Conectate con El Argentino

Mundo 🌐

Insólito: un aeropuerto en Nueva York todavía funciona con diskettes

Equipos desactualizados, cables de cobre y huelgas generan demoras críticas en uno de los principales aeropuertos de la mega urbe.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber

  • El sistema de control aéreo de Newark opera con diskettes y cables de cobre.
  • El déficit de personal alcanza el 20%, según United Airlines.
  • La torre de control reporta pérdidas de señal y fallos de radar.
  • La cancelación de vuelos diarios supera los 100 en jornadas críticas.
  • Se requieren 3.000 nuevos controladores para operar con normalidad.

Diskettes y cables viejos en la torre de Newark: radiografía de una crisis aérea

Desde hace casi dos semanas, el aeropuerto Newark Liberty International, en Nueva Jersey, enfrenta un colapso operativo. Los retrasos y cancelaciones afectan a miles de pasajeros, generando preocupación por la seguridad y la infraestructura del transporte aéreo estadounidense.

Según datos de la Administración Federal de Aviación (FAA), durante la noche del domingo los vuelos experimentaron demoras promedio de hasta cuatro horas. El martes siguiente, se registraron 377 vuelos con retraso y 150 cancelaciones, con un promedio de seis horas de espera por trayecto, según FlightAware.

El caos responde a múltiples factores: una huelga reciente de controladores aéreos, el cierre de una pista clave por obras hasta mediados de junio, y la utilización de tecnología obsoleta para gestionar el tráfico.

Un sistema del pasado en pleno 2025

En palabras del secretario de Transporte, Sean Duffy, el sistema de control aéreo utilizado actualmente en Newark “es increíblemente antiguo”. Durante una conferencia de prensa, afirmó: “Utilizamos diskettes. Usamos cables de cobre. El sistema que utilizamos no es eficaz para controlar el tráfico que tenemos hoy”.

Aunque aseguró que el sistema sigue siendo seguro, reconoció que su antigüedad se refleja en retrasos y cancelaciones masivas. Ese viernes, los radares volvieron a fallar, provocando 68 cancelaciones y más de 400 demoras.

La FAA intenta responder con medidas de actualización tecnológica. Duffy se comprometió a implementar un sistema “de vanguardia” que será “la envidia del mundo”, aunque estimó que el proceso llevará entre tres y cuatro años.

Escasez crónica de personal

El centro de control aéreo de Newark sufre una “crónica falta de personal desde hace años”, en palabras de Scott Kirby, CEO de United Airlines. La situación llevó a la FAA a trasladar a los controladores encargados de salidas y aproximaciones desde Long Island a Filadelfia, decisión que provocó “la pérdida de señales de radar y frecuencias de radio en la torre de control”, además de bajas laborales por estrés entre los empleados.

En enero, luego de un accidente fatal entre un avión comercial y un helicóptero militar en Washington, el presidente Donald Trump señaló a los gobiernos anteriores como responsables. Afirmó que los programas de inclusión de minorías eran la causa, aunque los informes apuntaban a que “un controlador estaba haciendo el trabajo de dos cuando se produjo el siniestro”.

Reclamos y advertencias del sector aéreo

United Airlines operó con demoras en 232 vuelos y canceló otros 35 en una sola jornada, dejando a los pasajeros con la única opción de reprogramar sus itinerarios. El impacto afectó además a auxiliares de vuelo, representados por la Asociación CWA, que solicitó a las aerolíneas reducir la cantidad de vuelos programados en Newark hasta mejorar la disponibilidad de personal.

Nick Daniels, presidente del sindicato nacional de controladores, declaró ante el Congreso que “la dotación de recursos humanos en todo el país está en su punto más bajo en casi 30 años”. En septiembre de 2023, apenas el 70% de los puestos objetivos estaban cubiertos por personal plenamente homologado. Con controladores en formación, esa cifra se eleva al 79%.

Según estimaciones sindicales, se necesitan al menos 3.000 nuevos profesionales para operar sin interrupciones a nivel nacional. Kirby advirtió que si no se soluciona el déficit del 20% en Newark, “el aeropuerto no podrá manejar el número de aviones que está previsto que operen allí en las próximas semanas y meses”.

Una infraestructura que no responde al volumen de tráfico

Newark, clasificado como el 14º aeropuerto más transitado de Estados Unidos en 2024 por el Departamento de Transporte, conecta directamente con Manhattan por tren. Es además un centro de operaciones estratégico para United Airlines. No obstante, enfrenta los mismos problemas que otras infraestructuras clave del país, como “puentes que se caen” y “carreteras con baches y remiendos, incluso en las grandes ciudades”, según expresó el Gobierno federal.

El presidente Trump, en esta ocasión, respaldó al secretario de Transporte y pidió al Congreso los recursos para modernizar los sistemas. “Podemos hacerlo, somos Estados Unidos, pero va a llevar algún tiempo”, concluyó el mandatario.

Industria

Coca-Cola cerró su histórica planta de Ventura tras 114 años y reubicará a 78 de sus 85 trabajadores

La distribuidora Reyes Coca-Cola Bottling puso fin a 114 años de operaciones en Ventura y consolidará su logística en otras sedes del sur del estado. Setenta y ocho de los 85 empleados afectados serán trasladados a plantas activas; los siete restantes deberán buscar vacantes dentro de la propia compañía.

Publicado hace

#

114 años de historia en una planta que Coca-Cola liquidó de un plumazo para optimizar su balance.

El 10 de julio de 2026, la histórica planta de distribución de Reyes Coca-Cola Bottling en la ciudad de Ventura, California, cerró sus puertas de manera definitiva. La instalación había comenzado a funcionar en 1912 y se mantuvo activa de forma ininterrumpida durante más de once décadas, convirtiéndose en una de las relaciones comerciales de mayor continuidad en la región.

La decisión no implica que la multinacional abandone el mercado local. Los comercios, restaurantes y supermercados de Ventura y sus alrededores continuarán recibiendo el suministro de bebidas con normalidad, ya que la distribución regional será absorbida por otros centros activos de la firma en el sur de California.

Consolidación logística como argumento central

Reyes Coca-Cola Bottling justificó el cierre como parte de una estrategia de consolidación y optimización de su infraestructura logística. La compañía argumentó que concentrar las operaciones de distribución, ventas y mantenimiento en instalaciones más modernas y de mayor escala permite reducir costos fijos y simplificar rutas, sin resignar cobertura territorial. La sede de Ventura, con su arquitectura centenaria y sus limitaciones operativas, no encajaba en ese esquema de eficiencia que la empresa buscó imponer en toda su red del sur del estado.

La empresa opera decenas de plantas integradas de producción y logística en diez estados del país, lo que le otorga un margen de maniobra considerable para absorber el volumen que hasta ahora procesaba Ventura sin necesidad de construir nuevas instalaciones.

El destino de los 85 trabajadores

El cierre afectó directamente a 85 empleados que se desempeñaban en distintas áreas operativas del establecimiento. Según confirmó la propia compañía, 78 de esos trabajadores serán reubicados en otras sedes activas de Reyes Coca-Cola Bottling dentro del estado de California, preservando sus puestos en el marco de la reestructuración. Los siete restantes, aquellos que no califiquen para los traslados disponibles, deberán explorar vacantes en otras plantas de la firma distribuidas en el resto del país.

La transición ordenada para la mayoría del personal matiza el impacto inmediato en el mercado laboral de Ventura, aunque no elimina la incertidumbre para quienes dependen de que existan vacantes compatibles en otras geografías y estén en condiciones de relocalizarse.

114 años de historia y un vacío simbólico

Más allá de los números, el cierre deja una marca difícil de cuantificar en la identidad de Ventura. La planta abrió sus puertas en 1912, cuando la ciudad todavía cargaba con la impronta de su fundación misional, y sobrevivió a la Gran Depresión, a las guerras mundiales y a las sucesivas transformaciones del sector de consumo masivo. Durante más de un siglo fue una presencia constante en el tejido productivo local, parte del paisaje cotidiano de generaciones de trabajadores y vecinos.

Su desaparición física no es solo un dato contable en un balance corporativo; es la liquidación de un vínculo territorial que las lógicas de eficiencia y consolidación trataron como un activo prescindible. El argumento empresarial es impecable desde la perspectiva de la rentabilidad; lo que se pierde no aparece en ningún estado de resultados.

Puntos clave

  • La planta de Ventura operó de manera ininterrumpida desde 1912 hasta el 10 de julio de 2026, acumulando 114 años de actividad.
  • El cierre responde a una estrategia de consolidación logística de Reyes Coca-Cola Bottling en el sur de California.
  • 78 de los 85 empleados afectados serán reubicados en otras sedes activas de la empresa dentro del estado.
  • Los 7 trabajadores restantes deberán buscar vacantes en plantas de la firma en otros estados del país.
  • El suministro de bebidas a comercios y establecimientos de Ventura continuará sin interrupciones.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo