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Obsesión: ahora Biden echa nafta en el incendio entre las dos Coreas
EEUU y Corea del Sur dispararon misiles en respuesta a los lanzamientos realizados por Corea del Norte.
Corea del Sur y Estados Unidos dispararon en conjunto ocho misiles «de prueba» en supuesta respuesta a otros tantos lanzamientos similares hechos horas antes por Corea del Norte.
La respuesta surcoreana-estadounidense se produjo un día después de que tropas de ambos países finalizaran «un ejercicio conjunto» con la participación de un portaviones de Estados Unidos cerca de la península de Corea.
Fueron lanzaros ocho misiles en la mañana del lunes 6 (la tarde de hoy domingo en la Argentina), la misma cantidad que Corea del Norte disparó hoy, según fuentes del Estado Mayor Conjunto surcoreano citadas por la agencia de noticias Yonhap.
Corea del Norte lanzó esta mañana ocho misiles balísticos desde varios lugares, dijo el Ejército de Corea del Sur.
«Nuestro Ejército detectó ocho misiles balísticos de corto alcance disparados desde Corea del Norte», dijo el Estado Mayor Conjunto surcoreano, según la agencia de noticias AFP, de financiamiento del estado de Francia.
Los lanzamientos se hicieron durante unos 30 minutos desde múltiples lugares, incluyendo Sunan en la capital Pyongyang, Tongchang-ri en la provincia de Pyongan (norte) y Hamhung en la provincia de Hamgyong (sur), agregó.
La administración norcoreana mejoró este año su programa de armas pese a enfrentar duras sanciones económicas, y analistas han advertido que el régimen norcoreano prepara un nuevo ensayo nuclear.
Según dos informes locales, dos misiles fueron lanzados desde cada lugar, probablemente desde lanzadores transportadores erectores (TEL). Se trata del número más alto de misiles balísticos lanzados por Corea del Norte un mismo día y de una sola vez.
El lanzamiento se produjo un día después de que Corea del Sur y Estados Unidos concluyeran simulacros a gran escala de tres días que involucró el USS Ronald Reagan, un portaaviones de propulsión nuclear de 100.000 toneladas.
Fue el primer ejercicio militar conjunto de los dos países aliados desde que el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, asumió el cargo el mes pasado, y el primero con un portaaviones desde noviembre de 2017.
Pyongyang lleva tiempo protestando contra los ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington, tachándolos de ensayos de invasión.
Geopolítica 🌎
China convocó al embajador argentino en Beijing por los dichos de Juan Doe sobre la catástrofe en Nepal
La Cancillería de Beijing citó de urgencia al representante argentino Marcelo Suárez Salvia tras la publicación en redes sociales de Juan Pablo Carreira, quien responsabilizó a una empresa estatal china por la catástrofe en Nepal que dejó más de un millar de muertos. En la reunión, Beijing amplió el reclamo y planteó su malestar por la exclusión de empresas chinas de licitaciones, los contactos con Taiwán y el clima de hostilidad hacia China del Gobierno de Milei.
La tensión diplomática entre Argentina y China escaló este jueves hasta un punto sin muchos antecedentes en la historia reciente de la relación bilateral. La Cancillería de Beijing convocó al embajador argentino, Marcelo Suárez Salvia, a una reunión de urgencia para transmitirle una protesta formal por las declaraciones del director de Comunicación Digital del Gobierno, Juan Pablo Carreira, conocido en redes sociales como «Juan Doe», quien responsabilizó a China por la catástrofe ocurrida recientemente en Nepal, con más de un millar de muertos. La convocatoria fue confirmada por fuentes de ambos cuerpos diplomáticos.
Como Suárez Salvia se encontraba de vacaciones, a la reunión concurrió Guillermo Alberto Simunovich, consejero de la embajada y segundo al mando de la representación argentina en Beijing. Simunovich recibió, según coincidieron fuentes diplomáticas, una «fuerte queja» por las expresiones del funcionario.
El posteo que derivó en un incidente de Estado
El origen del incidente fue una publicación de Carreira en la red social X desde la cuenta que usa bajo el seudónimo «Juan Doe». Allí, el responsable de la Oficina de Respuesta Presidencial sostuvo que una empresa estatal china estaba construyendo una megaobra hidroeléctrica junto a un glaciar en la frontera entre China y Nepal, y atribuyó la catástrofe a «los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial». Carreira también relacionó la tragedia con otros desastres que vinculó históricamente con la gestión de regímenes comunistas y cerró la publicación con una definición política contundente: «El comunismo mata. El Partido Comunista vestido de ‘empresario’ mata».
El posteo no fue presentado como una posición oficial del Estado argentino. Ni el presidente Javier Milei ni la Cancillería hicieron propias las acusaciones. Sin embargo, ese matiz no impidió que Beijing tomara el episodio como una cuestión de Estado: la Embajada de China en la Argentina emitió primero una declaración de su portavoz cuestionando las afirmaciones sin mencionar a Carreira por su nombre; luego, la Cancillería convocó al embajador argentino en Beijing para elevar la queja al plano formal.
La respuesta formal de Beijing
En su declaración pública, la Embajada de China rechazó de plano las acusaciones del funcionario y sostuvo que, mientras China y Nepal realizaban tareas de rescate y asistencia tras la catástrofe, «cierto funcionario argentino, movido por prejuicios ideológicos sesgados, difunde maliciosamente rumores para difamar al Partido Comunista de China y manchar la imagen internacional de China». La representación diplomática calificó las afirmaciones como «especulaciones malintencionadas carentes de fundamento» y afirmó que «la parte china se opone firmemente a ello y no lo acepta en absoluto».
Beijing también presentó su propia versión sobre las causas del desastre: expertos y organismos oficiales de China y Nepal determinaron que la tragedia fue provocada por el desprendimiento de un glaciar de gran altitud situado en territorio nepalí, lo que contradice directamente la hipótesis del funcionario argentino. La Embajada exigió que Carreira «cambie de actitud de inmediato, ponga fin a las especulaciones malintencionadas carentes de fundamento y deje de politizar o instrumentalizar las catástrofes naturales, con vistas a evitar daños a las relaciones y las cooperaciones sino-argentinas».
Una agenda bilateral que desborda el tuit
El reclamo chino en la reunión con Simunovich no se limitó al posteo de Carreira. Según fuentes diplomáticas, los representantes de Beijing ampliaron su queja hacia una agenda más extensa: plantearon su preocupación por la exclusión de compañías chinas de licitaciones internacionales en Argentina y por lo que consideran un incremento sostenido de las hostilidades hacia su país desde el Gobierno de Milei.
También pusieron sobre la mesa la cuestión de Taiwán. China sostiene la política de «una sola China» y considera a Taiwán una parte inseparable de su territorio; cualquier señal de acercamiento oficial argentino a las autoridades taiwanesas es observada con especial atención por Beijing. La referencia a contactos de funcionarios argentinos con representantes taiwaneses agrega una dimensión aún más sensible a un conflicto que ya superó el terreno de las redes sociales.
El episodio tampoco es el primero de estas características en los últimos meses. Poco antes de la convocatoria al embajador, la Embajada china en Buenos Aires había cuestionado públicamente las presiones del embajador norteamericano Peter Lamelas sobre una cooperativa eléctrica neuquina para que no concertara tratos con el gigante tecnológico Huawei, un episodio que ya había tensado la cuerda bilateral.
La paradoja de una relación que no puede romperse
El cuadro expone una tensión estructural en la política exterior del Gobierno de Milei: el acercamiento ideológico y político a Estados Unidos convive con la imposibilidad práctica de prescindir de China, el mayor socio comercial de Argentina y uno de los principales compradores de sus exportaciones agropecuarias. Administrar esa contradicción con funcionarios que operan desde redes sociales como si estuvieran por fuera de la institucionalidad del Estado representa, para la diplomacia argentina, un desafío de difícil resolución.
Al cierre de esta edición, el Gobierno argentino no emitió ninguna respuesta pública ante el reclamo diplomático chino, ni Carreira modificó o retiró sus declaraciones.
Puntos clave
- La Cancillería de Beijing convocó de urgencia al embajador argentino Marcelo Suárez Salvia; en su ausencia, asistió el consejero Guillermo Alberto Simunovich, quien recibió una «fuerte queja».
- El detonante fue un posteo de Juan Pablo Carreira («Juan Doe») en X, donde responsabilizó a China por la catástrofe en Nepal y afirmó que «el comunismo mata».
- China rechazó las acusaciones, presentó su propia versión del desastre y exigió al funcionario que cese sus declaraciones de inmediato.
- En la reunión, Beijing amplió el reclamo a la exclusión de empresas chinas en licitaciones, los contactos con Taiwán y el clima general de hostilidad hacia China del Gobierno de Milei.
- Al cierre de esta edición, el Gobierno argentino no emitió respuesta formal ante el reclamo diplomático chino.
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