Análisis
Clarín miente (otra vez): siempre supo que Cristina va adelante de todos
La sorpresa del diario hegemónico es impostada. La Vicepresidenta es la figura más convocante desde hace 18 años. Lo sabían ellos y todos los actores de la política argentina.
Por Daniel Olivera
Una vez más Clarín miente. En todas las redacciones de la Argentina ya para mediados del año pasado circulaban «encuestas» (de las no publicables), en las que la imagen de la vicepresidenta aparecía al tope. Por escasa ventaja, es cierto, pero arriba del resto. Ese fenómeno que se mantuvo en relativo secreto se hizo más ostensible tras el intento de asesinato del 1 de septiembre del año pasado.

Los recontra opositores como Clarín, La Nación+ e Infobae, hicieron malabares para tapar el sol con sus medios.
Ni siquiera la máquina de escupir antikirchnerismo que puso en funcionamiento el fiscal Luciani hizo bajar los números de Cristina. Al contrario, los efectos políticos del descargo de CFK fueron tan contundentes que se revigorizaron sus mediciones.
El mayor problema para la oposición y muchísimos en el FdT, es que “la gente” (ese colectivo multiclasista que vale un voto por pera) decodifica mejor que la diligencia a Cristina y sus relatos o sus planteos.

Por eso desde Macri hasta Milei, pasando por Larreta, Bullrich, Manes o Morales, todos pero absolutamente todos miran el espejo retrovisor del calendario. Cristina ya dio preaviso. Está proscripta pero no autoexcluida. Y después del 24 de marzo, cuando se concretará la marcha de los 40 años de la recuperación de la democracia, Cristina comenzará a develar si se viene la tercera (como la Scaloneta) o será la que bendecirá otra candidatura. Lo único cierto es que en el peronismo nadie podrá ser presidente sin sus votos. Esos cautivos que sólo ven, piensan y sueñan por su rostro sonriente. Ni Sergio Massa ni el presidente Fernández podrían ser competitivos sin los votos del kirchnerismo. Esa amalgama que desde hace 18 años es la primera minoría electoral de la Argentina.
Análisis
La tecnología no reemplaza la voluntad popular
Daniel Ríos propone reconstruir un proyecto nacional “soberano y planificado”. “Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos”, afirma.
Por Daniel Ríos
Lejos está, la presente iniciativa, de constituir una visión integral sobre el país que queremos y mucho menos representar a quienes pensamos parecido. Visión que correspondería debiera impulsarse desde las organizaciones que conforman el movimiento nacional y popular de Argentina, y una representación que debemos reconstruir. Sí creo que puede ser un disparador para abordar una discusión transversal y democrática sobre cuestiones que considero urgentes e ineludibles, casi de supervivencia.
Son tiempos de juntarnos con la finalidad de crear escenarios de debate en el seno mismo del Movimiento Nacional y Popular, para que, cuando se presente la oportunidad de accionar, nos encuentre preparados, que no nos tome por sorpresa.
Debemos reconstruir esa capacidad de representación de las mayorías populares con propuestas simples, directas, de sentido común, al alcance de todos y todas. Solo se trata de escucharnos, para poder debatir, si nos hacemos cargo de abordar con coraje la construcción de un gran frente nacional, un gran pacto social, político, económico, científico y cultural que, por el momento, todavía parece lejano.
Mientras tanto, esta nueva versión de la crisis mundial, evidenciada por la polarización de las ideas y la concentración de la riqueza, nos encuentra a los argentinos transitando, en forma históricamente reiterada, otra nueva versión de la entrega de nuestra soberanía por parte de los viejos y conocidos liberales que no quieren el desarrollo del país, empujándonos hacia la desintegración nacional.
Como casi todos, ignoro cuándo y cómo termina, aún así, descarto correrme de esta realidad, ocultarme, hacerme el distraído, resignarme, o militar un silencio cómplice. En cambio, elijo hacerme cargo de proponer ideas para una nueva convivencia con la intención de contribuir a recrear las reglas de un nuevo Estado de Bienestar.
La Tecnología, creada por el hombre, no es, ni será sustituto de la voluntad popular. Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos.
Es por esto que estoy dispuesto a compartir algunos ejes o algunos lineamientos del modelo que abrazo y aportarlos para una experiencia de construcción colectiva, como creo que debe ser, con el objetivo de definir hacia dónde queremos ir, y cómo hacerlo, evitando la improvisación que casi siempre nos impone la urgencia del cronograma electoral y la falta de humildad de la dirigencia, en general.
Una propuesta sólida, representativa de los intereses del pueblo y de la Nación Argentina, de la presente y de la futura, debe basarse en un profundo análisis de la situación actual del país y del contexto internacional, y es precisamente por esto último que resulta imprescindible un diagnóstico preciso, sobre esos problemas que parecen reiterados e insuperables, problemas estructurales que se van reinventando, en materia política, económica, educativa, productiva, etc., etc.
La vertiginosa realidad mundial nos debe hacer pensar, minuto a minuto, el país que queremos para nosotros y para las generaciones futuras. Planificar, accionar, verificar, corregir y volver a planificar podría ser el método normal, la práctica instalada. Planear estratégicamente mal puede considerarse como un fin en sí mismo, simplemente es el camino obligado de una inteligente gestión de lo público.
El oficio y la intuición son útiles, pero ya insuficientes, necesitamos definir, colectivamente, objetivos claros, alcanzables, de mediano y largo plazo, y definir una hoja de ruta estructurada que apuntale un plan de desarrollo armónico, territorialmente equilibrado, gradual, sostenible y soberano.

ARSAT, el primer satélite geoestacionario argentino y prueba de nuestra vocación activa en el desarrollo aeroespacial, largamente saboteado, interrumpido y reducido por administraciones obedientes al llamado «consenso de Washington».
Si “la unión hace la fuerza” no queda otra que unirnos para lograrlo. Hacer nuestros mejores aportes es la actitud militante que debemos tener todos aquellos que pensamos parecido, todos aquellos que nos sentimos con las ganas y la responsabilidad de contribuir para definir el modelo de país que deseamos.
Solo tenemos que juntarnos los de “este lado”, ampliamente hablando, y asumir el coraje de abordar el diseño de un nuevo modelo, desechando prácticas, creencias y discursos perimidos que, en gran medida, nos trajeron hasta acá. Si nos dejamos ganar por la inercia tal vez hoy pueda ser el principio del fin.
Propongo girar 180º o seguir fracasando. Así no va más. Juntémonos, es una oportunidad para empezar de nuevo, ya que no empezamos de cero. Supimos cruzar los Andes para liberar pueblos, hagámoslo de nuevo.
-
Presidencia6 díasEscándalo total: Lilia Lemoine publicó una foto íntima y explotaron las redes
-
Legislativo5 díasQué le encontraron a Máximo Kirchner: el tumor benigno por el que fue operado
-
Goles! ⚽3 díasScaloni eligió a sus 55: sorpresas, caras nuevas y la gran ausencia que sacude al fútbol argentino
-
Fintech5 días¿Qué pasó con Mercado Pago?: miles de usuarios temieron perder su dinero
-
Política 📢2 díasEl Gobierno que no quiere Ficha Limpia: la interna que expone el doble discurso anticorrupción de LLA
-
Mundo 🌐6 díasLa foto que hizo explotar a la Casa Blanca: Luke Skywalker, Donald Trump y los límites de la disidencia
-
Mundo 🌐6 díasMáxima tensión mundial: Estados Unidos atacó instalaciones militares en Irán tras enfrentamientos armados
-
Personajes6 díasLa diva argentina que conquistó la corona española: Mirtha recibirá la Cruz de Oficial de Isabel la Católica
