Próvolo: absolvieron a nueve imputadas por abuso contra niños en Mendoza
Las juezas Gabriela Urciuolo, Belén Salido y Belén Renna dieron a conocer su veredicto luego de más de dos años de debate, más de 100 testigos y unas 300 audiencias.
Las nueve acusadas por abusos sexuales contra niños hipoacúsicos o por omitir denunciar esos hechos, ocurridos en el Instituto Próvolo de Mendoza, fueron absueltas hoy al término del juicio oral que se les siguió en el ámbito del Tribunal Penal Colegiado 2 de esa provincia durante dos años.
Se trata de las monjas Kumiko Kosaka y Asunción Martínez, así como ex directoras y empleadas del Instituto: Graciela Pascual, Gladys Pinacca, la cocinera Noemí Paz, Valeska Quintana, Laura Gateán, Cristina Leguiza y la psicóloga Cecilia Raffo.
Las juezas Gabriela Urciuolo, Belén Salido y Belén Renna dieron a conocer su veredicto luego de más de dos años de debate, más de 100 testigos y unas 300 audiencias.
Durante la etapa de alegatos de cierre, los defensores habían solicitado la absolución de las religiosas y de las otras imputadas, en tanto la fiscalía y la querella habían solicitado penas de 3 a 18 años de prisión.
La audiencia, que comenzó a las 9, se desarrolló en las instalaciones del juzgado ubicado en el Polo Judicial Penal, de la ciudad de Mendoza, donde se llevó a cabo este tercer juicio del llamado «Caso Próvolo», que comenzó el 3 de mayo de 2021.
El Tribunal Penal Colegiado 2 dio a conocer su decisión luego de que las imputadas hicieran uso de su derecho a pronunciar sus últimas palabras antes de darse a conocer el fallo en el que fueron absueltas.
La sentencia fue un duro golpe para la comunidad, las víctimas y sus familiares que siguieron el debate en otra sala del Polo Judicial, y que ni bien escucharon y dieron cuenta de la absolución de la monja Kosaka Kumiko, se escucharon llantos y sollozos.
El fiscal Alejandro Iturbide, cerca de las 15, habló con los medios luego de conocerse la sentencia del Tribunal: «La verdad es que estoy muy decepcionado con la decisión del Tribunal, hay algunas cuestiones que pueden ser un poco más discutibles, pero no esperaba una sentencia de estas características donde han absuelto por todo a todas».
Y agregó: «La impresión que me llevo es que no le han creído a los denunciantes, y eso me parece inaceptable. En términos generales necesitamos conocer todos los fundamentos que son extensos, y una vez de conocerlo vamos a recurrir, porque no esperábamos una sentencia así».
El fiscal agregó que «esto es muy difícil porque vemos que distintos Tribunales dicen que estas personas son creíbles», en referencia al que condenó a los curas Nicolás Bruno Corradi y Horacio Corbacho Blanc.
«Queremos ver los fundamentos», reiteró el fiscal.
Por su parte, uno de los abogados de la querella, Sergio Salinas, dijo sentir «una sensación de angustia, de tristeza que compartimos con los chicos y chicas, que no significa que no haremos nada más ya que esta es una primera sentencia».
Y agregó tiene una falta de perspectiva hacia «personas en situación de vulnerabilidad que se demuestra en la sentencia».
«Hay una cosa que compartimos todos, y es que a las víctimas se le ha creído siempre, por eso tardamos en salir, porque le explicábamos a los chicos que nadie duda de su verdad. Lo que se está analizando acá es otra cuestión, y es cuanto sabían estas autoridades con respecto a aquello», refiriéndose al caso.
Junto al fiscal y los abogados de la querella también salieron las víctimas, sus familiares e integrantes de la comunidad a la explanada del Polo, donde expresaron ante los medios toda su bronca y dolor con banderas, insultos.
«Este juicio no presenta un reconocimiento para nosotros, no reconoce nuestro dolor, no hubo empatía, así es imposible. Necesitamos el apoyo de todas las personas, del todo el país, no puedo más», expreso Daniel Sgardelis, una víctima de La Plata.
Este tercer debate que concluyó hoy con la absolución de las nueve imputadas comenzó el 3 de mayo de 2021, y constó de 304 audiencias, declararon más de 100 testigos, las instancias testimoniales de las personas hipoacúsicas y sordas se realizaron -en su totalidad- en Cámara Gesell con la participación de intérpretes y psicólogas del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario.
Kumiko llegó a este juicio acusada por los delitos de «partícipe necesaria en términos de comisión por omisión; abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda contra un menor; corrupción de menores y abuso sexual simple agravado, entre otros.
Graciela Pascual (representante legal del Instituto), la monja Asunción Martínez y Noemí Del Carmen, por «participación necesaria en términos de comisión por omisión al deber de garante.
Gladys Edith Andrade, Cristina Leguiza Funes, Laura Gaetán, Valeska Quintana y Cecilia Raffo estuvieron en el banquillo por el delito de «participes secundarias en términos de comisión por omisión emergente de la violación al deber de garante».
Este tercer debate fue a puertas cerradas, y el Tribunal aclaró -en su momento- que «cuando se constituyó el mismo, se hizo a tenor de lo dispuesto por el artículo 375 del Código Procesal Penal».
El primer juicio fue abreviado, el 25 de septiembre de 2018, en el que el monaguillo Jorge Bordón, también exempleado administrativo en el Instituto Próvolo, confesó la autoría de los hechos y recibió una pena de 10 años de prisión.
El segundo, el 25 de noviembre de 2019, fue el que condenó a los curas Nicolás Bruno Corradi a 42 años de prisión y a Horacio Corbacho Blanc a 45 años.
El jardinero Armando Ramón Gómez, por su parte, recibió 18 años de cárcel.
La denuncia por abusos en el Instituto Antonio Provolo comenzó el 18 de noviembre de 2016, durante una actividad en la Legislatura mendocina, en que se explicaba la Ley Procesal para la Justicia de Familia y Violencia Familiar.
En esa actividad, en un anexo de la Legislatura, se organizó una jornada de reflexión bajo el lema «No al trabajo infantil», en el marco de la conmemoración por la convención internacional de los Derechos del Niño.
En este contexto, fue que la exsenadora Daniela García, interprete por medio, contó los hechos de abusos en el Próvolo. Ante la gravedad del relato, la legisladora se dirigió al despacho de la ex vicegobernadora, Laura Montero, ésta al Procurador de la Suprema Corte, Alejandro Gullé, y luego se realizó la denuncia en la Oficina Fiscal 15, de Luján de Cuyo.
Con la investigación en curso no pasó mucho tiempo, y niños y niñas contaron al fiscal -con la ayuda de los interpretes de la Legislatura, señas y dibujos- los castigos, tormentos y abusos que sufrieron en ese Instituto.
Con las pruebas obtenidas durante la instrucción se realizó el primer juicio en esta megacausa, que fue abreviado en la que el exmonaguillo y exempleado administrativo en el Próvolo, Jorge Bordón, confesó la autoría de los hechos y fue condenado, en septiembre de 2018, a la pena de 10 años de prisión.
Durante todo el proceso judicial intervinieron tres fiscales, Fabricio Sidoti, luego Fernando Giunta y por último el fiscal Gustavo Stroppianna.
Absolvieron a los curas y a las monjas acusadas de abusar de niños sordomudos. Los jueces creen que los niños se abusaban entre ellos. Como se te puede ocurrir que un cura pueda cometer semejante aberración. Será Justicia……..
EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”
En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.
En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación.
“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
“Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.
La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.
“La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.
El día “D”
El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.
No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.
Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.
Lo que lo sostuvo
En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.
El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).Fotos: Lu del Mármol (@ludelmarmol) https://www.instagram.com/ludelmarmol
Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.
A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.
Contar y ser contado
La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.
Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.
También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.
Violencia institucional y la búsqueda de justicia
Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.
Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.
En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.
Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Lo que viene
Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.
No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.
“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Ping pong con Pablo Grillo
¿Messi o Maradona?
“Maradona”
¿Música?
“El rock and roll… y el reggae”
¿Qué es el barrio para vos?
“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”
Miguel
18.10.2023 at 23:04
Absolvieron a los curas y a las monjas acusadas de abusar de niños sordomudos. Los jueces creen que los niños se abusaban entre ellos. Como se te puede ocurrir que un cura pueda cometer semejante aberración. Será Justicia……..