Conectate con El Argentino

Sociedad

Cansado de esperar, un cliente noqueó de un cabezazo a un playero en Bariloche

El agresor se dio a la fuga pero la agresión quedó filmada por una cámara de seguridad de la estación de servicio.

Publicado hace

#

Un playero fue otra vez víctima de la violencia de un conductor, en esta ocasión en la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche, luego de que fuera agredido de un cabezazo porque tardaba en atenderlo y no quería esperar su turno.

El ataque, que fue registrado por las cámaras de seguridad del lugar, se produjo el sábado al mediodía en una estación de servicio Axion situada entre el Pasaje Gutiérrez y Avenida Herman.

Todo comenzó con el arribo del conductor que, junto a su esposa y dentro de un vehículo Renault gris, se dispuso a cargar nafta.

El tiempo de espera para acceder a uno de los pocos surtidores que había allí era prolongado y, a medida que pasaban los minutos, los vehículos se agolpaban y formaban una larga fila, por lo que esta persona comenzó a impacientarse.

Según el testimonio de familiares de la víctima, el cliente empezó a insultarlo mientras esperaba ser atendido, incluso, afirmaron que escupió cerca del empleado de la estación en varias ocasiones.

Cansado del hostigamiento por parte del conductor, el playero decidió responderle que esperara el turno y que fuera paciente.

«Acá no se atiende a gente maleducada», le dijo a su cliente para luego explicarle que debía respetar el orden de la fila y aguardar su turno para poder llenar el tanque de su vehículo.

Los comentarios del trabajador habrían provocado el enojo del sujeto que, pocos después, decidió bajar de su auto y fue ahí que puede verse en el video que el hombre se acercó rápidamente al playero y le dio un cabezazo.

La víctima de 25 años cayó al piso y quedó tendido, tras lo cual fueron los mismos familiares del damnificado quienes divulgaron las imágenes de lo ocurrido en redes sociales.

«En principio, queríamos que el video se viralizara porque no sabíamos quien era la persona y en la comisaría nos tomaban la denuncia solo con la patente del auto», sostuvo la madre del playero en diálogo con Agencia de Noticias de Bariloche (ANB).

Asimismo, la mujer remarcó que «gente así no puede andar por la calle».

«Tiene que haber una sanción. Lo que le pasó a mi hijo le puede pasar a otra persona, y peor. Hoy es un cabezazo a un pibe que está laburando. Mañana puede ser una cajera de un supermercado que se tarda un rato y recibe un cachetazo, y otro día puede ser un cuchillazo», aseguró.

El incidente hizo recordar al caso de Arturo López, un empleado de un garaje porteño que recibió un brutal golpe de un adolescente de 17 años.

El ataque le provocó severos daños a nivel motriz al hombre y hasta la fecha continúa bajo rehabilitación, mientras que el menor, que está por cumplir la mayoría de edad permanecía prófugo.

Ciencia 🧬

Científicos de la UBA buscan detectar trastornos del neurodesarrollo con un análisis de sangre

Un equipo del Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular de la Facultad de Ciencias Médicas trabaja en el desarrollo de biomarcadores que permitirían identificar patologías como el TGD sin secuenciación genómica. La investigadora Verónica Báez advierte que la mayoría de los pacientes nunca recibe un diagnóstico preciso porque los estudios son costosos y las obras sociales no los cubren.

Publicado hace

#

Una muestra de sangre podría cambiarle la vida a miles de familias argentinas que llevan años sin saber qué le pasa a su hijo.

Un equipo científico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET avanza en el desarrollo de una herramienta de diagnóstico que podría transformar la forma en que se detectan los trastornos del neurodesarrollo en niñas y niños argentinos: una simple muestra de sangre, sin necesidad de secuenciación genómica ni equipamiento de alta complejidad. La investigación, que ya obtuvo resultados positivos en modelos animales publicados en revistas internacionales, se encuentra actualmente en la fase de recolección de muestras biológicas de voluntarios de la población general.

Un diagnóstico que llega tarde, o nunca

Las patologías del neurodesarrollo se agrupan en Argentina bajo el paraguas clínico de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), una categoría amplia que, en la práctica, deriva en tratamientos de ensayo y error. Un niño con dificultades motoras va a fisioterapia; uno con problemas cognitivos, a psicopedagogía; ante convulsiones, se prueban anticonvulsivantes hasta dar con el que funciona. El sistema trata síntomas porque, en la mayoría de los casos, no sabe cuál es la causa.

«La mayoría de los pacientes queda sin un diagnóstico certero de la causa. Lo que se hace es tratar los síntomas que va teniendo el paciente», explicó Verónica Báez, docente e investigadora de la UBA y el CONICET, quien dirige el proyecto. La especialista señaló que solo quienes concurren a clínicas especializadas y pueden costear una secuenciación genómica obtienen un diagnóstico preciso: «Pocas familias pueden acceder a este tipo de estudios, dado que muchas obras sociales no los cubren y terminan siendo muy costosos».

El contexto regional agrava el cuadro. «De todos los niños y niñas que tenemos en Argentina con patologías del neurodesarrollo, son muy pocos los que podemos diagnosticar. Y en Latinoamérica son muchísimo menos», subrayó Báez.

Buscar en la sangre lo que ocurre en el cerebro

La propuesta del equipo es rastrear en muestras de sangre las huellas de ciertas proteínas sinápticas, es decir, propias de la sinapsis, la estructura donde las neuronas se comunican entre sí. En particular, el laboratorio trabaja sobre los receptores NMDA, que controlan la plasticidad sináptica: la capacidad del cerebro para cambiar, adaptarse y aprender, formar recuerdos y mantener estables las conexiones cerebrales. Cuando estas proteínas se desregulan o fallan, los circuitos cerebrales se desequilibran, un mecanismo directamente vinculado a trastornos del neurodesarrollo y enfermedades neurodegenerativas.

«Lo que detectamos es que hay ciertas cosas que se modifican en la sangre cuando una persona tiene una de estas patologías», precisó Báez. Si bien la concentración de estas proteínas en sangre es notablemente menor que en tejido cerebral, el equipo ya pudo verificar su detectabilidad en modelos animales. El paso siguiente es establecer valores de referencia en personas sanas para luego contrastarlos con los de niños y niñas que presentan trastornos sin diagnóstico específico. Cualquier desviación relevante de esos rangos podría constituir una alerta clínica.

Democratizar el diagnóstico: menos costo, más acceso

El objetivo declarado de la investigación no es encontrar una cura, sino abrir una puerta que hoy permanece cerrada para la mayoría de las familias. «Queremos dejar en claro que esta investigación no va a impactar en la cura, pero puede haber un diagnóstico y un tratamiento acertados, que es muy importante», enfatizó Báez.

En un país donde el desfinanciamiento de la ciencia pública avanzó en los últimos años sobre presupuestos universitarios y sobre el CONICET, la apuesta de este equipo representa una respuesta concreta al desafío de sostener investigación aplicada con impacto social en condiciones adversas. Un test de sangre accesible, sin equipamiento de alta complejidad, podría acortar drásticamente los tiempos de diagnóstico y habilitar intervenciones tempranas, que son las que mejoran de manera sustantiva la calidad de vida de los niños y sus familias.

El proyecto se desarrolla en el Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular del Instituto de Biología Celular y Neurociencia de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA y el CONICET, y actualmente se encuentra en la etapa de recolección de muestras de la población general, paso previo indispensable para validar el método en humanos.

Puntos clave

  • El equipo de la UBA-CONICET busca detectar trastornos del neurodesarrollo mediante biomarcadores en sangre, sin necesidad de secuenciación genómica.
  • La mayoría de los pacientes con TGD en Argentina no recibe diagnóstico preciso por el alto costo de los estudios genéticos y la falta de cobertura de las obras sociales.
  • Los resultados positivos en modelos animales ya fueron publicados en revistas científicas internacionales; la fase actual trabaja con voluntarios humanos.
  • La investigadora Verónica Báez advierte que en Latinoamérica el déficit de diagnóstico es aún más grave que en Argentina.
  • El objetivo es facilitar un diagnóstico temprano y accesible que permita tratamientos adecuados, no una cura para los trastornos.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo