Conectate con El Argentino

CABA

Marcha en CABA contra la reforma del represor Morales

También lo hicieron por la «Noche del Apagón». Es por ello que una de las concentraciones fue frente a la sede del Grupo Ledesma, en el microcentro porteño. Se exigió el «cese de la persecución política y judicial de quienes se manifiestan por sus derechos, la reparación a las víctimas de la represión policial».

Publicado hace

#

Organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos se movilizaron en la ciudad de Buenos Aires para repudiar la represión en Jujuy impulsada por el gobierno de Gerardo Morales contra quienes se oponen a la reforma constitucional y homenajearon a las víctimas de los secuestros perpetrados en la última dictadura en la denominada «Noche del Apagón».

Las protestas se realizaron al cumplirse 47 años de la fatídica noche de julio de 1976, cuando las fuerzas de seguridad y militares cortaron la luz en la localidad jujeña de Libertador General San Martín, con un rol central del Ingenio Ledesma que aportó sus camiones para trasladar de sus casas a cientos de trabajadores, estudiantes y militantes políticos que fueron perseguidos y secuestrados.

Los manifestantes acompañaron inicialmente la tradicional ronda de los jueves de las Madres de Plaza de Mayo y luego fueron hacia las oficinas del Grupo Ledesma, en Corrientes 415, en el microcentro porteño.

«A 47 años de la noche del apagón en Ledesma, Morales descarga una feroz represión sobre el pueblo jujeño que se manifiesta pacíficamente en las calles en defensa de sus derechos lo que nos retrotrae a un pasado de terror que creíamos haber superado tras 40 años de democracia», dijo la histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora «Taty» Almeida.

Foto Pepe Mateos
Foto: Pepe Mateos.

Única oradora, leyó un documento conjunto de las organizaciones, en el cual se exigió el «cese de la persecución política y judicial de quienes se manifiestan por sus derechos, la reparación a las víctimas de la represión policial, la libertad de los presos políticos y la derogación de la ilegítima reforma constitucional».

«Jujuy fue y es el laboratorio en que la derecha sigue ensayando sus métodos más violentos que, si tienen éxito, intentarán en todo el país», sostuvo Almeida, acompañada por referentes políticos y gremiales como Daniel Catalano, Oscar de Isasi, Sonia Alesso, Juan Marino y Mabel Careaga, entre otros.

Denunciaron la «brutal criminalización, persecución e injusto encarcelamiento» de Milagro Sala y otros dirigentes de la organización Túpac Amaru y exigieron su «inmediata libertad».

Con una pancarta gigante que rodeaba el escenario con la consigna «NO a la reforma SI a los derechos», Almeida bregó por la «defensa irrestricta del Estado de Derecho y de la dignidad de la vida de las personas».

«Frente a las oficinas de Ledesma, su dueño (Carlos Pedro) Blaquier murió sin ir a la cárcel, pero tiene la condena del pueblo, de los que tienen memoria. Hoy aquí homenajeamos y ofrecemos nuestro reconocimiento a las víctimas del horror en Ledesma», expresó Almeida.

Para finalizar, gritó a viva voz «por las víctimas de la noche del apagón, por los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos, presentes, ahora y siempre. No nos han vencido».

El documento fue firmado por organizaciones como Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, Hijos Capital, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, entre otras.

Foto Pepe Mateos
Foto: Pepe Mateos.

Las voces de la protesta

El secretario general de la CTA Autónoma de Buenos Aires, Oscar de Isasi, dijo a Télam que la marcha fue para «mantener latente en la memoria colectiva lo que pasó en el llamado Apagón de Ledesma, una verdadera ingeniería siniestra de la represión donde se persiguió y secuestró a trabajadores por el solo hecho de ‘haber osado’ defender sus derechos laborales».

«Sin lugar a dudas la reforma constitucional de Morales encierra la necesidad de generar las condiciones jurídicas para derribar derechos laborales, para profundizar el saqueo del litio e ir por el agua», dijo además.

El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, afirmó a Télam que «parece que Jujuy fuera un país no una provincia con un marco represivo que no cesa; Morales, lejos de entender que tiene que generar una instancia donde la represión no sea la única alternativa, sigue profundizando la represión, el hostigamiento y la persecución».

Había carteles con leyendas como «A 47 años del apagón de Blaquier, luche como un jujeño. No a la represión, libertad a los presos políticos»; «Con presos políticos no hay democracia»; «Abajo la reforma, arriba los derechos» o «La calle no es lugar para vivir tampoco para reprimir».

Foto Pepe Mateos
Foto: Pepe Mateos.

Estuvieron organizaciones como la CTA Autónoma, la CTA de los trabajadores, Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), Sindicato Argentino de Televisión (Satsaid) y Foetra (telefónicos), entre otras.

También se movilizaron Nuevo Encuentro, Frente Patria Grande, Partido Piquetero, Partido Comunista, Movimiento Popular Liberación, Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Unión de Trabajadores de la Economía Popular (Utep), Barrios de Pie, Movimiento Popular Nuestramérica y Frente Popular Darío Santillán.

CABA

Con el techo por el piso: en CABA el ingreso laboral promedio apenas supera la línea de pobreza

El ingreso promedio de la ocupación principal en la Ciudad de Buenos Aires fue de $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, apenas $21.450 por debajo de los $1.687.299 que necesita una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda para no caer en la pobreza. Los trabajadores informales perdieron casi 28 puntos frente a la inflación interanual.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Billeteras, Consumo, Salario.
El ingreso laboral promedio en CABA casi no alcanza para superar la línea de pobreza.

En la Ciudad de Buenos Aires, trabajar ya no garantiza no ser pobre. El ingreso promedio de la ocupación principal alcanzó los $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, mientras que en septiembre una familia tipo de cuatro integrantes, propietaria de su vivienda, necesitó $1.687.299 mensuales para superar la línea de pobreza. La diferencia entre ambas cifras es de apenas $21.450: una brecha tan angosta que cualquier imprevisto, cualquier suba de tarifas o cualquier mes de bajo rendimiento laboral puede empujar a una familia a la otra orilla.

Los datos fueron publicados este jueves 8 de octubre de 2026 por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), como parte del informe de inflación y condiciones de vida de septiembre. Un análisis de Romina Piccirillo, candidata a secretaria gremial de la Lista 1 de la CTA Ciudad, advierte que la brutal caída del salario real forma parte de un proceso de vaciamiento del Estado que atraviesa universidades, administración pública, escuelas y empresas estatales.

La trampa de los números: trabajar no alcanza

La línea de indigencia para esa misma familia tipo se ubicó en $925.941 mensuales en septiembre. Es decir, para no caer en la indigencia hace falta ganar más de $925.000, y para no ser pobre, casi $1.690.000. El ingreso promedio laboral se encuentra en el límite exacto entre la subsistencia y la pobreza.

El ingreso total familiar promedio, que incluye todos los ingresos percibidos por los miembros del hogar, fue de $2.574.524. Ese número más abultado no cambia la fotografía de fondo: la mayoría de los trabajadores porteños depende de que múltiples integrantes del hogar aporten ingresos para mantenerse por encima de la línea de pobreza, lo que pone en evidencia que el ingreso individual es estructuralmente insuficiente.

Los formales pierden 9 puntos; los informales, casi 28

El IPCBA registró una variación interanual del 32,9% en septiembre de 2026 respecto del mismo mes del año anterior. Frente a ese nivel de inflación, los ingresos de los trabajadores formales, es decir, quienes tienen descuento jubilatorio, cayeron 9,1 puntos porcentuales en términos reales.

La situación de los trabajadores informales es considerablemente más grave. Entre los asalariados sin descuento jubilatorio, el ingreso promedio quedó casi 27,7 puntos porcentuales por debajo de la inflación interanual. Esa brecha no es solo una diferencia estadística: es la expresión cotidiana de la desprotección de quienes trabajan sin cobertura social, sin aportes y sin ninguna red de contención ante el deterioro del poder de compra.

Empleados y agotados: el mercado laboral porteño en cifras

La tasa de actividad en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 64,5% y la desocupación se ubicó en el 7,2%. Pero la lectura superficial de esos datos esconde una realidad más compleja: tener empleo no es sinónimo de bienestar. El 26,3% de las personas ocupadas trabaja más de 45 horas semanales, y el 13,3% tiene más de una ocupación. La pluriempleo y la sobreocupación no son señales de dinamismo económico; son el síntoma de una economía que obliga a los trabajadores a multiplicar sus horas para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

«La pérdida de ingresos obliga a trabajar cada vez más horas para poder llegar a fin de mes. Por eso, discutir el salario también es discutir nuestro tiempo: cuánto tenemos que trabajar para vivir y cuánto tiempo nos queda para nuestra vida. Defender el salario es defender el derecho a una vida digna», planteó Piccirillo en su análisis.

El vaciamiento como política

Desde la CTA Ciudad, Piccirillo enmarcó el deterioro salarial en un proceso más amplio: «La brutal caída del salario es parte de un proceso de vaciamiento de lo público que atraviesa las universidades, el Estado, la administración pública, las escuelas y las empresas públicas.» La lectura sindical apunta directamente al modelo económico del gobierno de Javier Milei, cuya política de ajuste fiscal recortó en términos reales el gasto primario total un 31%, los programas sociales un 61% y los salarios públicos un 29% desde diciembre de 2023, según datos del Foro Economía y Trabajo publicados en mayo de 2026.

El cuadro que emerge de los datos del IDECBA no es el de una economía en recuperación, sino el de una Ciudad donde el ingreso laboral promedio roza la línea de pobreza, los informales pierden casi tres veces más poder adquisitivo que los formales, y una proporción creciente de trabajadores necesita emplearse en más de un trabajo para llegar a fin de mes.

Lo que tenés que saber:

  • El ingreso promedio de la ocupación principal en CABA fue de $1.665.849 en el 2º trimestre de 2026, apenas por debajo de los $1.687.299 necesarios para superar la línea de pobreza de una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda.
  • Los trabajadores formales perdieron 9,1 puntos porcentuales de poder adquisitivo frente a la inflación interanual del 32,9%; los informales, casi 27,7 puntos.
  • El 26,3% de los ocupados trabaja más de 45 horas semanales y el 13,3% tiene más de una ocupación.
  • La tasa de actividad en CABA fue del 64,5% y la desocupación del 7,2% en el período analizado.
  • La CTA Ciudad vincula el deterioro salarial con el vaciamiento del Estado impulsado por el gobierno de Milei, que recortó programas sociales un 61% y salarios públicos un 29% en términos reales desde diciembre de 2023.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo