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Libertad de expresión

Bregman criticó el pedido de allanamiento de Bullrich contra periodistas: “Un gobierno desesperado impone censura previa”

La dirigenta recordó a Rodolfo Walsh y la dictadura cívico militar.

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En una serie de contundentes publicaciones en sus redes sociales, la dirigente del Frente de Izquierda y ex diputada nacional Myriam Bregman expresó su rechazo categórico al pedido de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich de allanar a los periodistas Jorge Rial y Mauro Federico, así como los estudios del canal Carnaval Stream, tras la difusión de audios atribuidos a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.

El aparato estatal para censurar

La controversia se desató luego de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, pidió allanar a los periodistas Mauro Federico y Jorge Rial, tras la difusión de los audios de Karina Milei. Bullrich solicitó a la Justicia Federal el allanamiento de las viviendas de los periodistas Jorge Rial y Mauro Federico, ambos de C5N, tras la difusión de audios atribuidos a Karina Milei.

El pedido gubernamental incluye que se allane el estudio de Carnaval Stream, y el domicilio de los periodistas implicados, para evitar la difusión de nuevos audios, lo que ha generado una fuerte polémica sobre los límites de la libertad de prensa en Argentina.

Las contundentes declaraciones de Bregman

Myriam Bregman no tardó en pronunciarse sobre la medida autoritaria del gobierno nacional. En sus redes sociales, la referente del Frente de Izquierda fue categórica en su diagnóstico:

“Un gobierno desesperado impone censura previa a la prensa, impone la persecución e intenta amedrentar a periodistas como @maurofederico @rialjorge y al canal @CarnavalStream.”

La dirigente estableció un paralelismo histórico con la dictadura civico militar: Como en los peores momentos, vuelve a cobrar fuerza la frase de Rodolfo Walsh: ‘Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.”

En una segunda publicación, Bregman profundizó su crítica señalando la aparente contradicción entre quienes antes criticaban las filtraciones durante otros gobiernos: “Los mismos que se reían a carcajadas cuando pasaban una conversación privada entre Cristina Kirchner y Oscar Parrilli, ahora como ratitas asustadas piden socorro a la justicia y se van de joda al exterior. Cuánta miserabilidad

Las implicancias para la libertad de prensa

El pedido de allanamiento contra los periodistas constituye un ataque directo a la libertad de expresión. El pedido de allanamientos e incautación de equipos por difundir audios de Karina Milei choca con la libertad de expresión y revive prácticas de censura previa.

La situación plantea interrogantes sobre los límites del ejercicio periodístico y la capacidad del gobierno para utilizar el aparato judicial contra medios de comunicación críticos. La denuncia apunta a la supuesta grabación, manipulación y difusión de charlas privadas de la secretaria legal de la presidencia y otros funcionarios.

La referencia a Rodolfo Walsh

Particularmente significativa resulta la referencia que hace Bregman a Rodolfo Walsh, el escritor y periodista argentino desaparecido durante la última dictadura militar. Al citar su famosa frase sobre “la satisfacción moral de un acto de libertad”, Bregman establece un paralelismo entre las actuales medidas gubernamentales y los métodos represivos del pasado.

Esta referencia no es casual, considerando que Walsh fue uno de los símbolos de la resistencia periodística durante los años más oscuros de la represión en Argentina, y su invocación sugiere que Bregman percibe en las acciones de Bullrich ecos de aquellos tiempos de censura y persecución.

Las declaraciones de Myriam Bregman reflejan una preocupación más amplia sobre el estado de las libertades democráticas en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei.

Libertad de expresión

La nueva ley de medios libertaria: desregulación total y censura por saturación

El proyecto propone una desregulación total del sistema mediático, con multiplicación de señales, radios y plataformas digitales. Esta saturación de voces afines puede funcionar como mecanismo de control más eficaz que la censura directa. Además, en el marco de una reforma, analizan exigir declaraciones juradas patrimoniales a periodistas.

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El Argentino Diario-Javier Milei Ventrílocuo.

Antes te censuraban apagando el micrófono; ahora te ahogan en ruido

★ El Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma del sistema de medios que promete libertad irrestricta, pero que podría convertirse en un mecanismo de control más sofisticado que cualquier ley de medios anterior: no apagando voces, sino multiplicando las propias hasta hacer ininteligible el debate público.

El discurso que se come a sí mismo

Durante años, Javier Milei construyó su identidad política sobre un eje: el Estado como instrumento de control, persecución y disciplinamiento. La «casta» usando organismos públicos para asfixiar empresarios, opositores y periodistas. Ese fue el relato que lo llevó a la Casa Rosada.

Por eso resulta políticamente significativo que su gobierno esté discutiendo declaraciones juradas patrimoniales para periodistas en el marco de una reforma vinculada a medios. La contradicción que emerge es de fondo: ¿desde cuándo un periodista tiene más obligación de transparentarse que un funcionario que administra miles de millones de pesos públicos?

La pregunta no es menor. El periodista no maneja la AFIP, los ministerios, la SIDE, las fuerzas de seguridad, las empresas públicas, las regulaciones ni los fondos de los contribuyentes. El funcionario sí, y esa diferencia no es un detalle, es toda la diferencia.

La reforma que suena liberal pero puede operar diferente

El proyecto en circulación no replica el modelo kirchnerista de intervención directa sobre licencias y concentración mediática. Lo que propone es, en apariencia, lo opuesto: más radios, más señales, más plataformas, más streaming, menos barreras, menos intervención estatal.

En teoría, suena profundamente liberal. En la práctica, advierte el análisis de Agencia NA, puede producir el efecto contrario. Cuando todo el mundo habla al mismo tiempo, el resultado no es necesariamente más debate. Puede ser, sencillamente, más ruido.

El mecanismo recuerda a las viejas leyes de lemas que aún sobreviven en algunas provincias argentinas: veinte listas, treinta candidatos, competencia aparente, pero varios de ellos orbitando alrededor del mismo caudillo que maneja la estructura y la caja. En medios, el esquema podría replicarse sin necesidad de cerrar canales. Basta con inundar la cancha de micrófonos afines: cien streams, doscientas radios, quinientos canales, miles de influencers aparentemente independientes bajando más o menos la misma línea de quien tiene recursos, pauta y poder político.

La censura moderna, en ese esquema, no consiste en callar periodistas. Consiste en llenar el espacio público de parlantes hasta que nadie entienda nada.

La contradicción cripto que nadie del oficialismo quiere responder

El episodio más revelador de las inconsistencias del relato oficial involucra al propio Manuel Adorni, actual Jefe de Gabinete. Antes de asumir el cargo, Adorni explicaba públicamente cómo las criptomonedas funcionan como sistemas extremadamente difíciles de rastrear para los Estados. Ese archivo existe y está grabado.

Hoy, en ejercicio de la función pública, Adorni enfrenta una investigación judicial en la que la Justicia detectó movimientos vinculados a criptomonedas asociados a su persona, según informó Agencia NA. La ironía es puntual: el mismo funcionario que promueve una mayor exigencia de transparencia hacia los periodistas protagoniza una causa donde el dinero presuntamente circuló por los canales más opacos que él mismo describió como herramientas para eludir controles estatales.

Que el gobierno más desregulador de la historia argentina muestre escaso entusiasmo regulatorio frente a las billeteras digitales capaces de mover dinero sin trazabilidad mientras exige declaraciones juradas a periodistas configura una asimetría que no admite explicación técnica. Solo política.

Cuando el que denunció el aparato empieza a necesitarlo

La democracia puede sobrevivir perfectamente a periodistas malos, mediocres o ensobrados. Lo que históricamente le resulta más difícil de resistir es un poder político que empieza a convencerse de que necesita decidir qué voces pesan, cuáles se diluyen y cuáles deben ser vigiladas.

Las señales acumuladas son claras: restricciones al acceso de periodistas críticos, hostigamiento digital coordinado, señalamiento público de voces incómodas y oficinas creadas para «desmentir operaciones». Todo eso, en un gobierno que llegó al poder denunciando exactamente esas prácticas.

La libertad de expresión también puede morir ahogada en ruido. Una sociedad puede perderla por prohibición directa, pero también cuando el ruido se vuelve tan gigantesco que distinguir información de propaganda resulta imposible. Cuando el poder logra que todo sea ruido, la verdad no necesita ser prohibida. Le alcanza con quedar tapada.

Puntos clave:

  • El Gobierno analiza exigir declaraciones juradas patrimoniales a periodistas en el marco de una reforma de medios.
  • El proyecto propone una desregulación total del sistema mediático, con multiplicación de señales, radios y plataformas digitales.
  • El análisis advierte que la saturación de voces afines puede funcionar como mecanismo de control más eficaz que la censura directa.
  • Manuel Adorni, que públicamente explicó el carácter no rastreable de las criptomonedas, enfrenta investigaciones judiciales por movimientos en ese tipo de activos.
  • Críticos señalan que exigir transparencia a periodistas mientras se omite regular las billeteras cripto configura una asimetría política, no técnica.
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