Conectate con El Argentino

Mundo 🌐

Una grabación complica a Trump

Fue tras anunciar su imputación en el caso sobre documentos clasificados.

Publicado hace

#

El expresidente estadounidense Donald Trump admitió haber mantenido información militar “secreta” que no había desclasificado, según un audio de 2021 obtenido por la cadena CNN y publicado hoy, luego de que el propio magnate haya anunciado que fue imputado en una causa federal por este tema que llevó a la renuncia de dos de sus abogados.

«Como presidente pude haberla desclasificado, pero ahora no puedo», afirma Trump en la grabación, al hacer referencia a un documento clasificado del Pentágono referido a un potencial ataque a Irán.

«Secreta. Esta información es secreta», dice el expresidente, según la transcripción, y agrega: «La hicieron los militares y me la dieron a mí».

De acuerdo a CNN, esa conversación es parte de una grabación obtenida la semana pasada por los fiscales del caso y fue realizada durante una reunión ocurrida en 2021 en la residencia que posee Trump en Bedminster, Nueva Jersey, en la que participaron dos personas que trabajaban en la autobiografía de su antiguo jefe de Gabinete, Mark Meadows.

Ayer a la noche, Trump informó que fue imputado en una investigación federal por supuesta posesión de documentos clasificados en su residencia en el estado de Florida y que fue citado ante un tribunal para la próxima semana, algo que todavía no fue comunicado oficialmente por la justicia.

«La corrupta administración (del presidente Joe) Biden informó a mis abogados que fui acusado, aparentemente por la mentira de las cajas», escribió en su red Truth Social en una primicia histórica, ya que sería el primer expresidente estadounidense o en ejercicio en enfrentar cargos federales.

Imagen

Trump ya se convirtió este año en el primer expresidente de Estados Unidos en ser acusado penalmente, en el caso del presunto soborno a la actriz de cine porno Stormy Daniels antes de las elecciones de 2016, a cambio de su silencio sobre una supuesta relación.

Los detalles precisos de los nuevos cargos no fueron revelados, pero trascendió a los medios que son siete los cargos imputados a Trump en los tribunales federales de Miami, donde desde mediados de mayo un gran jurado escucha a testigos sobre el supuesto mal manejo de los documentos clasificados.

Una Ley de 1978 indica que esos documentos pertenecen al Estado y obliga a los presidentes estadounidenses a transmitir el conjunto de sus correos electrónicos, cartas y otros documentos de trabajo a los Archivos Nacionales.

El año pasado, Trump entregó 15 cajas con unos 200 documentos clasificados. Sin embargo, la policía federal consideró que el exmandatario no había entregado todo lo que tenía. En agosto de 2022, el FBI encontró unos 11.000 documentos tras allanar la casa del magnate.

Imagen

El magnate, que cumplirá 77 años la próxima semana, negó de manera repetida cualquier conducta irregular y atribuye las investigaciones a un intento de los demócratas de frenar sus aspiraciones a volver a la Casa Blanca en las elecciones del año próximo.

En ese sentido, la campaña de Trump arremetió contra lo que califica como un «abuso de poder sin precedentes» y pidió que se desestime la acusación.

Trump «es desde hace mucho la mayor amenaza y el principal blanco político para Biden y para el corrupto Partido Demócrata», reclamó la campaña en un comunicado.

Imagen

En sintonía se pronunció Kevin McCarthy, el republicano que lidera la Cámara de los Representantes: «Es inconcebible que un Presidente acuse al principal candidato de su oposición. Joe Biden guardó documentos clasificados durante décadas».

«Yo, y todos los estadounidenses que creen en el Estado de Derecho, apoyamos al presidente Trump contra esta grave injusticia. Los republicanos de la Cámara de Representantes exigirán responsabilidades por esta descarada utilización del poder como arma», apuntó.

Imagen

La Casa Blanca se negó a hacer comentarios sobre la acusación contra Trump, pero indicó hoy que «está preparada» para hacer frente a eventuales protestas de seguidores del exmandatario.

«Siempre estamos preparados, no tengo nada específico que compartir con ustedes sobre eso», dijo la subsecretaria de prensa, Olivia Dalton, cuando se le preguntó si hay algún plan para hacer frente a posibles manifestaciones.

Imagen

Por lo pronto, y mientras se espera una confirmación oficial de parte de la justicia, dos de los abogados de Trump comunicaron que renunciaron a la defensa legal en el caso sobre el supuesto manejo indebido de documentos clasificados, pero subrayaron que confían en que el expresidente será absuelto.

«Esta mañana presentamos nuestras renuncias como abogados del presidente Trump, y ya no lo representaremos», señala el texto firmado por los letrados Jim Trusty y John Rowley.

Imagen

«Ha sido un honor haber pasado el año anterior defendiéndolo, y sabemos que será reivindicado en esta batalla contra la manipulación del sistema judicial como arma política por parte de la administración (de Joe) Biden», añadieron.

«Con el fin de luchar contra la mayor caza de brujas de todos los tiempos, que ahora se traslada a los tribunales de Florida, seré representado por Todd Blanche, y una firma que se nombrará más adelante», afirmó Trump, al anunciar su nueva defensa legal.

Geopolítica 🌎

Trump dijo que podría revisar el apoyo de EEUU a Gran Bretaña en la disputa por Malvinas

Por primera vez, el presidente estadounidense habló en persona sobre la disputa de soberanía del Atlántico Sur. La amenaza no responde a un giro diplomático genuino sino a la presión de Washington sobre sus aliados de la OTAN para que eleven el gasto en defensa al 5% del PBI. El gobierno de Milei eligió la cautela y prudencia.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Donald Trump.
Por primera vez, Trump habló sobre Malvinas y dejó a Gran Bretaña sin la certeza del apoyo estadounidense.

Donald Trump irrumpió este lunes en la histórica disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. Consultado por la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca sobre si Washington podría retirar su apoyo a la posición británica, el mandatario respondió con una frase que encendió las alarmas en Londres y generó expectativa contenida en Buenos Aires: Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas. Se trata de la primera ocasión en que Trump se expresa en persona sobre el conflicto.

Una herramienta de presión, no un cambio de política

El contexto de la declaración es inseparable de la batalla que el gobierno de Trump libra contra sus aliados de la OTAN en materia de gasto en defensa. La semana pasada, el diario británico The Telegraph reveló que funcionarios del Pentágono amenazaron al primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, con modificar la postura estadounidense sobre las Malvinas si Londres no elevaba su inversión militar hasta el 5% del PBI, en línea con las exigencias que Washington impone a toda la alianza. El plan de Burnham, que apenas se compromete a llegar al 3% del PBI en defensa para 2030, quedó muy por debajo de las expectativas de la administración republicana.

Cuando fue consultado específicamente sobre si esperaba que el gobierno británico incrementara sus compromisos, Trump fue explícito: El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán. La frase, leída en conjunto con la anterior, traza una línea directa entre el apoyo histórico de Washington a Londres en el conflicto austral y el cumplimiento de las metas de gasto militar.

Antecedentes: del correo filtrado al Despacho Oval

No es la primera vez que el tema aparece en la agenda de la administración Trump. En abril pasado, la agencia Reuters filtró un memorando interno del Pentágono que evaluaba la suspensión del respaldo al Reino Unido en la disputa como parte de potenciales represalias contra aliados que, según Washington, no habían acompañado suficientemente las operaciones estadounidenses contra Irán. En aquel momento, el secretario de Estado Marco Rubio intentó quitarle peso al episodio: Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado, declaró, presentando la filtración como una simple idea interna sin trascendencia institucional.

Lo que en abril era un correo sin firma oficial es ahora una declaración presidencial desde el corazón del poder norteamericano. La escalada es innegable, aunque los analistas advierten que la distancia entre una amenaza táctica de negociación y un giro real en la política exterior estadounidense sigue siendo enorme. El propio Departamento de Estado aclaró también el viernes pasado que la posición estadounidense sigue siendo de neutralidad: reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido, no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes, indicó un vocero.

Buenos Aires en modo expectante: cautela y prudencia

En la Casa Rosada, el gobierno de Javier Milei eligió la mesura. La evaluación oficial, según trascendió, es que el movimiento de Washington debe interpretarse dentro de la estrategia de presión a los aliados de la OTAN y no como un cambio formal de la política exterior estadounidense respecto del conflicto de soberanía. La postura oficial es de cautela y prudencia, un tono llamativamente bajo para una administración que durante meses intentó instalar la narrativa de que su relación privilegiada con Trump podría traducirse en un apoyo explícito al reclamo argentino.

El contraste con episodios previos resulta elocuente. En agosto de 2025, el propio embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, fue tajante al cerrar esa especulación: Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas y eso no ha cambiado, declaró ante una consulta televisiva, desactivando el globo que el oficialismo había inflado durante semanas. Ahora, paradójicamente, es Trump quien vuelve a poner el tema sobre la mesa, aunque desde una lógica completamente distinta: no como favor a Milei, sino como palanca de presión sobre Londres.

El Atlántico Sur como moneda de cambio en la OTAN

La dinámica que describe este episodio es más propia de la lógica transaccional de Trump que de un giro doctrinario en la política exterior de Washington. El proyecto de la denominada OTAN 3.0 busca que Europa y Canadá asuman la mayor parte del costo de su propia defensa convencional, reduciendo la carga financiera y militar de Estados Unidos sobre la alianza. En ese esquema, las Malvinas no son un asunto de justicia histórica ni de soberanía latinoamericana: son una ficha de negociación. Una palanca más en el tablero de presiones que Washington despliega sobre sus socios para que paguen más por su seguridad colectiva.

Para la Argentina, la situación abre un escenario geopolítico inédito desde 1982, aunque cargado de incertidumbre. La posibilidad de que la potencia que avaló el control británico del archipiélago desde la guerra no solo deje de respaldar a Londres sino que eventualmente incline la balanza hacia Buenos Aires depende, en este caso, no de la voluntad soberana argentina sino de cuánto decida gastar el gobierno laborista de Burnham en aviones y fragatas. Una ironía histórica que habla más de la lógica imperial de Trump que de ningún reconocimiento genuino al reclamo argentino.

Puntos clave

  • Trump afirmó en el Despacho Oval que siempre revisa todas las posiciones, en la primera declaración presidencial directa sobre Malvinas.
  • La amenaza de retirar el apoyo a Gran Bretaña se enmarca en la presión de Washington para que Londres eleve su gasto en defensa al 5% del PBI dentro de la OTAN.
  • El Departamento de Estado ratificó el viernes que su posición sigue siendo de neutralidad en el conflicto de soberanía.
  • En abril, Marco Rubio minimizó un correo filtrado del Pentágono que planteaba la misma amenaza, definiéndolo como simplemente un correo con algunas ideas.
  • El gobierno de Milei optó por la cautela y prudencia y lee el episodio como parte de la estrategia de Trump hacia los aliados de la OTAN, no como un giro formal.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo