Conectate con El Argentino

Buenos Aires

La irresistible atracción de las ofertas y mesas de saldo

Más allá de los lanzamientos, conferencias y actividades culturales, existe una amplia variedad de promociones y descuentos especiales en la compra de libros. Guía para visitar la feria e irse con varios títulos bajo el brazo.

Publicado hace

#

En la inmensidad de los pasillos de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, las ofertas y las promociones son el caballito de batalla de muchos stands que ofrecen sus ejemplares a precios que en general arrancan en los 500 pesos o se venden con fórmulas de 3 x 2 o 10 por ciento de descuento en efectivo, a lo que se suman los beneficios o facilidades de pago de algunas entidades bancarias, en libros tan variados que van desde saldos, ediciones antiguas de ficciones, infantiles, ciencia, revistas, manuales, clásicos, hasta gastronomía, historia o diseño de interiores.

«¡Super promoción! Tres libros por 1.000 pesos, de la mesa que quieran, 220 títulos para elegir» grita uno de los vendedores del espacio Feria del Libro de Avellaneda y Ediciones Almar, en el pabellón amarillo, uno de esos stands que se dedican a los saldos, «los salderos», como se presenta el hombre, mientras entona con la misma potencia sonora otra «oportunidad»: «Precio de lista 2.500 pesos, hoy lo vendemos a 1.000«.

Son salderos porque compran y venden libros que ya no son novedades y para las editoriales mantenerlos en sus depósitos no tiene sentido, deshacerse tampoco porque implica una compleja situación legal, por lo que lo venden como remates. Lo bueno de la feria es que toda esa diversidad de opciones, ediciones publicadas hace veinte años tal vez, se dan cita en un mismo espacio. Y para los públicos masivos que pasean sin brújula, esas ofertas son tan tentadoras como entretenidas en el paseo cultural: se trata de mirar, tocar, buscar y dejarse captar por la propuesta que anticipa el libro entre manos.

En el pabellón azul se agrupan varios de los stands con ofertas y saldos y una monumental cantidad de libros para entretenerse un rato buscando. En Ediciones Libertador, por ejemplo, se ven multitudes revolviendo y eligiendo compras en conjunto, convocadas por la oferta de tres ejemplares por 1500 pesos. También se pueden conseguir por 600 pesos libros curiosos de Historia sobre Nazismo, Pompeya, Egipto o Revolución de Mayo. Por 100 pesos más, se ofrecen clásicos como «Martín Fierro» o «Las mil y una noches», esas obras que forman parte del imaginario cultural, aunque muchas veces sus historias hayan llegado por reversiones o formatos audiovisuales más que por sus lecturas. El espacio de Mariscal también tiene clásicos trágicos como «Hamlet» u «Otelo» por 400 pesos, aunque su fuerte son los libros de editorial Quipu para infancias que se venden a ese mismo precio.

Por ahí también, El Aleph, con un llamativo cartel rojo y negro de grafía inconfundible, vende clásicos por 500 pesos y una promoción del orden de lo imbatible: cinco títulos por 500 pesos. Como cuentan desde el stand, esas ofertas son las que más se llevan aprovechando la oportunidad del precio y en el caso de los cinco títulos, muchos comparten la promo para comprar en conjunto y dividir gastos. La feria es grande y las intenciones del público tan distintas como todo que se ofrece, desde títulos inhallables por 30 mil pesos, novedades de grandes editoriales que rondan los 2.500 y 3.000 mil pesos, hasta la posibilidad de acceder a un ejemplar por 200 pesos. Es que mientras algunos visitantes van a la feria para tener una firma, escuchar un autor o autora, descubrir catálogos que no están en librerías, otros calculan una cifra de gasto que les permita dar volumen a su biblioteca a partir de temas que los convoquen en su recorrido.

Dos espacios que traccionan en los pasillos donde abundan las ofertas son Punto de Encuentro y Sudestada. La primera vende literatura argentina por 400 pesos y tiene a escritores como Kike Ferrari, de quien se vende una novedad en una importante editorial por una cifra multiplicada. Pero lo que más llama la atención, cuentan desde el espacio, es la colección Cabecita Negra. Con una oferta de 14 títulos por 8.700 pesos – tienen otras promos de ejemplares menos voluptuosas- se pueden comprar títulos claves del pensamiento político nacional, desde Perón, William Cooke o Jorge Abelardo Ramos. Otro fuerte que venden mucho es la colección de Lovecraft, el escritor de terror que sigue cosechando fanáticos, cuyos libros se pueden adquirir por 580 pesos.

Sudestada, en cambio, propone un interesante catálogo de libros con ensayos, ficción, poesía, infantiles, mucha producción nacional. Nina Ferrari, Juan Solá y César González son algunos de los autores del proyecto editorial más pedido por quienes visitan la feria con una lista de nombres y lecturas pendientes. Como promoción, la editorial vende dos libros por 2000 pesos. Allí mismo, también, por 600 pesos se pueden conseguir libritos para infancias a modo de biografías sobre Messi, Zamba, Frida Kahlo, Spinetta o que abordan temáticas específicas como la Educación Sexual Integral(ESI).Ese formato similar también lo ofrece la editorial Chirimbote con títulos sobre Alfonsina Storni, Evita, Susy Shock o Micaela García, la adolescente víctima de un femicidio.

Con el lema «Libros al alcance de todos», el stand de Dickens es una visita obligada en la feria, por la variedad y los precios de los títulos que ofrece. Hay juveniles, infantiles, ficciones, ensayos, autoayuda, entre otros géneros del amplio catálogo que ofrece el stand del grupo editorial Lumen con promociones prometedoras, que arrancan desde los 350 pesos. Una guía sobre la banca musical La Renga, títulos de influencers, una biografía sobre Gilda, un ABC de artes visuales o un libro del filósofo francés Jean-Luc Nancy, trazan algo del universo raro y curioso de Dickens.

Un cartel grande que dice Libros -así a secas en verde y mayúscula- en el pabellón verde llama la atención con ofertas variadas de editorial Losada y otros sellos, donde uno de los secretos es la posibilidad de conseguir obras clásicas y canónicas de la literatura universal. Desde 200 pesos se consiguen biografías (de Cervantes, Beethoven o Faulkner), por 800 pesos hay para buscar libros de Joseph Conrad, Marc Twain o Jack London. Por 600 pesos, o si se prefieren dos por 1000 pesos, se puede encontrar «Prólogos con un prólogo de prólogos» de Jorge Luis Borges, obras del italiano Humberto Eco, bestsellers que ya no son novedades de Danielle Steel, John Grisham o la cordobesa Florencia Bonelli, o títulos de una generosa colección de Star Wars.

Un ejemplar de tapa dura, marrón, con letras en color dorado, hojas amarillentas, como si fuera un libro de otra época, lo levantan una y otra vez. Vale 600 pesos y se trata de «Los dos caballeros de Verona» de William Shakespeare. «Que lindo libro», dice una chica, pero «no me veo leyendo Shakespeare». La vendedora del stand cuenta que los libros que más se están vendiendo son precisamente aquellos que llaman la atención por sus portadas porque «reconocen la calidad del libro, las imágenes, el papel, el lomo y sobre todo el precio». Entre la suculenta variedad de opciones, en una de las mesas ofrecen por 1.500 pesos ejemplares grandes, con tapas elocuentes y texturas, donde lo que resalta el es objeto libro, en temáticas como tendencias de diseños.

Del otro lado, el stand de Aique ofrece por 900 pesos libros de gastronomía con tapas llamativas y recetas tentadoras en todos los rubros del gremio, desde pastelería hasta ensaladas. Enfrente, está Manolito Books que también ofrece cocina, esta vez en formato revista y cinco ejemplares por 1.000 pesos. Cerquita nomás, Editorial Betina vende por 700 pesos títulos de formato bolsillo de la conocida colección del Centro Editor de Cultura de autores como Roberto Arlt, Platón, Aristóteles, Sarmiento o Kafka, una oferta que merece ser recorrida para los que tienen lecturas consagradas pendientes.

Un recorrido por ofertas incluye también mesas con títulos de segunda selección, como los outlet de ropa, donde se agrupan aquellos ejemplares que se imprimieron con algún pequeño defecto. En el stand de Ediciones LEA la selección incluye títulos sobre la dieta del aceite oliva o reversiones del tipo revista folletín de clásicos como Poe, Verne o La Ilíada, que se venden tres ejemplares al valor de dos. En el stand de Basilico, en cambio, «El Capital» de Marx se vende por 600 pesos junto a títulos de Fitzgerald o Bioy Casares.

A todo volumen, con un parlante que rebota al ritmo de música electrónica, el stand de HD Libros repite su escalada de convocatoria en cada edición de la feria, con un amarillo flúor que acompaña los también llamativos carteles de oferta y una portentosa guardia de vendedores. Una leyenda en la caja despeja dudas: «Señores clientes: nuestros precios son los de los carteles amarillos». ¿De qué números hablamos? Cuatro ejemplares por 1000 pesos o 300 pesos cada uno. El variopinto del stand reúne infantiles de Disney, libritos de aprendizajes para los más chiquitos hasta ejemplares sobre Antigua Roma, animales o publicaciones para colorear mandalas.

Un aliciente tentador de muchos stands es su adhesión a descuentos del Banco Provincia y del Banco Nación, el primero con posibilidad de hasta un 40 por ciento, el segundo con un 30, además de cuotas sin intereses, un beneficio que también ofrecen algunas entidades bancarias como el Banco Ciudad, pero no de forma tan generalizada. A este estímulo, se le suma lo que pautó la Fundación el Libro: con la compra de cada entrada se entrega un cheque libro de 450 pesos para usar a partir del 17 de mayo en librerías adheridas y durante la cita editorial cada entrada va acompañada por vales de descuentos para usar en cualquier stand.

Buenos Aires

Kicillof contra la “libertad educativa” de Milei: “Educate si podés”

En el acto por los 150 años de la Ley de Educación Común bonaerense, el gobernador calificó de «ley de esclavitud» el proyecto libertario que busca derogar la Ley de Educación Nacional, acusó a la Nación de borrarse del financiamiento escolar y dejó un mensaje en clave 2027.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Axel Kicillof.
La “libertad educativa” de Milei, según Kicillof: el derecho a aprender está “atado al poder adquisitivo”.

“Milei busca imponer un proyecto que llama de ‘libertad educativa’, pero que es en realidad de esclavitud, de desigualdad, de abandono y de privaciones camufladas de modernidad”. Con esa frase, el gobernador bonaerense Axel Kicillof resumió su lectura de la reforma con la que la Casa Rosada pretende reemplazar el sistema educativo vigente y, de paso, convirtió un aniversario histórico en una de las críticas más duras que se escucharon desde un gobierno provincial contra la política educativa libertaria. Para el mandatario, el derecho a aprender pasaría a depender del bolsillo de cada familia.

El discurso tuvo lugar en el Teatro Argentino de La Plata, ante más de 800 autoridades, representantes gremiales, académicos y miembros de la comunidad educativa, durante el acto por los 150 años de la aplicación de la Ley Provincial N° 988 de Educación Común, sancionada en 1875 y puesta en marcha al año siguiente. Esa norma fijó la obligatoriedad y la gratuidad de la escuela primaria bonaerense casi una década antes de la Ley Nacional N° 1420. Kicillof estuvo acompañado por la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, y por el intendente platense Julio Alak.

Una Nación que «se borra» del pacto educativo

El gobernador usó la historia como espejo del presente. «Hace 150 años la provincia de Buenos Aires estableció a la educación pública y gratuita como uno de sus principios fundamentales: en ese contexto, se definieron también las responsabilidades concretas que asumía el gobierno nacional para sostenerla», planteó.

Y fue directo contra el retiro del Estado nacional del financiamiento escolar: «Durante más de un siglo nadie discutió que la Nación debía aportar recursos para construir y mantener escuelas, equiparlas y contribuir al financiamiento educativo: lo que está ocurriendo hoy no es federalismo, es un Gobierno nacional que se borra de obligaciones que forman parte del pacto constitutivo de nuestro país». La descentralización que el oficialismo presenta como federalismo es, en la mirada bonaerense, un traslado de costos a las provincias.

No es la primera vez que Kicillof plantea esa denuncia en un escenario similar. En agosto de 2024, en el mismo Teatro Argentino y en el marco de los 140 años de la Ley 1420, había acusado al Gobierno de Milei de conspirar contra esa norma «porque desfinancia de manera feroz el sistema educativo argentino», y había advertido que la administración libertaria estaba «desertando y abandonando las obligaciones que las leyes nacionales le imponen». Dos años después, el diagnóstico no cambió; lo que cambió es que el ajuste ahora busca consagrarse en una ley.

Qué propone la «libertad educativa»

El proyecto de Ley de Libertad Educativa fue dado a conocer por el Gobierno nacional en diciembre de 2025, en el ámbito del Consejo de Mayo, y busca derogar la Ley de Educación Nacional N° 26.206, vigente desde 2006. Según confirmaron en su momento fuentes del Ministerio de Capital Humano, el texto ordena el sistema alrededor de tres principios: la «libertad educativa», el «rol preferente de la familia» y la «subsidiariedad del Estado». La iniciativa fue elaborada entre la Secretaría de Educación, a cargo de Carlos Torrendell, y el Ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger, y recupera buena parte del capítulo educativo que el oficialismo había incluido en la primera versión de la Ley Bases.

Entre sus ejes figuran la habilitación del homeschooling y de la educación virtual como modalidades alternativas, la «libertad de contenidos» y la institucionalización de los vouchers educativos que el propio Gobierno creó en 2024. En julio circuló una nueva versión del texto que, según advirtieron especialistas, pone en jaque la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral. La Asociación Nacional de Facultades de Humanidades y Educación (ANFHE) se sumó en marzo al rechazo con un documento que cuestiona que el proyecto coloca la libertad individual de enseñar por encima del derecho a la educación.

«Educate si podés»

Kicillof apuntó contra el argumento central del oficialismo, la ampliación de la libertad de elección de las familias. «Ese proyecto de la ley de libertad educativa reúne una serie de slogans. Vienen a decirnos que la escuela no hace falta, que la educación podría llevarse adelante íntegramente al interior de los hogares», cuestionó.

Luego ensayó su propia traducción del lema libertario: «La libertad sería ‘educate como quieras’ y yo lo traduzco: ‘educate si podés’. En esa perspectiva la educación será sólo para los que tengan los recursos». Y completó: «Es una ley de desigualdad, de exclusión, de abandono, donde el derecho a la educación se convierte en algo vinculado al poder adquisitivo de las familias».

Para el gobernador, la reforma no busca corregir las fallas del sistema sino desmontar lo que sí funciona. «No viene a mejorar cuestiones del sistema educativo que pueden funcionar mal, sino a destruir lo que funciona bien», afirmó. La pregunta de fondo que dejó flotando es quién se queda afuera cuando la escuela deja de ser una obligación del Estado y pasa a ser una opción de mercado.

Terigi: «Se necesitan escuelas para educar»

La titular de la cartera educativa bonaerense recordó que normas como la Ley 988 «abrieron en la Argentina el período escolar, plantearon una opción estatal a la educación religiosa y provocaron el crecimiento acelerado de la matrícula hasta su universalización». Además de sentar las bases de la escuela pública provincial, aquella ley estableció la responsabilidad de los padres de garantizar la educación básica, definió organismos de administración, fijó funciones para directivos y docentes y promovió la creación de bibliotecas populares.

«Mientras algunos sectores cuestionan hoy el ordenamiento de nuestro sistema educativo, en la Provincia venimos a reforzar la idea de que se necesitan escuelas para educar y un Estado presente para seguir garantizando el acceso para todos y todas», sostuvo Terigi.

Un cierre con mirada en 2027

Kicillof evitó caer en una defensa acrítica del sistema. «Hoy la educación pública está bajo un ataque muy profundo y tenemos que defenderla quienes sabemos el papel central que cumple para sostener la vida de nuestras comunidades», señaló, y aclaró: «Defenderla no significa decir que todo está bien ni aplicar recetas importadas». Propuso una «crítica que transforme» para que «la escuela pública argentina y la universidad pública argentina sigan siendo el orgullo que son».

El final, sin embargo, excedió largamente el aniversario. «En las peores condiciones sostenemos la escuela pública. Lo vamos a hacer también después en condiciones mucho mejores cuando podamos dar vuelta este desastre y cuando termine esta pesadilla», cerró. Fue una frase con tono de candidato, que vuelve a ubicar al gobernador como la principal voz opositora frente al proyecto libertario de cara a 2027.

Del acto participaron también la ministra de Educación de La Pampa, Marcela Feuerschvenger; el ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Misiones, Ramiro Aranda; el secretario de Educación de Córdoba, Luis Franchi; y los exministros de Educación bonaerenses Alberto Sileoni y Mario Oporto. La presencia de funcionarios de otras provincias mostró que el rechazo a la reforma excede los límites bonaerenses.

Lo que tenés que saber:

  • Kicillof calificó la Ley de Libertad Educativa de Milei como una ley «de esclavitud, de desigualdad, de abandono y de privaciones».
  • El acto recordó los 150 años de la Ley Provincial 988, que estableció la escuela primaria obligatoria y gratuita casi una década antes de la Ley 1420.
  • El proyecto oficial busca derogar la Ley de Educación Nacional 26.206 y habilita homeschooling, educación virtual y vouchers.
  • El gobernador acusó a la Nación de «borrarse» de sus obligaciones de financiamiento educativo.
  • Ministros de La Pampa, Misiones y Córdoba acompañaron el acto en La Plata.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo