Santa Fe
Otra balacera al Banco de Santa Fe: «Dejá de hablar de los narcos de Rosario»
La sucursal fue baleada por delincuentes que dejaron un mensaje mafioso, y se trata del segundo ataque cometido contra una sede de esa institución en un lapso de 24 horas y el tercero en el último mes y medio, informaron este miércoles fuentes judiciales.
La sucursal del Banco Santa Fe de la localidad de Granadero Biagorria, en el Gran Rosario, fue baleada por delincuentes que dejaron un mensaje mafioso, y se trata del segundo ataque cometido contra una sede de esa institución en un lapso de 24 horas y el tercero en el último mes y medio, informaron este miércoles fuentes judiciales.
«Dejá de hablar de los narcos de Rosario si todos sabemos que vos y tu hermano son narcos«, dice el mensaje hallado en el lugar del ataque y que los pesquisas investigan a quén está dirigido.
El hecho sucedió durante la medianoche en la sucursal bancaria situada en Rivadavia y Chacabuco, en la zona céntrica de Granadero Baigorria, en el Gran Rosario.Las fuentes judiciales dijeron que un grupo de delincuentes llevó adelante un nuevo ataque con armas de fuego contra el Banco Santa Fe, que recibió 12 balazos.
La entidad financiera está ubicada a pocos metros de la comisaría 24ª de esa localidad.Voceros del Ministerio Público de la Acusación informaron que a partir de lo observado en las cámaras de seguridad, la balacera fue ejecutada por dos sospechosos que se desplazaban en moto y actualmente se encuentran prófugos.
Los balazos impactaron contra el vidrio blindado que cubre el frente de la sucursal bancaria, mientras que junto a la puerta fue hallado escrito el mensaje intimidatorio.
A raíz del hehco, tomó intervención en la causa el fiscal José Luís Caterina, quien dispuso la participación de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), por lo que luego de concretar los primeros rastrillajes los agentes dieron esta mañana con cinco vainas servidas en la puerta del lugar.
Se trata del segundo ataque cometido en menos de 24 horas contra una sucursal del Banco Santa Fe del Gran Rosario y el tercero en el útimo mes y medio, ya que ayer fue baleada una sucursal situada en Villa Gobernador Gálvez y el 9 de febrero amedrentaron un local en la zona sur de Rosario.
En el ataque de ayer en Villa Gobernador Gálvez, también los agresores dejaron un mensaje mafioso en el que nombran a varios cabecillas narcos.
«Pelo Duro Fernández, Teletubi Acosta y Julio Albornoz, manga de gatos de René, le están batiendo a la cana a los pibes para que los saquen del pabellón….Ahora se les viene la noche», decía el cartel depositado junto al ingreso del banco.
Si bien la nota no está firmada, se sabe que ‘Pelo Duro Fernández’ hace referencia a Carlos Jesús Fernández, un reconocido delincuente vinculado al clan Funes; mientras que ‘Teletubi’ es Ariel Sebastián Acosta, señalado al igual que Julio Albornoz como integrante de la banda de René Ungaro, el asesino del ex jefe de la barra de Newell’s: Roberto ‘pimpi’ Caminos.
Santa Fe
El Gobierno recurre al FBI para encuadrar la violencia juvenil como un fenómeno tecnológico
Tras el crimen escolar en Santa Fe, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva descartó el factor del bullying y apuntó a la existencia de grupos juveniles misantrópicos. Con el respaldo del FBI, el oficialismo busca encuadrar la tragedia en un fenómeno de criminalidad digital mientras se debate la baja de la edad de imputabilidad.
San Cristóbal: el Gobierno agita el fantasma de las culturas subdigitales
★ En una conferencia de prensa brindada este miércoles en Buenos Aires, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que la investigación sobre el tiroteo en una escuela de San Cristóbal permitió detectar la presencia de culturas subdigitales ligadas a conductas violentas en Argentina. La funcionaria, acompañada por el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, afirmó que estos grupos no responden a dinámicas de acoso escolar tradicional sino a pautas de admiración por asesinatos y tiroteos masivos, con un fuerte componente de misantropía y voluntad de ejecución de actos violentos.
El diagnóstico oficial y la sombra del FBI
Según los datos aportados por la ministra, el análisis exhaustivo realizado por la Policía Federal en conjunto con el FBI permitió identificar 15 casos similares en los últimos dos años, sumados a otros cuatro que actualmente se encuentran bajo estudio. El Gobierno sostiene que estos jóvenes integran comunidades virtuales donde se analizan masacres previas y se fomenta el odio generalizado hacia la sociedad.
Esta caracterización técnica ocurre apenas días después de que la justicia santafesina confirmara la detención de un segundo adolescente por el encubrimiento del tiroteo. Como ya se informó en este medio, la causa se expandió rápidamente a otras ciudades a medida que las pericias sobre los dispositivos electrónicos revelaron conexiones más allá de los límites de la provincia de Santa Fe.
La inimputabilidad y el vacío de políticas públicas
El foco puesto en la tecnología por parte de la cartera de Seguridad parece eludir un debate que el Ministro de Justicia santafesino ya puso sobre la mesa (el adolescente responsable del ataque no es punible bajo el régimen legal vigente). Al catalogar el hecho como un fenómeno de cultura subdigital, el discurso oficial tiende a desplazar la responsabilidad del entorno social y las carencias del sistema educativo para detectar señales de alerta temprana.
Fuentes judiciales consultadas por este medio indicaron que, si bien el uso de plataformas como Discord facilitó la coordinación o el intercambio de material violento, el problema de fondo sigue siendo la ausencia de un Estado eficiente que garantice la contención de menores en situación de vulnerabilidad psicológica. La insistencia del Gobierno en resaltar la cooperación con organismos extranjeros como el FBI refuerza una narrativa de seguridad nacional sobre un hecho que, para diversos especialistas en niñez, requiere un abordaje integral de derechos sociales y laborales.
Antecedentes y derivaciones de la causa
El caso de San Cristóbal se suma a una serie de incidentes que el Ministerio de Seguridad intenta agrupar bajo una misma lógica criminalística. Sin embargo, el análisis crítico de estos hechos revela que la focalización en la violencia digital suele ser utilizada para justificar medidas de vigilancia más estrictas sobre la juventud, omitiendo el impacto de la crisis económica y el sobreendeudamiento de las familias en la salud mental de los adolescentes.
Mientras la investigación avanza, queda claro que la etiqueta de cultura subdigital será el eje de la estrategia oficial para pedir reformas en el código penal, alejando el foco de la soberanía educativa y la inversión en políticas de prevención que el sector libertario ha desmantelado sistemáticamente bajo la premisa del ajuste fiscal.
Puntos clave:
- La ministra Alejandra Monteoliva descartó que el caso de San Cristóbal sea un episodio de bullying.
- Se detectaron 15 casos de conductas violentas ligadas a grupos digitales en los últimos dos años.
- La Policía Federal y el FBI colaboran en el análisis de las redes de los adolescentes implicados.
- El Gobierno utiliza el concepto de culturas subdigitales para explicar la admiración por tiroteos masivos.
- La justicia santafesina mantiene el debate sobre la no punibilidad de los involucrados debido a su edad.
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