Conectate con El Argentino

Opinión

ALERTA: la ultraderecha afila sus garras para acabar con AMLO

Los próximos 18 y 19 de noviembre se realizará en México un evento de la Conferencia Política de Acción Conservadora, una fachada más de e la ultra extrema derecha y del neofascismo.

Publicado hace

#

Por René Ortíz. @Reneortizm

Se anuncia que “los días 18 y 19 de noviembre se llevará a cabo en Ciudad de México un nuevo capítulo de la CPAC, (Conferencia Política de Acción Conservadora) que reúne desde 1974 a líderes del mundo conservador, a cientos de organizaciones, miles de activistas y a millones de espectadores a través de los medios.

En este lugar se hará escuchar la voz de México, de toda América y de todos los defensores de la libertad y la democracia en nuestros países.

Por eso el nombre de CPAC es… ¡México! Estaremos aquí defendiendo la libertad de las Américas. Juntos Porque #JuntosSomosMásFuertes».

Es de suponer que la CPAC es un membrete “internacional” una fachada, que sirve como paraguas a organizaciones, grupos y personas de la ultra, extrema derecha y neofascistas.

¿Quién está detrás de CPAC?

Lo primero que habría que preguntar es ¿quién es en México responsable de este encuentro? ¿CPAC México se encuentra debidamente constituido? ¿bajo qué figura jurídica y quiénes lo conforman? ¿Están abusando de la hospitalidad de México y de su absoluto respeto a la libertad de expresión? ¿Cuál será el costo y quién financiará este encuentro?

¿Será una casualidad que este evento se realice en México que lleva 4 años con un gobierno progresista con el Presidente Andrés Manuel López Obrador al frente?

El cual, a pesar de la crisis mundial económica, política y social, ha logrado importantes avances en un proyecto alternativo al agotado modelo neoliberal, ha desarrollado una política exterior digna y soberana, latinoamericanista, solidaria, con reconocimiento internacional, internamente.

Con logros en el desarrollo, bienestar para la población humilde, mantener estabilidad, tener un alto apoyo popular, avance en la cohesión social.

¿Será fortuito que este encuentro se realice en los días previos al 20 de noviembre fecha en la que los mexicanos conmemoramos y celebramos el inicio de la Revolución Mexicana? Yo creo que no, ni casualidad ni caso fortuito.

Este texto tiene el objetivo de advertir a gobiernos, partidos, movimientos sociales progresistas, activistas y personas de izquierda sobre el peligro que representa el activismo de grupos extremistas de ultraderecha, extrema derecha y neofascistas para los proyectos nacionales que buscan su camino hacia la soberanía, independencia plena, inclusión, justicia social.

Esta llamada de atención no es en contra de opositores de derecha y conservadores, incluso de ultraderecha, lícitamente organizados y políticamente agrupados en partidos políticos, asociaciones, grupos que de acuerdo a nuestras leyes operan legítimamente, aunque hay que señalar que muchas veces en estos organismos amparados en la ley, individualmente o en grupo se encuentran extremistas quienes además pertenecen a otros grupos radicales, clandestinos o semi clandestinos que muchas veces tienen nexos y reciben del exterior recursos para realizar acciones ilegales.

Mucho se ha escrito últimamente por periodistas, intelectuales, escritores, analistas, (de quienes utilicen información, citas y opiniones, para este escrito), sobre el tema del ascenso y/o influencia de estos grupos en diferentes países, marcadamente en Europa que con la celebridad que los medios de comunicación occidentales le han dado a Ucrania encabeza la lista.

Ultras sin rumbo ni ideas

Bien asegura Raúl Zibechi “la ultraderecha arraigó en nuestras sociedades, la ultraderecha llegó para quedarse como sucede en Italia, Estados Unidos, Chile, Colombia y cada vez más en países como Argentina y Uruguay en donde no tenían una sólida tradición. ¿Y México?

El problema empieza cuando esa ultraderecha, sin propuestas y con el único fin de tratar de descarrilar, destruir o aplastar los proyectos progresistas utiliza verdades a medias, interpretaciones, la infamia, la mentira, la guerra sucia, como arma política.

Mauro Jarquín Ramírez ejemplifica que “la reacción conservadora contempla todos los campos, principalmente los de educación y salud.

En México la resistencia al cambio es evidente en la oposición a la presencia de médicos cubanos en zonas en que no existe presencia y la salud es un derecho muy lejano y en educación en sus ataques a la reforma curricular de la 4T afirmando que dicho plan tiene como fin “implementar un sistema educativo castrochavista-bolivariano donde colectivizan y condenan la individualidad”

Efectivamente los ultras, extremistas y neofascistas en México y en otros países de América Latina y el Caribe, se convierten en una deplorable oposición que no tiene candidato, ni partido, ni programa.

Tampoco tienen ideas ni propuestas solo les queda la obsesiva y anacrónica cantaleta del anticomunismo lo que no les deja más camino que confabularse pensar en golpes de Estado, golpes blandos, lawfare, de una forma u otra buscar como debilitar, destruir, aplastar el proyecto progresista, sus líderes o a las naciones, que en su corta visión los desafían.

Esta última aseveración se ejemplifica con los extremistas contra revolucionarios cubanos de Miami, sus patrocinadores y los mercenarios que reclutan, que deliran con una intervención armada por parte de Estados Unidos o que la fuerza del bloqueo, las sanciones y el asedio acaben por vencer al heroico pueblo de Cuba y a su Revolución que han resistido con dignidad y entereza por más de 60 años.

No es pues de temer a adversarios que con la ideología y practica del neoliberalismo, modelo del consenso de Washington, que agotado por ser totalmente injusto y en lugar de resolver los problemas de los pueblos profundizó las desigualdades, rompió la cohesión social, despojó a las naciones en desarrollo de sus riquezas naturales, hizo más ricos a los de las clases privilegiadas y arrojó a la pobreza extrema y a la pobreza a las mayorías.

Ana María Aragonés expresa “Pero es muy preocupante que también en la región se expande la ultraderecha, el neofascismo. Eventos muy graves como el intento de asesinato vivido por la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; el golpe de Estado en Bolivia que derrocó a Evo Morales; la amenaza a México de aplicar aranceles si no cambia su política migratoria, la aparición del Partido Vox con su carta de Madrid y en los últimos días la realización del Congreso Mundial de las Familias…”

José Blanco pregunta ¿la ultra derecha extrema fascista es el futuro? En relación con la elección de Giorgia Meloni de la derecha posfascista del Partido Fratelli Italia ultranacionalista aliados de Vox de España, del Partido Nacionalista Ley y Justicia y el Partido Demócrata de Suecia. Dios, Patria y Familia”.

José Murat aconseja “No desestimar reductos neofascistas en el mundo” además de coincidir con José Blanco en el peligro de Georgia Meloni de Italia y Vox de España, adiciona a la ultra derecha en Gran Bretaña, Hungría, Polonia, creo que hay que agregar a Ucrania y a sectores generalmente republicanos de Estados Unidos a los que Murat califica de “derecha y extrema derecha chovinismo, xenófobo, racismo, hostilidad, embestida contra conquistas de derechos sociales y laborales, rechazo a derechos humanos y libertades, conservadurismo contra aborto, homófobo y contra diversidad.

Hay que tener muy presente el riesgo de la ultraderecha, extrema derecha y neofascismo personas que xenófobos, racistas, clasistas, arrogantes, prepotentes, supremacistas que solo conciben la vida como la dominación sobre los más débiles sean países, clases sociales, razas, se creen elegidos de la divinidad, utilizan la fuerza del dinero y de las armas para mantener una hegemonía imperialista y neocolonialista que les permita continuar como los señores feudales, quinteros o latifundistas “dueños de vidas y haciendas”.

Sólo por mencionar como ejemplo el tipo de “encuentros” de estos grupos conformados por personas extremistas que no dudan en utilizar cualquier tipo de artimañas para lograr sus objetivos están el “14 Congreso Mundial de las familias” (https://bit.ly/3RBMrEE) y el foro “20 años de la Fundación Internacional para la Libertad” que en la capital de España reunió a los conocidos retrógrados, enemigos de sus pueblos, mexicanos Ernesto Zedillo y Felipe Calderón, José María Aznar y Mario Vargas Llosa peruano vergonzante, súbditos de la corona española, Sergio Moro de Brasil, que públicamente despotricaron en contra del progresismo, y en privado desconocemos los acuerdos que tomaron.

Cerrar filas

Si bien el próximo evento de la Conferencia Política de Acción Conservadora se realizará en México y es de esperar que su principal blanco será el gobierno progresista de la Cuarta Transformación y el presidente Andrés Manuel López Obrador, les aseguro compañeras y compañeros, que sus países, sus gobiernos, sus partidos, sus organizaciones, nuestras organizaciones regionales, e incluso ustedes mismos seremos parte de la agenda, pública o secreta y que el objetivo con el financiamiento y la asistencia de personajes perfectamente identificados y sus organizadores mexicanos será de acuerdo a sus palabras “¡México! Estaremos aquí, defendiendo la libertad de las Américas”.

Lo que nosotros sabemos perfectamente lo que eso significa. Alerta, compañeras y compañeros.

Opinión

Banderazo en el Obelisco por las Malvinas y la Soberanía

La agrupación Peronismo por la Soberanía convoca a un banderazo por la Soberanía. Con Gabriel Berrozpe y otros referentes, piden mantener vivo el espíritu de Malvinas defendiendo la Soberanía nacional.​

Publicado hace

#

Este 2 de abril, nos convoca una causa que atraviesa generaciones: la memoria, el respeto y la lucha por la soberanía argentina sobre nuestras queridas Islas Malvinas. Estamos construyendo una unidad. Un Encuentro por la Soberanía entre muchas organizaciones y ciudadanos libres y concientes de los duros y desafiantes tiempos que vivimos.

Pero no estaremos en el Obelisco solo para recordar. Nos reuniremos, flameando banderasargentinas, para reafirmar con firmeza y sin ambigüedades, que la causa Malvinas está viva. Más viva que nunca. Y que defenderla hoy implica mucho más que una consigna: implica enfrentar, con claridad, todos los factores que debilitan nuestra soberanía nacional.

Porque Malvinas no es una causa aislada. Es el símbolo más profundo de una disputa que atraviesa toda nuestra historia: la disputa entre liberación o dependencia, entre colonia o nación.

Porque es símbolo, es bandera. Decimos que nadie es libre en una Nación que no se realiza, por loque resaltamos que nuestra querida Nación Argentina se realizará, cuando ondee la bandera celestey blanca en su suelo e imperen el trabajo y la justicia social en todo el territorio. Seremos sujetos libres, cuando nuestra Nación sea definitivamente libre.

También vamos por las empresas que abusan de nuestra riqueza compartiéndola con los usurpadores. Con cada uno calcularemos cuánto nos deben. Es un delito imprescriptible el que cometen.

En ese camino, la doctrina de no alineamiento con los países poderosos, sigue siendo una guía vigente y necesaria. Una Argentina que no se subordine a potencias ni a intereses financierosinternacionales. Una Argentina que planifique su desarrollo y decida su destino con autonomía. Sin embargo, en los últimos años hemos visto avanzar decisiones que van en sentido contrario.

La llamada “Ley Bases” ha significado un retroceso profundo en la capacidad del Estado para administrar la economía y proteger el interés nacional. Bajo el argumento de la modernización, se habilitan privatizaciones, se debilitan controles y se entrega soberanía en áreas estratégicas. La ley Bases derogó el autoabastecimiento de hidrocarburos que establecía la anterior ley, y se retiró la intervención del Estado en los precios del combustible, sujetandolos al precio internacional a pesar de que somos productores y tenemos reservas importantes.

Este gobierno impone, a fuerza de dádivas a las administraciones provinciales y represión a los trabajadores, un modelo de flexibilización laboral que no genera trabajo digno, sino precariedad. Se ataca al sistema previsional, debilitando el derecho de nuestros jubilados. Se desarticulan lasconvenciones colectivas, que son una herramienta histórica de defensa de los trabajadores.

Y así, se debilita el corazón mismo de la soberanía popular: el trabajo. Un Pueblo sin trabajo, mal remunerado, vive la tristeza de no encontrar el rumbo necesario. Porque no hay patria soberana con un pueblo empobrecido. No hay nación libre sin cumplir las premisas levantadas por nuestro Papa Francisco de “paz, pan, tierra, techo y trabajo”.

También vemos con preocupación el avance sobre nuestros bienes comunes. La presión sobre normas de protección ambiental, como la ley de glaciares, abre la puerta a la explotación indiscriminada de recursos estratégicos. La tierra, el agua, el litio, la energía, están siendo subordinados a intereses externos mediante concesiones y beneficios impositivos, para las empresasextranjeras, mientras aquí se burlan de las empresas nacionales que quiebran porque dicen que no tienen “competitividad”. Ayudan a las empresas extranjeras que vienen a saquear los recursos naturales estratégicos y aplastan a las empresas argentinas que producen en la industria y generan trabajo.

En medio de este conflicto de intereses, hubo un récord de participación ciudadana y popular: Más de 100 mil personas se anotaron para la audiencia pública de la reforma de la Ley de Glaciares. Sólo habilitaron al 1% de los inscriptos. La ley favorece a las grandes mineras extranjeras, sin regalías ni beneficios destacables para la ciudadanía, en el marco de una creciente política de primarización de la economía.

La extranjerización de la tierra y la entrega de recursos no son hechos aislados: son parte de un modelo que concibe a la Argentina como proveedor de materias primas, no como una nación industrial y desarrollada. Denunciamos los incendios forestales intencionales de la Patagonia con el fines inmobiliarios, así como la entrega de las naciente de Ríos a Empresas de diversos Paises, de regalar el manejo del agua a la Empresa Mekorot, todas y muchas más acciones avaladas por el gobierno Nacional, gobiernos provinciales, políticos, jueces y medios de Comunicación. Eso es inconstitucional porque viola Los Pactos Internacionales de los Derechos Humanos, Sociales, Culturales y Ambientales.

¿Cómo olvidar, en las canchas de fútbol y las calles del Mundial -que dentro de unos meses se desarrollará en el peligroso país del Norte en guerra-, cuando digamos «Y los pibes de Malvinas que jamás olvidaré», si en Argentina tenemos un Presidente que venera a la matadora de soldados argentinos Margaret Tatcher?; ¿Cómo negar que nuestra cancillería viola sistemáticamente el mandato de la sangre y la historia, omitiendo las declaraciones y acciones que requiere nuestra Patria?

Los usurpadores ingleses de Malvinas hacen ejercicios militares en nuestras aguas u otorgan licencias pesqueras y petroleras, sin hacerse los reclamos correspondientes por parte del gobierno nacional.

Es el mismo gobierno que quiere abrir bases militares norteamericanas en la Patagonia, ocupando militarmente nuestra región pivote hacia la Antártida, a la vez que uno de los mayores reservorios de petróleo y gas del mundo. Recursos por los que actualmente se libra la guerra imperialista en Irán y por los que los mismos norteamericanos secuestraron un Presidente en el principal país petrolero de Sudamérica: Venezuela.

Mientras este gobierno del saqueo, la usura, los dirigentes narcos y la especulación financiera es débil con los poderosos y les entregan en bandeja de plata nuestros recursos, en la Argentina cierran las fábricas, los comercios, crecen los despidos y los aumentos de precios de los consumos de nuestro Pueblo.

A esto se suma el crecimiento acelerado de la deuda externa, que condiciona cada vez más las decisiones soberanas. La dependencia de organismos como el Fondo Monetario Internacional no es solo económica: es política. Limita, condiciona y busca subordinar a las futuras generaciones. Pero todos sabemos que esta deuda externa ilegal, no podrá ser pagada. No tiene avales institucionales, ni pasó por el Congreso, además de utilizarse para especulación y fuga de dinero por las empresas de donde provienen los mismos funcionarios del gobierno, especialmente el banco JP Morgan.

Y mientras tanto, se instala un discurso peligroso: el de destruir el Estado desde adentro. El propio presidente Javier Milei se ha definido como un “topo” que viene a destruir el Estado. Pero el Estado no es un enemigo de la Nación. Van de la mano. No puede haber Nación sin Estado. El Estado es la herramienta que tiene el pueblo para organizarse, para protegerse, para desarrollarse. Destruir elEstado es debilitar la soberanía. Es dejar a la Nación indefensa frente a los intereses más concentrados del mundo.

También asistimos a un alineamiento internacional que nos aleja de una política exterior soberana. El acercamiento automático a potencias como Estados Unidos y el alineamiento en conflictos ajenos, como en Medio Oriente haciendo seguidismo de Israel, nos alejan de una inserción inteligente y autónoma en el mundo. Milei dijo que “vamos a ganar la guerra” y que es el “Presidente más sionista del mundo”, asumiendo la identidad política colonialista que hoy tiene en vilo al mundo con las masacres de Gaza, entre otras.

Argentina no debe ser satélite de nadie. Debe ser protagonista de su propio destino. Y en este contexto, la causa Malvinas adquiere aún mayor profundidad. Porque no se puede reclamar soberanía sobre nuestras islas mientras se resigna soberanía en el continente. No se puede defender el Atlántico Sur mientras se entregan nuestros ríos, nuestros puertos, nuestro comercio exterior. El Canal Magdalena, la soberanía fluvial, el control de nuestras exportaciones, son parte de la misma lucha.

Mientras este 2 de abril recordaremos a nuestros héroes de Malvinas, que lucharon por defender nuestro territorio, se cocina en los despachos del Ministerio de Economía la entrega de nuestros ríos De la Plata y Paraná. Quieren privatizar las vías navegables entregandolas a sus amigos, en una concesión amañada. Quieren hacer de nuestros ríos superautopistas de un comercio exterior por donde se llevan nuestra leche, nuestra carne y nuestros alimentos, horadando su lecho hasta profundidades que generarán una catástrofe ambiental, para los grandes barcos de las multinacionales.

Las empresas extranjeras que patrocina Milei y buena parte de la dirigencia vendepatria, controlan el comercio exterior y favorecen la dolarización que hace que aquí sea más caro comer los alimentos que producimos y que en otras partes del mundo gozan.

El Estado debe ejercer el comercio exterior, siendo parte del mismo y participando de la disputa de la renta, para redistribuirla. La flota mercante fluvial y de ultramar nacionales, son una prioridad.

La ciencia, la tecnología, la energía nacional, son parte de la misma lucha. Defender los trenes, los satélites, la energía nuclear, la industria siderúrgica, por decir algunas otras áreas donde los poderosos decidieron atacar, son parte de esa misma lucha, para lo que pretendemos estar hermanados.

Denunciamos la política de privatizaciones, de entrega del patrimonio público a las corporaciones internacionales y socios internos, que quieren quedarse con AySA, principal empresa del servicio de agua y saneamiento, así como enajenar Núcleo eléctrica argentina, empresa estatal encargada de generar energía eléctrica a través de la operación de las centrales nucleares en el país.

Este año también tienen en carpeta privatizar Transener (Compañía de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión S.A.) la empresa líder en Argentina dedicada al servicio público de transmisión de energía eléctrica en extra alta tensión. La empresa Belgrano Cargas, línea ferroviaria estatal argentina de carga, estratégica para el noroeste y noreste del país y SOFSE (Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado), encargada de operar el transporte de pasajeros.

Y por supuesto, la defensa nacional. La desmalvinización luego de la guerra de Malvinas en los años 80 y 90, incluyó el desarme y el achicamiento de nuestras capacidades militares, típico de una dirigencia derrotada y sometida para administrar la dependencia. Las torturas a los conscriptos durante la guerra fueron solo un ejemplo de una cúpula militar preparada para reprimir a su Pueblo.

Los Tratados de Madrid I y II fueron el correlato del Consenso de Washington a nivel mundial y delPacto de Olivos que dejó esta Constitución, antesala de la estrategia actual de fractura del territorio nacional. Sin fuerzas armadas sanmartinianas, no puede haber defensa real de la soberanía nacional.

Malvinas, el Atlántico Sur, la plataforma continental, son territorios estratégicos en disputa, con una parte usurpada, como usurpada están la economía, la administración del Estado, las partidas del presupuesto para la educación, las ciencias, la seguridad y los Estados provinciales.

Este 2 de abril, levantando las banderas argentinas en el obelisco, queremos resaltar que Malvinas es pensamiento estratégico, elaborado por nuestro Pueblo a lo largo de la historia; una suerte de alma de lo “argentino” que nos une por mucho más que sus valorables recursos y proyección geopolítica. Malvinas nos une.

Por eso jamás nuestro Pueblo será derrotado definitivamente, aunque vivamos estos momentos donde gobiernan los vendepatrias. El Pueblo vencerá, porque tiene esa fuerza que da la identidad argentina y malvinera, que nos guía a tiempos de gloria.

Por eso hoy, al recordar a nuestros héroes, no podemos quedarnos sólo en la emoción, que es saludable y necesaria. Tenemos que asumir la responsabilidad histórica que nos toca. Defender la soberanía en todas sus dimensiones. Defender el trabajo, la producción y la industria nacional. Defender el Estado como herramienta del pueblo. Defender nuestros recursos, nuestra tierra y nuestro futuro. Porque la soberanía no se declama: se construye. Y también se defiende. Con memoria. Con conciencia. Y con compromiso.

Porque las Malvinas fueron, son y serán argentinas.

Este jueves 2 de abril, a las 13 hs, te esperamos con tu bandera argentina y tu camiseta celeste y blanca, a luchar para que Argentina gane.

¡Patria si!, ¡Colonia no!

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo