Cine & Series
Series de Pakapaka y Sex Education acompañan la implementación de la Educación Sexual Integral
Este año, la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral, cumple 17 años, aniversario que cobra especial relevancia en un año electoral, cuando algunos candidatos cuestionan su importancia o la defenestran.
Las y los docentes utilizan contenidos audiovisuales, desde los que produce Pakapaka hasta la exitosa serie Sex Education, como herramientas para hablar de Educación Sexual Integral (ESI) en las aulas y así propiciar un espacio para expresar sentimientos, hablar de sexualidad, de diversidad corporal, diálogos que facilitan tomar decisiones informadas, prevenir y poner en palabras abusos y otras violencias, un derecho que mañana cumple 17 años en Argentina, experiencia que comparte la educadora musical Carolina Del Bono.
«Los pilares para trabajar ESI en las aulas son los contenidos audiovisuales de Canal Encuentro y Pakapaka», entre otros producidos por los medios públicos, a partir del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, dice Del Bono, docente de ESI en distintas escuelas porteñas.
Este año, la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral, sancionada el 4 de octubre de 2006, cumple 17 años, aniversario que cobra especial relevancia en un año electoral, cuando algunos candidatos cuestionan su importancia o la defenestran.
«El lenguaje audiovisual es el lenguaje que les pertenece a las y los chicos. La comunicación audiovisual es la primera con la que se vinculan las infancias. Cuando pones un video se enganchan al toque porque es el lenguaje más directo, más inmediato. Es parte de esta realidad. No es un juicio de valor, no estoy diciendo que sea mejor o peor que otros lenguajes, sino que es su lengua madre, es su cultura», explica la especialista.
Todos los contenidos audiovisuales del programa de educación sexual están en ESIteca, canal de YouTube creado el año pasado.
Allí está, por ejemplo, la serie Ser/Estar de Canal Encuentro, protagonizada por la actriz Maite Lanata, disponible también en Cont.ar, que despliega contenidos del programa ESI, a través de la ficción.
También ¿Yo quiero saber y vos? de Pakapaka, una serie que invita a reflexionar sobre los contenidos de la ESI a partir de escenas de la vida cotidiana de chicas y chicos, pensada para las distintas edades, para familias y docentes.
Del Bono encuentra «de mucha utilidad» también videos como Mi cuerpo, mi intimidad, Soy como me gusta ser o Un montón de familias, como disparadores en sus clases para iniciar conversaciones.
Este año, la TV Pública estrenó Sin filtro: ESI para adultxs, pensado para las generaciones que no crecieron con ESI las aulas.
«Todavía hay escuelas en la Ciudad de Buenos Aires que sólo tienen una jornada bimestral de ESI. No está establecida en todos lados de manera transversal» como indica la ley y el programa, cuenta Del Bono.
Y agrega que «para lograr que sea transversal en todos lados, el camino que hay que recorrer es con mucha militancia».
En la escuela en la que Del Bono enseña realizan videos de lo que trabajan sobre ESI que luego se les comparte a las familias: «Lo importante de un registro es que es palpable, concreto, para comunicar y barrer el prejuicio de ‘con mi hijo o hija no te metas'», una consigna de grupos antiderechos que se oponen a la ESI.
Además, «conozco familias que aprovechan a ver con sus hijas e hijos series en su casa como Sex Education», agrega la educadora.
Sex Education es de las series extranjeras sobre ESI que mayor repercusión tiene en Argentina.
Con respecto a las reacciones y comentarios de las infancias de «cuarto grado para abajo» frente a los contenidos audiovisuales de ESI, la especialista destaca que «participan al toque, con naturalidad. Son más libres con respecto a los cuerpos y la vestimenta. Hay una vivencia corporal diferente. Incluso muchas veces con el contenido de Pakapaka comentan que también ven esos episodios en la casa».
En quinto y sexto grado la educadora utiliza videoclips de la artista australiana SIA para abordar el autismo, condición con la que convive que esa cantautora, cuyos sus videos se caracterizan por ser protagonizados por personas con cuerpos diversos y no hegemónicos, y Del Bono observa en esos momentos «risas nerviosas» de parte de los preadolescentes, que son «propios de la pubertad pero también porque muchos y muchas se sienten identificados o representados con la diversidad que aparece».
«Me pasó con la canción Hay Secretos de Canticuénticos (grupo musical de Santa Fe), que dice que no hay que guardar los secretos que nos hacen mal, que apareció un secreto muy denso en el aula», relata.
¿Qué pasa con la ESI y las infancias trans?, es una de las consultas a la especialista.
» Las infancias trans son un tema muy difícil que muchos siguen pensándolo como caprichos infantiles. Presencié la transición de una nena de cuarto grado en una escuela del barrio de La Boca y que las y los compañeros de clase lo vivieron con mayor naturalidad que sus madres y padres. Yo nena, Yo princesa, es una gran película argentina para comprender a las infancias trans», responde.
Para Del Bono, la ESI «sensibiliza para contar, para contar algo más. Para entender que todos tenemos preguntas, vergüenza, miedos, miserias. Para entender que todos estamos compuestos de todos los colores. Eso es lo que la ESI viene a mostrar».
Cine & Series
“NAZA”, el documental que Israel no quiere que veas, llegará gratis a todo el mundo
Los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor anunciaron que su película, galardonada en Venecia con una ovación de 25 minutos, estará disponible online en noviembre para cualquier persona en el mundo. El filme, basado en testimonios de 24 militares y exmilitares israelíes, expone los mecanismos de selección de blancos civiles en Gaza y el uso de inteligencia artificial en operaciones de ataque. El gobierno de Netanyahu respondió con acusaciones de traición y amenazas de legislación represiva contra los realizadores.
Veinticuatro soldados y soldadas del Ejército israelí y de sus servicios de inteligencia se sentaron ante una cámara y hablaron sobre lo que nadie, en Israel, quiere escuchar: cómo se eligen los blancos civiles en Gaza, cómo la inteligencia artificial participa en esas decisiones y cuántas muertes se calculan, de antemano, como «daño colateral» tolerable. Ese material es la columna vertebral de NAZA, el documental que ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia y que fue recibido con una ovación de 25 minutos en su estreno mundial el 10 de septiembre pasado.
El periodista y cineasta Yuval Abraham, codirector del filme junto a Rachel Szor, anunció el jueves a través de sus redes sociales que NAZA estará disponible gratuitamente en internet a partir de noviembre, tras completar su recorrido comercial por salas de cine de 56 países. Quien quiera verla podrá hacerlo sin costo desde el sitio web de The Guardian, uno de los productores ejecutivos del proyecto. Antes de eso, los realizadores ya ofrecieron la película sin cargo a las salas de cine de Israel, en un gesto deliberado: que los israelíes puedan verla mientras el resto del mundo la ve en el exterior.
Tres años de investigación, un título que viene del argot militar
El nombre del documental no es casual. NAZA es una expresión del lenguaje castrense israelí que designa a las víctimas civiles previstas como «daño colateral» en una operación. En ese término está condensado todo el problema que el filme desnuda: la burocratización de la muerte civil, su incorporación como variable calculada en la planificación militar. El documental es, también, el resultado de tres años de investigación periodística que derivaron en publicaciones previas en The Guardian, el medio israelí Local Call y la revista +972 Magazine.
Abraham y Szor son, además, dos de los cuatro directores de No Other Land, el documental palestino-israelí que ganó el Oscar a mejor documental en 2025. Esa trayectoria no los protegió de las represalias. Todo lo contrario.
La respuesta del gobierno: acusaciones de traición y amenazas de nuevas leyes
La reacción del gobierno de Benjamin Netanyahu fue inmediata y de una virulencia que reveló el nervio que el documental tocó. El ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, acusó a los directores de «traición» y exigió que se les retirara la ciudadanía. El propio Netanyahu anunció su intención de impulsar legislación para sancionar a quienes, según su definición, difamen a los soldados israelíes, una categoría lo suficientemente amplia como para criminalizar cualquier crítica al accionar del Ejército. Los realizadores y sus familias recibieron amenazas.
El jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, calificó el documental como una «distorsión deliberada de la realidad» y ordenó una investigación por la posible filtración de información militar. Las Fuerzas de Defensa de Israel rechazaron las acusaciones contenidas en la película y sostuvieron que la selección y aprobación de los objetivos es realizada por personal militar y no por inteligencia artificial, contradiciendo uno de los ejes centrales del filme.
Abraham salió al cruce de las acusaciones y reivindicó el trabajo. «Veinticuatro soldados y soldadas dieron un paso adelante y hablaron ante una cámara sobre aquello de lo que toda una sociedad no quiere hablar», sostuvo. Subrayó que el objetivo del documental fue generar una discusión pública en Israel sobre las acciones de su gobierno en Gaza y sobre la normalización de las muertes de civiles, y rechazó las versiones incorrectas que circularon sobre el contenido de la película.
Distribución en 56 países y estreno en Nueva York
NAZA ya comenzó su recorrido internacional. Tras las funciones en Venecia, Bolonia y San Sebastián, tendrá su estreno norteamericano el 26 de septiembre en el Festival de Cine de Nueva York y llegará a las salas de Estados Unidos el 30 de septiembre. Tiene asegurada distribución en Francia, Reino Unido, España, Alemania, Brasil, Canadá, Japón, Australia y distintos países de Medio Oriente, entre otros mercados. En noviembre, el acceso gratuito online cerrará el circuito y pondrá el documental al alcance de cualquier persona con conexión a internet, sin importar el país en el que esté.
Lo que tenés que saber
- NAZA se basa en los testimonios anónimos de 24 integrantes y exintegrantes del Ejército y los servicios de inteligencia israelíes sobre la selección de blancos civiles en Gaza.
- El documental ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia y fue recibido con una ovación de 25 minutos en su estreno mundial.
- Estará disponible gratis en internet desde noviembre, a través del sitio de The Guardian, uno de sus productores.
- El gobierno israelí respondió con acusaciones de traición, amenazas de legislación represiva y amenazas directas a los realizadores y sus familias.
- Los directores Abraham y Szor son también dos de los cuatro realizadores de No Other Land, ganadora del Oscar a mejor documental en 2025.
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