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Buenos Aires

Cuatro policías bonaerenses detenidos acusados de proteger a vendedores de droga en Villa Gesell

De acuerdo a la pesquisa, los acusados, entre otras maniobras, alertaban a personas investigadas por delitos vinculados a la venta de estupefacientes para que se «cuidaran» ya que estaban buscándolas, añadieron los voceros.

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Tres sargentos y un subteniente de la Policía bonaerense que se desempeñaban en la localidad balnearia de Villa Gesell fueron detenidos hoy y desafectados de la fuerza, acusados de integrar una organización delictiva que protegía a vendedores de estupefacientes a cambio de dinero y droga, informaron fuentes judiciales y vinculadas a la investigación.

De acuerdo a la pesquisa, los acusados, entre otras maniobras, alertaban a personas investigadas por delitos vinculados a la venta de estupefacientes para que se «cuidaran» ya que estaban buscándolas, añadieron los voceros.

Las detenciones se efectuaron esta madrugada luego de una serie de allanamientos llevados a cabo en tres comisarías y domicilios particulares de la mencionada localidad de la Costa atlántica por parte de efectivos de la División Complejos y Procedimientos Judiciales «Buenos Aires»; de Gendarmería Nacional (GNA).

Las fuentes precisaron que los policías acusados fueron identificados como los sargentos Matías Arce y Javier Valdéz, de la comisaría 1ra. de Villa Gesell, el sargento Leandro Blasizza, de la 2da., y el subteniente Fabián Banega, de la 4ta.

«Todos son jefes de calle de esas comisarías», expresó un vocero, quien añadió que las detenciones se llevaron adelante por orden del fiscal Marcos Scoccimarro, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 especializada en Estupefacientes del Departamento Judicial de Dolores.

La investigación, que se extendió a lo largo de tres meses, determinó que los cuatro policías bonaerenses presuntamente formaban parte de una organización delictiva que protegía a vendedores de estupefacientes en el ámbito de Villa Gesell.

«El trabajo de protección lo realizaban a cambio de dinero o droga», dijo una fuente policial, quien añadió que el líder de la organización fue detenido en diciembre del año pasado.

Incluso, se estableció mediante intervenciones en sus líneas telefónicas que también les comunicaban a delincuentes prófugos por causas de narcomenudeo que estaban siendo buscados.

«Cuidado, te están buscando», les decían a quienes estaban investigados por la justicia.

Además, se incorporaron a la causa escuchas entre policías y un detenido que continuaba liderando una organización desde la cárcel, a quien también aparentemente le brindaban protección, detallaron los informantes.

Durante los allanamientos, personal de la GNA secuestró armas, municiones y droga que se investiga si los implicados «plantaban» durante los procedimientos que realizaban.

Fuentes de la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) del Ministerio de Seguridad bonaerense confirmaron a Télam que los cuatro efectivos fueron inmediatamente desafectados de la fuerza y que se les inició un sumario administrativo que está en plena etapa de investigación a cargo del auditor Mariano Santana.

En las próximas horas los cuatro imputados serán trasladados para ser indagados por el encubrimiento agravado de dicha banda, mientras se investiga si hay más personas implicadas en la organización.

Buenos Aires

San Isidro: el aborto es legal, pero lo convierten en carrera de obstáculos

Cuando el sistema de salud deja de garantizar y empieza a condicionar, el derecho se vuelve negociable.

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Ana llegó en ayunas, con turno y con una decisión tomada. No buscaba asesoramiento ni contención extra: ya había pasado por todo eso. Quería acceder a una práctica garantizada por la ley. Sin embargo, en el Hospital Materno Infantil de San Isidro, el recorrido no fue médico sino político, ideológico y, según su relato, también religioso.

La escena no es aislada. Según denuncias relevadas por Amnistía Internacional Argentina, en ese municipio del norte bonaerense se repiten mecanismos de dilación, desinformación y presión emocional que operan como barreras de acceso a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

Un derecho que no puede ser vulnerado

Desde la sanción de la Ley 27.610 en 2020, cualquier persona gestante tiene derecho a acceder a un aborto hasta la semana 14, en un plazo máximo de diez días y sin necesidad de justificar su decisión. El sistema de salud debe garantizarlo.

Pero en San Isidro (como en muchos otros lugares de nuestro país), ese derecho aparece condicionado.

  • Pacientes denuncian derivaciones a consultorios sin identificación.
  • Relatan haber sido atendidas por personas ajenas al sistema de salud.
  • Describen intentos de disuasión, con argumentos morales y sin sustento científico.
  • Señalan demoras que pueden extenderse hasta un mes.

La práctica existe y es LEGAL. El acceso, no siempre.

“Consejerías” que operan como filtro

Ana fue derivada a una “consejería” antes de ingresar al quirófano. Allí, según contó, la atendieron dos mujeres sin identificación profesional. Le hicieron preguntas personales, pusieron en duda su decisión y le sugirieron continuar el embarazo.

El patrón se repite en otros testimonios:

  • Ofrecimiento de ropa de bebé o asistencia material.
  • Discursos sobre supuestos riesgos psicológicos del aborto.
  • Intervenciones religiosas, como la entrega de imágenes.
  • Ingreso de terceros durante la consulta.

Son prácticas coercitivas que vulneran la autonomía”, explicó Lucila Galkin, directora de Género de Amnistía.

El protocolo que contradice la ley

Profesionales de la salud del propio municipio revelaron la existencia de un protocolo interno que ordena el circuito de atención. El documento establece:

  • Derivación obligatoria al Hospital Materno Infantil.
  • Centralización de la entrega de medicación.
  • Múltiples instancias de consejería previas y posteriores.

El problema no es la existencia de acompañamiento, sino su carácter obligatorio.

La ley nacional es clara:

  • La consejería es opcional.
  • El consentimiento informado es suficiente.
  • No puede haber interferencias ni juicios de valor.

El protocolo transforma derechos en requisitos”, advirtió el abogado Agustín Nacarato. “Cada paso suma una instancia de presión o demora”.

Política, ideología y gestión

Las denuncias se intensificaron tras cambios en la conducción política del área de Salud. El actual secretario, Pablo de la Torre, tiene una trayectoria pública de militancia contra el aborto legal.

En 2018, durante el debate en el Congreso, habló de un supuesto “síndrome posaborto”, una afirmación desmentida por organismos internacionales como la OMS.

Hoy, desde la gestión, impulsa dispositivos como las “maternidades vulnerables”, cuestionadas por organizaciones de derechos humanos por su rol disuasivo.

El municipio sostiene que cumple con la ley y que brinda “acompañamiento integral”. No respondió en detalle sobre el protocolo denunciado.

Ajuste nacional y discurso antiderechos

El contexto también pesa. Según informes de Amnistía:

  • En 2025 se triplicaron las denuncias por obstáculos.
  • Se redujo la distribución de misoprostol en un 40%.
  • Se registró una caída del 10% en las prácticas realizadas.

El Gobierno nacional delega la responsabilidad en provincias y prestadores. En la práctica, eso abre la puerta a interpretaciones restrictivas.

Más violencia contra las mujeres y disidencias

Ana finalmente accedió a la intervención. Pero lo que recuerda no es el procedimiento médico, sino la escena previa: una hora de presión, una virgen sobre la mesa, una decisión puesta en duda.

“Era evidente que querían cambiar mi decisión”, dijo.

La violencia no fue física. No hubo gritos. Pero operó igual: sobre el tiempo, la culpa, la intimidad.

Antes de irse, aceptó un turno psicológico para poder salir de ahí. Después, buscó a su médica y pidió avanzar.

Días más tarde, se tatuó una virgen. No como símbolo de fe, sino como marca de lo que vivió.

Lo que está en juego

El caso de San Isidro no discute la legalidad del aborto. Discute algo más profundo: quién controla el acceso a un derecho y bajo qué condiciones.

Cuando el sistema de salud deja de garantizar y empieza a condicionar, el derecho se vuelve negociable. Y en esa negociación, siempre pierden las mismas.

Desde el Ministerio de Mujeres de la Provincia de Buenos Aires brindan información de acceso: https://www2.ministeriodelasmujeres.gba.gob.ar/IVE/

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