Mundo 🌐
EEUU: identificaron a los agentes del ICE que asesinaron al enfermero de Minneapolis
Una investigación de ProPublica identificó a los efectivos que asesinaron a Alex Pretti de diez disparos por la espalda. Ambos fueron enviados por orden de Trump en un operativo federal contra ciudades demócratas. El caso profundiza las denuncias por violencia institucional y encubrimiento.
La muerte de Alex Pretti, enfermero de terapia intensiva del hospital de veteranos de Minneapolis, sumó este domingo un dato clave que desnuda las contradicciones del poder federal en Estados Unidos. El medio de investigación ProPublica identificó a los dos agentes de la Patrulla Fronteriza (ICE/CBP) que participaron del operativo en el que Pretti fue asesinado de diez disparos por la espalda, el pasado 24 de enero.
Los agentes son Jesús Ochoa (43) y Raymundo Gutiérrez (35), ambos de origen latino, un dato que generó impacto político y simbólico en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. Los dos habían sido trasladados desde el sur de Texas a Minnesota como parte de la Operación Metro Surge, un despliegue federal orientado a reforzar la presencia de fuerzas migratorias en ciudades gobernadas por demócratas.
Silencio oficial y presión pública
La identificación de los agentes llegó después de varios días de negativa oficial a difundir sus nombres, una actitud que desató críticas desde el Congreso, organismos de derechos civiles y fiscales estatales. Recién ante la presión política y mediática, las autoridades federales confirmaron que ambos efectivos fueron licenciados de manera administrativa, una medida presentada como “protocolar”.
Según ProPublica, Ochoa ingresó a la Patrulla Fronteriza en 2018 y Gutiérrez lo hizo en 2014, integrando luego la Oficina de Operaciones de Campo de la Customs and Border Protection. El informe aporta además un perfil inquietante de Ochoa: diplomado en derecho penal, con una marcada fascinación por las armas de fuego tras su divorcio en 2021, al punto de llegar a poseer, según su exesposa, unas 25 armas entre rifles, pistolas y escopetas.
Qué pasó la noche del crimen
Las reconstrucciones basadas en testimonios y videos desarman la versión inicial del Gobierno. Pretti intervino para proteger a una mujer que estaba siendo identificada por los agentes. Portaba un arma de manera legal, algo permitido en Minnesota, pero no la exhibió ni la utilizó. En una mano sostenía su celular, con el que grababa el procedimiento.
Los agentes lo redujeron, lo rociaron con gas pimienta y, ya desarmado y en el suelo, dispararon diez veces, causándole la muerte. Testigos presenciales sostienen que no existió ninguna amenaza inminente.
De la acusación a la marcha atrás
En los días posteriores al asesinato, funcionarios del oficialismo —incluida la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem y el entonces jefe de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino— responsabilizaron públicamente a la víctima. Trump llegó a replicar ese discurso.
Sin embargo, la narrativa comenzó a resquebrajarse. Una cronología oficial del Departamento de Seguridad Nacional difundida días después eliminó toda referencia a que Pretti hubiera blandido un arma. El giro dejó expuesta la construcción inicial de un relato justificatorio que no resistió el contraste con las pruebas.
No fue un hecho aislado
El asesinato de Pretti fue el segundo caso de un ciudadano estadounidense muerto por fuerzas migratorias federales desde el inicio del nuevo despliegue. El 7 de enero, un agente del ICE mató a la poeta Renée Good, también en Minneapolis. A diferencia de lo ocurrido con Pretti, en ese caso la identidad del agente sí fue difundida: Jonathan Ross.
Ambas víctimas participaban de las protestas vecinales contra la presencia de unos 3.000 agentes federales en la ciudad, movilizaciones que crecieron al calor del giro autoritario de la política migratoria.
El trasfondo político
Ante el avance de la investigación y el costo político, la Casa Blanca movió piezas. Bovino fue apartado y reemplazado por Tom Homan, mientras que figuras clave como Stephen Miller moderaron su discurso: de llamar “asesino” a Pretti pasaron a admitir que los agentes podrían no haber seguido el protocolo.
ProPublica defendió la publicación de los nombres con un argumento contundente: pocas investigaciones requieren tanto escrutinio público como aquella en la que dos agentes enmascarados dispararon diez veces contra un hombre reducido en el suelo. Mantener el anonimato —señalaron— constituye una desviación grave de los estándares policiales habituales.
Mientras se acercan las elecciones intermedias de noviembre, el caso Pretti se convirtió en un símbolo incómodo para el trumpismo: violencia estatal, encubrimiento y una política migratoria que dispara primero y explica después. Y esta vez, el relato oficial ya no alcanza para tapar los hechos.
Geopolítica 🌎
El caso Apablaza y el nuevo Plan Cóndor: el trasfondo del encuentro entre Milei y Kast
El Gobierno argentino reactivó el pedido de captura del ex guerrillero chileno tras un fallo judicial que revocó su refugio, en medio de la visita oficial de la ultraderecha trasandina.
★ En un movimiento que coincide con la inminente llegada al país del presidente chileno José Antonio Kast, la justicia argentina y las fuerzas de seguridad aceleraron el proceso de extradición de Galvarino Apablaza. El exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), quien residió en Argentina durante más de veinte años bajo el estatus de refugiado político, no fue hallado en su domicilio de Moreno durante un operativo de la Policía Federal. La orden de detención, emitida por la jueza federal María Servini, busca cumplir con el requerimiento de la justicia de Chile por el asesinato del senador Jaime Guzmán en 1991.
El refugio como frontera democrática
La situación de Apablaza, de 75 años, representa un punto de inflexión en la política de derechos humanos de la región. En 2010, bajo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE) otorgó al ciudadano chileno el asilo político, al considerar que en su país de origen no estaban garantizadas las condiciones para un juicio justo debido a la persistencia de enclaves del pinochetismo en el Poder Judicial. Aquella decisión bloqueó la entrega de Apablaza, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia había autorizado la extradición previamente.
Con el ascenso de Javier Milei al Ejecutivo y el retorno de la derecha dura en Chile, el escenario legal giró drásticamente. En febrero de 2026, una cámara federal confirmó la revocación del refugio, una medida que la defensa de Apablaza calificó como ilegal. Los abogados del exdirigente sostienen que la medida no está firme y que aún rigen las protecciones de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que impiden la devolución de una persona a un Estado donde su vida o libertad corran peligro por causas políticas.
Una agenda de impunidad y coordinación represiva
La visita de José Antonio Kast a Buenos Aires, programada para este domingo, tiene como eje central la seguridad y la cooperación ideológica entre ambas administraciones. Según fuentes diplomáticas consultadas, el «caso Apablaza» figuraba como un punto prioritario en la agenda bilateral. La sincronía entre el fallido operativo policial en Moreno y el arribo del mandatario chileno sugiere una coordinación política que busca saldar una deuda histórica de la derecha trasandina con el legado de Jaime Guzmán, ideólogo de la constitución de la dictadura de Augusto Pinochet.
El plan coordinado, según informaron autoridades chilenas, contemplaba el traslado inmediato de Apablaza en un vuelo de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) para recluirlo en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Tras el fracaso de la captura, el Ministerio del Interior de Chile solicitó formalmente informes a Buenos Aires, mientras que el gobierno de Milei ratificó que la búsqueda continúa para garantizar la entrega del militante.
Antecedentes de una causa politizada
El asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards son los cargos que la justicia chilena imputa a Apablaza como presunto autor mediato. Sin embargo, la trayectoria del exguerrillero está marcada por su resistencia activa contra la dictadura de Pinochet, lo que le valió el reconocimiento de diversos organismos sociales y políticos que ven en este proceso una persecución política tardía. Durante el gobierno de Mauricio Macri, ya se realizaron intentos para quitarle el estatus de refugiado, pero las presentaciones judiciales de la defensa lograron postergar la definición hasta el actual contexto de alineamiento total entre la Casa Rosada y el Palacio de La Moneda bajo el signo de la ultraderecha.
Puntos clave
- La jueza federal María Servini ordenó la detención de Galvarino Apablaza para hacer efectiva su extradición.
- El operativo de la Policía Federal en el partido de Moreno resultó fallido y el exdirigente es buscado como prófugo.
- La defensa sostiene que la revocación de su estatus de refugiado no es una decisión firme.
- El operativo coincide con la visita oficial del presidente chileno José Antonio Kast a la Argentina.
- Apablaza contaba con protección política en el país desde el año 2010. ★
-
Policiales 🚨7 díasTragedia en Los Polvorines: murió un bebé tras atragantarse con una uña postiza
-
Santa Fe3 días“Hay muchas mentiras”: dijo la madre del adolescente que protagonizó el ataque en la escuela
-
Investigación 🔎3 díasSobredosis, anestésicos robados y «Propo fest»: el escándalo que sacude al Hospital Italiano
-
El clima 🌤6 díasCuándo se termina la humedad en el AMBA: el día exacto en que baja la temperatura
-
Salud 🩺4 díasPAMI en deuda: ópticas se movilizan y empiezan a cortar prestaciones en todo el país
-
Presidencia7 díasAdorni imputado por presunto enriquecimiento ilícito
-
Presidencia6 díasProtesta histórica en Seguridad: las cinco fuerzas federales marchan por paritarias
-
Desregulación4 díasLa “Hojarasca” de Sturzenegger: desregulación con ideología y eliminación de leyes que protegen derechos
