Conectate con El Argentino

DDHH

El ex administrador de la Corte lleva sus denuncias contra el máximo tribunal a la CIDH

Héctor Marchi decidió recurrir al tribunal supranacional para salvaguardar sus derechos y explicó que tomó esta medida debido a la falta de imparcialidad y garantías por parte de la justicia nacional.

Publicado hace

#

El ex administrador general de la Corte Suprema de Justicia, Héctor Marchi, ha recurrido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para presentar sus denuncias contra la Corte Suprema.

Marchi afirma que se han violado sus derechos a un «tribunal imparcial» y a una «tutela judicial efectiva» debido a presuntos manejos irregulares dentro del tribunal y en la Obra Social del Poder Judicial.

Después de realizar una serie de denuncias ante la comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados y ante el juez federal Ariel Lijo, Marchi decidió recurrir al tribunal supranacional para salvaguardar sus derechos y explicó que tomó esta medida debido a la falta de imparcialidad y garantías por parte de la justicia nacional.

Una de las principales preocupaciones de Marchi es la recusación que presentó contra los ministros de la Corte en relación a una demanda civil contra la diputada Elisa Carrió, que lleva más de cuatro años y medio sin resolverse. Marchi argumenta que los ministros se han declarado irrecusables, incluso después de la apertura de un juicio político en su contra, lo cual considera una nueva doctrina y una falta de imparcialidad. Además, ha señalado que los ministros también se han declarado irrecusables en los aspectos administrativos relacionados con las denuncias que ha planteado, lo cual refuerza su percepción de falta de garantías.

En cuanto a su testimonio ante la Comisión de Juicio Político y el juzgado del Dr. Lijo, Marchi afirma que no se trata tanto de denuncias, sino de informar sobre la situación en la que se encuentran la obra social y las irregularidades en el funcionamiento de la Corte Suprema, asuntos que él ha estado advirtiendo durante la presidencia del Dr. Horacio Rosatti.

Marchi fue encargado de realizar una evaluación del estado de situación de la obra social por los propios ministros de la Corte, presentando informes y recomendaciones para mejorar su funcionamiento. Sin embargo, asegura que su trabajo y sus advertencias sobre problemas estructurales y funcionales dentro de la obra social llevaron a una persecución personal en la Corte, lo cual culminó con su desplazamiento de manera injustificada en abril.

El exadministrador también ha denunciado cambios en el funcionamiento interno de la Corte Suprema, los cuales han generado una imagen negativa del poder judicial. Menciona la introducción de un vocero informal que habla en nombre de los ministros, la eliminación de un correo oficial del presidente de la Corte a través de un grupo de WhatsApp y la ocultación de informes de supervisión de la obra social. Estos cambios en la forma de trabajo, según Marchi, han creado un ambiente inapropiado y perjudicial para la institución.

En resumen, Héctor Marchi ha llevado sus denuncias sobre presuntos manejos irregulares dentro de la Corte Suprema y en la Obra Social del Poder Judicial a la CIDH, argumentando falta de garantías y un tribunal

Córdoba

El TSJ de Córdoba liberó a Paola Ortiz tras 13 años presa por parir sola

El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba redujo la condena de prisión perpetua a 13 años y nueve meses, tiempo que la mujer ya cumplió, al incorporar perspectiva de género y reconocer el contexto de violencia, pobreza extrema y desprotección en que ocurrió el parto. El fallo marca un precedente en la justicia cordobesa y fue impulsado por más de diez organizaciones de derechos humanos y feministas.

Publicado hace

#

La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba ordenó la libertad de Paola Verónica Ortiz, quien cumplía una condena a prisión perpetua desde 2015 por la muerte de su hija recién nacida. El máximo tribunal provincial fijó una pena de 13 años, 9 meses y 26 días, período que la mujer ya cumplió en detención, y resolvió su liberación inmediata. El hecho que motivó la causa ocurrió el 31 de octubre de 2012 en la localidad de Villa Nueva, Córdoba, cuando Ortiz atravesó un parto en absoluta soledad y sin asistencia médica.

Una condena perpetua ignoró el contexto

En el juicio original, la causa fue recalificada como homicidio calificado por el vínculo y derivó en la máxima pena prevista por el Código Penal. Sin embargo, el TSJ determinó que aquella sentencia ignoró las múltiples condiciones de vulnerabilidad que atravesaba la mujer al momento del hecho.

Las pericias incorporadas al expediente revelaron que Ortiz, que tenía 29 años en ese momento, presentaba un nivel intelectual inferior al promedio para su edad, antecedentes de abuso y abandono, y que al momento del parto se encontraba en un estado de desubjetivización que la llevó a actuar sin plena conciencia de sus actos.

El fallo también ponderó la violencia psicológica y económica que ejercía sobre ella su expareja, y el sometimiento al que la sometía su exsuegro, quien le exigía relaciones sexuales a cambio de un techo y la amenazaba ante la posibilidad de un embarazo con otro hombre. El TSJ cuestionó además que el juicio original la juzgara desde el mandato idealizado de la «buena madre» y que se le exigiera responsabilidad penal sin considerar que dio a luz sola, sin red de apoyo ni acceso al sistema de salud.

Perspectiva de género y estándares internacionales

Al reconsiderar la condena, el Tribunal aplicó un enfoque integral de género y los estándares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre emergencias obstétricas en contexto de pobreza. El fallo no implicó una absolución, sino una reducción de la pena que, al coincidir con el tiempo ya cumplido, habilitó la liberación. El TSJ estableció así un precedente judicial relevante para el tratamiento de casos en que mujeres en situación de extrema vulnerabilidad enfrentan consecuencias penales derivadas de partos no asistidos.

Más de diez organizaciones impulsaron la revisión

La causa por la libertad de Paola Ortiz fue sostenida durante años por una articulación amplia de organizaciones feministas y de derechos humanos que se presentaron como amicus curiae ante el tribunal. Entre ellas figuran el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), el Consorcio Latinoamericano contra el Aborto Inseguro (CLACAI), la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps), la Asociación Civil Abogadas por Chaco, la Asociación Civil El Telar y Católicas por el Derecho a Decidir, entre otras. La campaña por su liberación se sostuvo bajo la denominación Mesa por la Libertad de Paola Ortiz y logró instalar el caso en la agenda pública como un paradigma de la criminalización de las mujeres pobres en el sistema judicial.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo