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Trump «aclara»: «No vamos a invadir Groenlandia, la vamos a comprar»

Donald Trump reitera su deseo de tomar control de Groenlandia, esta vez aclarando que no será por invasión, sino mediante compra. Qué dijo sobre Canadá y Venezuela.

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El Argentino Diario-Donald Trump.

Lo que tenés que saber:

  • Trump volvió a proponer la compra de Groenlandia, aclarando que no será una invasión, sino una adquisición.
  • Durante su intervención, bromeó sobre la incorporación de Canadá, Groenlandia y Venezuela como estados de EE. UU.
  • La Administración Trump ha citado preocupaciones de seguridad por Rusia y China en relación con Groenlandia.
  • Las protestas de Copenhague y Nuuk en contra de las pretensiones de EE. UU. continúan.
  • Los comentarios de Trump sobre la isla generan tensiones dentro de la OTAN.

Trump: «No vamos a invadir Groenlandia, la vamos a comprar»

Donald Trump volvió a tocar un tema que había generado controversia en 2019: la compra de Groenlandia. En su intervención durante un evento en el club social Alfalfa de Washington D.C., el presidente de EE. UU. insistió en que su país no tiene intenciones de invadir el territorio danés. «No vamos a invadir Groenlandia. La vamos a comprar», afirmó, restando gravedad a las tensiones internacionales que sus comentarios habían generado en el pasado.

Trump destacó que no busca convertir a Groenlandia en el estado número 51 de EE. UU., sino que tiene en mente a Canadá para ese puesto. De forma irónica, el mandatario bromeó sobre Groenlandia como el «estado número 52» y, sorprendentemente, mencionó a Venezuela como posible estado número 53.

La preocupación por la seguridad nacional

El presidente de EE. UU. ha defendido repetidamente su postura sobre Groenlandia alegando que su control es vital para la seguridad nacional de Estados Unidos. Trump ha mencionado en varias ocasiones que Rusia y China podrían representar una amenaza debido a su creciente interés en la región, especialmente en el Ártico, donde se encuentran importantes recursos naturales y rutas marítimas.

Aunque la propuesta ha sido tomada con escepticismo en diversas partes del mundo, especialmente en Europa, Trump ha persistido en su deseo de lograr la compra. La Administración estadounidense no ha descartado el uso de la fuerza militar para asegurar el control de la isla, un escenario que pone en duda las relaciones con Dinamarca, miembro de la OTAN, y genera tensiones en la alianza.

La respuesta de Groenlandia y Dinamarca

La propuesta de Trump ha generado una fuerte oposición tanto en Groenlandia como en Dinamarca. La alcaldesa de Nuuk, la capital groenlandesa, respondió con firmeza a los comentarios del presidente, calificándolos como «no graciosos». El gobierno de Copenhague también ha reiterado que Groenlandia es un territorio autónomo y que cualquier intento de adquisición debe pasar por el consentimiento de sus autoridades.

Además, los comentarios de Trump sobre la isla no han hecho más que intensificar las fricciones dentro de la OTAN, ya que varios miembros de la Alianza Atlántica temen que las acciones de EE. UU. puedan socavar la cohesión del bloque. Si Estados Unidos tomara el control de Groenlandia, los aliados de la OTAN se verían obligados a intervenir en defensa del territorio.

Los «chistes» de Trump sobre Canadá y Venezuela

A pesar de las tensiones internacionales, Trump no dejó de bromear sobre la ampliación de los Estados Unidos. Durante su intervención en la cena del club Alfalfa, el mandatario afirmó que su verdadera intención era convertir a Canadá en el estado número 51. «Groenlandia será el estado número 52. Venezuela puede ser el estado número 53», agregó, en un tono jocoso que no pasó desapercibido.

Si bien sus comentarios fueron recibidos como una broma, la historia de la compra de Groenlandia sigue siendo un tema de debate entre analistas, políticos y expertos en relaciones internacionales. Muchos cuestionan la viabilidad de dicha propuesta, mientras otros temen que los comentarios de Trump puedan afectar las relaciones diplomáticas entre EE. UU. y sus aliados.


Conclusión:

Donald Trump sigue firme en su propuesta de comprar Groenlandia, insistiendo en que no habrá invasión, sino adquisición. Aunque el presidente estadounidense se mostró relajado sobre el tema en un evento social, la situación sigue generando tensiones dentro de la OTAN y entre Dinamarca y Groenlandia. A pesar de las bromas sobre otros países como Canadá y Venezuela, el tema de la compra de Groenlandia sigue siendo un punto de controversia en la política internacional.

Geopolítica 🌎

Milei calificó como “muy fuerte” lo ocurrido con Trump y sus dichos sobre Malvinas

El presidente reaccionó con entusiasmo a las declaraciones del mandatario estadounidense, quien se mostró dispuesto a revisar el histórico apoyo de Washington a Gran Bretaña. Quirno, en cambio, pidió cautela: la Argentina no puede depender de nadie para avanzar en su reclamo de soberanía.

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El Argentino Diario-Donald Trump-Javier Milei.
Trump agitó la cuestión Malvinas, Milei celebró, pero Gran Bretaña no cedió un centímetro.

Javier Milei calificó este martes como «algo muy fuerte» lo ocurrido el lunes con la causa Malvinas, luego de que Donald Trump admitiera en el Salón Oval de la Casa Blanca que revisa «todas las posturas», incluida la histórica posición de apoyo de Estados Unidos al Reino Unido en la disputa de soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur. Milei anticipó que el asunto será llevado a la reunión de Gabinete convocada para este martes.

«Ayer ha pasado algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada de los argentinos», declaró Milei en comunicación telefónica con el medio uruguayo El Observador, en un contacto que originalmente estaba destinado a hablar sobre Lionel Messi. La frase condensó el ánimo oficial ante un movimiento diplomático que, sin embargo, dista de constituir un reconocimiento formal de la soberanía argentina.

Trump usó a Malvinas como presión sobre Londres

Las declaraciones de Trump se inscriben en una disputa más amplia con el primer ministro británico Andy Burnham por el nivel del gasto militar del Reino Unido. Washington presiona a Londres para que eleve su contribución al conflicto con Irán y al sostenimiento de Ucrania frente a Rusia, en el marco de las exigencias de Trump a los aliados de la OTAN. La posible revisión del respaldo a Gran Bretaña sobre Malvinas aparece, en ese contexto, como una ficha de negociación dentro de una pulseada entre potencias, no como un gesto de solidaridad con el reclamo argentino.

El propio Departamento de Estado había ratificado días atrás que la posición oficial de Washington sigue siendo de neutralidad en el conflicto de soberanía. En abril, el secretario de Estado Marco Rubio había minimizado un correo filtrado del Pentágono que planteaba la misma amenaza, definiéndolo como «un correo con algunas ideas». La declaración de Trump del lunes representa, sin embargo, la primera manifestación directa de un presidente estadounidense sobre el tema, lo que le otorga un peso simbólico diferente.

Quirno llamó a la cautela: «No podemos depender de nadie»

Frente al entusiasmo presidencial, el canciller Pablo Quirno aportó una mirada más prudente en la noche del lunes. El ministro de Relaciones Exteriores afirmó que las palabras de Trump no cambian el escenario geopolítico argentino y que el país no puede «depender de nadie» para avanzar en su reclamo. «Nosotros sobre lo que no tenemos control no operamos; nosotros operamos sobre lo que nosotros controlamos», sostuvo.

Quirno subrayó que la solución al reclamo de soberanía es diplomática y debe avanzar a través de los diferentes foros internacionales y con el apoyo de distintos países. «Nosotros tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras posibilidades de que el reclamo que tiene la Argentina, legítimo, sobre la soberanía, sea aceptado», completó. La tensión entre el discurso triunfalista de Milei y la cautela de su propio canciller refleja la dificultad de leer con claridad el alcance real de las palabras del presidente estadounidense.

Gran Bretaña descartó de inmediato cualquier cambio

Del otro lado del Atlántico, la respuesta británica fue inmediata y categórica. Un funcionario del gobierno de Burnham afirmó que las Islas Malvinas seguirán siendo británicas, descartando cualquier modificación en la postura del Reino Unido como consecuencia de las declaraciones de Trump. El entusiasmo de Milei choca así con la realidad de un conflicto que ninguna declaración informal en el Salón Oval puede resolver y que, estructuralmente, continúa sujeto a la voluntad de negociación de las partes y al derecho internacional.

La historia reciente enseña que las presiones retóricas de Trump sobre sus aliados rara vez se traducen en cambios de política exterior sostenidos. Lo ocurrido el lunes puede leerse, con más rigor que el entusiasmo oficial, como un síntoma de la nueva geopolítica trumpiana: donde todo se negocia, donde hasta la causa más sentida de un pueblo puede convertirse en moneda de cambio de otra disputa.

Puntos clave

  • Milei calificó como «algo muy fuerte» las declaraciones de Trump y anunció que el tema será tratado en la reunión de Gabinete de este martes.
  • Trump afirmó en el Salón Oval que revisa «todas las posturas», incluida la posición histórica de apoyo de Estados Unidos a Gran Bretaña sobre Malvinas.
  • El canciller Quirno pidió cautela y afirmó que la Argentina no puede depender de nadie para avanzar en su reclamo de soberanía.
  • Un funcionario británico descartó cualquier cambio: las Islas Malvinas seguirán siendo británicas.
  • Las declaraciones de Trump se inscriben en una disputa con Londres por el nivel del gasto militar dentro de la OTAN, no en un reconocimiento del reclamo argentino.
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