Zona Destacada
Toto, Milei y su nueva deuda a una tasa de interés del 29,5%
Más de una solución para el mundo real.
Por Mario Mazzitelli
Las grandes estafas, como los grandes trucos de magia, requieren que lo esencial sea invisible a los ojos, inadvertido a los oídos, al tacto, al gusto, al olfato e inescrutable para la inteligencia.
Los elementos de distracción juegan un papel importante. Si hablamos del precio de las empanadas, la inconducta de la jueza Makintach en el caso Maradona, los dos goles de Messi, etc. todo habrá pasado inadvertido. Siga el baile, siga el baile.
Pero, como dice Antonio Machado: “todo pasa y todo queda”. Las anécdotas pasan y las deudas quedan.
Por otro lado, el mismo manejo de los números tiene una complejidad que resulta de difícil comprensión para nuestra inteligencia. Un mil millones de dólares (U$S 1.000.000.000) ¿Es mucha o poca plata para un país? ¿Una tasa de interés del 29,5% es mucho o es poco? Como todo es relativo, porque depende de un gran número de variables, muchas de las cuales se enmarcan en la incertidumbre del porvenir (nadie conoce el futuro) nos queda que: entre el quilombo informativo, la complejidad de los números y la incertidumbre del porvenir; aceptamos los hechos consumados y no los cuestionamos.
Por esta razón, algunas simplificaciones extremas (que están por fuera de la realidad) nos ayudan a acercarnos a una interpretación que dé respuesta a la pregunta ¿por qué los argentinos, estamos viviendo una realidad tan frustrante?
Vamos por partes: la tasa de interés compuesta. Un ejemplo.
Imaginemos que el 10 de diciembre de 1983, dos personas (José y Carlos) deciden desayunar juntos a la espera de la fiesta de la Democracia. Ocurre que Carlos tiene hambre pero se olvidó la billetera.
- José le ofrece un pacto. Le dice: “en este acto solemne te hago entrega de 1 (un) dólar para que pagues tu desayuno. Pero quiero que lo tomes como una deuda a un tasa del 29,5% anual, que no me vas a pagar hasta el 10 de diciembre de 2025. Ese día me devolves 1 (un) dólar más los intereses. Pero, como nosotros por edad probablemente no estemos, que tú familia sea garante de devolver a mi familia ese dólar y sus intereses ¿firmas ese pacto?”
- Carlos piensa: un dólar es poca cosa, 42 años es mucho tiempo, hoy pago mi desayuno con ese dinero ¿quién en mi familia no me pagaría un desayuno dentro de 42 años?” y responde: “si firmo, mi familia siempre honra sus deudas y pagará sin disgusto este buen desayuno”.
El asunto es que el tiempo pasó. Llegó el 2025. Un nieto de José (Nicolás) pasa por la casa de un nieto de Carlos (Alberto).
- Nicolás le dice que vaya juntando el dinero de la vieja deuda que vence el 10/12/25.
- Alberto, canchero y sobrador, le responde que nadie deja de honrar una deuda de un dólar más sus intereses. Sigue: a propósito ¿cuánto es la suma?
- Nicolás responde: son veintidós mil novecientos diecinueve con cincuenta centavos (U$S 22.919,50).
- No puede ser, contesta Alberto, ¿subió más de 22.000 veces?
- Sí, responde Nicolás. Cualquiera puede hacer el cálculo del interés compuesto M = C x (1 + r)t es muy fácil. Con una calculadora de un banco, internet o IA; a través del celular, una Tablet o computadora.
- Pero mi abuelo (dice Alberto) no tenía estas herramientas y jamás se hubiera imaginado que nos dejaba semejante deuda. Solo era un desayuno.
¿Un desayuno de 22.000 dólares? ¿No es lo que ocurre ante nuestros ojos cuando vemos la gigantesca deuda que pesa sobre nosotros a cambio de nada? ¿No es el castigo que le impone la usura financiera a cada niño argentino cuando hace que al nacer ya tenga una deuda de 10.000 dólares?
Veamos esta escala nacional
¿A cuánto ascenderían los 1.000.000.000 tomados por Toto y Milei al 29,5% anual en los mismos términos del ejemplo imaginario?
A 22.919.500.000.000. Más de 22 billones. Es decir, casi 38 PBI de la Argentina. Pero, como el PBI es una medida sobre la producción de bienes y servicios que mayoritariamente se consumen, al llegar al año 42 no habrá con que pagar, por mucho que ahorremos. De manera que todo el gas y petróleo de Vaca Muerta, el oro, la plata, el cobre, el litio, la renta agraria, el trabajo de los obreros, los empresarios, los profesionales, etc. no alcanzarán. Pensemos que esos 1.000 millones originarios es una cantidad de dinero que no alcanza a cubrir los gastos de 1 solo día del país (un desayuno) y un tiempo después (42 años) se transformarán en una bola de nieve impagable.
Si subimos otro escalón, y tomamos la deuda actual de Argentina de 500.000 millones, en el mismo ejemplo imaginario, tenemos el siguiente número 11.459.750.000.000.000. Más de 100 veces el PBI mundial. ¿Irracional? Sí. Pero, políticamente se endeuda a un pueblo para hipotecar su futuro, su independencia, su soberanía y su territorio. Estas deudas no se crean para ser pagadas. Se crean para saquear y disciplinar al pueblo endeudado. Así, sin armas, solo con papel pintado, se doblega a un pueblo.
El mundo real
En el mundo real las cosas son más matizadas. Incluso a veces al imperio financiero le salen las cosas al revés (creen que van a ganar un montón y terminan perdiendo) Pero, la tendencia real es como en el ejemplo imaginario. Ya lo deberíamos haber aprendido los argentinos, que pagamos y pagamos y siempre debemos más. Y cuando pedimos no es para invertir, es para volver a pagar.
¿Tiene solución?
Sí, más de una. Quizás se trate de una combinación de varias. Pero hay condiciones ineludibles: comprensión y respaldo popular, fuerzas armadas sanmartinianas, un club de países deudores, bajar la tasa de interés al 0% y funcionarios decentes. Para esta solución, necesitamos estar atentos. Para que no puedan embaucarnos funcionarios corruptos, con su dinero en el exterior y que, después de hacer un desastre en el país, se van sin que nadie los juzgue. Para terminar con esta estafa perpetua, habrá que sumar a lo anterior una auditoría para saber la verdad y la voluntad de juzgar a los responsables, para que no siga ocurriendo.
Superar esta trampa es una condición necesaria para mejorar la calidad de vida de las grandes mayorías populares. No la única. Pero imprescindible.
Presidencia
Renunció Frugoni tras el escándalo por propiedades no declaradas en Miami
El funcionario dejó su cargo luego de admitir irregularidades en su declaración patrimonial vinculadas a propiedades en el exterior. La situación derivó en denuncias judiciales y cuestionamientos sobre transparencia en la función pública.
Lo que tenés que saber
- Carlos Frugoni renunció como secretario de Coordinación de Infraestructura
- Admitió no declarar siete propiedades en Estados Unidos
- Los inmuebles están ubicados en Miami y Palm Beach
- Fueron adquiridos mediante sociedades en Delaware
- Existen denuncias en la justicia federal y organismos de control
- El ministro Luis Caputo aceptó su dimisión
Renunció Frugoni tras el escándalo por bienes en el exterior
Salida del funcionario y decisión del Gobierno
Carlos Frugoni dejó su cargo como secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía luego de que trascendiera que omitió declarar una serie de propiedades en Estados Unidos.
Desde la cartera económica confirmaron que el ministro Luis “Toto” Caputo aceptó la renuncia presentada este domingo.
Las propiedades no declaradas
El ahora exfuncionario reconoció que no incluyó en su declaración jurada siete inmuebles ubicados en Miami y Palm Beach, adquiridos entre 2020 y 2022.
Según los registros, al menos cinco de esas propiedades se encuentran en el condado de Palm Beach, con valores individuales cercanos a los 215.000 dólares.
Las compras se realizaron a través de sociedades de responsabilidad limitada constituidas en Delaware, entre ellas Genova y Waki.
La admisión del propio Frugoni
En los últimos días, el exfuncionario reconoció la omisión en una entrevista:
“Cometí un error. Estaba rectificando esta situación porque ahora soy funcionario nacional. Me equivoqué. También voy a incluir a los departamentos en ARCA”
Frugoni sostuvo que hasta ese momento tributaba en Estados Unidos, y que avanzaría en la regularización de su situación patrimonial.
Denuncias y avance judicial
El caso derivó en presentaciones judiciales impulsadas por el abogado Alejandro Díaz Pascual y el legislador Facundo Del Gaiso.
Las causas quedaron en el juzgado federal a cargo de Daniel Rafecas, en el marco de una investigación por la posible omisión de bienes por un valor superior a 1,5 millones de dólares.
Evolución patrimonial bajo análisis
De acuerdo a los datos difundidos, en 2019 Frugoni declaró activos por 98.000 dólares en efectivo y tres millones de pesos en acciones.
Luego de las adquisiciones en Estados Unidos, sus inversiones crecieron y alcanzaron más de 40 millones de pesos en acciones, además de depósitos en el exterior por 400.000 dólares.
Reacciones y contexto político
El caso generó cuestionamientos dentro del ámbito político y comparaciones con otras situaciones recientes dentro del Gobierno.
Algunas voces señalaron la gravedad del episodio en función del volumen de bienes involucrados y la omisión en las declaraciones obligatorias.
-
Denuncia6 díasHackean el celular de Tomás Méndez en vivo: desde Crónica TV acusan a la SIDE y a la Federal
-
Goles! ⚽4 díasEscándalo en Italia: videos, nombres y siete años de operación de la red VIP que sacude al deporte mundial
-
Espectáculos 🎭3 díasConfirman que Luis Brandoni dejó grabada la nueva temporada de “Nada” con De Niro
-
Denuncia5 díasDenuncian a Carlos Frugoni por propiedades en Miami sin declarar
-
Pontifex ✝️5 díasA un año de la partida del Papa Francisco, García Cuerva advierte por el retiro del Estado en los barrios
-
Economía 💲3 díasBloomberg califica a la Argentina de Milei al nivel de Jamaica, Panamá, Trinidad y Tobago, Bulgaria, Malta, Zimbabue y Palestina
-
Femicidio3 díasHallaron el cuerpo de una mujer desaparecida hace tres días en el río de Coronda
-
CABA6 díasMuerte en el centro porteño: un profesor brasileño murió tras una cita y estuvo días como NN
