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La mayoría de genocidas gozan del beneficio de la prisión domiciliaria

Los últimos registros oficiales exponen un dato que, aunque resulta conocido, no deja de sorprender. 

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El-Argentino-Imagen de archivo-Videla-Martínez de Hoz

El 76% de los genocidas condenados por crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura cívico-militar, se encuentran cumpliendo sus penas, bajo las distintas modalidades de “arresto domiciliario”.

La avanzada edad de los imputados y por ende, el presunto deterioro de su salud, es el principal “argumento” que sus defensores expusieron para lograr que algunos de los jueces otorgaran ese beneficio, siempre cuestionado por los organismos defensores de los Derechos Humanos, constituidos en vigías del cumplimiento de la “cárcel común y efectiva” para los genocidas.

Muchos de los genocidas son conocidos y por eso la repercusión es mayor cuando se los señala con “escarches”, tal como ocurrió en su oportunidad con el represor Miguel Ángel Etchecolatz en Mar del Plata. Otros pasan desapercibidos y se pierden en la “estadística prebendaria” de cierta corporación judicial.

La crisis sanitaria generada por la pandemia también hizo su “aporte” a estas formas de “liberación” de los genocidas. A eso se suma la lista de domiciliarias que firmaron muchos camaristas firmaron en beneficio de militares, policiales y representantes de la “pata civil” de la dictadura.

Según la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (dependiente del Ministerio Público Fiscal), de los 764 presos y condenados en causas de lesa humanidad, sólo 118 están alojados en cárceles del Servicio Penitenciario Federal y 579 gozan del arresto domiciliario, bajo presuntas modalidades de monitorios. De otros 67 se indica que lo hacen en “otras formas de detención”, muchas veces vinculadas a cuidados de salud.

A lo largo de estos 40 años de democracia, las causas por delitos de lesa humanidad derivaron en numerosos juicios en tribunales federales de todo el país. Por las atrocidades ocurridas durante la dictadura cívico-militar hubo 1.114 condenados, en el marco de 295 sentencias.

Entre 2015 y 2019, durante la administración de Mauricio Macri, el número de represores en la cárcel fue decreciendo, a medida que muchos pasaron a cumplir las penas en sus viviendas. De acuerdo a los datos oficiales, de 603 en cárceles y 439 en domiciliaria, durante la presidencia de Cambiemos se pasó a 262 y 641, respectivamente. Los organismos de DDHH nunca dejaron de denunciar estas situaciones, mientras la Justicia no actuó en consecuencia, más allá de aquel intento de aplicar el 2×1, que motivó un masivo rechazo popular.

Con procesos en marcha y otros pendientes, el juzgamiento a los genocidas constituye una marca distintiva de nuestra democracia. Muchos de los investigados están libres, un total de 22 han sido declarados prófugos y una importante cantidad (964) ya fallecieron, ya que el paso del tiempo les permitió morir impunes.

Condenas por “violencia sexual” durante las torturas

Un total de 154 de los genocidas condenados por delitos de lesa humanidad cometieron hechos de violencia sexual hacia las víctimas, tal como se desprende del análisis de las sentencias, que fuera recientemente difundido, en conmemoración por el Día Internacional de las Mujeres por la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.“De los 1.114 condenados y condenadas, 154 lo fueron por hechos de violencia sexual y otros 28 imputados resultaron absueltos”, se detalló en el informe, en el que se da cuenta que la primer veredicto que incluyó este delito específico se obtuvo en 2010 en un Tribunal Oral Criminal Federal de Mar del Plata.Desde entonces, con mayoría de mujeres como víctimas de esos apremios ilegales (179), ya que también se aplicaron tormentos de índole sexual a detenidos-desaparecidos varones (33), “hubo un mínimo de dos sentencias, con picos de cinco por año que trataron ese tipo de delitos”, precisó la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.Además, se indicó que el 16% de las sentencias dictadas por crímenes de lesa humanidad desde 2006, aborda su relación con el ejercicio de la violencia sexual. Por lo tanto, hubo 47 fallos en tal sentido sobre un 295.

La impunidad de la biología 

La demora en la sustanciación de los juicios (entre su investigación y hasta que llega al Tribunal para el debate), ha operado, en muchos casos, como garantía de la impunidad biológica. Un promedio de cinco años y tres meses transcurren, en general, desde el requerimiento de la elevación a juicio y el fallo con la hipotética condena, ya que en el medio, los abogados defensores interponen todo tipo de recursos. Esto ha derivado, por ejemplo, que durante 2022, murieron 63 de los que eran investigados por hechos ocurridos en la última dictadura cívico-militar. Además, 21 genocidas permanecen prófugos y otras 15 personas se encuentran en el exterior del país y registran pedido de captura. Más allá de las demoras, siempre atribuidas a la burocracia judicial, existen 643 causas en trámite y durante el último año, se concretaron 18 juicios orales y públicos, muchos de los cuales aún continúan.

El caso Sánchez Zinny

“Tengo el enorme desagrado de informar a la población que el secuestrador, asesino y desaparecedor de mi madre, el condenado a perpetua Martín Sánchez Zinny ha sido beneficiado primero con la prisión domiciliaria y ahora (alerta!) con las salidas recreativas los fines de semana!», exclamó el periodista Camilo García cuando supo que el Tribunal Oral Federal Nro. 2 otorgó salidas transitorias al condenado por los crímenes cometidos en el Regimiento de Infantería 6 de Mercedes.

Sánchez Zinny fue sentenciado por privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios cometidos entre marzo y julio de 1976 contra 37 personas. De las cuales, ocho fueron asesinadas o permanecen desaparecidas, entre ellas, la docente y militante Rocío Ángela Martínez Borbolla, madre de los periodistas Bárbara y Camilo García.

Los magistrados Gorini y Giménez Uriburu forman parte también del tribunal que condenó a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa por la obra pública en Santa Cruz.

DDHH

Amnistía denunciará a Milei a nivel internacional por hostigar a periodistas

La ONG cerró los escritos para presentar la denuncia formal esta semana. Según FOPEA, en 2025 hubo 278 ataques contra la prensa y el Presidente fue autor de 119. La frase sobre la hoguera, dicha en la Fundación Faro, aceleró el reclamo.

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El Argentino Diario-Javier Milei.
FOPEA registró 278 ataques a la prensa en 2025, un 55% más que en 2024, y señaló a Milei como autor de 119.

El jefe de Estado argentino, Javier Milei, fue autor de 119 de los 278 ataques contra la prensa que se registraron durante 2025, y ahora Amnistía Internacional prepara una denuncia en su contra ante organismos internacionales. El dato surge del último informe del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que la organización utilizó como uno de los argumentos centrales de su presentación.

Amnistía Internacional, la organización de defensa de los derechos humanos, anunció a través de su cuenta oficial de X que denunciará al presidente Javier Milei por sus recientes declaraciones contra periodistas, a las que calificó como una «escalada de hostilidad hacia la prensa y un ataque a la libertad de expresión en Argentina». La entidad aseguró que los dichos del mandatario «profundizan el hostigamiento a la prensa» y confirmó que «está cerrando los escritos» para que las presentaciones formales se realicen «esta semana».

El discurso en la Fundación Faro

El origen del reclamo es el discurso que Milei brindó en la Fundación Faro, el think tank libertario que encabeza Agustín Laje. Según Amnistía, allí el Presidente individualizó y agredió a periodistas que cubrieron el caso de la criptomoneda $LIBRA, una causa que compromete al propio Gobierno.

En ese mismo discurso, Milei afirmó que quienes considera sus adversarios «se tienen que quemar en la hoguera». Para Amnistía, la frase evoca «una violencia extrema» y constituye un motivo de preocupación por el impacto que tienen los mensajes presidenciales sobre el ejercicio de la libertad de expresión.

La directora ejecutiva de la organización, Mariela Belski, calificó el accionar del mandatario como «gravísimo» porque la máxima autoridad del país «naturalizó los insultos, las amenazas y el hostigamiento» contra quienes ejercen el periodismo. Y fue más allá: «La libertad de expresión también implica poder investigar, cuestionar y publicar información incómoda para el poder sin temor a represalias. El Presidente tiene la obligación de respetar ese derecho, incluso cuando las críticas le molestan. Cuando el discurso oficial busca intimidar a quienes informan, el mensaje alcanza a toda la sociedad: hay voces que es mejor callar. Y eso es inadmisible», sentenció.

Los números del hostigamiento

El informe de FOPEA que cita la ONG contabilizó 278 ataques contra la prensa durante 2025, un 55% más que en 2024. Más de cuatro de cada diez de esos episodios, 119 en total, tuvieron al propio Presidente como autor. Amnistía sostuvo que el objetivo de los insultos de Milei al periodismo es «silenciar para generar autocensura».

La denuncia también recuerda otras acciones ya documentadas: las restricciones que sufrieron los periodistas acreditados para acceder a la Casa Rosada y las demandas judiciales que el Poder Ejecutivo llevó adelante contra periodistas críticos del Gobierno nacional.

Un reclamo que no es nuevo

La preocupación de Amnistía por el trato del oficialismo hacia la prensa viene de lejos. En julio de 2024, a casi ocho meses del inicio de la gestión libertaria, la organización advirtió que cerca de 30 periodistas habían recibido hostigamiento en redes y medios de comunicación. Dos años después, el escenario no solo persiste sino que escala de la mano del propio jefe de Estado.

En septiembre de este año, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) también llevó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia formal por los ataques del Gobierno de Milei contra periodistas y trabajadores de prensa, y exigió explicaciones y el cese inmediato de esas prácticas.

Cuando la voz más poderosa del país convierte la crítica periodística en blanco de insultos y amenazas, el daño no se limita a los periodistas señalados: se extiende a todo el debate público. La presentación que Amnistía concretaría en los próximos días busca que la comunidad internacional tome nota de esa deriva.

Lo que tenés que saber

  • Amnistía Internacional denunciará a Javier Milei ante organismos internacionales por sus ataques a periodistas; las presentaciones formales se harían esta semana.
  • El detonante fue el discurso del Presidente en la Fundación Faro, donde agredió a periodistas que cubrieron el caso $LIBRA.
  • Milei dijo que sus adversarios «se tienen que quemar en la hoguera»; la ONG advirtió que esa frase evoca «una violencia extrema».
  • FOPEA registró 278 ataques a la prensa en 2025, un 55% más que en 2024, y señaló a Milei como autor de 119.
  • La denuncia suma las restricciones de acceso a la Casa Rosada y las demandas judiciales del Ejecutivo contra periodistas críticos.
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