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Análisis

Atentado a la AMIA: Argentina nuevamente como teatro de operaciones de un conflicto internacional

¿Cuáles pueden ser las consecuencias?.

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Por Emilia Trabucco*

 

A 30 años del atentado a la AMIA, el caso vuelve a ser utilizado para convertir a Argentina en un teatro de operaciones de un conflicto que se dirime a miles de kilómetros, como analizaba Cristina Kirchner, ex presidenta, en la apertura de sesiones legislativas del año 2015.

 

En un nuevo aniversario, y de la mano de un gobierno nacional explícitamente alineado con intereses israelíes y norteamericanos, las 85 víctimas vuelven a ser utilizadas para instalar falsas antinomias, instrumentando los mecanismos que le han permitido a los verdaderos responsables gozar de total impunidad.

 

En el acto de este 18 de julio, que contó con la presencia de Javier Milei y su gabinete, Amos Linetzky, el presidente de la AMIA, apuntó contra las organizaciones feministas, UNICEF y la Cruz Roja por “no haberse manifestado con contundencia” ante las “víctimas israelíes” a manos de Hamás, organización palestina, en octubre del año pasado. 

 

El discurso del presidente de la AMIA instala la acusación de “antisemitismo” contra las organizaciones que han denunciado sistemáticamente el genocidio del pueblo palestino a manos del gobierno israelí. Una acusación falsa, teñida de parcialidad y que demuestra la profunda injerencia del sionismo en nuestro país. 

 

En contraste, no hizo alusión alguna a los conocidos encubridores del atentado a la mutual israelí, una lista que involucra jueces, servicios de inteligencia -nacionales y extranjeros-, fiscales, políticos, al ex presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Rubén Beraja y al ex presidente Carlos Menem. 

 

Linetzky además agradeció al gobierno por declarar días atrás a Hamás como organización terrorista y volvió a culpar al gobierno de Irán, a pesar de que nunca hubo pruebas de su responsabilidad en el atentado. Cabe recordar cómo, desde “los sótanos de la democracia”, se desviaron las investigaciones gracias a demostradas maniobras de alteración de elementos probatorios. 

 

En 2006 Alberto Nisman, responsabilizó del atentado a miembros del gobierno iraní y a la organización Hezbollah, tras lo cual se emitió una orden de captura internacional sobre 9 iraníes. Las irregularidades en el proceso motivaron la apertura de la “Causa AMIA II”, a cargo del juez Ariel Lijo, hoy candidato del gobierno para ocupar la Corte Suprema de Justicia. En 2013, se abrió un nuevo expediente por presunto encubrimiento, tras la denuncia del fiscal Nisman: la causa del “Memorándum de Entendimiento con Irán”, tras la iniciativa de Cristina Kirchner para avanzar con el esclarecimiento del atentado y que abrió la estrategia de persecución contra la ex presidenta.

 

En abril de 2024, volvió a escena el caso AMIA II, donde la Sala II de la Cámara de Casación redujo penas a los acusados y volvió a hacer referencia a la responsabilidad de Irán. Ello, sumado a la declaración de Hamás como organización terrorista -en continuidad con la declaración de Hezbollah en el mismo sentido por el gobierno de Macri- se combinan con un discurso proisraelí que vuelve a tomar fuerza en la agenda pública, lo que ha generado una grave profundización de las tensiones con Irán. 

El 17 de julio, el diario Tehran Times, publicó una editorial donde expresó: “Sin duda, Teherán no olvidará las políticas anti iraníes de Buenos Aires. (…) En el momento adecuado y en la posición correcta, impondrá su propio juego al enemigo y hará que se arrepienta de su enemistad con Irán». Ante el tono de advertencia, los funcionarios libertarios, lejos de bajar la escalada, respondieron que “no se dejarán amedrentar”.

 

Es así como el accionar del gobierno, en sintonía con Israel, principal implicado en el atentado y por ende, interesado en desviar la investigación, diluye la esperanza de encontrar justicia para las víctimas. La fuerza libertaria y sus aliados vuelven sobre la responsabilidad de Irán  y reactiva la complicidad de jueces, servicios de inteligencia y políticos ya conocidos. 

 

En este escenario, un día antes del aniversario, el gobierno disolvió por decreto la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), anunciando la vuelta de la SIDE, lo que no pude leerse más que como una provocación: la SIDE fue la que le pagó 400.000 dólares a Carlos Telleldín para involucrar a policías bonaerenses en el atentado contra la AMIA y, de esa forma, desviar la investigación.

 

La “nueva SIDE”, estará organizada en cuatro agencias -entre las que destaca la nueva agencia de Ciberseguridad- y dependerá directamente de Presidencia. Tendrá como interventor a Sergio Neiffert, hombre que responde a Santiago Caputo, el asesor presidencial. Además, manejará los fondos reservados tanto del ministerio de Seguridad como el de Defensa.

 

No hay que omitir que la vuelta de la SIDE aparece en el marco de la intención de acelerar la conformación de la Comisión Bicameral de Inteligencia. Leopoldo Moreau, diputado de Unión por la Patría –presidente de la CBI hasta 2023– formó un sumario de investigación sobre Patricia Bullrich a partir de las declaraciones de dos personas detenidas en la represión del 12 de junio y a quienes se interrogó dentro del Servicio Penitenciario Federal (SPF) –que depende del Ministerio de Seguridad– acerca de su militancia o ideología.

 

Práctica prohibida en tiempos democráticos y que tiene un hilo conductor con la visita de diputados libertarios a Alfredo Astiz y otros represores que cumplen su condena en cárcel común por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar. Dictadura que además, vale recordar, tuvo como aliado fiel a Israel, principalmente con Videla y Massera, militantes simpatizantes de Adolf Hitler. 

 

Es para el sionismo israelí que hay judíos y judías que importan y otros que no.  El Movimiento Judío por los Derechos Humanos (MJDH) calculó que de los 30.000 desaparecides en Argentina, entre 1.500 y 2.000 eran de origen judío (Kohan, 2009). La historia demuestra que el semitismo-antisemitismo no es la contradicción que ordena. 

 

Un nuevo aniversario de una de las principales tragedias de la Argentina reciente es una oportunidad para esclarecer la estrategia de este gobierno, que intenta además volver a instalar con fuerza la categoría de “terroristas”: la conocida doctrina del enemigo interno para disciplinar a las organizaciones populares que se deciden a enfrentar un plan de saqueo y dominación, que en este siglo XXI asume nuevas formas, bajo el mismo objetivo.

 

El análisis necesariamente debe contar con ambas aristas: por un lado, las consecuencias que puede traer aparejadas lanzar acusaciones infundadas sobre actores internacionales que hoy protagonizan uno de los principales conflictos bélicos; y por el otro,  el uso de la amenaza del terrorismo para establecer y legitimar socialmente el plan represivo fronteras adentro, demonizando, persiguiendo e intentando aislar a las organizaciones para desarticular y dividir a quienes han identificado como su enemigo. 

**Psicóloga, Magíster en Seguridad de la Nación. Analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) en Argentina. Directora del Área de Universidad, Género y Trabajo del IEC-CONADU. 

Análisis

La Mano de D10S

Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe. 

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Por Jesús Rivero*

Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá. 

Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe. 

No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.

No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político. 

 

Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.

Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional. 

Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.

Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri. 

 

Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.

 

En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia. 

Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:

●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.

 

●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.

 

●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional. 

 

En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.

 

No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.

En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.

*escritor y activista político.

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