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El incoherente discurso de la CAC: justificó el cierre de empresas como “daño colateral” necesario

El presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios defendió sus polémicas declaraciones en el Council of the Americas: reconoció que el cierre de compañías «es la realidad en la que estamos» y pidió «paciencia» para soportar el ajuste. Sus dichos exponen las contradicciones de un empresariado que avala el costo social del modelo libertario mientras advierte sobre su propia crisis sectorial.

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Grinman dijo que el cierre de empresas es "la realidad" y pidió paciencia para soportar el ajuste.

Mario Grinman ratificó este domingo sus declaraciones en el Council of the Americas y sostuvo que el cierre masivo de empresas argentinas es simplemente «la realidad en la que estamos». El titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) salió a defender una frase que generó fuerte repercusión pública, y en el intento de justificarla expuso, sin proponérselo, la estructura de un relato que normaliza el desastre económico como condición de posibilidad de un futuro prometido.

La justificación: de dónde venimos y hacia dónde vamos

En declaraciones radiales, Grinman apeló al argumento más habitual del oficialismo y sus aliados empresariales para explicar el presente: la herencia recibida. «Hay que recordar de dónde venimos: décadas de fracasos, frustraciones, desastres y decadencias sin encontrarle la solución. Hemos hecho todas las cosas mal», afirmó. La frase tiene la lógica interna de quien construye su defensa sobre una base comparativa, pero elude el análisis del presente: según los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), Argentina acumula más de 25 meses consecutivos de caída interanual en la cantidad de empleadores activos del sector privado formal, una sangría que no responde a ningún gobierno anterior sino al ciclo abierto en diciembre de 2023.

La segunda parte del argumento fue aún más reveladora. «Si ahora hay que tener un poco de paciencia y aceptar daños colaterales para transformarnos en un país normal, vale la pena», completó Grinman. El eufemismo «daños colaterales» para referirse al cierre de empresas y la destrucción de empleos formales coloca a las personas, las familias y las unidades productivas en el lugar de víctimas inevitables de un proceso que, según el propio dirigente, todavía no llegó a destino.

La heterogeneidad que encubre la crisis

Grinman reconoció que la economía argentina exhibe una marcada heterogeneidad sectorial: «Hay ciertos sectores a los que les está yendo extremadamente bien y otros que no». La afirmación, presentada como un dato neutral, es en realidad una descripción de la inequidad estructural del modelo: los sectores ligados a la exportación de commodities, la banca y la especulación financiera acumulan ganancias extraordinarias, mientras el comercio minorista, la industria pyme y los servicios orientados al mercado interno encadenan meses de retracción.

Esta dualidad no es un efecto secundario ni una transición: es el eje organizador de una política económica que, según el análisis del Foro Economía y Trabajo, redistribuye hacia arriba bajo la apariencia técnica del «equilibrio fiscal». La CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) registró 12 meses consecutivos de caída en las ventas del comercio pyme hasta abril de 2026, con seis de siete rubros en terreno negativo. Que el titular de la CAC reconozca la heterogeneidad sin proponer ninguna política correctiva revela el límite político de una conducción empresarial que prioriza la continuidad del modelo sobre los intereses del conjunto de sus representados.

El elogio a Milei y la advertencia como chantaje político

Grinman señaló que el presidente Javier Milei «está cumpliendo lo que dijo en campaña» y enumeró como logros la baja en la inflación, el déficit cero y el superávit fiscal y comercial. La selección de indicadores omite deliberadamente el costo social de esos números: el superávit fiscal se logró con recortes reales del 31% en el gasto primario total, del 86% en inversión pública, del 61% en programas sociales y del 20% en transferencias a universidades, según datos del propio Foro Economía y Trabajo publicados en mayo de 2026.

El cierre del argumento de Grinman adoptó una forma que merece análisis propio. «Si no funciona y volvemos al pasado, va a ser un apocalipsis», advirtió. La estructura de esta frase no es un análisis económico sino una operación política: instala el terror al pasado como único argumento para sostener un presente doloroso, y convierte el debate sobre las alternativas en una amenaza existencial. Es la misma lógica del «no hay alternativa» que históricamente utilizaron los defensores del ajuste para clausurar cualquier discusión sobre el rumbo.

El doble discurso empresarial: queja y aval simultáneos

Lo más significativo de las declaraciones de Grinman no es lo que dijo sobre el pasado ni sobre el futuro, sino la tensión que no pudo resolver sobre el presente. Afirmó que no está «a favor del presente de la administración libertaria» y que desde la CAC «están preocupados» por la velocidad del cierre de empresas; pero al mismo tiempo avaló ese mismo proceso como necesario, descartó las alternativas como apocalípticas y respaldó políticamente al gobierno que lo genera.

Ese doble movimiento, quejarse y avalar simultáneamente, define la posición de una dirigencia empresarial que eligió la disciplina ideológica por encima de la defensa de sus propios representados. Los datos son contundentes: desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, Argentina perdió más de 26.000 empleadores activos en el sector privado formal, una cifra que no tiene precedente en series comparables recientes. Grinman lo llama «la realidad en la que estamos». El nombre más preciso sería una política deliberada cuyos costos pagan los que menos tienen, mientras el relato del «país normal» sigue siendo una promesa sin plazo.

Puntos clave

  • Grinman defendió el cierre de empresas como un «daño colateral» aceptable para alcanzar la «normalidad» económica.
  • La CAC reconoce heterogeneidad sectorial pero no propone ninguna corrección para los sectores en crisis.
  • El superávit fiscal se construyó sobre recortes del 86% en inversión pública y del 61% en programas sociales, según el Foro Economía y Trabajo.
  • Argentina acumula más de 25 meses consecutivos de caída de empleadores formales, con una pérdida de más de 26.000 firmas desde diciembre de 2023, según datos de la SRT.
  • La advertencia sobre el «apocalipsis kirchnerista» opera como cierre político para bloquear el debate sobre alternativas, no como análisis económico.

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Riesgo país: octubre cerró como el peor mes del año para la deuda argentina

El indicador de JP Morgan subió entre 28% y 30% en el mes y terminó entre 777 y 790 puntos, según la fuente. El Merval perdió entre 6% y 7% y Edenor fue la acción más castigada.

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El Argentino Diario-Dólares en el colchón.

Con la última rueda, octubre cerró como el peor mes del año para la deuda argentina: el riesgo país subió entre 170 y 180 puntos en el mes, un alza de entre 28% y 30%. El indicador de JP Morgan había empezado octubre en 607 puntos básicos.

El dato de cierre del viernes difiere según la fuente consultada: entre 777 y 790 puntos básicos. En cualquier caso, es el valor más alto de 2026 y deja al Gobierno de Javier Milei y al ministro Luis Caputo más lejos de volver a los mercados internacionales para refinanciar los vencimientos.

Las acciones también se hundieron

El deterioro golpeó a las acciones. Edenor fue el papel más castigado del mes, con una caída cercana al 25%, y el MSCI Merval cerró octubre con una baja de entre 6% y 7%. En la última jornada, el índice porteño encadenó su quinta rueda consecutiva en baja.

Qué explica la caída

Detrás del derrumbe se combinaron factores externos e internos: la reversión del efecto que había generado el resultado electoral en Brasil, las tasas internacionales altas, la escalada en Medio Oriente y las dudas sobre las tecnológicas en Wall Street. A eso se sumaron señales de debilidad de la actividad local y las dudas del mercado sobre la capacidad del Gobierno para acumular reservas de cara a 2027.

Leé también: El riesgo país tocó 790 puntos, su nivel más alto del año

Lo que tenés que saber:

  • El riesgo país subió entre 28% y 30% en octubre, su peor mes del año.
  • Arrancó el mes en 607 puntos y terminó entre 777 y 790, según la fuente.
  • El Merval cayó entre 6% y 7% en octubre.
  • Edenor perdió cerca de 25% y fue la acción más castigada.
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