Sociedad
En los albergues transitorios de Guaymallén podrán ingresar hasta 4 personas por habitación
El intendente de esa localidad, Marcelino Iglesias, confirmó que «se trata de una Ordenanza del Concejo Deliberante», y que ha sido «promovida» por el cuerpo de ediles.
Una ordenanza sancionada en Guaymallén permitirá que ingresen hasta cuatro personas por habitación, sin hacer distinción por sexo, a los albergues transitorios de ese departamento lindero a la capital de Mendoza.
La ordenanza que lleva el número 9656 fue impulsada por el presidente del Concejo Deliberante, Martín Ignacio Conte, y los ediles del Bloque Frente Cambia Mendoza, María de los Ángeles Soledad Castellano, Fernanda Orellano, Franco Matías Fernández, Juana Allende, Florencia Triviño, Ángela Barreras, Jonathan Mazuela y Miqueas Burgoa.
En los considerandos de la norma, se establece que «es fundamental ordenar en forma coherente normas relacionadas entre sí, teniendo en cuenta que las mismas han sido sancionadas hace más de 20 años, por lo que diferentes normas que versan sobre la misma temática se encuentran dispersas y ocasionan dificultades para individualizarlas».
En ese sentido, se especifica que «diferentes disposiciones están desactualizadas y resultaban incompatibles con los tiempos que corren, por lo que generaban inconvenientes para su correcta aplicación».
En su Artículo 4º, la Ordenanza establece que «será de aplicación para los albergues Transitorios y/o cualquiera sea su denominación y establecimientos que esté destinado a alojar o recepcionar personas, cualquiera sean sus géneros, con una capacidad hasta cuatro huéspedes por habitación, provistos o no de equipaje, por lapsos inferiores de 12 horas y que se encuentren exceptuadas de consignar el nombre, documento de identidad y demás datos personales en el Libro de Registros de Pasajeros».
En cuanto a la higiene, además de aclarar que se deben limpiar y desinfectar después de cada turno, indican que cada hotel debe poner el siguiente cartel en un lugar visible de las habitaciones: «La Casa está obligada a la provisión de toallas, toallones, jabones, peines y dos (2) profilácticos por turno, como mínimo».
El intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, confirmó que «se trata de una Ordenanza del Concejo Deliberante, y ha sido promovida por ellos».
Esta norma se dictó tras la controversia a principio del año en curso cuando el jefe comunal decidió eliminar el concurso para elegir la Reina de la Vendimia departamental a través de un decreto avalado por una Ordenanza del Concejo Deliberante.
En declaraciones periodísticas, Iglesias dijo: «La elección de Reina convertida en un concurso de belleza se venía cayendo de maduro por lo que tomamos la decisión de eliminarla y distinguir a gente trabajadora que se destaque a nivel social».
Sin embargo, el tema llegó a la Corte Suprema de Justicia provincial, y el Procurador General, Alejandro Gullé, aseguró: «La ordenanza resulta inconstitucional al disponer la prohibición prevista en el artículo 1 relativa a la elección de reinas, y la derogación prevista en el artículo 7 de la normativa que refiere a ella en cada Fiesta de la Vendimia a partir del año 2020, en cuanto elimina una de las manifestaciones de la Fiesta Nacional de la Vendimia, patrimonio cultural inmaterial de la Provincia de Mendoza, declarada por Ley».
Ciencia 🧬
Científicos de la UBA buscan detectar trastornos del neurodesarrollo con un análisis de sangre
Un equipo del Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular de la Facultad de Ciencias Médicas trabaja en el desarrollo de biomarcadores que permitirían identificar patologías como el TGD sin secuenciación genómica. La investigadora Verónica Báez advierte que la mayoría de los pacientes nunca recibe un diagnóstico preciso porque los estudios son costosos y las obras sociales no los cubren.
Un equipo científico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET avanza en el desarrollo de una herramienta de diagnóstico que podría transformar la forma en que se detectan los trastornos del neurodesarrollo en niñas y niños argentinos: una simple muestra de sangre, sin necesidad de secuenciación genómica ni equipamiento de alta complejidad. La investigación, que ya obtuvo resultados positivos en modelos animales publicados en revistas internacionales, se encuentra actualmente en la fase de recolección de muestras biológicas de voluntarios de la población general.
Un diagnóstico que llega tarde, o nunca
Las patologías del neurodesarrollo se agrupan en Argentina bajo el paraguas clínico de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), una categoría amplia que, en la práctica, deriva en tratamientos de ensayo y error. Un niño con dificultades motoras va a fisioterapia; uno con problemas cognitivos, a psicopedagogía; ante convulsiones, se prueban anticonvulsivantes hasta dar con el que funciona. El sistema trata síntomas porque, en la mayoría de los casos, no sabe cuál es la causa.
«La mayoría de los pacientes queda sin un diagnóstico certero de la causa. Lo que se hace es tratar los síntomas que va teniendo el paciente», explicó Verónica Báez, docente e investigadora de la UBA y el CONICET, quien dirige el proyecto. La especialista señaló que solo quienes concurren a clínicas especializadas y pueden costear una secuenciación genómica obtienen un diagnóstico preciso: «Pocas familias pueden acceder a este tipo de estudios, dado que muchas obras sociales no los cubren y terminan siendo muy costosos».
El contexto regional agrava el cuadro. «De todos los niños y niñas que tenemos en Argentina con patologías del neurodesarrollo, son muy pocos los que podemos diagnosticar. Y en Latinoamérica son muchísimo menos», subrayó Báez.
Buscar en la sangre lo que ocurre en el cerebro
La propuesta del equipo es rastrear en muestras de sangre las huellas de ciertas proteínas sinápticas, es decir, propias de la sinapsis, la estructura donde las neuronas se comunican entre sí. En particular, el laboratorio trabaja sobre los receptores NMDA, que controlan la plasticidad sináptica: la capacidad del cerebro para cambiar, adaptarse y aprender, formar recuerdos y mantener estables las conexiones cerebrales. Cuando estas proteínas se desregulan o fallan, los circuitos cerebrales se desequilibran, un mecanismo directamente vinculado a trastornos del neurodesarrollo y enfermedades neurodegenerativas.
«Lo que detectamos es que hay ciertas cosas que se modifican en la sangre cuando una persona tiene una de estas patologías», precisó Báez. Si bien la concentración de estas proteínas en sangre es notablemente menor que en tejido cerebral, el equipo ya pudo verificar su detectabilidad en modelos animales. El paso siguiente es establecer valores de referencia en personas sanas para luego contrastarlos con los de niños y niñas que presentan trastornos sin diagnóstico específico. Cualquier desviación relevante de esos rangos podría constituir una alerta clínica.
Democratizar el diagnóstico: menos costo, más acceso
El objetivo declarado de la investigación no es encontrar una cura, sino abrir una puerta que hoy permanece cerrada para la mayoría de las familias. «Queremos dejar en claro que esta investigación no va a impactar en la cura, pero puede haber un diagnóstico y un tratamiento acertados, que es muy importante», enfatizó Báez.
En un país donde el desfinanciamiento de la ciencia pública avanzó en los últimos años sobre presupuestos universitarios y sobre el CONICET, la apuesta de este equipo representa una respuesta concreta al desafío de sostener investigación aplicada con impacto social en condiciones adversas. Un test de sangre accesible, sin equipamiento de alta complejidad, podría acortar drásticamente los tiempos de diagnóstico y habilitar intervenciones tempranas, que son las que mejoran de manera sustantiva la calidad de vida de los niños y sus familias.
El proyecto se desarrolla en el Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular del Instituto de Biología Celular y Neurociencia de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA y el CONICET, y actualmente se encuentra en la etapa de recolección de muestras de la población general, paso previo indispensable para validar el método en humanos.
Puntos clave
- El equipo de la UBA-CONICET busca detectar trastornos del neurodesarrollo mediante biomarcadores en sangre, sin necesidad de secuenciación genómica.
- La mayoría de los pacientes con TGD en Argentina no recibe diagnóstico preciso por el alto costo de los estudios genéticos y la falta de cobertura de las obras sociales.
- Los resultados positivos en modelos animales ya fueron publicados en revistas científicas internacionales; la fase actual trabaja con voluntarios humanos.
- La investigadora Verónica Báez advierte que en Latinoamérica el déficit de diagnóstico es aún más grave que en Argentina.
- El objetivo es facilitar un diagnóstico temprano y accesible que permita tratamientos adecuados, no una cura para los trastornos.
-
Educación7 díasParo universitario: docentes presionan al Gobierno por salarios y fondos
-
Economía 💲2 díasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Espectáculos 🎭5 díasLa familia de Sergio Denis apelará el fallo que culpó al cantante por su propia caída
-
Investigación 🔎7 días“O la eliminamos ya o estamos jodidos”: el mensaje que hundió a Cerimedo en Bolivia y sacude a Casa Rosada
-
Sociedad6 díasFeriados 2026: cuándo vuelve a haber un fin de semana largo en Argentina
-
Comunidad 👥6 díasLa Catedral de La Plata ganó el “Mundial de Catedrales” con el 93% de los votos, superando a Notre Dame y a Santa María del Fiore
-
Denuncia6 díasEvo Morales acusó a Cerimedo de querer culparlo por el ataque a Nadia Beller
-
Economía 💲7 díasEl salario mínimo más bajo de la historia: lo que el Milei llama “ordenamiento” los trabajadores lo pagan con hambre
