Conectate con El Argentino

Economía 💲

Pobreza: la UCA desinfla el dato oficial y confirma que la baja es solo un “efecto estadístico”

La corrección metodológica de la Universidad Católica indica que la caída real de la pobreza es de solo 2,1%. Mientras que el 48,8% de la población en hogares con niños se encuentra actualmente en situación de pobreza. Sin programas sociales, la pobreza alcanzaría el 41,8% y la indigencia el 12,8%. Conocé todos los datos del informe.

Publicado hace

#

★ El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA informó que la pobreza por ingresos se ubicó en 36,3% y la indigencia en 6,8% al cierre del tercer trimestre de 2025. Si bien el dato muestra una caída de 9,3 puntos respecto al mismo período de 2024, el propio informe subraya que la mayor parte de esa baja es un “efecto estadístico” por la medición de ingresos y no una mejora estructural de las condiciones de vida.

​El estudio, proveniente de las estimaciones de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), confirma que la reducción de la pobreza monetaria respecto al pico de la crisis de 2024 es más bien relativa, alcanzando niveles similares a 2022/2023.

La corrección que desarma la baja oficial

​El dato más contundente del análisis se centra en la corrección metodológica aplicada a las estimaciones oficiales de pobreza. Según el informe, la tasa de pobreza que habría proyectado el INDEC (EPH) para el segundo trimestre de 2025 se situaba en 31,8%, implicando una baja de 9,5 puntos porcentuales desde el segundo trimestre de 2023.

​Sin embargo, el ODSA de la UCA señaló que aproximadamente tres cuartas partes de esa supuesta caída oficial se deberían a un «sesgo en la medición monetaria» por el subregistro de ingresos en la EPH. Al corregir este cálculo por la mejora en la captación, la caída real de la pobreza monetaria bajo la gestión actual sería de “solo” 2,1 puntos porcentuales, ubicando la pobreza corregida en torno al 35% al cierre del segundo trimestre.

​Una pobreza que sigue atrapando a la mitad de la niñez

​Aun con la baja, el drama de la pobreza estructural persiste con fuerza en los sectores más vulnerables. La pobreza es significativamente mayor en hogares con niños: el 48,8% de la población en hogares con niños se encontraba en situación de pobreza en 2025, mientras que este porcentaje desciende al 10,8% en los hogares sin niños.

​Asimismo, la población que padece pobreza crónica (la que permaneció en esa situación por ingresos entre 2024 y 2025) representa un 27,6% del total. Esta cronicidad es dramática en el estrato social «Muy Bajo», donde el 60,9% de la población quedó atrapada en la pobreza en el mismo período. El informe recordó que la pobreza por ingresos ha mantenido un piso estructural cercano al 25% de la población durante los últimos 20 años.

​Estrés, hambre y la importancia de las transferencias

​El análisis del ODSA va más allá de los ingresos y midió indicadores directos de privación:

  • ​Estrés Económico: En 2025, el 46,8% de la población reportó que los ingresos de su hogar no son suficientes para cubrir los gastos básicos, un valor superior al piso histórico de 35%. Casi 7 de cada 10 hogares de nivel socioeconómico bajo padece esta situación.
  • ​Inseguridad Alimentaria: El 18,7% de los hogares se encontró en situación de inseguridad alimentaria total, mientras que el 7,8% padece inseguridad alimentaria severa, reflejando experiencias de hambre o reducción involuntaria de porciones por motivos económicos.

Finalmente, el informe confirma la dependencia vital de los programas sociales: las simulaciones indican que si se eliminaran las transferencias públicas, la indigencia se duplicaría, pasando del 6,8% al 12,8%, y la pobreza se elevaría a un 41,8% (un 20% más que la cifra observada).

En su conclusión, la UCA sentenció que: “Estas mejoras relativas se deben, en parte, a la estabilización inflacionaria y al refuerzo de transferencias sociales, pero no implican un cambio estructural en las condiciones de vida ni en la alta desigualdad”.

Puntos clave

  • ​Pobreza (Q3 2025): 36,3% de la población (UCA-ODSA).
  • ​Indigencia (Q3 2025): 6,8% de la población (UCA-ODSA).
    ​* Corrección Metodológica: La caída real de la pobreza es de solo 2,1 p.p. por el sesgo estadístico de la medición de ingresos oficial.
    ​* Pobreza Infantil: El 48,8% de la población en hogares con niños está en situación de pobreza.
    ​* Efecto Transferencias: Sin programas sociales, la pobreza alcanzaría el 41,8% y la indigencia el 12,8%.

Pobreza

UCA advierte: la baja de la pobreza es una “ficción” que no llega al bolsillo

El Observatorio de la Deuda Social de la UCA advierte que la reciente baja de pobreza oficial no se traduce en mejoras reales. Hogares ajustan consumo de alimentos y servicios, mientras la clase media enfrenta tarifas más altas y el empleo informal crece, manteniendo un 25-30% de pobreza estructural.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Javier Milei.

Lo que tenés que saber:

  • La baja de la pobreza reportada por el INDEC presenta distorsiones metodológicas según la UCA.
  • Hogares ven reducida su capacidad de consumo real pese a los datos oficiales.
  • Los servicios básicos absorben una mayor proporción del ingreso familiar, afectando gastos en alimentos, salud y educación.
  • Las canastas de consumo y los índices de precios utilizados para medir pobreza están desactualizados desde 2004-2005.
  • La pobreza estructural se mantiene en torno al 25-30%, con mayor impacto en la clase media baja y en el empleo informal.

La baja de pobreza que no llega al bolsillo según la UCA

El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, Agustín Salvia, advirtió que la reciente caída de los índices de pobreza tiene un componente de “ficción metodológica” y no se refleja en la capacidad de consumo de los hogares. Según Salvia, aunque los datos muestran una baja estadística, la gente no percibe mejoras concretas en su economía diaria.

Consumo restringido y tarifas que ajustan el bolsillo

Salvia explicó que la reducción de la pobreza oficial no significa más capacidad de compra. Hogares de clase media baja ajustan gastos en alimentos, lácteos y yerba, mientras servicios como luz, agua, gas y transporte consumen una mayor parte del ingreso disponible. Esto provoca que, aunque la medición indique menos pobreza, el nivel de vida real no mejore.

Canastas y mediciones desactualizadas

El observatorio señaló que las canastas de consumo consideradas por el INDEC datan de 2004-2005 y no reflejan la actual estructura de gastos familiares. “Se deja de ser pobre porque se pueden pagar servicios, no porque se tenga más capacidad de consumo”, indicó Salvia. La actualización de ingresos combinada con índices antiguos genera una caída de pobreza que “parece extraordinaria” pero no se refleja en la vida diaria.

Empleo y pobreza estructural

La falta de empleo de calidad agrava la situación. El empleo privado está estancado, el público retrocede y el informal crece. La clase media enfrenta ajustes diarios, reduciendo inversión en salud, educación y mejoras en sus hogares. Según Salvia, la pobreza estructural se mantiene entre 25 y 30% y la percepción social coincide más con 2021-2022 que con las cifras recientes.

Impacto en la clase media y los hogares

El Observatorio subraya que la clase media baja es la más afectada por la caída del consumo y el aumento de tarifas. La situación refleja un estancamiento social prolongado, donde la indigencia puede mostrar mejoras puntuales, pero la pobreza general sigue presente y afecta la calidad de vida cotidiana.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo