El caso podría reactivar la pena de muerte en Nueva York, donde no se ejecutaba a un condenado desde 1963.
La Policía de Nueva York investiga a los responsables de las amenazas y refuerza la seguridad de los directivos del sector.
En pleno corazón de la Gran Manzana, considerado uno de los lugares más seguros del mundo, asesinan al CEO de UnitedHealthcare.