Salud 🩺
Salud en crisis: trabajadores del Hospital Roffo protestan por recortes en oncología
Personal médico y no médico realizó un abrazo simbólico a la institución para exigir mejoras salariales y mayor presupuesto, en medio de la crisis del sistema de salud pública oncológica.
El personal del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, llevó adelante un abrazo simbólico a la institución en protesta por la crítica situación financiera que atraviesa el centro de referencia nacional en oncología. La manifestación buscó visibilizar la demanda de mejores salarios para el personal y mayor presupuesto para el funcionamiento del hospital.
Crisis presupuestaria en hospitales universitarios
La Facultad de Ciencias Médicas de la UBA y el Instituto Roffo difundieron un comunicado previo a la manifestación donde alertaron sobre la situación de emergencia: «El presupuesto asignado a los Hospitales Universitarios está en emergencia, lo que afecta directamente la atención a los pacientes y la formación de miles de estudiantes».
El documento oficial señaló que «el Instituto Roffo, centro de referencia nacional en oncología, enfrenta hoy una situación crítica que pone en riesgo su capacidad para ofrecer atención, docencia e investigación de calidad».
Contexto de desmantelamiento en oncología
Esta protesta se produce meses después de que el Gobierno nacional anunciara el desmantelamiento del área de cuidados paliativos del Instituto Nacional del Cáncer, medida que incluyó la suspensión de compras de opioides utilizados para el tratamiento del dolor en pacientes oncológicos.
Impacto en la demanda y el personal
Adalberto Rodríguez, director del área técnica del Instituto Roffo, explicó en declaraciones a C5N la situación que atraviesa la institución: «El instituto Roffo no está exento de todo lo que pasa en salud. Tenemos una gran demanda de pacientes, rondan el 50% y 52% y también enorme aumento de consumo, mientras en paralelo baja el poder adquisitivo de nuestros empleados».
Defensa de la salud pública
El comunicado institucional concluyó con un llamado a la movilización: «Nos convocamos para defender el acceso a la salud pública y a la educación universitaria gratuita. Por nuestro presente, por nuestro futuro: abracemos al Roffo».
La protesta se enmarca en el creciente malestar del sector salud ante los recortes presupuestarios que afectan tanto la atención de pacientes como las condiciones laborales del personal médico y no médico.
Puntos clave:
- Personal del Hospital Roffo realizó abrazo simbólico por crisis presupuestaria
- Hospitales universitarios en situación de emergencia según comunicado oficial
- Gobierno desmanteló área de cuidados paliativos del Instituto Nacional del Cáncer
- Demanda de pacientes aumentó 50-52% mientras baja poder adquisitivo de empleados
- Protesta busca defender acceso a salud pública y educación universitaria gratuita
Inflación
Prepagas por encima de la inflación: Swiss Medical lidera con el mayor aumento
Las empresas de medicina privada ajustarán sus cuotas en septiembre entre 1,9% y 3,11%, superando o igualando la inflación de julio. En lo que va del año acumulan subas de entre 20% y 21%, frente al 19,3% del IPC, y el sector corre con una ventaja de 1,7 puntos porcentuales sobre el costo de vida.
Con el ingreso de septiembre llega un nuevo aumento para los afiliados a las empresas de medicina prepaga. Lejos de ceder, el sector consolida su posición como uno de los pocos rubros que le ganó a la inflación en lo que va de 2026, acumulando subas de entre el 20% y el 21% desde enero, frente al 19,3% que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período. La ventaja del sector sobre el costo de vida es de 1,7 puntos porcentuales.
Los incrementos para el noveno mes, ya informados a la Superintendencia de Salud, variarán entre el 1,9% y el 3,11% según la compañía, manteniéndose en línea o por encima de la inflación de julio, que fue del 2,1%.
Empresa por empresa: quién sube más
Swiss Medical encabeza la lista con el mayor aumento ya confirmado: 3,11%, el único que supera con claridad el IPC del séptimo mes. Le siguen Omint con el 2,9% y Galeno con subas que irán entre el 2,3% y el 2,8%. El Hospital Alemán ajustará un 2,36% y el Hospital Italiano un 2,1%, en tanto que OSDE registrará las menores variaciones del grupo, con rangos que van del 1,9% al 2,3%.
El esquema reproduce una lógica que se instaló con fuerza desde que el gobierno de Javier Milei desreguló el sector a comienzos de su gestión: las empresas fijan sus propios aumentos mensualmente y los informan a la Superintendencia de Salud sin necesidad de autorización previa. La desregulación, presentada oficialmente como un beneficio para la competencia, derivó en la práctica en incrementos sistemáticos que erosionan el acceso a la salud privada de los sectores medios.
Un año de ajuste sostenido: tres meses por encima de la inflación
El dato anual muestra con mayor claridad el impacto acumulado. Desde enero, solo tres meses registraron aumentos de prepagas por encima de la inflación mensual correspondiente: abril (2,9% frente a 2,6% del IPC), mayo (3,4% frente a 2,1%) y junio (2,6% frente a 1,9%). Septiembre se perfila como el cuarto mes en superar o igualar el costo de vida, dependiendo de la compañía.
El fenómeno se inscribe en un escenario más amplio de presión sobre los ingresos populares. Desde diciembre de 2023, cuando inició la gestión libertaria, el rubro de servicios y transporte público acumuló subas superiores al 525%, según datos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA (IIEP-UBA). En ese contexto, las prepagas se consolidan como un gasto fijo que consume una porción creciente del salario disponible, en particular para trabajadores en relación de dependencia cuyos empleadores no cubren la totalidad de la cuota o que cuentan con planes individuales sin aporte patronal.
La desregulación como marco: sin techo ni control
Antes de la llegada del gobierno de Milei, los aumentos de prepagas debían ser autorizados por la Superintendencia de Salud. La desregulación eliminó ese requisito y transfirió a las empresas la facultad de fijar libremente sus tarifas, con la obligación de informarlas con un mínimo de antelación. El resultado es un mercado en el que las empresas ajustan todos los meses, sin techo formal y con escasa capacidad de respuesta estatal ante subas que los afiliados consideran abusivas.
La situación genera un dilema concreto para millones de argentinos: sostener la cuota implica resignar otros gastos básicos; abandonar la prepaga implica quedar supeditado a un sistema público de salud que, según denuncian gremios del sector y organizaciones de usuarios, también sufre el recorte presupuestario del ajuste libertario. Las dos alternativas son el resultado de una misma política.
Puntos clave
- Swiss Medical confirmó el mayor aumento de septiembre: 3,11%, informado a la Superintendencia de Salud.
- Las prepagas acumulan entre 20% y 21% de aumento en 2026, frente al 19,3% del IPC.
- El sector le lleva 1,7 puntos porcentuales de ventaja a la inflación acumulada del año.
- La desregulación implementada por el gobierno de Milei eliminó la autorización previa para fijar cuotas.
- Solo tres meses del año los aumentos superaron la inflación mensual correspondiente; septiembre se perfila como el cuarto.
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