero no creemos en que sólo desde la función pública se puede transformar un estado de cosas injusto y perverso. Creemos en la consolidación de un nuevo modelo institucional que incluya el pleno protagonismo ciudadano en todas las instancias decisionales, donde las políticas públicas a aplicar sean el resultado de la participación democrática de todo el pueblo, agrupado no solo partidariamente sino movilizado y ocupando activamente las instancias de su real inserción.

Es en ese contexto que no somos ajenos ni a las críticas ni a los debates que se desarrollan internamente y de cara a la sociedad en nuestro propio espacio coalicional. Al respecto, nuestra posición es clara: reconocimiento como válida de toda discusión política y metodológica, siempre que lo sea en una perspectiva fraternal y constructiva y que no erosione la imprescindible unidad en la acción de todos los sectores que componen la base de sustentación de un gobierno que, con aciertos y errores es, no obstante, la expresión de la única articulación política que puede enfrentar el hostigamiento y el golpismo cada día menos encubierto de la derecha.

*Jorge Rivas, Federico Tonarelli y Oscar González son dirigentes de la Confederación Socialista Argentina.

Análisis

La Mano de D10S

Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe. 

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Por Jesús Rivero*

Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá. 

Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe. 

No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.

No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político. 

 

Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.

Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional. 

Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.

Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri. 

 

Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.

 

En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia. 

Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:

●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.

 

●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.

 

●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional. 

 

En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.

 

No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.

En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.

*escritor y activista político.

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